1) La llegada de los Borbones a España en el siglo XVIII trajo consigo reformas administrativas y económicas para establecer un gobierno centralizado y absolutista. 2) Carlos III fue el mejor representante del despotismo ilustrado en España, impulsando reformas para modernizar la sociedad, la economía y la administración. 3) La política exterior de España en el siglo XVIII estuvo definida principalmente por sus alianzas con Francia y su rivalidad con Inglaterra y Austria para mantener su imperio colonial.