El documento describe a Dios como un misterio de amor que es una relación entre personas y una comunidad de amor total. Celebramos a Dios en la fiesta de la Santísima Trinidad como una familia que ha derramado su amor en nuestros corazones y nos ha enseñado a amar a los demás. Jesús ofrece la posibilidad de que esta comunión de vida llegue a nosotros y la compartamos.