El documento describe las características políticas, económicas y sociales del Antiguo Régimen en España y la política centralizadora de los Borbones después de la Guerra de Sucesión. Tras la victoria de Felipe V, impuso un gobierno absolutista centralizado en Madrid y eliminó los fueros de los reinos de la Corona de Aragón a través de los Decretos de Nueva Planta, unificando así el sistema político de España.