El informe detalla una serie de controversias y tensiones entre el gobierno venezolano y el sector privado, destacando acusaciones de tácticas guerrilleras contra la cadena de farmacias Farmatodo y la intervención de otras empresas. Se menciona un clima de desconfianza hacia el gobierno, que parece buscar un mayor control sobre los medios de producción y distribución, mientras enfrenta acusaciones de corrupción y narcotráfico dentro de sus filas. Además, se presentan estadísticas económicas preocupantes, como el aumento del desempleo y la reducción drástica de importaciones.