El documento discute la necesidad y naturaleza de la inspiración divina de las Escrituras. Argumenta que 1) la humanidad necesita una revelación de Dios para conocer su voluntad, 2) es razonable esperar que Dios se comunique a través de una apelación escrita, y 3) las Escrituras afirman ser inspiradas por Dios para guiar a la humanidad sin error.