La comunidad de paz de San José de Apartadó, compuesta por más de 1,300 personas, celebra su octavo aniversario buscando alternativas de vida digna en medio de la violencia en Urabá, Colombia, donde han sufrido más de 380 violaciones de derechos humanos y 146 asesinatos. La comunidad, a pesar de las amenazas y agresiones por parte del ejército y paramilitares, sigue esforzándose por establecer zonas de paz y alternativas de vida justas. Recientemente, han enfrentado una masacre que dejó varios miembros destacados asesinados, lo que ha reafirmado su demanda de justicia y respeto por los derechos humanos.