La recursividad es un procedimiento para resolver problemas complejos dividiéndolos en subproblemas más simples que tienen la misma estructura que el original. Ejemplos de su aplicación incluyen la distribución de mercancías, cálculo de factoriales y la resolución de problemas como las Torres de Hanoi y la generación de fractales. Se describen reglas fundamentales para aplicar la recursividad y casos prácticos de programación que ilustran su funcionamiento.