Julio Casares examina el concepto de humor y su tradición cultural, discutiendo su origen intelectual y su dependencia de la sensibilidad y las circunstancias culturales. Destaca la evolución del humor a lo largo de la historia, así como su relación con el desarrollo social y político de las sociedades avanzadas. El autor también establece una distinción entre 'humor' como disposición anímica y 'humorismo' como su manifestación externa, enfatizando la importancia de la compasión y comprensión en el humor.