El TLCAN ha creado un mercado común entre Canadá, Estados Unidos y México desde 1994. Ha impulsado el crecimiento económico a través del comercio e inversión, pero también ha generado desigualdades sociales y dependencia de México hacia Estados Unidos. Aunque ha habido integración económica, todavía existen desafíos en lograr una integración social, política y ecológica completa entre los tres países.