El sistema de arranque de un automóvil consta de cinco componentes principales: el interruptor de encendido, un interruptor de seguridad neutral, el solenoide de arranque, el motor de arranque y la batería. El motor de arranque utiliza la energía de la batería para hacer girar el cigüeñal a través del volante motor e iniciar el proceso de combustión, tras lo cual el motor puede funcionar de forma independiente y el motor de arranque deja de funcionar.