La guerra de sucesión española se produjo tras la muerte sin herederos de Carlos II en 1700 y enfrentó a los Borbones franceses y los Habsburgo austríacos por la sucesión al trono español. Felipe de Anjou fue coronado rey como Felipe V, pero Austria se opuso e inició la guerra. Tras varios años de conflicto, el tratado de Utrecht en 1713 confirmó a Felipe V como rey de España pero con la pérdida de territorios a favor de Austria y Gran Bretaña.