Este documento propone profundizar la metáfora de los "rostros" en el documento preparatorio para el Sínodo de la Amazonía. Sugiere que los rostros expresan la identidad de personas, pueblos y culturas, así como de la naturaleza, la Iglesia, Dios y Jesucristo. Plantea describir los diversos "rostros" de la Amazonía para reflejar tanto sus sufrimientos como su belleza, con la esperanza de que el Sínodo muestre el "rostro resucitado" de Cristo en la región.