Las rocas se pueden clasificar por su composición, textura y origen. Existen diferentes tipos de rocas como ígneas, sedimentarias y metamórficas que se forman por procesos de enfriamiento de magma, depósito y cementación de sedimentos, y cambios en rocas preexistentes debido a altas presiones y temperaturas respectivamente. Cada tipo de roca tiene un nombre distintivo basado en su composición, lugar de descubrimiento u origen.