El documento analiza las políticas monetarias expansivas del primer gobierno de Alan García en Perú que llevaron a una inflación descontrolada. La emisión primaria aumentó un 509% durante su mandato, lo que generó un exceso de liquidez y presiones inflacionarias. Varios autores explican que la falta de autonomía del Banco Central de Reserva del Perú permitió que el gobierno utilizara la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal, lo que empeoró los desequilibrios macroeconómicos y condujo a