La filosofía medieval se desarrolló en Europa desde el siglo IV hasta el XIV, durante el declive del Imperio Romano y el ascenso del cristianismo. Los primeros pensadores cristianos como Agustín de Hipona sintetizaron la filosofía griega y el cristianismo. En los siglos XI-XV, la escolástica floreció en las universidades y pensadores como Tomás de Aquino y Guillermo de Ockham buscaron armonizar la fe y la razón a través del aristotelismo.