El documento describe un pergamino del siglo IX que contiene el plano del monasterio de Saint Gall en Suiza. El plano muestra la distribución de las diferentes zonas y edificios del monasterio, incluyendo el claustro, dormitorios, biblioteca, iglesia, enfermería y granjas. Aunque el monasterio de Saint Gall nunca se construyó completamente, sirvió como inspiración para otros monasterios como Cluny y el Cister.