El documento discute las consecuencias de la pérdida de la noción de verdad en la universidad y el trabajo de los abogados. Para la universidad, esto llevó a reducir su labor a la enseñanza o a buscar la utilidad en lugar de la verdad. Para los abogados, la verdad ya no guía su trabajo como estaba previsto en los códigos de ética. El autor propone que tanto graduados como profesores deben enfrentar este desafío de restaurar la búsqueda de la verdad en sus roles.