La Revolución Francesa abolió la monarquía absoluta y estableció la República, eliminando el Antiguo Régimen. Napoleón se convirtió en líder de Francia tras el golpe de Estado de 18 Brumario, coronándose emperador en 1804. Modernizó Francia pero sus guerras de conquista lo convirtieron en blanco del odio europeo, llevando a su derrota final en Waterloo en 1815.