Napoleón Bonaparte gobernó Francia entre 1799 y 1815 a través de tres periodos: el Consulado (1799-1804), el Imperio (1804-1814), y el breve Imperio de los Cien Días en 1815. Consolidó su poder como primer cónsul y luego emperador, expandió su influencia por Europa a través de las guerras, pero finalmente fue derrotado en la batalla de Waterloo y enviado al exilio.