La economía de Rusia experimentó una fuerte crisis en la década de 1990 luego del colapso de la Unión Soviética, pero ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años gracias al aumento de los precios del petróleo y el gas natural, sus principales exportaciones. Rusia posee las mayores reservas de gas natural del mundo y es el principal exportador de este recurso y el segundo exportador de petróleo. Sin embargo, el desarrollo económico sigue siendo irregular, con Moscú contribuyendo de manera desproporcionada al PIB.