El documento describe los diferentes usos del agua en Europa. El uso agrícola representa la mayor extracción de agua, especialmente en países mediterráneos donde el riego es necesario para los cultivos. El uso urbano del agua ha disminuido debido a mejoras en la eficiencia, aunque sigue siendo una parte significativa de la demanda total. La industria también ha reducido su consumo de agua gracias a tecnologías más eficientes y cambios económicos.