El Teatro Ángela Peralta en Mazatlán tuvo una larga y rica historia desde su construcción en 1869 hasta su restauración en 1992. Fue nombrado en honor a la famosa soprano Ángela Peralta, quien murió de fiebre amarilla en Mazatlán en 1883 antes de poder presentarse en el teatro. El teatro se deterioró con el tiempo hasta quedar en ruinas, pero fue restaurado y reinaugurado gracias a los esfuerzos de la asociación Amigos del Teatro Ángela Peralta.