Instituto D-133 “María Auxiliadora”

“Evolución de los modelos económicos-sociales de Argentina, desde
1880 hasta 2010”

Materia: Proyecto
Integrantes: Barrientos, victoria
Benitez, Lara
Dutra, Camila
Guelache, Justina
Moscatelli, María José
5to C.O 2013
Introducción
Nuestra propuesta en este informe es presentar los diferentes modelos
económicos, no tratados como compartimentos estancos, sino como parte de un
mismo proceso que fue modelando la actual estructura económica argentina. De
esta manera, podemos ver como la evolución de los diferentes sistemas
dispuestos produce un impacto en la sociedad y el medio ambiente
Las condiciones que permitieron una específica forma de inserción internacional
de la Argentina (arribo de financiamiento externo como principal forma de
acumulación, aluvión inmigratorio, construcción de ferrocarriles e infraestructura,
consolidación territorial e institucional) también son tratadas en detalle .
CAPITULO 1
Período de agro exportación desde 1880 a 1930

A partir de 1880 el modelo económico se basa en la exportación de productos
agropecuarios, como carne y granos. La tierra es de excelente calidad y abundancia,
existen 24 millones de hectáreas de excelente calidad que con escasa inversión deja
ganancias extraordinarias.
Argentina tiene fuertes lazos comerciales con Inglaterra que pasa a ser el principal
financista e inversor en el país, especialmente en los ferrocarriles que se extienden a casi
todas las provincias convergiendo en Buenos Aires y Rosario que actúan como puertos
exportadores de los productos agrarios. La mayoría de los productos industriales son
importados, pero ya se comienzan a formar algunas industrias livianas que no incorporan
demasiada tecnología, sobre todo en áreas como frigoríficos, alimentos, bebidas,
materiales para la construcción, jabón, tabaco y algunas textiles. La expansión económica
provoco una carencia de mano de obra y en este periodo se produce una gran afluencia
de inmigrantes europeos, sobre todo españoles e italianos que se concentraron en las
zonas del litoral sobre todo. La elite económica estaba formada por los grandes
propietarios de tierras que eran anglófilos y liberales. Este modelo económico tenía sus
altibajos y se produjeron crisis como la de 1890 producto del alto endeudamiento. Estas
crisis estallaban cuando había algún deterioro en los términos de intercambio, o cuando el
Banco de Inglaterra incrementaba sus tasas de interés, encareciendo el financiamiento y
provocando un retiro de los capitales invertidos. A principios del siglo 20 comenzaron a
formarse organizaciones sindicales (de extracción anarquista en muchos casos)
influenciadas por las ideologías que presentaban los inmigrantes europeos.
Durante la Primera Guerra Mundial se produce un periodo de crecimiento de la industria
debido al faltante de productos importados.
Desde 1880 se configuró un nuevo escenario institucional, cuyos rasgos perduraron
largamente. Se aseguraba allí un fuerte poder presidencial, ejercido sin limitaciones en los
vastos territorios nacionales y fortalecidos por las facultades de intervenir en las
provincias y decretar el estado de sitio. Por otra parte, los controles institucionales del
Congreso y sobre todo la exclusión de la posibilidad de reelección aseguraban que este
poder no derivara en tiranía.
Una gran huelga en noviembre de 1902 provocó una reacción inmediata en la elite local
que, en pocas horas, votó la Ley de Residencia, que autorizaba a expulsar a cualquier
extranjero indeseable. La imagen repetida de inmigrantes anarquistas o socialistas
revolucionarios que “contagiaban” a los pacíficos trabajadores, orientó las actitudes
patronales hacia el enfrentamiento social. Las huelgas continuaron creciendo y la
represión se hizo más dura. La protesta social se extendió hasta los más variados ámbitos
de la vida urbana y se desató bajo la forma de una huelga de inquilinos en 1907; los
habitantes de los conventillos se quejaban tanto de las condiciones de trabajo como de
las condiciones de vida que les imponía la codicia de los patrones.
Reforma electoral de 1912
Con la reforma electoral de 1912 se abrió en la Argentina una dificultosa etapa en la cual
la convivencia política sería más una expresión de deseos que una realidad. Para el
partido gobernante, ceder su lugar de conductor de los destinos nacionales era
impensable y el avance del radicalismo, como expresión de una clase media en ascenso,
no fue realmente tomado en serio hasta su inobjetable triunfo en las urnas, que marcó el
final de una época donde primaba la estabilidad política, aunque sin consenso popular.
En materia económica, también estaba llegando a su fin una etapa: la del crecimiento
económico relativamente fácil enmarcado en un esquema internacional estable donde las
reglas de juego eran claras y respetadas por todos los participantes.
Durante los años de Primer Guerra Mundial, el conflicto social en Argentina se agudizó
hasta límites insospechados. El gobierno democrático de Hipólito Irigoyen (1916-1922)
tuvo al comienzo una respuesta vacilante frente a las huelgas crecientemente violentas,
pero desde 1917/18 éstas fueron crudamente reprimidas y los episodios de la Semana
Trágica (1919) marcaron el pico más alto del conflicto. Dos años más tarde la huelga de
peones rurales en Santa Cruz, recordada como “la Patagonia Rebelde”, dejó también un
saldo de muertos y encarcelados por la represión.
La presencia de Estados Unidos en el panorama mundial trajo para Argentina, además,
otras consecuencias: nuestro país se convirtió rápidamente en un ávido comprador de las
nuevas exportaciones estadounidenses (automóviles, camiones, neumáticos, fonógrafos,
radios, maquinaria agrícola e industrial); pero las tradicionales exportaciones argentinas
no encontraban cabida en el mercado norteamericano, que era también un importante
productor agrícola, por lo cual esta nueva relación comercial sólo generaba déficit en
nuestra balanza de pagos. A la inversa, Gran Bretaña seguía siendo nuestro principal
comprador de carnes y cereales, que pagaban con carbón, textiles y las ganancias de los
ferrocarriles y otras empresas de servicios.
La depresión iniciada en 1929 vuelve a debilitar las relaciones comerciales
internacionales, apenas recompuestas luego de la Primera Guerra Mundial, con el
agravante de que la profundidad y prolongación de esta crisis llevó a los países
industrializados a adoptar medidas de carácter proteccionista: formación de bloques y
acuerdos bilaterales, devaluación de las monedas y abandono del patrón oro, adopción de
controles de cambio y alza de las tarifas aduaneras. Las dificultades económicas
coincidieron, en nuestro país, con una profunda crisis política. La segunda victoria de
Irigoyen en las urnas, en 1928, exacerbó el conflicto político. En efecto, la oposición
encontraba en la edad avanzada del presidente y su lentitud para dar respuestas
eficientes frente a las inéditas condiciones económicas, argumentos suficientes para exigir
su destitución. Para ese momento, el Ejército se había constituido en un actor social de
peso, alentado por una intensa corriente de pensamiento nacionalista y, seguramente, por
las clases propietarias, que desde el comienzo desconfiaron del proceso democratizador
que había llevado a los radicales al gobierno. El golpe militar que derrocó a Irigoyen en
1930 contó, sino con el apoyo explícito, al menos con la aquiescencia de la mayoría de la
población. Casi inmediatamente fue buscada una salida política que llevara al poder a un
presidente constitucional, si bien desde ese momento la clase política buscó y puso en
marcha procedimientos que mediatizaran la voluntad popular e impidieran el eventual
triunfo de los radicales en las urnas. El fraude patriótico, apenas disimulado, fue una
constante en los procesos electorales de esta etapa, sostenido en las relaciones
clientelares entre los candidatos a puestos públicos, los caudillos electorales y los
votantes como último eslabón de una cadena de favores y obligaciones.
CAPITULO 2
De la Crisis del ‘30 a la Segunda Guerra Mundial
La primera etapa del modelo de sustitución de importaciones (1930-1955)
Múltiples son las causas del surgimiento del modelo de sustitución de importaciones. En
primer lugar, podemos, mencionar la necesidad de la clase dirigente de ese momento de
dar respuesta a la crisis social y productiva que se estaba produciendo en nuestro país.
Otra causa fue la búsqueda de nuevas opciones productivas por parte de los capitales
destinados a la actividad agroexportadora, ya que ésta no era tan rentable debido a la
mencionada crisis mundial.
Las dificultades que los productos argentinos encontraron en sus mercados de
exportación, generadas por la caída de la demanda mundial, se vieron seriamente
agravadas por la escalada proteccionista en Europa y Estados Unidos. La inquietud de los
ganaderos argentinos por los problemas que encontraban para exportar se convirtió en
pánico después de que la Conferencia Económica Imperial, reunida en Ottawa (en 1931)
fijara un sistema de cuotas decrecientes para las carnes argentinas en el mercado inglés.
La producción industrial, escasa todavía, fue creciendo al ritmo de las necesidades de un
mercado interno que demandaba los productos que, el progresivo cierre de la economía y
la escasez de divisas, impedían importar. Sobre esa base creció el proceso de sustitución
de importaciones que, si bien había comenzado tímidamente durante la Primera Guerra
Mundial, no había recibido de los gobiernos posteriores ningún estímulo para el
desarrollo. En definitiva, cuando tanto la Argentina como el resto del mundo comenzaban
a salir de la Gran Depresión, los cambios que se habían producido como respuesta a las
sucesivas crisis habían creado un panorama nuevo y ya resultaba evidente que el retorno
a la situación anterior era imposible. El cierre de las economías, la intervención del Estado
y el crecimiento industrial, junto con la declinante posición de Gran Bretaña y el ascenso
de los Estados Unidos mostraban que el mundo (y la Argentina dentro de él) habían
tomado un rumbo novedoso. En la economía argentina, el impacto producido por el
acontecimiento de la Segunda Guerra Mundial estuvo ligado nuevamente a las
complicaciones para el comercio internacional, agravando todavía más la carencia de
importaciones que ya se había verificado en los dos grandes golpes anteriores: la Primera
Guerra y la crisis del ’30. Esta coyuntura representó un gran impulso para la actividad
industrial como consecuencia de estos golpes mencionados. El desarrollo industrial fue
común a toda América Latina durante la guerra. La Argentina llegó a penetrar con sus
productos manufacturados incluso el mercado estadounidense (ya que la industria
norteamericana estaba momentáneamente dedicada a la producción bélica). La Segunda
Guerra Mundial movilizó también en nuestro país fuertes corrientes de opinión a favor y
en contra de los distintos contendientes: el apoyo a los aliados fue identificado con la
reivindicación de la democracia y el ataque a las prácticas fraudulentas del gobierno,
sostenido por radicales y distintos grupos de izquierda. Por el contrario, el mantenimiento
de la neutralidad, fue amalgamándose con el creciente sentir nacionalista, un conjunto de
sentimientos, actitudes e ideas esbozadas que no podían llamarse todavía una ideología
en sentido estricto. El antiimperialismo, oposición visceral no sólo a los imperios
opresores en cuestión (Gran Bretaña, EEUU) sino sobre todo a la “oligarquía entreguista,”
resultó un arma retórica y política formidable, capaz de convocar apoyos a derecha e
izquierda.
Pacto Roca-Runciam
Por éste, Inglaterra se comprometía a seguir comprando carnes argentinas siempre y
cuando su precio fuera menor al de los demás proveedores. En cambio, la Argentina
aceptó concesiones lindantes con la deshonra: liberó los impuestos que pesaban sobre
los productos ingleses y se comprometió a no permitir la instalación de frigoríficos
argentinos. Se creó el Banco Central de la República Argentina con funciones tan
importantes como la emisión monetaria y la regulación de la tasa de interés, en cuyo
directorio había una importante presencia de funcionarios ingleses. Finalmente se le
otorgó el monopolio de los transportes de la capital a una corporación inglesa.
Al finalizar este En 1936, se suscribió el pacto Eden-Malbrán. Este nuevo pacto otorgó a
los británicos:
- La opción de aplicar impuestos extras a las carnes argentinas.
- El aumento del monto de las remesas de libras esterlinas a Londres, a cambio de
una reducción en los fletes para el trigo.
- La organización de la Corporación de Transporte que otorgaba un virtual
monopolio, frente a los colectivos que acababan de surgir.
En 1935-36 estallo un escándalo por el negociado de la carne. La denuncia de corrupción
la realizó Lisandro de la Torre. En un informe sostuvo la connivencia del gobierno con los
frigoríficos extranjeros y los grandes ganaderos para llevar a cabo una estafa en perjuicio
de los pequeños productores y del Estado. Los principales frigoríficos mencionados en la
maniobra eran: Anglo, Armour, La Blanca y Wilson.
La maniobra habría consistido en exportar carne de primera calidad, pagándola a los
pequeños y medianos productores como de segunda y haciéndola figurar como tal en los
registros aduaneros, para disminuir los impuestos correspondientes.
Negociados de las carnes
La Argentina tenía desarrollado el sector primario y los intentos de industrializarse habían
sido erráticos.
La abrupta suspensión de las importaciones por la crisis promovió su sustitución por la
industria local. La industria nacional también se vio favorecida por el control de divisa y el
bilateralismo.
En un primer momento el desarrollo se concentro en el área alimentaria, seguida por la
industria textil y las que cubrían el consumo inmediato.
El 1944, la industria representaba el 22.8% del PBI y la agricultura y ganadería el 20.1%,
o sea que, la industria había sacado ventaja al sector primario. Esto suele considerarse
positivo porque los bienes industriales tienen mayor valor agregado que los bienes
primarios.
La industria local proveyó los bienes de consumo necesarios, pero de manera espontánea
e inconexa. Una de las falencias fue la ausencia de una industria de base ya que el
desarrollo industrial de un país está condicionado a ella. Si no hay industria de base, falta
un eslabón que debe ser reemplazado por importaciones.
Desarrollo de la industria nacional. Petróleo y siderurgia: insumos críticos
Insumos críticos o estratégicos son los que posibilitan el funcionamiento de la industria y
las comunicaciones: petróleo, carbón, acero.
En el área petrolera, logro un precario equilibrio entre las presiones inglesas a favor de
Shell, las norteamericanas a favor de Stándar Oil y los intereses nacionales a favor de
YPF.
En 1932 se exceptuó a YPF del pago de aranceles sobre los equilibrios que importaba a
cambio de contribuir con un 10% de las ganancias para el tesoro nacional.
En 1943, durante la crisis de la Segunda Guerra, YPF creció hasta tener los dos tercios
del mercado.

En la Argentina, si bien los acuerdos con Gran Bretaña favorecían a los Ferrocarriles y a
la Corporación de Transportes en manos inglesas, el transporte automotor, se desarrollo
sin pausa. Creció la presencia de Ford en el mercado, y la General Motors presentó sus
Chevrolet, mientras Firestone fabricaba cubiertas. Los colectivos se multiplicaban y
empezaban a competir con los tranvías.
Entre 1934 y 1938 se construyeron 7.100 Km. de caminos (rutas nacionales y
provinciales). Entre 1939 y 1943 se construyeron 4.200 Km. mas permitiendo el acceso a
lugares que no llegaba el ferrocarril.
El gobierno creó entes reguladores: la Junta Reguladora de Granos, la Junta Nacional de
Carnes, la Corporación Argentina de Productores de Carne y el Instituto de Vitivinicultura.
Su función era estabilizar el mercado. A la vez se protegía a una gran cantidad de
pequeños y medianos productores.
El Estado intervenía dando créditos para financiar la producción, fijando un precio mínimo
y comprando los excedentes, para regular el mercado a través de la oferta y la demanda.
Reorganizacion financiera
En 1934, Federico Pinedo creó el Banco Central. Su capital era mixto, integrado por el
Estado y por capitales privados. Hasta entonces, el Banco de la Nación Argentina había
sido el único instrumento para conducir la economía oficial, regular el crédito e intervenir
en el mercado financiero, funciones que paso a desempeñar el Banco Central.
Deuda externa
La crisis frenó los préstamos y las inversiones extranjeras; esto, si bien trajo aparejado
serios problemas de financiación, luego redujo en igual proporción la deuda y los pagos
de la deuda externa.
Inglaterra, transfirió gran parte de la deuda externa argentina a Nueva York, como parte
de pago de las compras en Estados Unidos. La Argentina empezó a pagar su deuda a
este país, en consecuencia, la deuda externa empezó a contabilizarse en dólares. Al
devaluarse el dólar en 1933, La Argentina empezó a repatriar la deuda en términos
favorables. La baja de dólar permitió disponer de su mayor excedente para pagos al
exterior. Por lo tanto, la deuda externa disminuyó y las reservas aumentaron.
En 1945 terminó la guerra y la Argentina dispuso de dinero en abundancia. El estado creó
empleos masivamente. La demanda mejoró los salarios; el pleno empleo y los altos
salarios expandieron el consumo, lo que realimentó la industria; la economía en su
conjunto de activó, beneficiando a todos los sectores sociales.
La Argentina de Juan Domingo Perón (1946-1955)
Durante su primera presidencia se pueden distinguir claramente dos etapas,
especialmente en el aspecto económico. La primera se extendió entre 1946 y 1948 y fue
coordinada por el Presidente del Banco Central, Miranda. La segunda que fue entre 1949
y 1951 la dirigió el ministro Ramón Cereijó.
En la primera etapa se desarrollo una política diseñada para un período de posguerra.
Miranda especuló con la posibilidad de una nueva guerra y puso en marcha el Plan
Quinquenal comprando equipos industriales, y material bélico. La exclusión Argentina del
plan Marshall en 1948 agudizó la crisis, al reducirse las reservas de oro y las divisas.
Perón decidió entonces un cambio drástico en la política económica.
El Primer Plan Quinquenal
El Primer Plan Quinquenal de Gobierno fue aprobado por el Congreso a fines de 1946,
tenía como objetivo explícito la justicia social, característica poca común en el
planeamiento económico. Se incorporaron también objetivos reivindicados por el
nacionalismo, como la repatriación de la deuda externa y la nacionalización de los
transportes, las comunicaciones y las estratégicas áreas de petróleo, acero y finanzas,
parcialmente iniciadas.
El plan promocionaba las industrias mediante un sistema de arancel aduanero
diferenciales y créditos baratos.
En 1945 se inauguró el primer horno siderúrgico en Zapla (Jujuy), se creó la Sociedad
Mixta Siderurgia Argentina.
El estado fundaba y/o administraba numerosas empresas como:
- La Dirección Nacional de Industria del Estado.
- La Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas y
Metalúrgicas del estado.
- La Empresa de Línea Marítima Argentina.
- La Flota Aérea Mercante Argentina.
- El Ferrocarril Argentino.
- La Empresa Nacional de Telecomunicaciones.
- El Gas del Estado.
- Los Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
El plan tuvo éxito, el PBI creció alrededor del 29% entre 1945 y 1948.
El esquema de industrialización tuvo algunos puntos débiles:
- La industria liviana se expandió favoreciendo el consumo masivo y mejorando en
forma sustancial el nivel de vida en la clase media y baja.
- Las obras de infraestructura fueron escasas.
En síntesis: los costos fijos eran altos, problema que regía tanto para los empresarios
como para el estado empresario.
En 1949, el período de expansión económica se agotó y comenzó una etapa de
estancamiento. La inflación se convirtió en un indicador preocupante que en 1952 se
acercó al 40% anual.
CAPITULO 3
Período de apertura económica
Luego del golpe del ‘55 el peronismo es proscripto, y se abre la economía a algunas
inversiones extranjeras y se flexibilizan a punta de pistola las relaciones laborales, lo que
ya había comenzado a insinuarse en la segunda presidencia de Perón. En los años 60 se
logra desarrollar los complejos metalmecánicos y petroquímicos para abastecer a la
industria liviana. El estado recurre cada vez más al endeudamiento externo para
financiarse, y fija pautas cambiarias que facilitan la entrada de capitales golondrina, que
invierten solo en negocios financieros. Esto provoca una decadencia de la industria y una
baja del poder adquisitivo de los salarios. El país se encuentra expuesto cada vez más a
los vaivenes de los mercados financieros internacionales que provocan periódicas crisis y
devaluaciones, y alta inflación.
Hacia 1960 el sector industrial contribuía más a la riqueza del Estado que el sector
agropecuario. El país era bastante autosuficiente en cuanto a bienes de consumo, pero
más dependiente en combustible y maquinaria pesada. En consecuencia, el gobierno
invirtió significativamente en la explotación de petróleo y gas natural, en la producción de
acero y en el desarrollo de la petroquímica y el transporte.
A mediados de los setenta, la Argentina producía la mayor parte de su petróleo, acero y
automóviles, y también exportaba algunas manufacturas. El sector industrial pasó a
representar el 38,3% del PBI en 1974. El país generaba casi toda la energía que
consumía y al mismo tiempo, era uno de los principales productores agropecuarios a
escala mundial. Hubo una marcada recuperación impulsada por el fuerte avance de las
exportaciones.
Después de un periodo tumultuoso en el que se alternaron gobiernos democráticos y de
facto, Perón fue reelecto y asume el poder en octubre de 1973, hasta su muerte en julio
del siguiente año. Su segundo gobierno utilizó nuevamente el control de precios y el gasto
fiscal creciente como sus herramientas de política social. Tal como había ocurrido tiempo
atrás, la economía se desequilibró. El 24 de marzo de 1976 el comandante Jefe del
Ejército, Jorge Rafael Videla, lideró un nuevo golpe de estado. El gobierno militar se
mantuvo en el poder hasta 1983 y optó por una política opuesta a la de Perón. Se
desarrolló un modelo económico de corte más liberal, optando por la apertura de la
economía al exterior, la liberalización de precios y la austeridad fiscal en materia de gasto
social. Durante esta época las demandas sociales fueron reprimidas por el régimen de
facto. Sin embargo, este cambio de modelo no gozó de un entorno externo favorable
debido a la recesión en los países industrializados. El gobierno acentuó la crisis fiscal con
el excesivo gasto militar ocasionado por la fallida Guerra de las Malvinas. El
financiamiento externo era muy caro, y a partir de agosto de 1982 fue casi inexistente por
la Crisis de la Deuda Externa Latinoamericana15. Entonces se optó por la emisión
monetaria para financiar un gasto público creciente, contribuyendo así a exacerbar una
inflación que se había mantenido viva por casi dos décadas.
CAPITULO 4
Los Planes de Estabilización

La restauración democrática, en 1983, que llevo al poder al
presidente Raúl Alfonsín, dela Unión Cívica Radical (UCR), se
realizó en un contexto en el que el modelo de acumulación
sustitutivo
de
importaciones
ya
había
prácticamente
desaparecido. La industria nacional se hallaba herida de muerte,
con sectores enteros quebrados y prácticamente desaparecidos,
producto de la doble acción de la especulación financiera y de la
competencia
de
productos
importados.
A las empresas multinacionales presentes en el país desde comienzos de la década de
1960, a la presencia tradicional de los sectores agroexportadores pampeanos y al
creciente poder del sector financiero se les sumó la aparición de grupos económicos
locales que crecieron al calor de su condición de proveedores del Estado y rápidamente
se diversificaron hacía numerosas actividades. Estos sectores van a parecer como
preponderantes para la toma de decisiones en la política económica de la década de
1980.
A partir de mediados de 1984 se entendió que no era posible retomar el sendero del
crecimiento basado en la industria y el mercado interno que había dominado los cincuenta
años anteriores. Desde ese momento, y ante lo indomable de la inflación, por un lado, y,
por otro, la imposibilidad del Estado de hacer frente tanto el pago de los vencimientos de
la deuda externa como a los contratos leoninos de sus proveedores, se impusieron las
políticas de ajuste, también conocidas como "planes de estabilización".
El mecanismo del lanzamiento de un plan de estabilización funcionaba de la siguiente
forma:
-

-

El gobierno elabora un "programa" que buscaba frenar la inflación, aumentar las
exportaciones, reducir el déficit fiscal y asegurar el cumplimiento de los
compromisos externos.
El programa era aprobado por el Fondo Monetario Internacional, tras lo cual este
prestaba una cantidad de dinero (conocido como "préstamos stand-by"), pero ello
era, a su vez, una señal para que el conjunto de los bancos refinanciaran la deuda
externa argentina.

Normalmente estos programas, de los cuales los dos más importantes en la década de
1980 fueron los denominados Plan Austral (1985) y Plan Primavera (1987), funcionaban
durante un breve período de tiempo, mientras tanto se reducía la inflación y se obtenía,
durante ese corto período, la "confianza" de organismos y bancos internacionales.
En 1989, la serie de planes fracasados, la deuda externa en ascenso y la presión de los
contratos con proveedores a los que tenía que hacer frente el Estado llevaron la situación
a un quiebre. Esto se tradujo en el aumento del nivel de preciosa valores siderales,
fenómeno que es conocido como "hiperinflación". La Argentina vivió un fenómeno que se
dio en pocas ocasiones en el mundo: que los precios aumenten por hora y el dinero deje
de ser aceptado como medio normal de pago.
La convertibilidad y las privatizaciones
A partir de 1989 se desarrolló un audaz programa tendiente a estabilizar la economía tras
el proceso hiperinflacionario. El eje fue reducido drásticamente las erogaciones del
Estado mediante la venta de empresas públicas que aparecían como fuertemente
deficitarias y, al mismo tiempo, lograr el ingreso de capitales externos que "aliviaran" un
poco los vencimientos inmediatos de la deuda externa.
Así se vendió, en un plazo récord, casi la totalidad de las empresas públicas
argentinas: Aerolíneas Argentinas, ENTEL, ENCOTEL, Obras Sanitarias de la Nación,
Gas del Estado, Ferrocarriles argentinos, los puertos, los aeropuertos, los caminos, etc.
El otro eje de salida de la crisis hiperinflacionaria fue la "convertibilidad". Consistió
básicamente en permitir que la moneda argentina, rebautizada como "peso" después de
la hiperinflación hiciera prácticamente desaparecer el austral, fuera colocada a un cambio
de uno a uno con el dólar e inmediatamente intercambiable por él. El gobierno garantiza
que cualquier peso pueda ser cambiado inmediatamente por un dólar.
El plan de Convertibilidad, creado por el ministro Domingo Cavallo, logró un triunfo
aplastante contra la inflación, reduciéndola a prácticamente cero a partir de 1993.
Las industrias se concentran en manos de grandes grupos transnacionales que se
dedican a actividades de alta tecnificación y poca mano de obra, enfocadas al consumo
masivo y a la exportación de materias primas, muchas de origen agropecuario como los
derivados de la soja.
En 1998 comienza una serie de crisis internacionales que provocan una fuga de capitales
y una recesión, la desocupación se generaliza y llegan a bajar incluso los salarios y
jubilaciones de manera real y nominal.
CAPITULO 5
Crisis económica argentina (1999-2002).
El gobierno de Fernando de la Rúa había asumido en 1999 en medio de una época de
recesión, en parte favorecida por la Ley de Convertibilidad, vigente desde 1991, que fijaba
la paridad del peso de Argentina y el dólar estadounidense. Si bien dicha política
económica había resultado efectiva durante los primeros años del gobierno de Carlos
Menem, a partir de 1997 comenzó a demostrar sus falencias. Para mantenerla saludable,
se necesitaba el ingreso de divisas. En un principio, éste fue equilibrado por los ingresos a
partir de las privatizaciones de empresas estatales y las pérdidas que estas ocasionaban.
No obstante, cuando ya no ingresó el dinero suficiente al país, debido principalmente al
bajo precio internacional de los granos, éste debió refinanciar su deuda a intereses más
altos para mantener la ley.
De la Rúa había decidido mantener la ley, tal como fue prometido en su campaña
electoral, lo que provocó que la situación financiera fuera cada vez más crítica,
aplicándose medidas como El blindaje o El Megacanje, que consistían en endeudamiento
exterior.
La inestabilidad económica se percibía por los constantes cambios en el Ministerio de
Economía, pasando por él José Luis Machinea (1999 - marzo de 2001), Ricardo López
Murphy (marzo - abril de 2001) y por último Domingo Cavallo, que ya había sido Ministro
de Economía entre 1991 y 1996 y que había impulsado la Ley de Convertibilidad. En
aquel entonces Cavallo era visto como una gran alternativa, ya que había sacado
a Argentina de la hiperinflación de 1989 - 1991.
La crisis llegó a un punto insostenible el 29 de noviembre de 2001, cuando los grandes
inversionistas comenzaron a retirar sus depósitos monetarios de los bancos y, en
consecuencia, el sistema bancario colapsó por la fuga de capitales y la decisión del FMI
de negarse a refinanciar la deuda y conceder un rescate.

Diciembre de 2001 y el Corralito
Para contrarrestar la fuga de capitales, que ascendió a 81.800 millones de dólares, el 2 de
diciembre se emitió un mensaje en Cadena Nacional donde Cavallo anunciaba la nueva
política económica, que introdujo restricciones al retiro de depósitos bancarios,
denominada popularmente como Corralito. En un principio la medida dictaba que el
ahorrista sólo podía retirar 250 pesos cada semana, y que la medida duraría 90 días, sin
embargo se podían hacer pagos con cheques.
La reacción popular fue muy negativa, especialmente la de la clase media, (teniendo en
cuenta que la cifra de la restricción de retiros de 1.000 dólares mensuales era superior a
los ingresos de la mayoría de la población) por lo que la crisis económica también
desembocó en una crisis política. Durante todo diciembre hubo protestas, aunque la
protesta masiva más importante estallaría los días 19 y 20 de diciembre.
La posición de De la Rúa se tornó inestable. Un intento de mediación entre la oposición y
el gobierno a mediados de diciembre por parte de la Iglesia Católica fracasó.
Entre el 16 y el 19 de diciembre se produjeron saqueos a supermercados.
A mediados de 2002 se comienzan a vislumbrar signos de reactivación económica y
desde 2003 a 2007, el país registró una fase de crecimiento económico con tasas que
oscilaron en torno al 9% en parte debido a una política económica de dólar alto destinada
a favorecer la sustitución de importaciones, que ha incrementado la competitividad de la
industria argentina. A causa de la recuperación de la economía que se ha observado en el
período 2003 - 2008, y teniendo en cuenta que en el tercer trimestre de 2005 el PBI
argentino (en pesos argentinos y a precios constantes) superó el valor de 1998, la crisis
económica había finalizado.
En los últimos años, las exportaciones argentinas se multiplicaron por más de cuatro
veces. Las exportaciones totalizaron en 2008 los 70.589 millones de dólares y
las importaciones llegaron a 57.413 millones de dólares. En el año 2009 las exportaciones
llegaron a US$ 56.555, en tanto en 2010 treparon a US$ 68.127. A pesar de la crisis
internacional, el comercio exterior argentino y en particular las exportaciones siguieron
creciendo fuertemente.
Situación durante la crisis económica internacional de 2008-2009
La crisis económica internacional, iniciada en Estados Unidos en 2008, repercutió en
Argentina, según datos oficiales en el segundo y tercer trimestre de 2009 la economía se
contrajo, para luego volver a crecer en el último trimestre. En 2009 la economía finalizó
con un crecimiento del 0,9%.4 En materia de empleo, en el cuarto trimestre de 2009 se
registró un tasa de desocupación del 8,4%.68
La clase media en Argentina se duplicó en la última década, destacándose además como
el país latinoamericano con el mayor aumento de su clase media como porcentaje de la
población total.
En 2010 el sector con mayor crecimiento fue la industria automotriz, con un aumento del
48,2 %, fabricándose 724.023 unidades, la industria argentina de automotores alcanzó un
nuevo récord. También fue récord la producción de calzado: en el 2010 se produjeron
ciento cinco millones de pares, cuando en el 2009 se habían fabricado noventa y cinco
millones, la industria textil: llegó a crecer un 9 % en 2009 y un 16 % en el 2010.
Bibliografía

Historia económica argentina (1880-2009). Desde los tiempos de Julio Argentino Roca
hasta Cristina Fernández de Kirchner, de Diego Rubinzal. Buenos Aires, Ediciones del
CCC - Universidad Nacional de Quilmes, 2010.

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"La construcion del modelo economico social de Argentina" Ariadna Tucma- revista
latinoamericana 11 de enero de 2010
http://www.monografias.com/trabajos11/histecon/histecon.shtml
http://www.historiaglobal.com.ar/historiaeconomicaargentina.php
Geografía de la Argentina y del Mercosur en el Siglo XXI Polimodal - S. Sasone - C.
Bertone de Daguerre
“EL POPULISMO: Una aproximación a un problema de las democracias de todos los
tiempos” Autores: Ivo Hernández y Héctor Hurtado
http://economiaargentinahoy.blogspot.com.ar/2010/03/el-modelo-de-sustitucion-de.html
Historia 3 La Nación Argentina e Historia Argentina y Contemporánea
Los modelos de la economía Argentina - 3º C Eco. Polimodal
http://sitioeconomico.blogspot.com.ar/2011/12/los-modelos-de-la-economia-argentina3.html
Conclusión

En un principio nuestro país se dedicó a la explotación de tierras y materias
primas, así logró formar lazos con Inglaterra, convirtiéndose en uno de los
principales exportadores de carnes y granos.
Aun así se comienza a ver la aparición de pequeñas industrias, en áreas como
frigoríficos, alimentos, materiales de construcción, etc.
Tras las distintas guerras se produce un crecimiento de la industria por la falta de
productos importados. Pero aun así los conflictos sociales en el país empeoran,
por ejemplo, se producen series de huelgas y golpes de estado que terminan con
la vida de muchos ciudadanos.
El desarrollo de Estados Unidos hace que Argentina se transforme en un
comprador de automóviles, camiones, maquinarias agrícolas e industriales, etc.
A partir del año 1930 la producción industrial fue creciendo cada vez más, tras la
necesidad de un mercado interno.
Luego del año 1944 se desarrolla profundamente la industria del petróleo, la
siderurgia, el carbón y el acero. También crece la industria automotriz y se
construyen más de 7.100 km de caminos y rutas nacionales y provinciales.
Con estos grandes pasos dentro de nuestra historia podemos decir que Argentina
fue insertándose en el mercado con mucho esfuerzo, pero también sabemos una
de las consecuencias que esto trae: impactos medio ambientales.
El desarrollo siempre es necesario, pero si se lo produce adecuadamente. A lo
largo del informe supimos ver la importancia que se le da a la industria y el dinero,
de esta manera observamos un gran cambio en la sociedad argentina, que se
vuelve materialista.
Las industrias impactan directamente en el medio ambiente, en cuanto a
contaminación, y nos parece de suma importancia conocer todos estos hechos
que marcaron nuestra historia para así poder mejorar en un futuro, seguir en
crecimiento pero de manera sustentable.
Índice

Introducción………………………………………………………………………………………1
Capítulo 1: Período de agro exportación desde 1880 a 1930………………………………2
Reforma electoral de 1912………………………………………………………………………3
Capítulo 2: De la Crisis del ‘30 a la Segunda Guerra Mundial
La primera etapa del modelo de sustitución de importaciones (1930-1955)……………...4
Pacto Roca-Runciam…………………………………………………………………………….5
Negociados de las carnes……………………………………………………………………….5
Desarrollo de la industria nacional. Petróleo y siderurgia: insumos críticos……………….6
Reorganización financiera……………………………………………………………………….6
Deuda externa…………………………………………………………………………………….6
La Argentina de Juan Domingo Perón (1946-1955)………………………………………….7
El Primer Plan Quinquenal………………………………………………………………………7
Capítulo 3: período de apertura económica………………………………………………… 8
Capítulo 4: los planes de estabilización………………………………………………………..9
La convertibilidad y las privatizaciones……………………………………………………….10
Capítulo 5: Crisis económica argentina (1999-2002)………………………………………..11
Diciembre de 2001 y el
Corralito………………………………………………………………..11
Situación durante la crisis económica internacional de 20082009………………………..12
Conclusión…………………………………………………………………………………………13
Bibliografía…………………………………………………………………………………………14

Evolución de los modelos económicos-sociales de Argentina, desde 1880 hasta 2010

  • 1.
    Instituto D-133 “MaríaAuxiliadora” “Evolución de los modelos económicos-sociales de Argentina, desde 1880 hasta 2010” Materia: Proyecto Integrantes: Barrientos, victoria Benitez, Lara Dutra, Camila Guelache, Justina Moscatelli, María José 5to C.O 2013
  • 2.
    Introducción Nuestra propuesta eneste informe es presentar los diferentes modelos económicos, no tratados como compartimentos estancos, sino como parte de un mismo proceso que fue modelando la actual estructura económica argentina. De esta manera, podemos ver como la evolución de los diferentes sistemas dispuestos produce un impacto en la sociedad y el medio ambiente Las condiciones que permitieron una específica forma de inserción internacional de la Argentina (arribo de financiamiento externo como principal forma de acumulación, aluvión inmigratorio, construcción de ferrocarriles e infraestructura, consolidación territorial e institucional) también son tratadas en detalle .
  • 3.
    CAPITULO 1 Período deagro exportación desde 1880 a 1930 A partir de 1880 el modelo económico se basa en la exportación de productos agropecuarios, como carne y granos. La tierra es de excelente calidad y abundancia, existen 24 millones de hectáreas de excelente calidad que con escasa inversión deja ganancias extraordinarias. Argentina tiene fuertes lazos comerciales con Inglaterra que pasa a ser el principal financista e inversor en el país, especialmente en los ferrocarriles que se extienden a casi todas las provincias convergiendo en Buenos Aires y Rosario que actúan como puertos exportadores de los productos agrarios. La mayoría de los productos industriales son importados, pero ya se comienzan a formar algunas industrias livianas que no incorporan demasiada tecnología, sobre todo en áreas como frigoríficos, alimentos, bebidas, materiales para la construcción, jabón, tabaco y algunas textiles. La expansión económica provoco una carencia de mano de obra y en este periodo se produce una gran afluencia de inmigrantes europeos, sobre todo españoles e italianos que se concentraron en las zonas del litoral sobre todo. La elite económica estaba formada por los grandes propietarios de tierras que eran anglófilos y liberales. Este modelo económico tenía sus altibajos y se produjeron crisis como la de 1890 producto del alto endeudamiento. Estas crisis estallaban cuando había algún deterioro en los términos de intercambio, o cuando el Banco de Inglaterra incrementaba sus tasas de interés, encareciendo el financiamiento y provocando un retiro de los capitales invertidos. A principios del siglo 20 comenzaron a formarse organizaciones sindicales (de extracción anarquista en muchos casos) influenciadas por las ideologías que presentaban los inmigrantes europeos. Durante la Primera Guerra Mundial se produce un periodo de crecimiento de la industria debido al faltante de productos importados. Desde 1880 se configuró un nuevo escenario institucional, cuyos rasgos perduraron largamente. Se aseguraba allí un fuerte poder presidencial, ejercido sin limitaciones en los vastos territorios nacionales y fortalecidos por las facultades de intervenir en las provincias y decretar el estado de sitio. Por otra parte, los controles institucionales del Congreso y sobre todo la exclusión de la posibilidad de reelección aseguraban que este poder no derivara en tiranía. Una gran huelga en noviembre de 1902 provocó una reacción inmediata en la elite local que, en pocas horas, votó la Ley de Residencia, que autorizaba a expulsar a cualquier extranjero indeseable. La imagen repetida de inmigrantes anarquistas o socialistas revolucionarios que “contagiaban” a los pacíficos trabajadores, orientó las actitudes patronales hacia el enfrentamiento social. Las huelgas continuaron creciendo y la represión se hizo más dura. La protesta social se extendió hasta los más variados ámbitos de la vida urbana y se desató bajo la forma de una huelga de inquilinos en 1907; los habitantes de los conventillos se quejaban tanto de las condiciones de trabajo como de las condiciones de vida que les imponía la codicia de los patrones.
  • 4.
    Reforma electoral de1912 Con la reforma electoral de 1912 se abrió en la Argentina una dificultosa etapa en la cual la convivencia política sería más una expresión de deseos que una realidad. Para el partido gobernante, ceder su lugar de conductor de los destinos nacionales era impensable y el avance del radicalismo, como expresión de una clase media en ascenso, no fue realmente tomado en serio hasta su inobjetable triunfo en las urnas, que marcó el final de una época donde primaba la estabilidad política, aunque sin consenso popular. En materia económica, también estaba llegando a su fin una etapa: la del crecimiento económico relativamente fácil enmarcado en un esquema internacional estable donde las reglas de juego eran claras y respetadas por todos los participantes. Durante los años de Primer Guerra Mundial, el conflicto social en Argentina se agudizó hasta límites insospechados. El gobierno democrático de Hipólito Irigoyen (1916-1922) tuvo al comienzo una respuesta vacilante frente a las huelgas crecientemente violentas, pero desde 1917/18 éstas fueron crudamente reprimidas y los episodios de la Semana Trágica (1919) marcaron el pico más alto del conflicto. Dos años más tarde la huelga de peones rurales en Santa Cruz, recordada como “la Patagonia Rebelde”, dejó también un saldo de muertos y encarcelados por la represión. La presencia de Estados Unidos en el panorama mundial trajo para Argentina, además, otras consecuencias: nuestro país se convirtió rápidamente en un ávido comprador de las nuevas exportaciones estadounidenses (automóviles, camiones, neumáticos, fonógrafos, radios, maquinaria agrícola e industrial); pero las tradicionales exportaciones argentinas no encontraban cabida en el mercado norteamericano, que era también un importante productor agrícola, por lo cual esta nueva relación comercial sólo generaba déficit en nuestra balanza de pagos. A la inversa, Gran Bretaña seguía siendo nuestro principal comprador de carnes y cereales, que pagaban con carbón, textiles y las ganancias de los ferrocarriles y otras empresas de servicios. La depresión iniciada en 1929 vuelve a debilitar las relaciones comerciales internacionales, apenas recompuestas luego de la Primera Guerra Mundial, con el agravante de que la profundidad y prolongación de esta crisis llevó a los países industrializados a adoptar medidas de carácter proteccionista: formación de bloques y acuerdos bilaterales, devaluación de las monedas y abandono del patrón oro, adopción de controles de cambio y alza de las tarifas aduaneras. Las dificultades económicas coincidieron, en nuestro país, con una profunda crisis política. La segunda victoria de Irigoyen en las urnas, en 1928, exacerbó el conflicto político. En efecto, la oposición encontraba en la edad avanzada del presidente y su lentitud para dar respuestas eficientes frente a las inéditas condiciones económicas, argumentos suficientes para exigir su destitución. Para ese momento, el Ejército se había constituido en un actor social de peso, alentado por una intensa corriente de pensamiento nacionalista y, seguramente, por las clases propietarias, que desde el comienzo desconfiaron del proceso democratizador que había llevado a los radicales al gobierno. El golpe militar que derrocó a Irigoyen en 1930 contó, sino con el apoyo explícito, al menos con la aquiescencia de la mayoría de la población. Casi inmediatamente fue buscada una salida política que llevara al poder a un presidente constitucional, si bien desde ese momento la clase política buscó y puso en marcha procedimientos que mediatizaran la voluntad popular e impidieran el eventual triunfo de los radicales en las urnas. El fraude patriótico, apenas disimulado, fue una constante en los procesos electorales de esta etapa, sostenido en las relaciones clientelares entre los candidatos a puestos públicos, los caudillos electorales y los votantes como último eslabón de una cadena de favores y obligaciones.
  • 5.
    CAPITULO 2 De laCrisis del ‘30 a la Segunda Guerra Mundial La primera etapa del modelo de sustitución de importaciones (1930-1955) Múltiples son las causas del surgimiento del modelo de sustitución de importaciones. En primer lugar, podemos, mencionar la necesidad de la clase dirigente de ese momento de dar respuesta a la crisis social y productiva que se estaba produciendo en nuestro país. Otra causa fue la búsqueda de nuevas opciones productivas por parte de los capitales destinados a la actividad agroexportadora, ya que ésta no era tan rentable debido a la mencionada crisis mundial. Las dificultades que los productos argentinos encontraron en sus mercados de exportación, generadas por la caída de la demanda mundial, se vieron seriamente agravadas por la escalada proteccionista en Europa y Estados Unidos. La inquietud de los ganaderos argentinos por los problemas que encontraban para exportar se convirtió en pánico después de que la Conferencia Económica Imperial, reunida en Ottawa (en 1931) fijara un sistema de cuotas decrecientes para las carnes argentinas en el mercado inglés. La producción industrial, escasa todavía, fue creciendo al ritmo de las necesidades de un mercado interno que demandaba los productos que, el progresivo cierre de la economía y la escasez de divisas, impedían importar. Sobre esa base creció el proceso de sustitución de importaciones que, si bien había comenzado tímidamente durante la Primera Guerra Mundial, no había recibido de los gobiernos posteriores ningún estímulo para el desarrollo. En definitiva, cuando tanto la Argentina como el resto del mundo comenzaban a salir de la Gran Depresión, los cambios que se habían producido como respuesta a las sucesivas crisis habían creado un panorama nuevo y ya resultaba evidente que el retorno a la situación anterior era imposible. El cierre de las economías, la intervención del Estado y el crecimiento industrial, junto con la declinante posición de Gran Bretaña y el ascenso de los Estados Unidos mostraban que el mundo (y la Argentina dentro de él) habían tomado un rumbo novedoso. En la economía argentina, el impacto producido por el acontecimiento de la Segunda Guerra Mundial estuvo ligado nuevamente a las complicaciones para el comercio internacional, agravando todavía más la carencia de importaciones que ya se había verificado en los dos grandes golpes anteriores: la Primera Guerra y la crisis del ’30. Esta coyuntura representó un gran impulso para la actividad industrial como consecuencia de estos golpes mencionados. El desarrollo industrial fue común a toda América Latina durante la guerra. La Argentina llegó a penetrar con sus productos manufacturados incluso el mercado estadounidense (ya que la industria norteamericana estaba momentáneamente dedicada a la producción bélica). La Segunda Guerra Mundial movilizó también en nuestro país fuertes corrientes de opinión a favor y en contra de los distintos contendientes: el apoyo a los aliados fue identificado con la reivindicación de la democracia y el ataque a las prácticas fraudulentas del gobierno, sostenido por radicales y distintos grupos de izquierda. Por el contrario, el mantenimiento de la neutralidad, fue amalgamándose con el creciente sentir nacionalista, un conjunto de sentimientos, actitudes e ideas esbozadas que no podían llamarse todavía una ideología en sentido estricto. El antiimperialismo, oposición visceral no sólo a los imperios opresores en cuestión (Gran Bretaña, EEUU) sino sobre todo a la “oligarquía entreguista,” resultó un arma retórica y política formidable, capaz de convocar apoyos a derecha e izquierda.
  • 6.
    Pacto Roca-Runciam Por éste,Inglaterra se comprometía a seguir comprando carnes argentinas siempre y cuando su precio fuera menor al de los demás proveedores. En cambio, la Argentina aceptó concesiones lindantes con la deshonra: liberó los impuestos que pesaban sobre los productos ingleses y se comprometió a no permitir la instalación de frigoríficos argentinos. Se creó el Banco Central de la República Argentina con funciones tan importantes como la emisión monetaria y la regulación de la tasa de interés, en cuyo directorio había una importante presencia de funcionarios ingleses. Finalmente se le otorgó el monopolio de los transportes de la capital a una corporación inglesa. Al finalizar este En 1936, se suscribió el pacto Eden-Malbrán. Este nuevo pacto otorgó a los británicos: - La opción de aplicar impuestos extras a las carnes argentinas. - El aumento del monto de las remesas de libras esterlinas a Londres, a cambio de una reducción en los fletes para el trigo. - La organización de la Corporación de Transporte que otorgaba un virtual monopolio, frente a los colectivos que acababan de surgir. En 1935-36 estallo un escándalo por el negociado de la carne. La denuncia de corrupción la realizó Lisandro de la Torre. En un informe sostuvo la connivencia del gobierno con los frigoríficos extranjeros y los grandes ganaderos para llevar a cabo una estafa en perjuicio de los pequeños productores y del Estado. Los principales frigoríficos mencionados en la maniobra eran: Anglo, Armour, La Blanca y Wilson. La maniobra habría consistido en exportar carne de primera calidad, pagándola a los pequeños y medianos productores como de segunda y haciéndola figurar como tal en los registros aduaneros, para disminuir los impuestos correspondientes. Negociados de las carnes La Argentina tenía desarrollado el sector primario y los intentos de industrializarse habían sido erráticos. La abrupta suspensión de las importaciones por la crisis promovió su sustitución por la industria local. La industria nacional también se vio favorecida por el control de divisa y el bilateralismo. En un primer momento el desarrollo se concentro en el área alimentaria, seguida por la industria textil y las que cubrían el consumo inmediato. El 1944, la industria representaba el 22.8% del PBI y la agricultura y ganadería el 20.1%, o sea que, la industria había sacado ventaja al sector primario. Esto suele considerarse positivo porque los bienes industriales tienen mayor valor agregado que los bienes primarios. La industria local proveyó los bienes de consumo necesarios, pero de manera espontánea e inconexa. Una de las falencias fue la ausencia de una industria de base ya que el desarrollo industrial de un país está condicionado a ella. Si no hay industria de base, falta un eslabón que debe ser reemplazado por importaciones.
  • 7.
    Desarrollo de laindustria nacional. Petróleo y siderurgia: insumos críticos Insumos críticos o estratégicos son los que posibilitan el funcionamiento de la industria y las comunicaciones: petróleo, carbón, acero. En el área petrolera, logro un precario equilibrio entre las presiones inglesas a favor de Shell, las norteamericanas a favor de Stándar Oil y los intereses nacionales a favor de YPF. En 1932 se exceptuó a YPF del pago de aranceles sobre los equilibrios que importaba a cambio de contribuir con un 10% de las ganancias para el tesoro nacional. En 1943, durante la crisis de la Segunda Guerra, YPF creció hasta tener los dos tercios del mercado. En la Argentina, si bien los acuerdos con Gran Bretaña favorecían a los Ferrocarriles y a la Corporación de Transportes en manos inglesas, el transporte automotor, se desarrollo sin pausa. Creció la presencia de Ford en el mercado, y la General Motors presentó sus Chevrolet, mientras Firestone fabricaba cubiertas. Los colectivos se multiplicaban y empezaban a competir con los tranvías. Entre 1934 y 1938 se construyeron 7.100 Km. de caminos (rutas nacionales y provinciales). Entre 1939 y 1943 se construyeron 4.200 Km. mas permitiendo el acceso a lugares que no llegaba el ferrocarril. El gobierno creó entes reguladores: la Junta Reguladora de Granos, la Junta Nacional de Carnes, la Corporación Argentina de Productores de Carne y el Instituto de Vitivinicultura. Su función era estabilizar el mercado. A la vez se protegía a una gran cantidad de pequeños y medianos productores. El Estado intervenía dando créditos para financiar la producción, fijando un precio mínimo y comprando los excedentes, para regular el mercado a través de la oferta y la demanda. Reorganizacion financiera En 1934, Federico Pinedo creó el Banco Central. Su capital era mixto, integrado por el Estado y por capitales privados. Hasta entonces, el Banco de la Nación Argentina había sido el único instrumento para conducir la economía oficial, regular el crédito e intervenir en el mercado financiero, funciones que paso a desempeñar el Banco Central. Deuda externa La crisis frenó los préstamos y las inversiones extranjeras; esto, si bien trajo aparejado serios problemas de financiación, luego redujo en igual proporción la deuda y los pagos de la deuda externa. Inglaterra, transfirió gran parte de la deuda externa argentina a Nueva York, como parte de pago de las compras en Estados Unidos. La Argentina empezó a pagar su deuda a este país, en consecuencia, la deuda externa empezó a contabilizarse en dólares. Al devaluarse el dólar en 1933, La Argentina empezó a repatriar la deuda en términos favorables. La baja de dólar permitió disponer de su mayor excedente para pagos al exterior. Por lo tanto, la deuda externa disminuyó y las reservas aumentaron. En 1945 terminó la guerra y la Argentina dispuso de dinero en abundancia. El estado creó empleos masivamente. La demanda mejoró los salarios; el pleno empleo y los altos salarios expandieron el consumo, lo que realimentó la industria; la economía en su conjunto de activó, beneficiando a todos los sectores sociales.
  • 8.
    La Argentina deJuan Domingo Perón (1946-1955) Durante su primera presidencia se pueden distinguir claramente dos etapas, especialmente en el aspecto económico. La primera se extendió entre 1946 y 1948 y fue coordinada por el Presidente del Banco Central, Miranda. La segunda que fue entre 1949 y 1951 la dirigió el ministro Ramón Cereijó. En la primera etapa se desarrollo una política diseñada para un período de posguerra. Miranda especuló con la posibilidad de una nueva guerra y puso en marcha el Plan Quinquenal comprando equipos industriales, y material bélico. La exclusión Argentina del plan Marshall en 1948 agudizó la crisis, al reducirse las reservas de oro y las divisas. Perón decidió entonces un cambio drástico en la política económica. El Primer Plan Quinquenal El Primer Plan Quinquenal de Gobierno fue aprobado por el Congreso a fines de 1946, tenía como objetivo explícito la justicia social, característica poca común en el planeamiento económico. Se incorporaron también objetivos reivindicados por el nacionalismo, como la repatriación de la deuda externa y la nacionalización de los transportes, las comunicaciones y las estratégicas áreas de petróleo, acero y finanzas, parcialmente iniciadas. El plan promocionaba las industrias mediante un sistema de arancel aduanero diferenciales y créditos baratos. En 1945 se inauguró el primer horno siderúrgico en Zapla (Jujuy), se creó la Sociedad Mixta Siderurgia Argentina. El estado fundaba y/o administraba numerosas empresas como: - La Dirección Nacional de Industria del Estado. - La Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas y Metalúrgicas del estado. - La Empresa de Línea Marítima Argentina. - La Flota Aérea Mercante Argentina. - El Ferrocarril Argentino. - La Empresa Nacional de Telecomunicaciones. - El Gas del Estado. - Los Yacimientos Petrolíferos Fiscales. El plan tuvo éxito, el PBI creció alrededor del 29% entre 1945 y 1948. El esquema de industrialización tuvo algunos puntos débiles: - La industria liviana se expandió favoreciendo el consumo masivo y mejorando en forma sustancial el nivel de vida en la clase media y baja. - Las obras de infraestructura fueron escasas. En síntesis: los costos fijos eran altos, problema que regía tanto para los empresarios como para el estado empresario. En 1949, el período de expansión económica se agotó y comenzó una etapa de estancamiento. La inflación se convirtió en un indicador preocupante que en 1952 se acercó al 40% anual.
  • 9.
    CAPITULO 3 Período deapertura económica Luego del golpe del ‘55 el peronismo es proscripto, y se abre la economía a algunas inversiones extranjeras y se flexibilizan a punta de pistola las relaciones laborales, lo que ya había comenzado a insinuarse en la segunda presidencia de Perón. En los años 60 se logra desarrollar los complejos metalmecánicos y petroquímicos para abastecer a la industria liviana. El estado recurre cada vez más al endeudamiento externo para financiarse, y fija pautas cambiarias que facilitan la entrada de capitales golondrina, que invierten solo en negocios financieros. Esto provoca una decadencia de la industria y una baja del poder adquisitivo de los salarios. El país se encuentra expuesto cada vez más a los vaivenes de los mercados financieros internacionales que provocan periódicas crisis y devaluaciones, y alta inflación. Hacia 1960 el sector industrial contribuía más a la riqueza del Estado que el sector agropecuario. El país era bastante autosuficiente en cuanto a bienes de consumo, pero más dependiente en combustible y maquinaria pesada. En consecuencia, el gobierno invirtió significativamente en la explotación de petróleo y gas natural, en la producción de acero y en el desarrollo de la petroquímica y el transporte. A mediados de los setenta, la Argentina producía la mayor parte de su petróleo, acero y automóviles, y también exportaba algunas manufacturas. El sector industrial pasó a representar el 38,3% del PBI en 1974. El país generaba casi toda la energía que consumía y al mismo tiempo, era uno de los principales productores agropecuarios a escala mundial. Hubo una marcada recuperación impulsada por el fuerte avance de las exportaciones. Después de un periodo tumultuoso en el que se alternaron gobiernos democráticos y de facto, Perón fue reelecto y asume el poder en octubre de 1973, hasta su muerte en julio del siguiente año. Su segundo gobierno utilizó nuevamente el control de precios y el gasto fiscal creciente como sus herramientas de política social. Tal como había ocurrido tiempo atrás, la economía se desequilibró. El 24 de marzo de 1976 el comandante Jefe del Ejército, Jorge Rafael Videla, lideró un nuevo golpe de estado. El gobierno militar se mantuvo en el poder hasta 1983 y optó por una política opuesta a la de Perón. Se desarrolló un modelo económico de corte más liberal, optando por la apertura de la economía al exterior, la liberalización de precios y la austeridad fiscal en materia de gasto social. Durante esta época las demandas sociales fueron reprimidas por el régimen de facto. Sin embargo, este cambio de modelo no gozó de un entorno externo favorable debido a la recesión en los países industrializados. El gobierno acentuó la crisis fiscal con el excesivo gasto militar ocasionado por la fallida Guerra de las Malvinas. El financiamiento externo era muy caro, y a partir de agosto de 1982 fue casi inexistente por la Crisis de la Deuda Externa Latinoamericana15. Entonces se optó por la emisión monetaria para financiar un gasto público creciente, contribuyendo así a exacerbar una inflación que se había mantenido viva por casi dos décadas.
  • 10.
    CAPITULO 4 Los Planesde Estabilización La restauración democrática, en 1983, que llevo al poder al presidente Raúl Alfonsín, dela Unión Cívica Radical (UCR), se realizó en un contexto en el que el modelo de acumulación sustitutivo de importaciones ya había prácticamente desaparecido. La industria nacional se hallaba herida de muerte, con sectores enteros quebrados y prácticamente desaparecidos, producto de la doble acción de la especulación financiera y de la competencia de productos importados. A las empresas multinacionales presentes en el país desde comienzos de la década de 1960, a la presencia tradicional de los sectores agroexportadores pampeanos y al creciente poder del sector financiero se les sumó la aparición de grupos económicos locales que crecieron al calor de su condición de proveedores del Estado y rápidamente se diversificaron hacía numerosas actividades. Estos sectores van a parecer como preponderantes para la toma de decisiones en la política económica de la década de 1980. A partir de mediados de 1984 se entendió que no era posible retomar el sendero del crecimiento basado en la industria y el mercado interno que había dominado los cincuenta años anteriores. Desde ese momento, y ante lo indomable de la inflación, por un lado, y, por otro, la imposibilidad del Estado de hacer frente tanto el pago de los vencimientos de la deuda externa como a los contratos leoninos de sus proveedores, se impusieron las políticas de ajuste, también conocidas como "planes de estabilización". El mecanismo del lanzamiento de un plan de estabilización funcionaba de la siguiente forma: - - El gobierno elabora un "programa" que buscaba frenar la inflación, aumentar las exportaciones, reducir el déficit fiscal y asegurar el cumplimiento de los compromisos externos. El programa era aprobado por el Fondo Monetario Internacional, tras lo cual este prestaba una cantidad de dinero (conocido como "préstamos stand-by"), pero ello era, a su vez, una señal para que el conjunto de los bancos refinanciaran la deuda externa argentina. Normalmente estos programas, de los cuales los dos más importantes en la década de 1980 fueron los denominados Plan Austral (1985) y Plan Primavera (1987), funcionaban durante un breve período de tiempo, mientras tanto se reducía la inflación y se obtenía, durante ese corto período, la "confianza" de organismos y bancos internacionales.
  • 11.
    En 1989, laserie de planes fracasados, la deuda externa en ascenso y la presión de los contratos con proveedores a los que tenía que hacer frente el Estado llevaron la situación a un quiebre. Esto se tradujo en el aumento del nivel de preciosa valores siderales, fenómeno que es conocido como "hiperinflación". La Argentina vivió un fenómeno que se dio en pocas ocasiones en el mundo: que los precios aumenten por hora y el dinero deje de ser aceptado como medio normal de pago. La convertibilidad y las privatizaciones A partir de 1989 se desarrolló un audaz programa tendiente a estabilizar la economía tras el proceso hiperinflacionario. El eje fue reducido drásticamente las erogaciones del Estado mediante la venta de empresas públicas que aparecían como fuertemente deficitarias y, al mismo tiempo, lograr el ingreso de capitales externos que "aliviaran" un poco los vencimientos inmediatos de la deuda externa. Así se vendió, en un plazo récord, casi la totalidad de las empresas públicas argentinas: Aerolíneas Argentinas, ENTEL, ENCOTEL, Obras Sanitarias de la Nación, Gas del Estado, Ferrocarriles argentinos, los puertos, los aeropuertos, los caminos, etc. El otro eje de salida de la crisis hiperinflacionaria fue la "convertibilidad". Consistió básicamente en permitir que la moneda argentina, rebautizada como "peso" después de la hiperinflación hiciera prácticamente desaparecer el austral, fuera colocada a un cambio de uno a uno con el dólar e inmediatamente intercambiable por él. El gobierno garantiza que cualquier peso pueda ser cambiado inmediatamente por un dólar. El plan de Convertibilidad, creado por el ministro Domingo Cavallo, logró un triunfo aplastante contra la inflación, reduciéndola a prácticamente cero a partir de 1993. Las industrias se concentran en manos de grandes grupos transnacionales que se dedican a actividades de alta tecnificación y poca mano de obra, enfocadas al consumo masivo y a la exportación de materias primas, muchas de origen agropecuario como los derivados de la soja. En 1998 comienza una serie de crisis internacionales que provocan una fuga de capitales y una recesión, la desocupación se generaliza y llegan a bajar incluso los salarios y jubilaciones de manera real y nominal.
  • 12.
    CAPITULO 5 Crisis económicaargentina (1999-2002). El gobierno de Fernando de la Rúa había asumido en 1999 en medio de una época de recesión, en parte favorecida por la Ley de Convertibilidad, vigente desde 1991, que fijaba la paridad del peso de Argentina y el dólar estadounidense. Si bien dicha política económica había resultado efectiva durante los primeros años del gobierno de Carlos Menem, a partir de 1997 comenzó a demostrar sus falencias. Para mantenerla saludable, se necesitaba el ingreso de divisas. En un principio, éste fue equilibrado por los ingresos a partir de las privatizaciones de empresas estatales y las pérdidas que estas ocasionaban. No obstante, cuando ya no ingresó el dinero suficiente al país, debido principalmente al bajo precio internacional de los granos, éste debió refinanciar su deuda a intereses más altos para mantener la ley. De la Rúa había decidido mantener la ley, tal como fue prometido en su campaña electoral, lo que provocó que la situación financiera fuera cada vez más crítica, aplicándose medidas como El blindaje o El Megacanje, que consistían en endeudamiento exterior. La inestabilidad económica se percibía por los constantes cambios en el Ministerio de Economía, pasando por él José Luis Machinea (1999 - marzo de 2001), Ricardo López Murphy (marzo - abril de 2001) y por último Domingo Cavallo, que ya había sido Ministro de Economía entre 1991 y 1996 y que había impulsado la Ley de Convertibilidad. En aquel entonces Cavallo era visto como una gran alternativa, ya que había sacado a Argentina de la hiperinflación de 1989 - 1991. La crisis llegó a un punto insostenible el 29 de noviembre de 2001, cuando los grandes inversionistas comenzaron a retirar sus depósitos monetarios de los bancos y, en consecuencia, el sistema bancario colapsó por la fuga de capitales y la decisión del FMI de negarse a refinanciar la deuda y conceder un rescate. Diciembre de 2001 y el Corralito Para contrarrestar la fuga de capitales, que ascendió a 81.800 millones de dólares, el 2 de diciembre se emitió un mensaje en Cadena Nacional donde Cavallo anunciaba la nueva política económica, que introdujo restricciones al retiro de depósitos bancarios, denominada popularmente como Corralito. En un principio la medida dictaba que el ahorrista sólo podía retirar 250 pesos cada semana, y que la medida duraría 90 días, sin embargo se podían hacer pagos con cheques. La reacción popular fue muy negativa, especialmente la de la clase media, (teniendo en cuenta que la cifra de la restricción de retiros de 1.000 dólares mensuales era superior a los ingresos de la mayoría de la población) por lo que la crisis económica también desembocó en una crisis política. Durante todo diciembre hubo protestas, aunque la protesta masiva más importante estallaría los días 19 y 20 de diciembre.
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    La posición deDe la Rúa se tornó inestable. Un intento de mediación entre la oposición y el gobierno a mediados de diciembre por parte de la Iglesia Católica fracasó. Entre el 16 y el 19 de diciembre se produjeron saqueos a supermercados. A mediados de 2002 se comienzan a vislumbrar signos de reactivación económica y desde 2003 a 2007, el país registró una fase de crecimiento económico con tasas que oscilaron en torno al 9% en parte debido a una política económica de dólar alto destinada a favorecer la sustitución de importaciones, que ha incrementado la competitividad de la industria argentina. A causa de la recuperación de la economía que se ha observado en el período 2003 - 2008, y teniendo en cuenta que en el tercer trimestre de 2005 el PBI argentino (en pesos argentinos y a precios constantes) superó el valor de 1998, la crisis económica había finalizado. En los últimos años, las exportaciones argentinas se multiplicaron por más de cuatro veces. Las exportaciones totalizaron en 2008 los 70.589 millones de dólares y las importaciones llegaron a 57.413 millones de dólares. En el año 2009 las exportaciones llegaron a US$ 56.555, en tanto en 2010 treparon a US$ 68.127. A pesar de la crisis internacional, el comercio exterior argentino y en particular las exportaciones siguieron creciendo fuertemente. Situación durante la crisis económica internacional de 2008-2009 La crisis económica internacional, iniciada en Estados Unidos en 2008, repercutió en Argentina, según datos oficiales en el segundo y tercer trimestre de 2009 la economía se contrajo, para luego volver a crecer en el último trimestre. En 2009 la economía finalizó con un crecimiento del 0,9%.4 En materia de empleo, en el cuarto trimestre de 2009 se registró un tasa de desocupación del 8,4%.68 La clase media en Argentina se duplicó en la última década, destacándose además como el país latinoamericano con el mayor aumento de su clase media como porcentaje de la población total. En 2010 el sector con mayor crecimiento fue la industria automotriz, con un aumento del 48,2 %, fabricándose 724.023 unidades, la industria argentina de automotores alcanzó un nuevo récord. También fue récord la producción de calzado: en el 2010 se produjeron ciento cinco millones de pares, cuando en el 2009 se habían fabricado noventa y cinco millones, la industria textil: llegó a crecer un 9 % en 2009 y un 16 % en el 2010.
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    Bibliografía Historia económica argentina(1880-2009). Desde los tiempos de Julio Argentino Roca hasta Cristina Fernández de Kirchner, de Diego Rubinzal. Buenos Aires, Ediciones del CCC - Universidad Nacional de Quilmes, 2010. http://www.buenastareas.com/join.php?join_type=upgrade&redirectUrl=%2Fensayos %2FModelos-Economicos-De-La-Argentina%2F282528.html&from=essay "La construcion del modelo economico social de Argentina" Ariadna Tucma- revista latinoamericana 11 de enero de 2010 http://www.monografias.com/trabajos11/histecon/histecon.shtml http://www.historiaglobal.com.ar/historiaeconomicaargentina.php Geografía de la Argentina y del Mercosur en el Siglo XXI Polimodal - S. Sasone - C. Bertone de Daguerre “EL POPULISMO: Una aproximación a un problema de las democracias de todos los tiempos” Autores: Ivo Hernández y Héctor Hurtado http://economiaargentinahoy.blogspot.com.ar/2010/03/el-modelo-de-sustitucion-de.html Historia 3 La Nación Argentina e Historia Argentina y Contemporánea Los modelos de la economía Argentina - 3º C Eco. Polimodal http://sitioeconomico.blogspot.com.ar/2011/12/los-modelos-de-la-economia-argentina3.html
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    Conclusión En un principionuestro país se dedicó a la explotación de tierras y materias primas, así logró formar lazos con Inglaterra, convirtiéndose en uno de los principales exportadores de carnes y granos. Aun así se comienza a ver la aparición de pequeñas industrias, en áreas como frigoríficos, alimentos, materiales de construcción, etc. Tras las distintas guerras se produce un crecimiento de la industria por la falta de productos importados. Pero aun así los conflictos sociales en el país empeoran, por ejemplo, se producen series de huelgas y golpes de estado que terminan con la vida de muchos ciudadanos. El desarrollo de Estados Unidos hace que Argentina se transforme en un comprador de automóviles, camiones, maquinarias agrícolas e industriales, etc. A partir del año 1930 la producción industrial fue creciendo cada vez más, tras la necesidad de un mercado interno. Luego del año 1944 se desarrolla profundamente la industria del petróleo, la siderurgia, el carbón y el acero. También crece la industria automotriz y se construyen más de 7.100 km de caminos y rutas nacionales y provinciales. Con estos grandes pasos dentro de nuestra historia podemos decir que Argentina fue insertándose en el mercado con mucho esfuerzo, pero también sabemos una de las consecuencias que esto trae: impactos medio ambientales. El desarrollo siempre es necesario, pero si se lo produce adecuadamente. A lo largo del informe supimos ver la importancia que se le da a la industria y el dinero, de esta manera observamos un gran cambio en la sociedad argentina, que se vuelve materialista. Las industrias impactan directamente en el medio ambiente, en cuanto a contaminación, y nos parece de suma importancia conocer todos estos hechos que marcaron nuestra historia para así poder mejorar en un futuro, seguir en crecimiento pero de manera sustentable.
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    Índice Introducción………………………………………………………………………………………1 Capítulo 1: Períodode agro exportación desde 1880 a 1930………………………………2 Reforma electoral de 1912………………………………………………………………………3 Capítulo 2: De la Crisis del ‘30 a la Segunda Guerra Mundial La primera etapa del modelo de sustitución de importaciones (1930-1955)……………...4 Pacto Roca-Runciam…………………………………………………………………………….5 Negociados de las carnes……………………………………………………………………….5 Desarrollo de la industria nacional. Petróleo y siderurgia: insumos críticos……………….6 Reorganización financiera……………………………………………………………………….6 Deuda externa…………………………………………………………………………………….6 La Argentina de Juan Domingo Perón (1946-1955)………………………………………….7 El Primer Plan Quinquenal………………………………………………………………………7 Capítulo 3: período de apertura económica………………………………………………… 8 Capítulo 4: los planes de estabilización………………………………………………………..9 La convertibilidad y las privatizaciones……………………………………………………….10 Capítulo 5: Crisis económica argentina (1999-2002)………………………………………..11 Diciembre de 2001 y el Corralito………………………………………………………………..11 Situación durante la crisis económica internacional de 20082009………………………..12 Conclusión…………………………………………………………………………………………13 Bibliografía…………………………………………………………………………………………14