El documento describe las cinco áreas principales en que se organizan tradicionalmente las empresas y sus funciones. Estas áreas son: dirección, recursos humanos, producción, comercial y financiero. Cada departamento se encarga de funciones específicas como establecer objetivos, gestionar personal, fabricar productos, vender y fidelizar clientes, y obtener financiamiento. Además, identifica en qué departamento se realizan actividades como distribución, contabilidad, facturación y más.