Primer borrador 
“SI MI CORAZÓN NO OLVIDA, QUE TAMPOCO SIENTA RENCOR” 
“Mi hijo estaba trabajando en la bomba de gasolina, cuando de pronto le avisaron que un 
señor “Tocallo” lo estaba buscando para matarlo por violencia intrafamiliar”, esto dijo 
Gudiela de Jesús Palacio, representante en la Mesa Departamental de las Víctimas, quien 
fue víctima del conflicto armado en el municipio de Yolombó Antioquia, por el Bloque Metro 
el cual estaba conformado por las (Accu) Autodefensas Colombianas de córdoba y Urabá. 
(Organizar el lead). 
El 31 de enero del 2003 cuando Derian González se encontraba trabajando en la bomba, 
llegó un cliente para que le cambiara el neumático de la moto, fue entonces cuando sacó 
un arma y acabo con la vida de este joven de 23 años de edad, una de las hipótesis es que 
fue por “la ex mujer con la que tenía uno de sus tres hijos, ella le puso la queja a un 
paramilitar de que mi hijo la maltrataba, pero la verdad es que yo no creo eso, él era un niño 
bien manejado y muy admirado por los demás, él no quería volver con ella, además porque 
ella ya le gustaban las mujeres, incluso tenia pareja, aunque decía que amaba a mi hijo” 
argumenta doña Gudiela. 
“Mi hijo no valía plata” 
A los dos Días de haber enterrado su hijo, doña Gudiela fue llamada por la personería para 
tomar su declaración como víctima y ser reparada, entregó toda la papelería requerida y 
quedó a la espera de una respuesta. En el año 2008 nuevamente declara y es hasta el año 
2010 que recibe una carta emitida por Acción Social “es posible confirmar que el caso 
cuenta con los criterios necesarios para el reconocimiento de la calidad de víctima según 
el decreto 1290 de 2008”. 
“Pasaron uno, dos, tres años y está la hora que no me dan respuesta”. La Unidad para la 
Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), anteriormente Acción Social, debe 
contestar la solicitud de reparación a los tres meses “a veces las personas no reclaman 
sus respuestas, como también muchas veces pasan tres meses y no lo hemos llamado, en
este caso deben elaborar un recurso de reposición “Explica, Sandra*, orientadora de la 
UARIV. 
Cansada de declarar doña Gudiela solo dice “mi hijo no valía plata, yo solo quiero saber la 
verdad, porque me lo mataron”. La primera masacre cometida por el Bloque Metro fue el 
18 de noviembre del 98, por ese tiempo los titulares diarios del periódico El Nordeste hacían 
referencia a masacres Entre este año y el 2003, “Yolombó bajo el signo de la masacre”, 
“Yolombó ensangrentado por 3° vez”, “Nunca sangro tanto Yolombó”, y es que fue esta la 
época más dura que los Yolombinos enfrentaron “cerca de 7.000 víctimas dejo el Bloque 
Metro” asegura Rafael Martínez, enlace municipal de las víctimas. 
El Rubí una de las veredas más afectadas 
Media hora en carro chivero, camino destapado, un sitio muy poblado, gente amable, 
humilde y sencilla, un lugar que no parece haber sido escenario de guerra, pero que fue 
marcado por la violencia. “Recuerdo un día que nos hicieron tirarnos al piso a todos , mujeres 
y hombres. Rayaron todas las paredes del negocio, fue horrible, estaban en busca de un 
comerciante pero el nada que llegaba” relata Eliza Arias habitante de la vereda. 
Los pobladores hoy en día solo recuerdan el dolor causado a su pueblo, los rastros que 
nunca serán borrados y el recuerdo de quienes fueron asesinados injustamente “en este 
camino de piedra, por donde pasamos a diario varios vecinos, están enterrados unos 
cuerpos que ellos mismos subieron en costales”. Asegura Florany Álzate. 
El desplazamiento 
Los campesinos debían desplazarse de sus campos habituales para las grandes ciudades 
o pueblos cercanos, abandonando sus pertenencias, animales, cosechas, para salvar su 
existencia. Mario Alberto Hernández, es uno de los campesinos que tuvo que dejarlo todo 
para proteger a su familia, en el año 2001 los paramilitares le exigieron que debía 
colaborarles o de lo contrario acabarían con su hogar “tan pronto me dijeron eso, salí 
corriendo, yo vivía en la vereda la Carolina, tenía animales, cultivos y todo eso se perdió”, 
hoy en día no ha retornado a su finca, fue reconocido hace un año como víctima por parte 
de la UARIV, pero este es el momento que solo ha recibido una ayuda ”desde que fui 
reconocido solo me han brindado una ayuda económica, me dieron $850.000, y hace poco 
me llamaron para seguir respondiendo encuestas”.
Hay quienes nunca quisieron reclamar sus derechos por ejemplo, Florany Álzate “yo decidí 
volver porque acá tengo toda mi familia, pero nunca hice mi declaración como víctima del 
desplazamiento, además aquí brindan mucha ayuda con el programa viviendas en acción. 
Así construí mi hogar”. 
Día de las víctimas 
La Alcaldía municipal obsequio un mural ubicado en el alto el tigre el 18 de noviembre, 
conmemorándolo como el día de las víctimas bajo la frase “si mi corazón no olvida que 
tampoco sienta rencor”, muchas víctimas salieron y plasmaron lo que sentían en la pared. 
“Javier Antonio Sierra Osorio, siempre en nuestros corazones” “18-11-2013 Carlos tus hijas 
y tu mujer nunca te olvidaremos” estos fueron algunos de los mensajes escritos. Rafael 
Martínez, enlace de víctimas menciona la creación de un jardín para la vida, un espacio 
donde las víctimas pueden sembrar un arbolito, una planta, en representación a sus 
familiares. 
Por otra parte el alcalde encargado Pablo Vásquez habla del proyecto de entregar viviendas 
a las víctimas que no han sido reparadas “En el año 2009 se logró con el incoder, la 
adquisición de un predio para doce familias, una finca cercana, con todas las condiciones, 
ya hace 20 días se socializó para empezar la construcción y restablecerle todos los 
derechos a las víctimas”. 
Seguridad del municipio 
El municipio está implementado el plan cuadrante, el cual tiene un acercamiento con la 
comunidad indagando si han visto personas desconocidas, el comandante de la policía de 
Yolombó, William Hernández además asegura que en el año se han realizado tres capturas 
a miembros de las Bacrim. Pero gracias al esquema de seguridad no se han presentado 
hechos con gran relevancia. 
Un viaje sin regreso 
El 26 de enero del 2006, esta fecha Jhon Edison Arias la recuerda como si fuera ayer “mi 
papá era conductor, ese día salió a eso de las 3:00am con un viaje para Medellín, cuando 
llegó a la partida Presencio un atraco que miembros del Bloque Metro estaban realizando, 
ese fue su único error, lo mataron porque sí, sin razón justa”. 
Pero aquí no termina el sufrimiento la familia Arias, fueron víctimas en el año 2000, y esta 
es la hora que no se le han reconocido sus derechos. “Mi mamá llevo la declaración, el acta
de difusión hace ya dos años y esta es la hora que no recibe ninguna respuesta, llamamos 
y lo único que dicen es que hay que esperar que estemos pendientes” 
“Son muchas las personas que no han sido reconocidas, sea porque sus declaraciones no 
concordaban con la fecha, sus versiones no eran las mismas que la que decían sus 
familiares” dice Doris Acevedo, secretaria de personería de Yolombó. 
Sandra* orientadora de la UARIV, dice además que ellos siempre tienen en primer estancia 
el derecho de la buena fe, creer en las víctimas, ya el caso es enviado a Bogotá y estudiado 
para comprobar su situación de víctima.

Si mi corazón no olvida que tampoco sienta rencor

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    Primer borrador “SIMI CORAZÓN NO OLVIDA, QUE TAMPOCO SIENTA RENCOR” “Mi hijo estaba trabajando en la bomba de gasolina, cuando de pronto le avisaron que un señor “Tocallo” lo estaba buscando para matarlo por violencia intrafamiliar”, esto dijo Gudiela de Jesús Palacio, representante en la Mesa Departamental de las Víctimas, quien fue víctima del conflicto armado en el municipio de Yolombó Antioquia, por el Bloque Metro el cual estaba conformado por las (Accu) Autodefensas Colombianas de córdoba y Urabá. (Organizar el lead). El 31 de enero del 2003 cuando Derian González se encontraba trabajando en la bomba, llegó un cliente para que le cambiara el neumático de la moto, fue entonces cuando sacó un arma y acabo con la vida de este joven de 23 años de edad, una de las hipótesis es que fue por “la ex mujer con la que tenía uno de sus tres hijos, ella le puso la queja a un paramilitar de que mi hijo la maltrataba, pero la verdad es que yo no creo eso, él era un niño bien manejado y muy admirado por los demás, él no quería volver con ella, además porque ella ya le gustaban las mujeres, incluso tenia pareja, aunque decía que amaba a mi hijo” argumenta doña Gudiela. “Mi hijo no valía plata” A los dos Días de haber enterrado su hijo, doña Gudiela fue llamada por la personería para tomar su declaración como víctima y ser reparada, entregó toda la papelería requerida y quedó a la espera de una respuesta. En el año 2008 nuevamente declara y es hasta el año 2010 que recibe una carta emitida por Acción Social “es posible confirmar que el caso cuenta con los criterios necesarios para el reconocimiento de la calidad de víctima según el decreto 1290 de 2008”. “Pasaron uno, dos, tres años y está la hora que no me dan respuesta”. La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), anteriormente Acción Social, debe contestar la solicitud de reparación a los tres meses “a veces las personas no reclaman sus respuestas, como también muchas veces pasan tres meses y no lo hemos llamado, en
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    este caso debenelaborar un recurso de reposición “Explica, Sandra*, orientadora de la UARIV. Cansada de declarar doña Gudiela solo dice “mi hijo no valía plata, yo solo quiero saber la verdad, porque me lo mataron”. La primera masacre cometida por el Bloque Metro fue el 18 de noviembre del 98, por ese tiempo los titulares diarios del periódico El Nordeste hacían referencia a masacres Entre este año y el 2003, “Yolombó bajo el signo de la masacre”, “Yolombó ensangrentado por 3° vez”, “Nunca sangro tanto Yolombó”, y es que fue esta la época más dura que los Yolombinos enfrentaron “cerca de 7.000 víctimas dejo el Bloque Metro” asegura Rafael Martínez, enlace municipal de las víctimas. El Rubí una de las veredas más afectadas Media hora en carro chivero, camino destapado, un sitio muy poblado, gente amable, humilde y sencilla, un lugar que no parece haber sido escenario de guerra, pero que fue marcado por la violencia. “Recuerdo un día que nos hicieron tirarnos al piso a todos , mujeres y hombres. Rayaron todas las paredes del negocio, fue horrible, estaban en busca de un comerciante pero el nada que llegaba” relata Eliza Arias habitante de la vereda. Los pobladores hoy en día solo recuerdan el dolor causado a su pueblo, los rastros que nunca serán borrados y el recuerdo de quienes fueron asesinados injustamente “en este camino de piedra, por donde pasamos a diario varios vecinos, están enterrados unos cuerpos que ellos mismos subieron en costales”. Asegura Florany Álzate. El desplazamiento Los campesinos debían desplazarse de sus campos habituales para las grandes ciudades o pueblos cercanos, abandonando sus pertenencias, animales, cosechas, para salvar su existencia. Mario Alberto Hernández, es uno de los campesinos que tuvo que dejarlo todo para proteger a su familia, en el año 2001 los paramilitares le exigieron que debía colaborarles o de lo contrario acabarían con su hogar “tan pronto me dijeron eso, salí corriendo, yo vivía en la vereda la Carolina, tenía animales, cultivos y todo eso se perdió”, hoy en día no ha retornado a su finca, fue reconocido hace un año como víctima por parte de la UARIV, pero este es el momento que solo ha recibido una ayuda ”desde que fui reconocido solo me han brindado una ayuda económica, me dieron $850.000, y hace poco me llamaron para seguir respondiendo encuestas”.
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    Hay quienes nuncaquisieron reclamar sus derechos por ejemplo, Florany Álzate “yo decidí volver porque acá tengo toda mi familia, pero nunca hice mi declaración como víctima del desplazamiento, además aquí brindan mucha ayuda con el programa viviendas en acción. Así construí mi hogar”. Día de las víctimas La Alcaldía municipal obsequio un mural ubicado en el alto el tigre el 18 de noviembre, conmemorándolo como el día de las víctimas bajo la frase “si mi corazón no olvida que tampoco sienta rencor”, muchas víctimas salieron y plasmaron lo que sentían en la pared. “Javier Antonio Sierra Osorio, siempre en nuestros corazones” “18-11-2013 Carlos tus hijas y tu mujer nunca te olvidaremos” estos fueron algunos de los mensajes escritos. Rafael Martínez, enlace de víctimas menciona la creación de un jardín para la vida, un espacio donde las víctimas pueden sembrar un arbolito, una planta, en representación a sus familiares. Por otra parte el alcalde encargado Pablo Vásquez habla del proyecto de entregar viviendas a las víctimas que no han sido reparadas “En el año 2009 se logró con el incoder, la adquisición de un predio para doce familias, una finca cercana, con todas las condiciones, ya hace 20 días se socializó para empezar la construcción y restablecerle todos los derechos a las víctimas”. Seguridad del municipio El municipio está implementado el plan cuadrante, el cual tiene un acercamiento con la comunidad indagando si han visto personas desconocidas, el comandante de la policía de Yolombó, William Hernández además asegura que en el año se han realizado tres capturas a miembros de las Bacrim. Pero gracias al esquema de seguridad no se han presentado hechos con gran relevancia. Un viaje sin regreso El 26 de enero del 2006, esta fecha Jhon Edison Arias la recuerda como si fuera ayer “mi papá era conductor, ese día salió a eso de las 3:00am con un viaje para Medellín, cuando llegó a la partida Presencio un atraco que miembros del Bloque Metro estaban realizando, ese fue su único error, lo mataron porque sí, sin razón justa”. Pero aquí no termina el sufrimiento la familia Arias, fueron víctimas en el año 2000, y esta es la hora que no se le han reconocido sus derechos. “Mi mamá llevo la declaración, el acta
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    de difusión haceya dos años y esta es la hora que no recibe ninguna respuesta, llamamos y lo único que dicen es que hay que esperar que estemos pendientes” “Son muchas las personas que no han sido reconocidas, sea porque sus declaraciones no concordaban con la fecha, sus versiones no eran las mismas que la que decían sus familiares” dice Doris Acevedo, secretaria de personería de Yolombó. Sandra* orientadora de la UARIV, dice además que ellos siempre tienen en primer estancia el derecho de la buena fe, creer en las víctimas, ya el caso es enviado a Bogotá y estudiado para comprobar su situación de víctima.