El documento describe la evolución de la visión humana. Los primeros humanos migraron de los bosques a la sabana, lo que llevó a la evolución de una estructura orbital que amplió la visión periférica para controlar depredadores. Los investigadores encontraron que las órbitas humanas están más separadas que en otros simios, mejorando la visión lateral. Esto habría surgido de la evolución de rasgos faciales como la pérdida del hocico al exponerse más a espacios abiertos.