Este documento explora los límites del modelo burocrático para gestionar los riesgos ambientales contemporáneos, los cuales están ligados a gran incertidumbre. Problemas como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad no pueden ser calculados con precisión debido a factores desconocidos. Por lo tanto, se necesita un nuevo paradigma basado en el principio precautorio que reconozca los límites del conocimiento científico y la percepción social del riesgo.