La teoría general de sistemas busca unificar diferentes campos del conocimiento para estudiar principios aplicables a sistemas en cualquier nivel. Por sí sola no demuestra efectos prácticos, pero puede dar soporte a nuevas explicaciones si se cuentan con resultados experimentales que describir su dinámica. Se ubica en el ámbito de las metateorías al proporcionar herramientas para la investigación en otras ramas de la ciencia.