LA SOCIABILIDAD NATURAL DEL SER HUMANO
Ningún ser vivo necesita de los demás en los primeros meses y años de la infancia tanto como la criatura humana, a quién – a diferencia del animal- falta la seguridad de los instintos innatos.   la sociabilidad natural de la persona no radica utilitariamente en la exterior necesidad de los demás, sino que se funda metafísicamente en el ser humano.
Dios, uno en tres personas, ha creado al ser humano a su imagen y semejanza, de lo que se puede concluir “que la sociabilidad de Dios se refleja en la sociabilidad humana”.
Las fuerzas comunitarias  del ser humano
Las fuerzas que arrastran instintivamente a la persona hacia la sociedad –instinto sexual, instinto de imitación, instinto de prestigio, instinto de lucha, instinto de juego, etc. –no bastan para formar  instituciones  duraderas.  Actúan comunitariamente sobre todo dos energías espirituales: la disposición para la sucesión y el amor. La disposición para la sucesión, tal como la determina la relación de los hijos con los padres y de los discípulos con el maestro, Supone unión de intenciones y disposiciones de animo, y  va unida al amor.
Debido a la unión espiritual de las personas entre si, estas son capaces de:  Practicar virtudes sociales (amor al prójimo, fidelidad, veracidad, justicia, obediencia) .  Estructurar ámbitos culturales que un individuo no podría crear por si solo (arte, ciencia , economía, etc.). Vemos aquí (...) valores ontológicos y también morales que quedan absolutamente fuera del alcance de individuos solos.
El lenguaje crea comunidad, sobre todo cuando las personas no se limitan a hablar sobre algo, sino cuando se declaran a si mismas en la palabra. De las personas que están unidas en el amor decimos que se comprenden, que hablan el mismo idioma .

Sociabilidad Del Ser Humano

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    Ningún ser vivonecesita de los demás en los primeros meses y años de la infancia tanto como la criatura humana, a quién – a diferencia del animal- falta la seguridad de los instintos innatos. la sociabilidad natural de la persona no radica utilitariamente en la exterior necesidad de los demás, sino que se funda metafísicamente en el ser humano.
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    Dios, uno entres personas, ha creado al ser humano a su imagen y semejanza, de lo que se puede concluir “que la sociabilidad de Dios se refleja en la sociabilidad humana”.
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    Las fuerzas comunitarias del ser humano
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    Las fuerzas quearrastran instintivamente a la persona hacia la sociedad –instinto sexual, instinto de imitación, instinto de prestigio, instinto de lucha, instinto de juego, etc. –no bastan para formar instituciones duraderas. Actúan comunitariamente sobre todo dos energías espirituales: la disposición para la sucesión y el amor. La disposición para la sucesión, tal como la determina la relación de los hijos con los padres y de los discípulos con el maestro, Supone unión de intenciones y disposiciones de animo, y va unida al amor.
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    Debido a launión espiritual de las personas entre si, estas son capaces de: Practicar virtudes sociales (amor al prójimo, fidelidad, veracidad, justicia, obediencia) . Estructurar ámbitos culturales que un individuo no podría crear por si solo (arte, ciencia , economía, etc.). Vemos aquí (...) valores ontológicos y también morales que quedan absolutamente fuera del alcance de individuos solos.
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    El lenguaje creacomunidad, sobre todo cuando las personas no se limitan a hablar sobre algo, sino cuando se declaran a si mismas en la palabra. De las personas que están unidas en el amor decimos que se comprenden, que hablan el mismo idioma .