El documento discute el tratamiento farmacológico actual para la insuficiencia cardiaca aguda. Según las guías internacionales, el enfoque terapéutico habitual en el servicio de urgencias incluye diuréticos intravenosos, oxigenoterapia y vasodilatadores para mejorar los síntomas del paciente, corregir la sobrecarga de volumen y mejorar la hemodinámica cardiaca. Aunque estas medidas alivian los síntomas, no reducen significativamente la mortalidad a corto y largo plazo. Por lo tanto