El documento explora el origen del mal y el sufrimiento humano a través de un análisis del relato bíblico del Pecado Original. Sugiere que la serpiente representaba a un ángel caído como Lucifer, y que el fruto prohibido simbolizaba tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Explica que el pecado original distorsionó la dirección correcta del amor en la humanidad, dando origen a la tendencia al egoísmo y la maldad.