La sexualidad es parte integral del desarrollo humano desde el nacimiento hasta la muerte. Para los adolescentes, explorar su emergente sexualidad es parte natural de la transición a la adultez. Sin embargo, los adolescentes a menudo no están maduros psicológica, emocional o socialmente para tener relaciones sexuales a pesar de estar físicamente capacitados. Es importante que los jóvenes comprendan las consecuencias de tener relaciones sexuales y que estas se den en el contexto de una relación basada en el amor, el respeto y la responsabilidad