La fermentación industrial ha mejorado para aumentar la eficiencia química y producir mayores cantidades de etanol a través de la fermentación alcohólica continua. La fermentación alcohólica también ocurre naturalmente en frutas cuando hay azúcares y poca oxígeno, lo que causa la maduración anaeróbica y el olor a alcohol en algunas frutas como el melón curado o los cocos.