Este documento describe los tres espacios principales de un espacio de juego infantil. El primer espacio es sensoriomotor, donde los niños pueden explorar sus propios límites y el movimiento de objetos. El segundo espacio es simbólico-afectivo, donde los niños pueden imitar momentos reales y expresar emociones. El tercer espacio es cognitivo, donde los niños pueden comprender y controlar su entorno físico y social.