El edema cerebral se caracteriza por un aumento del contenido de agua en el cerebro, que puede ser focal o difuso, y es una causa significativa de lesión cerebral secundaria tras lesiones primarias. Existen diferentes tipos de edema cerebral, como el vasogénico, citotóxico e hidrostático, cada uno con causas y mecanismos distintos que requieren enfoques específicos para el diagnóstico y tratamiento. Los corticosteroides y terapias osmóticas son opciones comunes para su manejo, buscando limitar la acumulación de líquido y reducir la presión intracraneal.