El poema utiliza la metáfora para comparar a una niña guayaquileña con elementos de la naturaleza como palomas, frutas y árboles. Cada estrofa tiene 8 sílabas y emplea figuras literarias como la sinalefa, diéresis y agudos para mantener la métrica. El autor, Abel Romero Castillo, fue un poeta, historiador y periodista guayaquileño nacido en 1904.