El suelo se define como un cuerpo natural tridimensional con límites definidos que está compuesto por materiales minerales y orgánicos, contiene materia viva y puede sostener vegetación. Se forma lentamente a través de la interacción del clima, topografía, biota y material parental. El suelo es esencial para los ecosistemas terrestres al proporcionar agua, nutrientes y un sustrato para el crecimiento de las plantas y el desarrollo de la vida.