El Río Nilo es una fuente vital para Egipto, ya que transporta limo fértil durante sus crecidas anuales, permitiendo la agricultura. Los egipcios antiguos adoraban al Nilo y celebraban sus crecidas, sin comprender que se debían al deshielo en África. El Nilo dividía el antiguo Egipto en dos zonas que eventualmente se unieron bajo un faraón en Menfis.