Plaza de Numancia
La plaza recibió también el nombre de “El sitio de costumbre”, por ser el lugar en
el que los entierros se despedían de los duelos. El edificio que vemos en la
esquina con Magallanes corresponde a la Escuela de Comercio, sustituido por el
actual Colegio Cisneros.
Alameda Primera
Mercado de la Esperanza
Calle de Calvo Sotelo
En esta instantánea quedan de
manifiesto los grandes destrozos
causados por el incendio de 1941.
Esta calle recibía el nombre de
Becedo, ya que por aquí discurría
una ría con este nombre.
Cuesta de la Atalaya
Esta empinada cuesta recibió el nombre de La
Atalaya no de manera casual, sino porque en su
parte alta se ubicaba tal estructura. Fue
construida a finales del XVIII por el Real
Consulado y servía como puesto de vigía ante la
llegada de los barcos. Esta atalaya venía a ser un
edificio defensivo más que protegían a Santander
de las invasiones. La Cuesta de la Atalaya sirvió pues para comunicar
transversalmente el Sur de la Ciudad con la línea defensiva del Norte.
Calle San José
En la Calle de San José se
marcó la frontera Este del
Incendio, gracias en buena parte
al edificio de Aduanas,
construido completamente de
piedra, lo qué causó que
funcionara como cortafuegos e
impidiera el paso de las llamas.
Plaza Porticada
La Plaza Porticada es otro espacio
urbano surgido como consecuencia
del Incendio. Esta plaza vio nacer en
1952 el Festival Internacional de
Música y Danza de Santander, festival
que se ha convertido ya en todo un
clásico, y que se celebra actualmente
en el Palacio de Festivales. Bajo esta
plaza se han encontrado recientemente restos de la antigua muralla, que protegía
a la ciudad de las incursiones no deseadas, así como muelles y refugios
antiaéreos de la Guerra Civil.
Edificio de Correos
Por suerte, el
majestuoso edificio
de Correos, de 1915,
sobrevivió al fatídico
incendio.
Plaza de las Cachabas
En cuanto al origen del curioso nombre, se debe a la estructura de hierro de un
edificio que ocupaba este
lugar y cuyos elementos
metálicos tenían una forma
de barra, doblado al final,
como una cachaba. El
monumento que vemos a la
izquierda se levantó en
honor a las 500 víctimas que perecieron con la explosión del Cabo Machichaco,
el año 1893. Junto a este espacio se decretó en 1873 la realización de la que se
llamó la Estación de la Costa,
Plaza de las farolas
Esta fotografía
fue tomada tras el
fatídico Incendio.
El robusto edificio
que podemos ver
es el antiguo
edificio aduanero,
al que tenemos
que dar las gracias por haber servido de cortafuegos, impidiendo que la
catástrofe fuera aún mayor. A la plaza se la bautizó con este nombre debido a las
cuatro farolas que se colocaron durante la construcción de la
misma (recientemente eliminadas), dos de las cuales podemos ver en la imagen.
Mercado del Este
El mercado que hoy se
levanta entre las calles
Hernán Cortés y Colosía
(llamada hoy esta última
General Mola) no es el
mismo que el que fue
construido por el arquitecto
Antonio Zabaleta durante los años 1839 y 1842, ya que durante los años 90 se
demolió por completo debido a su declaración de ruina. En la actualidad el
espacio es ocupado por cafés y algunas tiendas, además de por un pequeño
museo en la planta inferior.
Calle Marcelino Sainz de Sautuola
No es mucho lo que ha cambiado en
esta calle, sin embargo ha habido dos
alteraciones muy significativas. La
primera de ellas es la construcción del
arco del Banco Santander, y la
segunda es una muy triste, el derribo
el 31 de julio de 1966 del Teatro
Pereda, uno de los teatros más importantes de la época construidos en España,
inaugurado en 1919 sobre las antiguas ruinas del Teatro Principal, desaparecido
durante un incendio.
Plaza y casa de Pombo
Esta foto se hizo
durante la Guerra
Civil. Los arcos de
la Plaza fueron
tapados por sacos
terreros, de
manera que los
bajos del edificio sirvieran como refugio
antiaéreo, protegiendo a la ciudadanía de los
bombardeos protagonizados por la Luftwaffe.
Antiguo templete en donde eran comunes los
conciertos de la Banda Municipal de Música.
Este imponente
edificio, construido
durante el siglo XIX fue
la casa palaciega del III
Marqués de Pombo,
motivo por el cual la
plaza lleva este
nombre, si bien
durante un tiempo fue llamada Plaza de la Libertad. Actualmente es la sede del
Real Club de Regatas de Santander.
Calle Lope de Vega
Al frente, en la confluencia de Lope de Vega con la Calle Sol, nos encontramos
con la Iglesia de los Carmelitas, de estilo neogótico y construida en 1904. En la
acera oeste, el espacio de la casa que tenemos en primer lugar, es ocupado en la
actualidad por un bloque de viviendas.
Monumento a Pereda
Demos ahora un paseo
por una de las zonas más
transitadas y bellas de
Santander. La primera de
las imágenes de la serie
corresponde al conocido
monumento dedicado al
famoso escritor cántabro
José Mª de Pereda, en
concreto al día de la
inauguración, que tuvo lugar en 1911.
Grúa de Piedra
Vayamos ahora a la
costa. La Grúa de
Piedra pertenece a
Santander tanto
como los días de
Sur. Situada en el
Muelle de Maura, ha
sido testigo desde
finales del siglo XIX
de la llegada de los transatlánticos que provenía de América cargados de
mercancías. Hoy se encuentra ya fuera de servicio y permanece de manera, más
que merecida, como monumento.
Paseo de Pereda
La primera instantánea se hizo antes de la ampliación del ensanche, cuando los
mástiles de los barcos casi se podían tocar desde los balcones de las viviendas.
La segunda
toma debió de
realizarse en
torno al año
1900, cuando
aún estaban
en uso los baños flotantes, lugar donde acudían a refrescarse las clases menos
pudientes que no
podían acercarse hasta
el Sardinero.
La última fotografía, por
último, tuvo que
hacerse en el 1934 o inmediatamente antes (y en un día con un fuerte viento Sur),
ya que en ese año se terminó la construcción del edificio que vemos a la
izquierda de la foto, él Real Club Marítimo de Santander.
En la siguiente
fotografía vemos
inmortalizado el
momento en el
que el entonces
Rey de España,
Alfonso XIII, se
dispone a subir a su vehículo, que muy posiblemente le conducirá al Palacio de
la Magdalena, o a algunos de los lugares de ocio que se podían encontrar
entonces por la zona del Sardinero.
Monumento a Los Raqueros
Paseo de Pereda y Castelar
El tanque que se ve en la parte izquierda
es un Panzer.
La confluencia de esta dos calles apenas
ha cambiado en el siglo y medio,
únicamente ha sido ampliada la acera
norte para facilitar el paso del tranvía (aún
hoy se conservan los raíles) y otros
vehículos.
Esto es Castelar (o Puertochico). Los cambios aquí han sido sustanciales en los
últimos años. Los edificios
de entonces, que contaban
la mayoría con dos o tres
plantas, fueron dejando
paso a otros de mayor
altura, como el Edificio Siboney, proyectado en el año 1931.
Paseo de Reina Victoria
Con la llegada de la
monarquía a los veranos de
Santander, a principios del
Siglo XX, esta calle se
comenzó a llenar de
palacios y mansiones
mandados construir por la
nobleza. Además, su tránsito aumentó debido al crecimiento turístico que
comenzó a surgir en el Sardinero, para lo que se habilitó un tranvía que unía el
casco antiguo con la zona de playas.
Sardinero y tren de vapor
No es el mítico “Magdaleno” el tren que aparece en la imagen, sino el tren de
vapor que unía Santander con el Sardinero. La rampa de acceso a la playa es la
misma que la que se sigue utilizando hoy aunque, eso sí, con algún arreglo.
Playa Primera del Sardinero
El edificio que se encuentra a pie de playa es la “modesta” caseta de baño de la
familia real; desapareció, posiblemente, porque alguno de los frecuentes
temporales la destruyó.
Piquío
En esta masa rocosa que divide las playas Primera y Segunda del Sardinero fue
construido durante la Guerra Civil un nido de ametralladoras que aún hoy se
puede contemplar a simple vista.

Santander, ayer y hoy

  • 1.
    Plaza de Numancia Laplaza recibió también el nombre de “El sitio de costumbre”, por ser el lugar en el que los entierros se despedían de los duelos. El edificio que vemos en la esquina con Magallanes corresponde a la Escuela de Comercio, sustituido por el actual Colegio Cisneros. Alameda Primera
  • 2.
    Mercado de laEsperanza Calle de Calvo Sotelo En esta instantánea quedan de manifiesto los grandes destrozos causados por el incendio de 1941. Esta calle recibía el nombre de Becedo, ya que por aquí discurría una ría con este nombre. Cuesta de la Atalaya Esta empinada cuesta recibió el nombre de La Atalaya no de manera casual, sino porque en su parte alta se ubicaba tal estructura. Fue construida a finales del XVIII por el Real Consulado y servía como puesto de vigía ante la llegada de los barcos. Esta atalaya venía a ser un edificio defensivo más que protegían a Santander de las invasiones. La Cuesta de la Atalaya sirvió pues para comunicar transversalmente el Sur de la Ciudad con la línea defensiva del Norte.
  • 3.
    Calle San José Enla Calle de San José se marcó la frontera Este del Incendio, gracias en buena parte al edificio de Aduanas, construido completamente de piedra, lo qué causó que funcionara como cortafuegos e impidiera el paso de las llamas. Plaza Porticada La Plaza Porticada es otro espacio urbano surgido como consecuencia del Incendio. Esta plaza vio nacer en 1952 el Festival Internacional de Música y Danza de Santander, festival que se ha convertido ya en todo un clásico, y que se celebra actualmente en el Palacio de Festivales. Bajo esta
  • 4.
    plaza se hanencontrado recientemente restos de la antigua muralla, que protegía a la ciudad de las incursiones no deseadas, así como muelles y refugios antiaéreos de la Guerra Civil. Edificio de Correos Por suerte, el majestuoso edificio de Correos, de 1915, sobrevivió al fatídico incendio. Plaza de las Cachabas En cuanto al origen del curioso nombre, se debe a la estructura de hierro de un edificio que ocupaba este lugar y cuyos elementos metálicos tenían una forma de barra, doblado al final, como una cachaba. El monumento que vemos a la izquierda se levantó en honor a las 500 víctimas que perecieron con la explosión del Cabo Machichaco, el año 1893. Junto a este espacio se decretó en 1873 la realización de la que se llamó la Estación de la Costa,
  • 5.
    Plaza de lasfarolas Esta fotografía fue tomada tras el fatídico Incendio. El robusto edificio que podemos ver es el antiguo edificio aduanero, al que tenemos que dar las gracias por haber servido de cortafuegos, impidiendo que la catástrofe fuera aún mayor. A la plaza se la bautizó con este nombre debido a las cuatro farolas que se colocaron durante la construcción de la misma (recientemente eliminadas), dos de las cuales podemos ver en la imagen. Mercado del Este El mercado que hoy se levanta entre las calles Hernán Cortés y Colosía (llamada hoy esta última General Mola) no es el mismo que el que fue construido por el arquitecto Antonio Zabaleta durante los años 1839 y 1842, ya que durante los años 90 se demolió por completo debido a su declaración de ruina. En la actualidad el espacio es ocupado por cafés y algunas tiendas, además de por un pequeño museo en la planta inferior.
  • 6.
    Calle Marcelino Sainzde Sautuola No es mucho lo que ha cambiado en esta calle, sin embargo ha habido dos alteraciones muy significativas. La primera de ellas es la construcción del arco del Banco Santander, y la segunda es una muy triste, el derribo el 31 de julio de 1966 del Teatro Pereda, uno de los teatros más importantes de la época construidos en España, inaugurado en 1919 sobre las antiguas ruinas del Teatro Principal, desaparecido durante un incendio. Plaza y casa de Pombo Esta foto se hizo durante la Guerra Civil. Los arcos de la Plaza fueron tapados por sacos terreros, de manera que los bajos del edificio sirvieran como refugio antiaéreo, protegiendo a la ciudadanía de los bombardeos protagonizados por la Luftwaffe. Antiguo templete en donde eran comunes los conciertos de la Banda Municipal de Música.
  • 7.
    Este imponente edificio, construido duranteel siglo XIX fue la casa palaciega del III Marqués de Pombo, motivo por el cual la plaza lleva este nombre, si bien durante un tiempo fue llamada Plaza de la Libertad. Actualmente es la sede del Real Club de Regatas de Santander. Calle Lope de Vega Al frente, en la confluencia de Lope de Vega con la Calle Sol, nos encontramos con la Iglesia de los Carmelitas, de estilo neogótico y construida en 1904. En la acera oeste, el espacio de la casa que tenemos en primer lugar, es ocupado en la actualidad por un bloque de viviendas.
  • 8.
    Monumento a Pereda Demosahora un paseo por una de las zonas más transitadas y bellas de Santander. La primera de las imágenes de la serie corresponde al conocido monumento dedicado al famoso escritor cántabro José Mª de Pereda, en concreto al día de la inauguración, que tuvo lugar en 1911. Grúa de Piedra Vayamos ahora a la costa. La Grúa de Piedra pertenece a Santander tanto como los días de Sur. Situada en el Muelle de Maura, ha sido testigo desde finales del siglo XIX de la llegada de los transatlánticos que provenía de América cargados de mercancías. Hoy se encuentra ya fuera de servicio y permanece de manera, más que merecida, como monumento.
  • 9.
    Paseo de Pereda Laprimera instantánea se hizo antes de la ampliación del ensanche, cuando los mástiles de los barcos casi se podían tocar desde los balcones de las viviendas. La segunda toma debió de realizarse en torno al año 1900, cuando aún estaban en uso los baños flotantes, lugar donde acudían a refrescarse las clases menos pudientes que no podían acercarse hasta el Sardinero. La última fotografía, por último, tuvo que
  • 10.
    hacerse en el1934 o inmediatamente antes (y en un día con un fuerte viento Sur), ya que en ese año se terminó la construcción del edificio que vemos a la izquierda de la foto, él Real Club Marítimo de Santander. En la siguiente fotografía vemos inmortalizado el momento en el que el entonces Rey de España, Alfonso XIII, se dispone a subir a su vehículo, que muy posiblemente le conducirá al Palacio de la Magdalena, o a algunos de los lugares de ocio que se podían encontrar entonces por la zona del Sardinero. Monumento a Los Raqueros
  • 11.
    Paseo de Pereday Castelar El tanque que se ve en la parte izquierda es un Panzer. La confluencia de esta dos calles apenas ha cambiado en el siglo y medio, únicamente ha sido ampliada la acera norte para facilitar el paso del tranvía (aún hoy se conservan los raíles) y otros vehículos. Esto es Castelar (o Puertochico). Los cambios aquí han sido sustanciales en los últimos años. Los edificios de entonces, que contaban la mayoría con dos o tres plantas, fueron dejando paso a otros de mayor altura, como el Edificio Siboney, proyectado en el año 1931.
  • 12.
    Paseo de ReinaVictoria Con la llegada de la monarquía a los veranos de Santander, a principios del Siglo XX, esta calle se comenzó a llenar de palacios y mansiones mandados construir por la nobleza. Además, su tránsito aumentó debido al crecimiento turístico que comenzó a surgir en el Sardinero, para lo que se habilitó un tranvía que unía el casco antiguo con la zona de playas. Sardinero y tren de vapor No es el mítico “Magdaleno” el tren que aparece en la imagen, sino el tren de vapor que unía Santander con el Sardinero. La rampa de acceso a la playa es la misma que la que se sigue utilizando hoy aunque, eso sí, con algún arreglo.
  • 13.
    Playa Primera delSardinero El edificio que se encuentra a pie de playa es la “modesta” caseta de baño de la familia real; desapareció, posiblemente, porque alguno de los frecuentes temporales la destruyó. Piquío En esta masa rocosa que divide las playas Primera y Segunda del Sardinero fue construido durante la Guerra Civil un nido de ametralladoras que aún hoy se puede contemplar a simple vista.