TRIANA ETERNA
(Poemario)
A la gente
que de verdad
siente a Triana.
Es Triana esa candela
en la que yo me quemaré
siempre con ella.
Santiago Martín Moreno
Santiago Martín Moreno
INTRODUCCIÓN
Querido amigo lector,
Cuando leas estas páginas
Te pido de corazón,
Desde el fondo de esta fragua
Que veas este barrio hermoso,
Este barrio de Triana,
Desde fuera para adentro
Hasta el fondo de su entraña,
No con los ojos del cuerpo,
Sí con los ojos del alma;
Quiero que veas el barrio,
Este Arrabal con sus cavas,
Continúa renovación
En esa lucha diaria
Que se eleva hasta los bronces
De la torre de Sant´Ana.
Esta Triana de encantos,
De lunas blancas de plata
Dando color a la noche
Con velos de madrugadas.
Quiero que veas el Barrio
Sin jaleos ni algazaras,
Como canta en el silencio
Cuando el silencio le canta
Hecho ensueño de aquel sueño
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Feliz en la noche larga
Bajo su cielo estrellado
Por estrellas embrujadas.
Esta Triana de sal
Morena como su Esperanza
Junto al río primoroso
Donde quiso anclar su ancla,
Donde el arrullo del aire
La perfuma de fragancias
Con aromas de jazmines
Dejándola enamorada
De Aquél Cabal de la Cruz,
Aquél que Cachorro llama
Y al que le reza en silencio
Sin que se oigan plegarias;
Sin que se muevan los labios,
Sin que medien las palabras.
Quiero que veas el Barrio,
Como la tierra arrullada
Por el dulce sentimiento
Que es el arte de la gracia
Navegando por su Río
Bajo el Puente de Triana,
Y a bordo de una barquilla
Atracando en la Zapata.
No tendrá ese señorío
Que tienen las torres altas,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Aquellas torres gemelas
De aquella Plaza de España,
Ni un Parque de María Luisa,
Ni tan siquiera un Alcázar,
Ni árabe Torre del Oro,
Ni tampoco una Giralda
A cuyos pies maestrantes
Tiene Real Maestranza.
Nada de eso ella tiene
Ni tan poco le hace falta,
Porque el centro de este Barrio,
De este Arrabal que es Triana
Es el clamor de su gente,
Clamor y gozo hechos casta
Por mil momentos vividos
En su historia legendaria.
Perdona que te tutee
Pero, es la confianza
Que me mereces si lees
Estas últimas palabras;
Y es que Triana es así,
Sin brillos, sin joyas falsas,
Que la esencia de su clase
Es un pellizco en el alma.
Nota: Que siempre florece
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Cuando el sol de la mañana,
Ya camino de Sevilla
Le va bañando la cara;
Y esto no quiere decir
Que en el Barrio de Triana
Niegue alguna vez su gente
El que sea sevillana.
PROLOGO
Triana en el corazón
de Santiago Martín.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Ese arrabal universal de la orilla derecha del
Río Grande, al que desde siglos ha mentado la historia por
el bendito nombre de Triana, es sencillo y humilde caserío
que se siente feliz de ser cantado, protagonista de versos y
de coplas, piropos y decires. Sólo su nombre provoca en la
pronunciación el gozo sonoro de lo inefable:TRI-A-NA,
amor silabeante que se abre como los arcos de su Isabelino
puente en las orillas de los labios.
Desde que la memoria se pierde en el
corazón del tiempo, Triana ya existía en el corazón del
mundo; diosa mitológica, vega labrantía, aldeana rica de
altos maizales, dorados trigos y pámpanos hermosos que
habrían de someterse al claustro aljarafeño para, en el
proceso de una alquimia tan hermosa como pura, ser
mosto virgen en las calendas de Diciembre, en las que
habita, como él, María Inmaculada.
Sirvan estas líneas de presentación para
hacer lo propio con el autor de estos poemas, también
vírgenes y puros como el vino joven y enturbiado de un
invierno de trajinantes lagares por nuestros pagos
cercanos.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Mentiría si os digo que Santiago Martín
Moreno es poeta. Sería tan sólo una verdad a medias. Es
imposible encajarlo en un cuadro de definiciones. Pinta,
esculpe, habla con bravura; va de aquí para allá con un
haz de sueños en las manos; sus ojos temblorosos, de tanta
luz hendida, brujulea rincones, retrata minutos, roba en
sus retinas –azules como la mar- momentos ciertamente
irrepetibles.
Pocos bohemios le quedan a esta vida como
Santiago. Donde una flor de la intrahistória de Triana
muere, crecen los vergeles de su pasión. Donde una
palabra se marchita, él resucita un legado. Donde algo
acaba, Santiago se convierte en un dios casero de
creaciones.
Me parece que fue mi maestro Luis Rosales
quien dijo, en cierta ocasión, que muchos artistas cantan
sin sonidos, porque les pertenece, enteros los propios del
Universo. Tal vez sea así. Los sonidos de la bóveda
trianera siempre han acompañado a éste andarrío de las
soleras más profundas del arrabal.
Hombres, vírgenes y cristos, amaneceres y
ponientes, nombres e identidades, luces y sombras,
esperanzas y tristezas, proas de conquistas y popas del
pasado han corrido por una pluma guiada por el corazón,
es decir, por la conciencia.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Santiago se encuera en sus poemas, como el
Juan Belmonte niño que daba pases a la luna de Tablada.
Santiago se hace Adán de ese paraíso definitivo y límite
de la vieja Tartesia. Santiago, sin pudores, ofrece su Alma
a todos; se tira desde el vacío de las barandas de su
puente o se clava en el madero de aquél paisano agónico
que siempre expira en el Patrocinio. Romero de rocíos por
el florido Mayo –perdón a Alfonso Grosso por su titular
de urgencias-; marinero nocturno de redes y cucharas por
las orillas que mojaron su piel en la zapata y que
acariciaron sábalos, albures, barbos, y carpas doradas.
Hombre del tiempo (del amor) por los aires de sus
perfiles, por las esquinas de sus calles, por los frontis de
unas fachadas que destilan su sangre en primavera por las
venas de gitanillas y geranios.
Así es Santiago y así se expresa, así habla,
así canta, así nos cuenta su historia cotidiana, protegida
siempre bajo el velo mágico que cobija una razón de ser,
un sentimiento único, una raíz telúrica.
Advierto a los lectores que no es un libro
para leer, sino para sentir. Que no es un libro novelado
con su clásica exposición, nudo y desenlace. Estos tres
argumentos se encierran en la almendra de la palabra
mágica de TRIANA.
Creo que Santiago Martín Moreno - que me
ha ofrecido el honor inmenso de ser su peón de brega-,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
lleva en su franela, grosella y oro, la verdad intimista de
un arrabal que, miren por donde, aun convoca a los
amigos a escribir de su suerte.
Emilio Jiménez Díaz
En Abríl y en Córdoba.
A MODO DE CARIÑO
Me pide mi amigo de siempre, Santiago
Martín Moreno, que le acompañe en esta empresa como si
él no supiera andar solo. Insiste cuando quiero hacerle ver
que mis palabras no añadirán un valor estimable a su
trabajo de Poeta. Me pongo a su lado y es él quien me da
sombras de versos. Es él quien viene conmigo cuando
recuerdo cualquiera de sus poemas trianeros; los que
duelen y los que elevan; los que enseñan y los que
asombran. Eres tú, Santiago, compañero de tantas
melancolías necesarias, quien nos das esta mano blanca y
numerada a la que nos asimos cálidamente. Tú, tan
generoso, no quieres andar solo por estas páginas, estos
campos albos que fuiste sembrando de Amor. Te
comportas como aquél que estrena una casa hermosa,
pero que es incapaz de vivirla, de disfrutarla en la
acariciante soledad de su satisfacción.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
¿Quién no se ofrece “a modo de cariño”
cuando éste, como un duendecillo aprisionado, anda entre
nosotros hasta perder la noción del límite…?
Angel Vela
En Triana.
TESTIMONIO
Nací en el Cuarenta y cuatro.
Enero, fría mañana…
Mis padres así lo vieron
Asomados a la ventana
Cuando hasta aquí se vinieron
Desde su tierra Huelvana.
Y entre los dos decidieron
Ya camino de la cama,
¡Este será Trianero,
A ver esa Gracia Serrana¡
Sus deseos se cumplieron
Al amparo de Sant´Ana.
De él, me queda el recuerdo;
De ella, todas las ganas
De seguir agradeciéndole
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Que me pariera en Triana.
De Encinasola mi Madre,
Y mi Padre de Aracena,
Mi corazón de Triana,
Qué sangre tienen mis venas.
TRIANA
Toda ella es tolerancia,
Resignación y sacrificio,
Incluso cuando de oficio
Atacan su ser con ansia,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Nunca es la beligerancia
Arma de su frontispicio.
COMENZAR
Triana…
Voy a pedirle a los cielos
Que le digan a los soles
Que pongan en tus pestañas
Un rimel con sus fulgores,
Porque en los ojos hermosos
Del Barrio de mis amores
Se guarda todo el frescor
De jóvenes y mayores
Que hicieron posible un día
Paisajes de resplandores.
Todo comienza en Triana
Con la luz de unos faroles
Que en la aceras del Puente
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Son mañana, tarde y noche,
Guardianes de crecidas
Y de ensueños, soñadores;
Y es que en Triana se sueñan
Mil cantos de trovadores
Cuando se pasea el agua
Con el beso de sus hombres.
Y todavía dice alguno
Que no es de los mejores,
Cuando este Barrio, que es único
Entre los barrios del orbe,
Mira con altanería
Hacia la ciudad más noble,
Y le dice que no envidia
Ni su gracia ni su porte
Porque él Gracias a Dios
Tiene Arte, Duende y Corte.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
DOLOR Y GOZO
Triana, mirándose abierta, de par en par
sobre el espejo de su Río abierto, marcando historia con
los trastes de una guitarra cuyas fronteras son: el Duende,
la Gracia, el Arte, el Embrujo… Y aun dicen por ahí que
aquí no se trabajó nunca. Algún amigo lector estará
pensando: ¡no ni “nᔡ, “Vamos que no hay que “trabajá”
“ná” “pa” “sé” Duende, “tené” Arte y Embrujo y encima
hacerlo todo con Gracia”.
Triana, preñada de esa luz dorada que la
penetra cada mañana depositando en su seno el
maravilloso semen de la belleza, semilla de amor Blanco
como fruto inapreciable, Azahar pequeño y hermoso,
alimentado en las venas de sus naranjos en flor,
repetitivos y fieles al compromiso que hace posible que
desde sus entrañas pronuncien su nombre cada Primavera
y en la que al confundirse con el incienso, hace nacer y
renacer cada año un hermoso nidal de almas para una
Semana de Pasión, para la que Triana es a su vez aroma
de Amor, plenitud de densidad, idéntico y fugaz.
Triana, abrazada por tantos y tantos
romances; encantada junto a su Río cuyo canto se oye bajo
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
los cimientos de patios y corrales como perenne saludo de
aquel mismo sentimiento de dolor y gozo, Río bajo un
puente ayer hecho agua de vida agónica, aunque siempre
perdurable por los siglos de los siglos, pero con permiso
siempre de alguien…
Triana, crecida y recrecida, alzada y realzada
sobre sí misma, haciendo simetría ascendente de las más
quebradas ideas que nunca quisieron saber de su esbeltez.
Porque su figura dañaba. Porque su encanto perturbaba.
Porque su Arte eclipsaba. Porque su Embrujo arrasaba.
Porque su Aroma embriagaba, y porque su Gracia
marcaba una frontera en la que sólo decir su nombre,
Triana, sólo su nombre bastaba.
Triana, llena de cambios, pero siempre
resurgidora de entre sus propias cenizas, producto de
tantas y tantas incomprensiones, todas ellas, abono que el
buen hacer de su gente convirtieron en material de
reconstrucción perpetua, para que nunca desaparezca la
hermosura de su Corazón Artesano, de su mente de Poeta
y de su Alma soñadora, atrayendo, excitando e incitando
desde su más profunda y accesible trascendencia.
Triana, Corral donde cualquier superficie
espejeada se transmuta en azulejo plano, vidriado, a la
cuerda seca… Arcilla de Oro y Cielo Azul que se funden y
se confunden en su timbre de ángel, con el rachear del
esparto y el sudor bajo la madera, cuando por la calle
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Larga su contacto cubre de algodón y miel el asfalto de la
madrugada.
Triana, siempre viva, pero como siempre,
también temerosa de que su sabia se le escabulla por entre
los dedos torpes, por culpa de una siesta de Verano. A ella
que con su calor, su sudor y sus lágrimas forjó el hierro de
sus propias cancelas para que estuvieran siempre abiertas.
De sus alcayatas, para que quien viniera a visitarla tuviera
un lugar en donde colgar su abrigo, simbolizando con ello
su ofrecimiento a que estuviera aquí el tiempo que
quisiera. Que aró campos y sembró los más hermosos
trigales, haciendo nacer en ellos el regalo de las más
doradas de las espigas. Que de la tierra, entre sus manos,
dio cuerpo a la finura, sublimó el hogar hecho maceta
para la hermosura de unos claveles, y que los pintó con el
Rojo de las bocas de los hornos de sus tejares, y con el
Blanco de un Amor que siempre deseó darse, pero darse
para siempre…
Triana, no sabe de odios, ni de rencores,
pero si sabe de engaños y desengaños porque los lleva
como cristales en medio del Corazón, desde siempre, y
aunque llora a los que la maltrataron o la olvidaron, como
Madre Corralera que es, tiene en su delantal dos bolsillos
tan llenos de bondad que aun hay hasta para los que
quisieron y no pudieron…
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Triana, Arrabal añejo, y de extraordinarias
exuberancias, de sorprendente luminosidad y hermosura
únicas, por ser Ella porción intrínseca de la Sevilla eterna;
de Gracia seductora, y encantos encantados sobre el
bellísimo Río de su singular donaire.
Triana, relieve de besos en los perfiles del
Azul de su techo incomparable; realce Alfarero en el
Crisol de su más antigua Artesanía; poema del
sentimiento, y prosa de la lengua Universal que gira
siempre alrededor de su belleza.
Triana, multiplicidad de míticos destellos al
amor de su cautivador Embrujo, que quiso enriquecer con
lo natural de una Primavera única el embeleso de su
suelo, cuando alfombrado de pétalos blancos, hizo que se
convirtiera en la novia guapa de ese mundo que, una vez
conocida, ya no dejará de amarla.
Triana, por sus hombres, amante del más
dorado de los alberos en conjunción poética con el Nardo
de sus paredes, cuando son ungidos por el tierno sol de la
mañana; de ternuras vaporosas en las transparencias
veladas de su luna Abrileña; de idilios hechizados tras las
celosías, como fieles armonías de arrullos entre la sombra
de sus patios y el frescor de su entorno.
Triana, copla rimada sin medida en el
florecer de su eterno florecer, exacto cumplidor en el
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
anual estallido de su virtuoso colorido donde poder
encuadrar el Amor de su gente, el aroma de sus calles y de
sus casas, la luminosidad de su ambiente, y lo sublime de
su Río, manantial de musas entretejidas en las redes de
sus artistas, sus escritores y sus poetas.
Triana, nidal de culturas discutidas, pero
siempre aceptadas; nombre de Barrio entre los nombres
como el más Universal de los renombres; comienzos de un
brillar en los que la realidad se supera día a día, por ser
Ella la que impregna de armónicos destellos hechos
música, los cantares que desde tiempo ancestral caminan
entre los cielos de una pasarela de fulgores cuyo título
maravilloso fue llamarlo Puente de Triana, paso obligado
de la Gracia Sevillana, y ya me da igual si los andares son
de aquí para allá, o de allí para acá.
Triana, trovadora del aroma del Clavo en el
Clavel, reventando los sentidos; guardabrisa de flores
endulzando el pasear, y guardiana jardinera de geranios y
jazmines que, sobre el brillo de una bandeja, embellécen
recreándonos la vista, o refrescando el moño de sus
mujeres en las calurosas tardes-noches de un Verano de
auténtico privilegio…
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
DECIR, CANTAR…
Decir Triana y Sevilla,
Cantar Sevilla y Triana,
Es aquella maravilla
Que tanto el hombre soñara.
Es, el Clavel y la Rosa,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
La Clavellina y la Albahaca,
Aquella bata de cola
Bailando sobre sus enaguas.
Y si Betis es la del agua,
San Jacinto es una llama,
Pagés del Corro la Fragua,
Y Altozano una gitana;
Alfarería, de alfares,
Pureza, la Calle Larga,
Castilla, toda lunares
Cuando el Rocío cabalga.
Mis calles están preñadas
De sentimiento y de Arte,
De sencillez y de fama,
Vaya una por delante
Que a grande ninguna gana
Porque sin ser de Almirante,
Ni tener gran relevancia,
Fue la del primer navegante
Que vio tierra Americana,
Y por ello es importante
Mi Rodrigo de Triana.
Triana, ejecuta su obra con la Arquitectura
de la Palabra. Con el ingenio de su Gubia da vida a la
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
madera muerta. Hace de carboncillo una línea Real y
brota la Pintura más hermosa que pudiera emanar de sus
lunas y sus bronces. Calienta el ambiente llegada la
Primavéra con el sonido inconfundible de unas
castañuelas, después de haberlo regado con el frío
ancestral de la ausencia, y con el aroma adormecedor de
un incienso a los pies de un Gólgota hecho Cachorro,
punteado en Rojo Clavel, en ese último esfuerzo por
encontrarse con el nuevo brote de su Tronco roto.
Triana, sienta cátedra de su auténtica
verdad, una verdad en cuyos matices no se aprecia la
imposición, sus claro-oscuros sólo ofrecen, invitan a
todos, a que se la visite, a que se la conozca, se llegue a
ella, sin embargo, no es menos cierto, que muchos
preguntaron a lo largo de su historia, ¿Pero, que tiene
Triana, que hay en Triana para poder ver? Y yo
inmediatamente respondo: ¡Para ver… nada¡
Triana es un sentimiento
Que hay que sentir en el alma
Cuando se pisan sus calles
Y con su gente se habla.
Cuando se aspira el aroma
De la Bondad y la Gracia
En los balcones del Betis
Hechos jazmines de agua.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Sentir la pisada eterna
Por algunas de las cavas.
Sentir aquella cancela
Como al oído te habla
Con un son de Martinete
Que en el tímpano se clava.
Hablar con el Corralero,
Cada pálpito una hazaña
De cómo luchó en la vida
Por la vida de Triana.
Y de cómo su mujer
Corralera de la Cava,
Un delantal de trabajo
Y un churumbel a horcajada,
Lleva de siempre una espina
En medio el pecho clavada.
Pero, mírala a los ojos…
¿Ves tú algo?
¡No ves nada¡
Ni nunca se podrá ver
Más que una sonrisa ancha,
Que su pena es para ella
Y por eso es de Triana.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Sin embargo, aquí no oirán
Más que el silencio que es Oro
Con respecto de la Plata,
Que es la promesa vacía
Con que llenaron sus arcas.
Ni tampoco como muchos
Intentaron saquearla;
Ni decir que de esta tierra
Mucha tierra se llevában
“Pa” levantá una muralla,
Y luego… desampararla.
Por eso, a los que preguntan:
¿Qué se puede ver en Triana?
Yo le contesto enseguida:
¡Aquí no sirven tus gafas
Por mucho aumento que tengan
Ni aunque estén bien graduadas¡
¡¡Cógete tú el corazón,
Y si es posible el alma¡¡
Así y en honor a esa verdad llena de
matices, no podemos negar como Triana se pasa la vida
temiendo a la muerte, porque sabe de cómo duele la
sangre joven cuando hierve sobre el filo de un cuchillo
blanco; de cuando la negrura se hace presente una
mañana en el rostro del hijo que se quedó sin trabajo, o de
cuando la amargura más profunda cercena con su torpe
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
guadaña la alegría de un Corral, sobre el negro caballo,
aviso del desahucio, del abandono sin posibilidad alguna
de, al menos, poderse quedar en la tierra que le vio
nacer…
“Corrales y corraleras,
Cantadle al mundo que sois
EnTriana una leyenda”.
Y se nos fue el de la Ciega;
El del Laurel, los Molinos,
Aquel de la Penitencia,
Y el Corral de Chamusquino…
¡Ay! Corral de Chamusquino,
Que allá por Pagés del Corro
Fue del Aromo vecino;
El de Platero en Castilla,
En Pelay Correa en Nuevo,
Y en la Cava el de la Hormiga.
Y “pa” no alargarme mucho…
¡Atarazanas, Judíos,
Os llevamos en el alma
Con “tos” los cinco “sentíos”!
Fragmento del Pregón de la Velá
Realizado por el autor.
Así la vieron, así la vemos, y así la verán
porque ella es ejemplo infinito de tesón tierno. Orgulloso
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
flamear de su manera de ser, de cómo hay que caminar,
aunque cada uno de sus días se vayan tiñendo de
ensueños que hagan crecer barreras para que no se
puedan ver las heridas de una historia que continúa
desgajada del fértil tronco de la historia misma.
Triana, vivirá eternamente confundida a la
vez que reconciliada con el dolor y el gozo. Vivirá
asustada y sonriente, y del revuelo de unas enaguas
veremos como se desprende todo un abanico de los más
puros colores para hermosear aun más las transparencias
de un encaje de mantilla. Y así como el sol de su atardecer
canta el silencio de la Plazuela, y arriba, por entre las
nubes se oye el susurro de sus campanas en la alcoba
secular de sus ensueños, Triana se torna aun más tierna,
más esperanzada, y mirándose en el espejo de sus paredes
deja reflejada en él una sinceridad que hará brotar el
llanto fino del Cielo, hecho ahora un rocío de madrugadas
eternas.
ETERNIDAD
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Triana, dulce sueño que me iza
A la altura máxima del Azahar,
El Jazmín o la Enredadera.
El nombre de este sueño,
Me invoca a surgir de la noche
Abrileña, y verme por su “Zapata”
Buscándome incansable,
Y encontrarme a mí mismo,
Contento y feliz
Junto al Duende de la ciudad
Siempre recordada…
Y es que desde este sueño hermoso,
El bello nombre de Triana
Es para la eternidad.
Cuando en la noche
La luna se escapa entre los árboles,
Triana no huye, permanece
Tranquila y serena
A orillas de su Guadalquivir,
Y a la sombra inmadura de su parque,
Sintiéndose de aromas soñada.
Entónces , su Alma se desborda,
Y ríe, y se encarama
A la azulejería dorada de Sant´Ana.
Y cuando la veo allí,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Esta vieja tristeza que mi pecho
Colma algunos momentos,
Surca las a veces tranquilas
Aguas béticas,
Y me llena los ojos
Del bello paisaje de la Vega
Trianera.
Y Triana,
Siempre moneda Real;
Una cara Semana Santa,
La otra Feria,
Aunque siempre fiel a su metal
De alegrías fundidas
En la Fragua del Corazón
Trianero,
Y alimentada con el eterno Fuego
De su cante…
No, no puede reprimir su aurora,
Y la tarde Abrileña
Se convierte en novia
De medias lunas
Y mora de sol morena,
Para que el mundo sepa que Ella,
Estará siempre ahí,
Dispuesta a darse a todos aquellos
Que quieran disfrutar
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
De sus encantos…
ACROSTICO
Lugar de separación
A civiles y gitanos.
Cuéntanos hoy la historia,
Rimando con la memoria
Ubérrima de aquel Aria,
Zaguán de la antigua Ermita.
De nombre La Candelaria.
En compás de San Jacinto,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Símbolo de Humilladero,
Al fin de Santo Domingo
Nació de nuevo a la vida.
Jaculatoria prendida
Al Amor de aquella gente,
Cabal, sencilla y valiente,
Inclita de un Arrabal
Natural de un sentimiento,
Tallo que brotó en el tiempo
Orgullo de su Verdad.
MADRE
Un rincón en cada calle,
Y en cada acera el amor
Para vestir el detalle
De colocar un balcón
Hecho de fraguas reales
Que al compás del corazón
Prende al Barrio por el talle.
Como los Cuatro Cantillos
Que es la Cruz de los alfares,
O la Plazuela Sant´Ana
Con otra Cruz de Arrabales,
Sin olvidar esa Cruz
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Que es la Cruz de los Cabales
Y en la que expira el Cachorro
Llenando de vida el aire.
Y es que Triana es la Cruz
Que se clava en el socaire,
Para gritar a los vientos
Aunque no la oiga nadie,
Que son duros sus lamentos
Como duras sus verdades.
Pero Ella en sus adentros
Y el mundo entero lo sabe,
Lleva clavao el sufrimiento
De los hijos y los padres,
Que son los padecimientos
Y sufrires de las madres.
Y tú eres Madre, Triana,
Que repartiste a raudales
Amores, penas y risas,
Pasión, Sentimiento y Arte.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
CANTARES
¡Te estoy cantando, Triana,
Al tiempo que estoy pensando,
Qué te cantaré mañana¡
Mi ensueño es quererte mucho,
Amarte a ti más que a nada,
Y entregarte el sentimiento
Que puro anida en mi alma.
Ponerlo a tus pies de Reina,
Como un esclavo con ansias
De ver siempre a su Señora
Fresca como una Manzana.
Dulce como aquella Miel
Que las abejas trabajan
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Cuando de aromas las flores
Para ti quedan preñadas.
Verte hermosa entre mil soles,
Entre mil espumas claras,
Y espumas y resplandores
Te hagan mil alas blancas;
Que te lleven por los aires
Y por los aires te traigan
Una vez más del el Cielo
Cuando el Cielo te reclama,
Que se quejan las estrellas,
Que están apesadumbradas
Porque viniste a la Tierra
Y te trajiste su Gracia.
Quererte mucho es mi ensueño.
Amarte siempre mi ansia,
Y sentir en mis adentros
Como tu sutil fragancia
Alimenta mis suspiros
Cuando estoy en tus entrañas.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
TODO EN ELLA
Y ELLA EN TODO
Sevilla sin Triana
No se entiende,
Porque son como ese amor
Que en todas partes
Se enciende,
Sin embargo, aquí,
En el Barrio de Triana
Es diferente,
Aquí se encendió una vez
Y se quedó para siempre.
Porque en Triana el amor
Está en el aire, en el Río,
En la esencia de su gente,
En el ¡ay¡ de su quejío.
Muy dentro de la Zapata,
Dentro de aquella muralla,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Dentro de unos ojos negros
Y de su hermosa mirada.
En la Fragua con su luz,
En un canto de campanas,
En la forja de la Cruz
Que vive arriba en Sant´Ana;
Y como dice el Poeta
En esta tierra Gitana…
¡Si le quitamos su gente,
Su Río y sus espadañas,
Sería un barrio cualquiera
En cualquier lugar de España¡
Es Amor y es fundamento
De su Duende y de su Gracia,
Amor que vagó una noche
Por las calles de Triana
Cantando un sueño de glorias
Con unas voces quebradas.
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
AIRE
Triana fue hecha
De Geranio y Hierbabuena,
Del aroma del Clavel
Y el sabor de la Canela,
Con una Cava Gitana
Y otra Cava tan morena
Como el ascua de la forja
Que forjara a sus poetas.
Cuando estoy en San Jacinto
Donde la brisa se aquieta,
Me embobo mirando al Puente
Porque allí se vuelve inquieta
Con el vuelo de gaviotas
Mostrándonos sus destrezas.
Miradla como se aúpa
Sobre el hombro de su pena,
Para decirle a los vientos
Con repiques de Flamenca
Que está lleno su paisaje
De carruseles de feria,
Triana Eterna
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Santiago Martín Moreno
Cuando la feria es la Gracia
Y esta una Gracia risueña.
Desde el aire, silueta
De figura que embelesa;
Desde el suelo, Miel, delirio
Que se sube a la cabeza.
También tiene una Torre
Mirador de las estrellas
Por donde juegan las nubes
Al escondite con ella,
Y hasta el brillo de sus bronces
Hechos campanas de seda
Lanzan fulgores de Oro
Por tejados y azoteas.
La Cruz que pregona arriba
Cual cascabel de grandeza,
Escúchala como dice
Que abajo lo mismo reza.
Triana, siempre Triana,
Sin gaitas, sin panderetas,
Triana Eterna
36
Santiago Martín Moreno
Que hasta el silencio del Río
Despierta a las horas muertas
Para hacerla siempre viva
Y que vivamos con Ella.
Eso sí, del arrullo de una copla
De Amor tras una cancela
Da testimonio una flor
Que vive en una maceta.
MIMOS
Triana Eterna
37
Santiago Martín Moreno
Triana,
La luz te tiene por hija
A la vez que por hermana,
Del encanto eres la novia,
De la noche la mañana;
Del tiempo eres la historia
Que de tu saber emana
Y llenar así, de Gloria
A la tierra Sevillana.
Ceramista y Alfarera
Del ingenio y de la Fragua,
Pescaora, Cigarrera,
De alegrías Cantaora
Y hasta del toro, Torera,
Por siempre Trabajadora,
Y por vida Trianera.
¡Ay que mimarte Triana
Quiera la gente o no quiera¡
ABA TRIANA
¡Ay, Barrio de Triana¡
De mis ojos maravilla;
Eres tú cuando engalanas
Triana Eterna
38
Santiago Martín Moreno
El que embellece Sevilla
Con repiques de Sant´Ana.
Con tus ribereñas aguas
Volando por el Aljarafe,
Como bailan las enaguas
De las gitanas de anafe
A los gitanos de Fragua.
El pensamiento derrama
Unas lágrimas perladas,
Que al vertirlas en Triana
Y en su Collación callada
Son la honra Sevillana.
AUSENCIA
Ayer tarde yo pasaba
Por la esquina de tu calle,
Estaba ladrando un perro,
Al parecer no había nadie;
La calle del abandono.
Pensé de pronto en llamarle,
Triana Eterna
39
Santiago Martín Moreno
Pero, miré alrededor
Y sonriéndome el aire
Me sugirió que mirara
Por donde no mira nadie,
Si es que nadie se enamora
De ese algo o ése alguien
Que bebiéndose las horas
Hacen que nunca sea tarde.
Ayer pasé por tu puerta,
Tenías echada la llave,
Estaba ladrando un perro
Pero no lo oía nadie…
Era la calle del viento,
Aquella calle Tejares.
FLORECER TRIANA
Triana…
Si consigo dejar una sonrisa
Para que alguien sea feliz,
Florecerá mi Agua
Triana…
Si consigo dejar un ejemplo
Para que alguien sea feliz,
Florecerá mi Agua.
Triana Eterna
40
Santiago Martín Moreno
Triana…
Si consigo dejar un consejo
Para que alguien sea feliz,
Florecerá mi Agua.
Triana…
Si consigo dejarte un poco
De ese tanto que tú me das,
Florecerá mi Agua
En tu Agua.
LA NOVIA DE JUAN “REMATE”
Desde la mata de Negro pelo
Como noche de locura acuchillada
Por el “quejío” de un cante,
Hasta los talones nerviosos
Por el repique de castañuelas
Sacado de sus viejos zapatos,
Era la novia de Juan “Remate”
El orgullo de Triana.
Triana Eterna
41
Santiago Martín Moreno
Su frente, desafiante,
Y sus cejas, dibujadas
Con pinceles canasteros,
Hacían vivo contraste
Con ojos Negro Azabache,
Como candelas vibrantes
De capotes de toreros.
Del Rojo del Clavel su boca;
Su sonrisa de primavera y color;
Cuello enjuto de potro que desboca
El aroma suave de su flor.
Su pecho… ¡ay, su pecho¡
Como dos toros miuras
A las Cinco de la tarde,
Asomando por los tercios
De miles de lunares hechos.
¿Y su cintura…?
¡Dios mío, su cintura¡
Pero si aquello era un mimbre
Mecido por el Guadalquivir
Cuando en su fondo se siente
El palpitar de su Barrio.
Escultores, pintores y alfareros
Que tan alto hubisteis de subir
Para lograr las ideas que nacieron
Triana Eterna
42
Santiago Martín Moreno
Y poder esos encantos producir.
ABANDONAR TRIANA
Qué pena me da, Triana,
Cuando tus hijos, Triana,
Tienen que cruzar el Puente
Para ya dormir mañana
Sin el calor de su gente.
Y aquí, sobre la Zapata,
Cuando los veo cruzar
El corazón se desata
Y partiendo el lagrimal
Al Río vierte su agua.
Triana Eterna
43
Santiago Martín Moreno
Maldita sea la suerte
Que los obligó a dejarte,
Que martirio no tenerte,
Más que regalo el amarte.
No consolarme diciendo
Que sólo cruzan el Río;
Ya sé que es sólo un momento
Pero los quiero al “lao” mío;
¡Ay, calle de San Jacinto,
ay, hermosas cavas mías…¡
¡Camino Real y Larga¡
¿Dónde irán sus alegrías?
Sólo te pido Triana
Que vuelvan aquí tus hijos,
Que me los traigan mañana,
Que mi Alma y su entresijo
En la espera se desgranan.
Triana Eterna
44
Santiago Martín Moreno
MUDA SE QUEDO LA CAVA
Mudos quedaron los yunques,
Y enmudecieron los sones;
Los tañidos se rompieron
Y se quebraron los bronces.
El color de la Aceituna
Se confundió con la noche,
Y aquel cuchillo de luna
Que se quebró en el recorte
Rasgó el requiebro en la Cava
Para apagar nuestros soles.
Silencio de Guadalquivir,
Cíngulo de Plata y hombre,
Donde la Fragua al herir
Cuerdas de blusa y escote
Dejaron mudo el sentir
De guitarras y arreboles.
Mudos quedaron los zapatos,
Triana Eterna
45
Santiago Martín Moreno
Y enmudeció hasta el Corral,
Cañaverales gitanos
Que tenían que callar…
¿Qué le hicisteis a los vientos
Juncos de mirada altiva?
¿Cómo se quebró el concierto,
Quién os rompió allá en la orilla?
Dejó de bailar la noche
Sobre aquellas aguas limpias.
Muda se quedó la Cava
Muy cerca del Altozano,
Por donde amarga mañana
Se escapó de nuestras manos.
Ya no se oyen campanas
Ni en los yunques martillazos,
Ya por allá, por la Cava
Mudo quedó el zapateado,
Y el Moreno de Azabache
Que mimbraba su canasto,
Ni la blusa de lunares
Como recuerdo ha dejado.
La tarde ya se ha dormido
Alrededor de Sant´Ana, quiero
Soñar que se ha ido
Para regresar mañana.
Triana Eterna
46
Santiago Martín Moreno
MIRANDO “PA” DENTRO
Pero no quedó tan muda
Como alguien deseara,
Y así la gente del Barrio
Echa al aire sus gargantas
“Pa” demostrarse así misma
Que aun le quedan agallas.
Que no se nos muere el Barrio;
Que este Barrio no se acaba
Porque tiene tanta vida,
Tanta fe, tanta Esperanza,
Que sigue pidiendo a voces
Lo que siempre le negaran,
Que no le saquen su gente
De dentro de sus entrañas;
Que no quiere ver el llanto
En la despedida amarga,
Cuando llena de impotencia
Cruza el Puente de Triana.
Triana Eterna
47
Santiago Martín Moreno
VIVIR TRIANA
Gaviota del Mediterráneo
Que quiso anclarse en Triana,
A convertirse en arganeo,
Y más tarde, en la Bonanza,
Cuando llegó la mañana
Buscó la ardiente Esperanza
Al través de la ventana.
Abierta de par en par
Se estrelló sobre la arena,
Y cambió toda la sal
Por una Azúcar Morena.
SIEMPRE TRIANA
Triana Eterna
48
Santiago Martín Moreno
Son los codos en la mesa
Como los besos de Mayo
Que se estrellan en Pureza.
Y hablarnos de la Triana
Que sus mayores dejaron
En una fría mañana
Por donde feliz volaron.
Y hablaron cosas del Río
Escudriñando mareas,
Rincones nunca dormidos,
Haciendo volar la pluma
Sobre cuartillas de Nácar
Donde refleja la luna
Las vivencias por las cavas.
Seguid hablando…
De sus calles y sus plazas,
De tejares, azoteas,
Y blanqueadas ventanas.
INMENSIDAD
Triana Eterna
49
Santiago Martín Moreno
¿Qué más te puedo decir
Que no te haya dicho ya?
Tú, y tu Guadalquivir
Sois Grandeza y Humildad.
Sois Humanidad y Belleza
Sacada de un barrizal,
Obra de Arte sin duda
Como aquella Universal
En que salió la Belleza
De una costilla de Adán,
Siendo Adán del mismo Barro
Que fundara este Arrabal.
TRIANA POR SOLEA
Que hermosa eres Triana
Cuando te veo en el moño
De la Gracia Sevillana.
Triana Eterna
50
Santiago Martín Moreno
La Capillita en el Puente
Me parece más Gitana,
Cuando la cruza esa gente
Gitanita de la Cava.
El Puente entre dos orillas
Le está cantando a los vientos:
¡Viva Triana y Sevilla¡
¡Ay, Río Guadalquivir,
Qué dilema esta mañana
Tenerte que decidir
Entre Sevilla y Triana.
Que suenen “toas” las campanas,
Que está pidiendo la Abuela
Que se despierte Triana.
Que suerte tiene Sevilla,
Que no pasea Triana
Ni tan sólo un Cristo Muerto
Por las calles sevillanas.
La Feria vino a Triana
Y la gente de Sevilla
La sigue por Sevillanas.
Cuando veas a la Virgen
El Lúnes por la mañana
Triana Eterna
51
Santiago Martín Moreno
Dale recuerdos, Romero,
De quien se queda en Triana.
Niña, corre a la ventana
Que está pasando despacio
El Corpus Chico de Sant´Ana.
Sigue la fiesta en Triana,
Con esa Cruz de Arrabal
Que está montando mi gente
En el patio del Corral.
Mira si yo a ti te quiero,
Que paso la noche en vela
Pensando en tus trianeros.
Para que cruzar el Puente
Si lo que quiero es Triana,
En Ella tengo mi ambiente,
Mi Comercio y mi Gitana.
¡Qué Sevilla más Torera,
Cuando tiene en la Maestranza
A Triana por bandera¡
La calle del Betis tiene
Con Santiago y con Sant´Ana,
Aquella Velá que un día
Parió, Graciosa, Triana.
Triana Eterna
52
Santiago Martín Moreno
Entre dos brazos del Río,
Es un Poema la historia
Del más bello Caserío.
Qué me gusta a mí ese Carmen,
Los Remedios y El Tardón,
Terruñuelo, Voluntad,
Dársena y Barrio León.
Tanto te quiero, Triana,
Que sólo vivo pensando
Que te escribiré mañana.
Tres entes tiene Triana
Que se atribuyen a Dios,
El Arte, los artesanos,
El Poeta y su Pasión…
TRIANERITA
Para mi amada esposa Luisa
En su aniversario de boda.
Triana Eterna
53
Santiago Martín Moreno
Cuando a tu cara, Niña,
Le falten las primaveras,
Y lentamente el Otoño
Sobre tu piel aparezca.
Cuando busquemos el Sol
Del banco que nos espera,
Donde pasar las mañanas
De aquella nuestra Alameda.
Cuando ya no sean tan largos
Los pasos que antes dieras,
Y camines despacito
Sin bajarte de la acera.
Cuando tú pelo Castaño
Que celo a tu cara diera,
Jugando sobre tu frente
En Nieve se convirtiera.
Cuando tú persona, siempre,
De sonrisas placenteras,
Se trunquen de un solo trazo
En diferentes maneras.
Cuando ya con pocas ganas
Mis bromas tú recibieras,
Imagino que las tuyas
Con menos ganas las dieras.
Triana Eterna
54
Santiago Martín Moreno
Cuando te falte esa Gracia
Que antes siempre tuvieras,
Con que pasaba hacia ti
Al abrirme tú cancela.
Cuando te inventes historias
Para volver la primera,
A recordar en el espejo
Tus años de mujer nueva.
Cuando en mirar te entretengas
Aquellas fotos risueñas,
Y recuerdes todo el tiempo
Que los papeles encierran.
Yo… seguiré aquí, a tu lado,
Aventando tu candela
Para que no pases frío,
Ni pasen tus primaveras.
Triana Eterna
55
Santiago Martín Moreno
GUADALQUIVIR
Triana Eterna
56
Santiago Martín Moreno
ACRÓSTICO
Ebrio de aromas de Sol
Lo veo Sevilla cruzar,
Grande como su caudal,
Urdimbre del mismo Dios.
Andaluz llevando Amor
Desde Jaén hasta el mar
Atlántico. Sentimental,
Luz de Embrujo, Pasión.
Que convertido en cordón
Unge mi hermoso Arrabal
Ilustre, y a la ciudad;
Vigilante y seductor,
Intimo y renovador
Triana Eterna
57
Santiago Martín Moreno
Regalo a la Humanidad.
GUADALQUIVIR
¡Oh, Río mío¡
Caminar al lado del serpenteante Río
Grande, hablando con él, escuchando el silencio de su
transcurrir histórico, es una de las aventuras más
hermosas que el ser humano pudiera imaginar. Todo un
camino de bellezas y sublimes encuadres para el recreo
del Espíritu y más tarde para la nostálgia de aquella
travesía, ora tranquila, ora tumultuosa a que tenían
acostumbradas a los lugareños, de entre otros, Guadajóz,
los bandidos de la Sierra Morena.
Bajar por el remonte del cordón de Plata en
los momentos en que el Astro Rey va dando vida a la
vida; contemplar el torbellino de sensaciones producidas
por un sinfín de galopantes luchas que en las crestas de
sus propios murmullos, nos muestran un cuadro
semejante a “caballos salvajes” en esa coreografía de
crines enloquecidas a su paso por la bella Cantillana.
Continúo caminando junto a mi amigo el
Río; bajando entre el verdor de sus vestidos y el rumor de
su canto. Entre el color de su fuerza, confundido con el
calor de su entraña, y en los mil gestos tornasolados
Triana Eterna
58
Santiago Martín Moreno
cuando en cada recodo, en cada curva insinuante y
majestuosa, el brío de la coreografía hace nacer la luz que
se abre entre las alturas.
Remansos para la paz acunados por unos
paisajes llenos de Sol; regazo silvestre donde se mecen los
dorados destellos, y sensible protector para la artesanía de
la cal sobre una alfombra de florecillas en el justo estallido
del aroma y el color.
Los pueblos a su paso son como un carrusell
de hermosos conjuntos llenos de ensueños y armonías.
Cuando el Río pasea por Villaverde, es serena su soledad,
Como sugestivo es el espectáculo de su azulado, al tiempo
que preñado de grises y almendras donde se miran los
cielos pintados de otras aguas tempranas, y siempre
contemplados bajo la sombra de viejos árboles, desde
tiempo atrás guardianes de crecidas.
El Río es colorido siempre vivo, pintoresco
en su mágia y mágico en su fantasía. Abanico enriquecido
de perspectivas cuyo varillaje encierra todo el encanto de
lugares soñados y hechos realidad mimada en las huellas
del tiempo y el espacio.
¡Adorado Río mío¡ aun tu realidad no ha
entrado en Sevilla, y ya me es imposible describir la más
hermosa de tus etapas; y es que toda la panorámica de la
Triana Eterna
59
Santiago Martín Moreno
prosa queda relegada a un segundo término cuando se
trata de ti, ¡oh, Río mío¡
Es posible que la Poesía pueda dar una idea
más cierta de los cantares del alma, cuando son excitados
por el torrente de Amor, luz y color a través del ventanal
abierto a su propia y régia naturaleza.
Ya la ciudad de Sevilla, delegando en
Triana, mi pequeña ciudad, te abre los brazos de su tierna
acogida.
Tú, Guadalquivir, reposo de estrellas
errantes, camino para el peregrinar hacia un horizonte de
Sol; confidente de legendarios amores, testigo de pasión
en la más profunda de las pasiones, instigador de musas,
suspiro del paisaje aljarafeño, descubridor de
descubridores, conversador de noches con lunas envueltas
en mantillas de Nacar, cantar de espumas de Oro en las
fraguas de la vida, artesano del Bronce fundido en el
Crisol de una garganta, Alfarero de barros celestiales,
Pintor de mañanas, Escultor de atardeceres…
Aquí, eres en ti amalgama de verdor como
fueras cantado “Ay río de mi Sevilla que bien pareces lleno de
velas blancas y ramas verdes”. Ya no puedo seguir, no puedo
continuar, aquí atraco mi barca de sueños…
Triana Eterna
60
Santiago Martín Moreno
REBROTES
Guadalquivir…
Que si vienes, que si vas
Dice el que no te conoce,
Pero yo puedo afirmar
Después de hablar con la noche
Acerca de tu caudal,
Que tu corriente es el brote
De la luz sentimental,
De aquellos poetas nobles
Que hacen tu caminar
Convirtiéndote en el broche
De la Flor Universal.
Te canto Guadalquivir
Con esa inmensa alegría
De poderte recibir
Sin la tristeza del día
Que rompió tu discurrir.
SUSPIROS
Triana Eterna
61
Santiago Martín Moreno
Al Río dijo la Luna:
¿Dónde están tus aguas claras,
Verdes y blancas espumas
En las que yo me mirara?
Y el Río le contestó:
¡Están mis aguas manchadas
Víctimas del desamor
Con que el hombre me tratara¡
Te estoy pidiendo, Sevilla,
Que te unas a Triana,
Para pedir dos orillas
Por donde corra la Gracia.
Muy pronto…
Entre Triana y Sevilla
Verás como baila el agua
De nuevo por Seguiriyas.
ACROSTICO
Ebrio de Sol y de Sal.
Loco de Gracia y de Luz.
Triana Eterna
62
Santiago Martín Moreno
Jalón de aquel Arrabal
Al que la historia tendrá
Recuerdos grandilocuentes,
De cuando toda la gente
Inclita del Descubrimiento,
Navegó llevando al viento
Contribución y sentido
Inútil hoy, y herido;
Lagrimando entre basuras,
Lástima de esa locura
Orexia de tanto olvido.
TRIANA Y GUADALQUIVIR
No se cansará la pluma
De batir sobre Triana,
Buscando la nueva Luna
Que en el Río se mirara,
Y le dijera a Sevilla,
Plantada allí… cara a cara,
Que son suyas las orillas
Triana Eterna
63
Santiago Martín Moreno
Del Guadalquivir de Plata.
Y es que Triana no empieza
Donde Sevilla se acaba,
Que es después, pasado el Puente
Donde el Barrio comenzara,
Y si alguien tiene dudas
Que arriba el Puente se suba.
Primero, mire a Sevilla,
Y después muy lentamente
Que se vuelva hacia Triana
Y la mire dulcemente,
Porque el Sol de la mañana
Al Altozano se prende
Cual cintura de Gitana
Que la prendieran los duendes.
PUENTE
DE
Triana Eterna
64
Santiago Martín Moreno
TRIANA
SONETO ACROSTICO
Peineta cuando las aguas
Ungen tu cuerpo florido,
Enredando en el sentido
Natural de tus enaguas
Todo el calor de la Fragua,
El color y lo encendido
De todo un tiempo vivido
Triana Eterna
65
Santiago Martín Moreno
En el Amor de tu Agua.
Tacón cuando con temblores
Repicas por Sevillanas
Incitando a los amores;
Aquellos que en tu Triana
Nacen por entre las flores
Abiertas de tus mañanas.
DELIRIOS
Dios hizo la luz,
Y también dio forma al aire,
Y a ese feliz Firmamento
En que la Estrella se abre;
Y también hizo la Flor
Que en la primavera nace
Y que la llamó Azahar,
En honor de aquellas madres
Que hicieran este Arrabal
Como Arrabal de arrabales.
Triana Eterna
66
Santiago Martín Moreno
Y también hizo el Azul
Celeste entre celestiales
Tonos de brillos fruncidos
Con perfiles de cabales.
Y cuando hizo las aguas
Para dar vida a raudales
Notó que faltaba algo,
Como un pequeño detalle…
Y así fue como nació
Sobre sus recios pilares
Este Puente de Triana,
Este delirio tan grande
Que va para hacer mil años
De aquel su primer Romance,
Cuando aun siendo el de Barcas,
Fue la Virgen de la O
La última que lo cruzare.
Ahora, Puente de Triana,
Que gusto de disfrutarte
Cuando el Domingo de Ramos
La Valiente entre varales
Te cruza para poner
En Sevilla un Baluarte.
El Lunes Santo, quimera,
Entre aromas de azahares
Acogerás en tus brazos
Hechos de fraguas reales
Triana Eterna
67
Santiago Martín Moreno
A la Niña de mi Barrio,
A Ésa Salud que es mi Madre,
Cuando mi Madre me dice
Que no deja de mirarme.
Ecuador de la Semana,
Día que amanece grande,
Ya te cruza la Victoria
Después de dejar sus calles,
Trayendo para ofrecerte
De suspiros, dos millares,
Uno para cada banda
Y así poder agasajarte.
Ya llegó la Madrugada
Hecha noche incomparable;
Hecha aroma de jazmines,
Y así poder recordarte
Que se está abriendo la puerta
Tras la que se guarda el Arte,
Y que Morena de Luna,
Gitana inconmensurable,
Ya está pidiendo la lleven
Entre saetas hechas cante
Hacia la entrada del Puente,
Puente Triana, dos partes…
En la calle de Castilla
El Viernes Santo ya es tarde,
Triana Eterna
68
Santiago Martín Moreno
Atardecer de la Pena,
Ese llanto incontrolable
De una Virgen de la O,
Con O de ojos hechos mares.
Recovecos de Callao,
No vayáis a apretujarse
Que buscando el Puente va,
Dejadla pasar, que pase,
Que quiere dejar Triana
Sin que se dé cuenta nadie,
Para dejar “toa” su Pena
Al otro “lao” de una calle.
Hay doblete el Viernes Santo,
Cuando allá, por el Zurraque,
Aparece todo un Dios
Como quieren sus mortales;
Cachorro de Sal, a punto
De Expirar entre los ¡ayes¡
Que se escapan en la tarde
Haciéndola irrespirable,
Llenándola de ese aroma
A que trasmina la Sangre,
Cuando la Sangre en Sudor
No hay hombre que la iguale.
El mundo entero es cantar,
Y éste Cristo sus cantares,
Que nadie tuvo en el Puente
Triana Eterna
69
Santiago Martín Moreno
Más cantar por Soleares
Que ése Gitano Cachorro,
Aquél que parió una Madre
En el Barrio de Triana
Arrabal entre arrabales.
Puente Triana, la historia,
Que escribiera muchas tardes
El Sol cuando se marchaba
Camino del Aljarafe…
Triana Eterna
70
Santiago Martín Moreno
EL PUENTE
¡Dime Puente de Triana,
Tú, Carrusell Parisino:¡
¿Qué pensaste esa mañana,
Cuando el nacer de la Grama
Se aupaba por los caminos
Para ocultar los espinos
Que no querían que un día,
No muy lejano en el tiempo,
Llenaras de sentimientos
La Collación de este Barrio,
Y que pronto fuera Osario
Donde enterrar los recuerdos.
Pero, que suerte Triana,
Cuando tu Puente te hermana
Por el Arte con Sevilla,
Y he aquí, que maravilla,
Que la Gracia Sevillana
Ya nadie saber desgrana
Triana Eterna
71
Santiago Martín Moreno
Acerca de cual orilla
Besando el Guadalquivir,
Le haya oído decir
Un Cante por Seguiriyas.
Y es que…
Puente entre los puentes,
Si suerte tiene Triana,
Más suerte tiene Sevilla;
Porque nunca oí coplilla
Que cantada por su gente
Fuera dedicada a un Puente
Que es de Triana y Sevilla.
Triana Eterna
72
Santiago Martín Moreno
Los rayos del Sol le visten
Amaneceres de ensueños.
Collares de espumas blancas
Alrededor de su cuello
Pone un Guadalquivir
Inspirador y Bohemio, y
La baranda del Puente
Latiendo junto a su cuerpo
Igual que los besos
Tiernos que le regala su gente
Acercándose a su suelo.
Derecha, lado del Río
En donde Anibal González
Levantó su Señorío.
Caché de Giralda Mora, y
Arabe Torre del Oro, son
Reflejos que atesoran
Mezquita Catedralicia,
En donde está la Señora
Nuestra del Carmen Bendita.
Triana Eterna
73
Santiago Martín Moreno
EL CORRAL
Acróstico
Entre dos brazos de un río
Languidece una hechura;
Cara y Cruz de un Señorío,
O acaso fue otro “sentío”
Raíz de aquella figura
Regia de entrega y ternura,
A la que el número frío
Le está haciendo sepultura.
¡AY CORRAL¡
¡OH TRIANA¡
¿Qué está pasando, Triana,
Triana Eterna
74
Santiago Martín Moreno
Que se te va de las manos
La Gracia de tus mañanas?
¿Qué están haciendo contigo? ¡Ay
Corral¡ Dañada está tu Alma de años encontrados frente a
siglos de deseos. Morada mágica, preñada de misterios,
que te van convirtiendo sin que algunos se den cuenta en
infausta figura de cuanto fuiste.
¿Dónde están tús Carmen? Aquellas de
inmaculado delantal, de críos a horcajadas sobre la
hermosa redondez de sus cinturas; las del Negro pelo, tan
lleno de Azabache como la noche que vivieran tus
hombres al calor amargo de sus desdichas; las del moño
terso como su hambre, pero bellamente adornado con la
exuberancia de una moña de jazmines.
¡Jazmines¡ gritaba yo en mi infantil
necesidad de buscar aquella “Perra gorda” que se nos
escurrió por entre los dedos cuando la máquina del
progreso comenzó su infernal y recién descubierta
tirada…
¡Jazmines¡ pregonaban mis jóvenes anhelos
al cálido airecillo del Agosteño mes de mis tribulaciones,
que, a veces convertidas en húmedo paño, servían para
Triana Eterna
75
Santiago Martín Moreno
cubrir sobre bandeja de cansado sol, el tesoro Blanco y a
medio abrir de las florecillas de mis ensueños.
¿Dónde aquellas tus noches bajo el titilar
alegre de tu tipismo, las de las manos asidas a un búcaro
“Rufino o Justino” del que tal vez se derramara todo un
caudal de refrescantes sonrisas a la sombra de una
embriagadora Soleá; Soleá, que, quien sabe si fue aquella
que se cambió de vestido para desde entonces asistir al
triste y esperado momento de un aviso deshumanizado en
el atardecer de cualquiera de nuestros días, ante lo
aprensivo de una inseguridad manifiesta.
¡Ay Corral, Triana¡ que sola se quedan tus
aceras en esas horas en las que antaño tus gentes
caminaban hacia los cines de Verano, y en cambio ahora lo
hacen buscando el refugio de los nuevos y extraños
hogares, y esperar en ellos un nostálgico y lento despertar
de la Luna.
¿Dónde aquel pasear sublime? Aquel tan
lleno de encanto embriagador de los nardos curiosos por
entre las barandas de tus azoteas, como cautivos de una
Zapata de ondinas, reflejos de la Cal y el viejo Cobre en el
Vidriado espejo de tu Río, entonces ausencia de miedos y
recelos.
Triana Eterna
76
Santiago Martín Moreno
A veces me pregunto, si todo fue debido al
sopor o la algarabía de una tarde inmensa del inmenso
Julio...
¡Oh Triana, mi Triana¡ Mi Amor por ti hace
posible la hermosa visión; Te veo, como en épocas
pasadas, henchida por la luz, el color y el gozo, la alegría
de los albures saltando sobre el hechizo de tu sentimiento,
el alborozo de tus gentes aliviadas por unos nuevos aires
ante el sofoco propio de los rigores del estío, el regocijo de
tus chiquillos viviendo la antigua travesura del Coche de
Caballos, cuyo tintineo cascabelero estoy seguro se
volverá a dejar sentir por el paso gracioso de en el sueño
de una siesta, un hermoso corcel con las crines doradas,
reflejos de fulgores sobre la azulejería secular de la
Capillita del Carmen.
Hay mucho más ¡oh Triana¡ porque llegará
la noche, despertará la Luna y rutilantes las estrellas de
nuevo le guiñarán a los lunares de fino junco; los cantes
ecualizarán con sus cadencias el ambiente por allá por el
Zurraque, trayendo su aire para fundirse y confundirse
con sus hermanos de las cavas en el fogoso Crisol de una
Fragua; corazón de tierra noble por cuyas venas,
remozado manantial, correrá la Gracia para de nuevo
desparramarse sobre las fértiles carnes de tu Naturaleza.
Ahora ya está la Luna muy alta, muy arriba,
¡shisss, silencio…¡ Ahora el Corral duerme entre los
Triana Eterna
77
Santiago Martín Moreno
brazos de su Río, sólo, como isla perdida en el tiempo,
pero que una vez más será encontrada únicamente por su
gente.
¡Shisss, silencio¡ que nadie lo despierte, al
menos hasta mañana, hasta esa mañana a lomos de cuyo
amanecer llegará el trinar de los gorriones que se mezclará
con la temprana protesta de la Corralera de siempre,
cuando los ve comenzando un bullicioso y anárquico
jugueteo entre clavellinas y geranios.
¡Hojalá¡ ese amanecer llegue trayendo a
empujones la mañana, nuestra mañana, y con ella una
nueva manera de ser, una nueva forma de
comportamiento, la nueva y esperada configuración que
seguirá curtiendo el perfil auténtico de aquél que nació de
él, que vivió en él, y además lo hizo por ella y para ella.
LLORARA TRIANA
No llorad más por Triana,
Ni llorad por sus corrales,
Que es Triana la que llora
Cuando nos ve tantos males…
Triana Eterna
78
Santiago Martín Moreno
Y llorosa se pregunta:
¿Dónde está aquella hermandad,
Dónde el socorro, la ayuda,
Dónde el placer de charlar
Con las verdades desnudas?
No, no llorad más por Triana,
Llorad por vosotros mismos,
Que tarde será mañana
Dónde no habrá ni cariño.
Que se nos fueron las fraguas,
Es natural, ya no tenemos carbón;
Ya no se enfría en el agua,
Cambiamos al Electrón.
Y nos desapareció el Herrero.
No tuvimos sentimiento
Cuando el mulo carretero
Se cambió por el “Seisciento”.
Paragüero, “Afilaó”, Hojalatero,
Y hasta el Sillero murió…
¿Por qué?
Porque llenos de comodidad
Comenzamos a tirar cosas
En vez de darlas a arreglar,
Triana Eterna
79
Santiago Martín Moreno
Pero, a orillas del Guadalquivir
Aun nos quedan los Tejares;
Que joven va por allí
A conocer y enterarse.
Que aun se embolsa con los brazos.
Que aun se corta allí la “Pella”.
¡Cómo llorar por Triana,
Si la que nos llora es Ella¡
EL COMERCIO
ACROSTICO
En el corazón conviven
Lonjas de toda ventura;
Cada época pasada
Triana Eterna
80
Santiago Martín Moreno
O presente, y futura,
Medirán con sutil gracia
Esta tierra, como dura
Razón y conocimiento,
Castas de una estructura
Intrínseca del Arrabal,
Origen de su Cultura.
EXPRESION
Estuvo el Arrabal siempre
Arrullado por el Río,
Nanas que en el Caserío
Fueron cambiando al compás
De un exponente Comercio;
Guadalquivir que en silencio
Marcó toda una pauta
Con los brazos de esta orilla,
Para de forma sencilla
Ofrecer al mundo entero
Ese sabor mensajero
De la gente de Triana;
Máxima expresión que clama
Triana Eterna
81
Santiago Martín Moreno
Su relación y principios
En orden a sus Astilleros,
Patrones y marineros,
Y proveedores que encierran
Al servicio de esta tierra
Junto a la mano de obra,
Oficios y profesiones,
Inquietudes y rincones
Del Corazón Trianero…
Labradoras, hortelanos,
Alfareros, artesanos,
Y aquellos de la Ribera;
Calafates, carpinteras
Almas de una dedicación
Integrada a esta orilla,
Pero, no así a Sevilla
Que afianzó una muralla
De almenas y barbacana,
Donde se mira Triana,
Condenada Cenicienta
A pesar de ser Despensa
De tan torpes ciudadanos;
Ella, Industria y Huerta,
Sólo cruzará la puerta,
Cuando siempre deseó
Tener allí su Bandera,
Y que no fuera quimera
Su sentir Espiritual,
Triana Eterna
82
Santiago Martín Moreno
Y que la “magna” ciudad,
Como prenda de su armario
Tuviera siempre al Barrio
Sin tener que protestar;
Pero, todo fueron “peros”
Para que nunca el Trianero,
Con ese Duende, Embrujo,
Y esa Gracia sin igual,
Pudiera algún día robar
Parte de su protagonísmo
Y un trozo de su belleza,
Olvidando que es nobleza
Lo que comerciará Triana,
Desde siempre y para siempre
Desde el fondo de su Alma.
Triana Eterna
83
Santiago Martín Moreno
EL ENSANCHE
ACROSTICO
Laureola de colores
Orilla la fiel cintura
Seráfica de Triana;
Bella guirnalda de flores
Arrullando los olores
Razón de su exuberancia;
Río que corre en fragancias
Invitando a ser vividos,
O acaso sólo sentidos
Triana Eterna
84
Santiago Martín Moreno
Según sean nuestras ansias.
FRAGANCIAS
Al igual que Sevilla, Triana hubo y ha de
vivir de forma continuada su expansión hacia nuevas
ubicaciones, nuevos núcleos o distritos para que esa
población suya, que, por vía intravenosa o muscular,
hacen que su savia sea alimento eterno para ese cuerpo
de variadas y mágicas flores, en cuyo conjunto se aprecia
la necesidad de su gente y la calidad de sus lugares en el
aroma de sus encantos. Y es así como cada uno de ellos se
identifica plenamente con esa flor natural que en el
transcurrir del tiempo, dejó patente el sello de ese lugar
donde la sensibilidad de su gente le fue dando su cariño,
su fuerza y su recuerdo. Así y entre otros, podemos
apreciar como esa cintura de Triana está abrazada por los
brotes más hermosos de su floración…
Barrio de la Voluntad.
¿Quién te entiende sin geranios
Bandera de Majestad
En el frescor de tus patios?
Triana Eterna
85
Santiago Martín Moreno
O a ti, Barrio del Turruñuelo.
¿Quién no recuerda macetas
Preñadas de clavellinas
Acunadas en sus tiestos?
Bárrio León, mi Barrio.
¿Quién vive Semana Santa
Sin gozar de ese Azahar
Pequeña Flor del Naranjo?
¿Y quién en noches de estío
No se regaló jazmines
En aquella Barriada Dársena
Casi pegadita al Río?
También besándole el Río
Sevillano y Trianero
El Clavel por Los Remedios
Tan Clavo y tan pinturero.
Que delicia de Amapola
Cuando aires del Tardón
Jugaban a mecerte en olas
Entre trigales de Sol.
Triana Eterna
86
Santiago Martín Moreno
También tengo en el recuerdo
Aquella Dama de Noche,
Lugar de Santa Cecilia;
Una razón de vigilia
Por la fuerza de su aroma,
Y es que a Triana se asoma
Al llegar la Primavera
Todo un ramo de dulzuras
Que estrechará la cintura
De su Gracia Arrabalera.
Triana Eterna
87
Santiago Martín Moreno
EL ARTE
ACROSTICO
El Monte Pirolo.
La Cava Gitana…
Añejas esencias,
Reaños de ciencias
Templados al Aire
En cantes y bailes.
SEMBLANZAS
I
Triana Eterna
88
Santiago Martín Moreno
No quiero dejar
La tonta laguna,
En la que los cantes,
Bailes y guitarras
Se queden sin lunas
En noches de farra.
II
Aquellas morunas,
Pellizcos del alma
Que un Salmo de viejos
Al brote de un alba,
Dejaban clavados
En una Sonanta.
III
Despertares tiernos
Que a orillas del Río,
Sevilla y Triana
Reventó sentidos
Triana Eterna
89
Santiago Martín Moreno
Con esos suspiros
Que el alma desgrana.
IV
Mas el alma se empeña
Sonando Triana,
En querer ser dueña
De aquellas mañanas
Cuando las gitanas
Los aires la sueñan.
V
Esos aires de Triana,
Que con nombres y apellidos
Por las noches se derraman
Preñándola de quejidos,
Triana Eterna
90
Santiago Martín Moreno
Dejando al “pairo” el latido
En las venas de su Gracia.
VI
Bulerías, Fandanguillos,
Los Polos, La Seguirilla,
Martinetes, Tientos, Caña,
Y esa otra maravilla
Que es bandera en Sevilla;
La Soleá de Triana.
Como se puede apreciar
En Triana vive el Arte
Desde hace muchos años,
Y gracia a esos reaños
“Que aquí Sevilla pariera”,
Sólo de esa manera
Se conoce el Cante, el Baile,
El toque de una Guitarra,
Sin olvidar el compás,
Cuando en ese Cante Atrás
Aparecen los Palmeros,
Triana Eterna
91
Santiago Martín Moreno
Flamencos de mil luceros
Dándole vida a la Fiesta,
Incitando a las enaguas
Que alrededor de una Fragua
Roja como La Amaranta,
Hará vibrar la garganta
Con esa amarga dulzura,
Causa de una circunstancia.
“Viva por siempre Triana,
Y el olor a Hierbabuena
Que trasminan las ventanas
De tus antiguas tabernas”
ARTESANOS
Ayer, hoy, mañana,
Triana Eterna
92
Santiago Martín Moreno
Renovando su genio
Triana es inmortal,
Eterna y cabal
Sembradora de Letristas,
Alfareros, Ceramistas,
Navegantes, Escultores,
Orfebres, y esos Pintores
Sed de esta tierra de Artistas.
TIERRA Y TRIANA
O
De Agosto fue Mediodía
Cuando una vuelta me di
Por entre aquellos Tejares
Donde sólo me perdí;
Me perdí, y me encontré
A orillas del Guadalquivir
Donde quisiera volver,
No por degustar aromas
De Rosas de Pitiminí,
Triana Eterna
93
Santiago Martín Moreno
Si no para contemplar cantando,
Que en cuclillas, ya es decir,
Está el Pilero “Embolsando”
El Barro que descubrí,
Y que el Cortador “Cortando”
Lo modela a su sentir,
Para que Canteador “Canteando”
Al Sol de Mayo o Abríl,
La luz los vaya secando,
Y en mi pecho alborozando
Nueva vida descubrí,
Y nuevos aires besando
A orillas del Guadalquivir
Unas manos “modelando”…
¡Con qué gusto me volví¡
I
Cuando arrancas a la Madre
Un trozo de sus entrañas…
¿Qué sientes tú, Pilero?
Te observo
Bajo el plomizo Solano
Como embolsas el Barro,
Como si de mecer
Entre tus brazos a tu hijo trataras.
Triana Eterna
94
Santiago Martín Moreno
Mímalo Pilero del alma,
Y mientras tanto
Cántale tu Nana,
Para que una vez modelado
Y cocido después de cortado
Pueda ver él su mañana.
II
Tus manos llenas de Amor
Bailan sobre dulce “Pella”,
Alisando superficies
Que modelara la Gracia
De un Duende que se llama “Corte”.
Y es que Cortar la “Barrada”
No es otra cosa que amar
A la tierra y a su Alma,
Y darle forma a una vida
Dispuesta para ser “Canteada”.
III
Triana Eterna
95
Santiago Martín Moreno
¡Apilador…¡ Dime amigo:
¿Cómo entre cuatro paredes
Intentas dejar dormido
A quien dormirse no quiere?
Apilaste la Esperanza
En una densa mañana,
Y aquel aire de Bonanza
La esparció por mi Triana.
IV
Cuando los grises del Cielo
Se están tornando en Azul,
Ladrillos de Terciopelo
Están cubiertos de Tul
Sobre el Oro de su suelo.
Y aunque sea un sin vivir
Esa imagen Ladrillera,
Nunca morirá ese sentir
En la margen Trianera.
Triana Eterna
96
Santiago Martín Moreno
Triana será el latir
Que recordar yo quisiera
A orillas del Guadalquivir.
V
Cárdeno toro fogoso…
Por sacarle los sudores
A los tacos que remansas,
Y das vida, que no muerte,
A lo que cuece tu entraña.
Es la llama de tu Amor
La que da vida a la rama
Que después hecha cenizas
Dará vida a otro mañana.
Triana Eterna
97
Santiago Martín Moreno
SEMANA SANTA
ACROSTICO
Siete cuchillos de Pena
En mitad del Corazón
Muerden con rabia la Vida,
Abriéndole las heridas
Nacidas del desamor
A las Madres de Triana;
Silenciosas Sevillanas
A las que Dios otorgó
Nada más que esa Amargura,
Tan honda, tan de locura,
Alrededor de Sant´Ana.
Triana Eterna
98
Santiago Martín Moreno
OTRA FORMA…
Semana Santa en Triana,
Eres Música que suena
En los perfiles del hombre
Despertando su conciencia.
Eres Torre de Sant´Ana
Que erguida llora su Pena
Sobre el Cielo de Sevilla
Por el Dolor que la cerca.
Redoblar de cascabeles
Arriba en las azoteas,
Cuando abajo son tambores
Y el fluir de las trompetas,
Los que tremulan pabilos
En el Horno de su cera.
Balanceo de varales
Con bambalinas de Seda,
Que en la Puerta de Triana
Se funden con las palmeras
Cuando se mueven airosas
Con la brisa ribereña.
Triana Eterna
99
Santiago Martín Moreno
Fanal que de Plata fina
Con la más fina candela,
Va dando luz a la calle
Y decoro a las estrellas
Para que aun brille más
La Virgen que está en su puerta.
Semana Santa en Triana,
Angostura de Canela
Por donde pasa María,
La Reina de la Belleza,
Deslumbrando con su Amor
Su Sacrificio y su Entrega.
Antifaces de silencio
Haciendo largas hileras.
Arrastrares de alpargatas
Sobre el raso de la piedra,
Y besos de cirineos
Bajo las trabajaderas,
Haciendo dulces mecidas
Con esa rima perfecta
De las mejores estrofas
Nacidas de los poetas,
Rapsodas de Sueño y Luz,
Trovadores de mi tierra…
Triana Eterna
100
Santiago Martín Moreno
Semana Santa en Triana,
Que bien me suena ese nombre…
¡¡Tú nombre, que bien me suena¡¡
V O C E S
Triana Eterna
101
Santiago Martín Moreno
Capataces de Triana,
Buscad la Plata dorada
Que besando la madera,
Levante la madrugada
Y la suba a las estrellas
Con repiques de Sant´Ana,
Y allí junto al Girasol de Luz
Que es el Sol de la mañana,
Que llore Sevilla entera
Azahar de primaveras
Junto al llanto de Triana.
LAS PENAS
Triana Eterna
102
Santiago Martín Moreno
Pase de mí este Cáliz.
Sumisa súplica al Padre.
Cinco palabras de Oro
A las cinco de la tarde.
Cinco rosas que en el pecho
De madrugada se abren,
Y se convierten en cinco
Rojos claveles de sangre.
Temblores tiene este Barrio
A las cinco de la tarde
Cuando la Pena en silencio
Le está diciendo que calle;
Que enmudezcan las aceras,
Que los balcones no hablen,
Y que la música suene
Con tintinar de alamares…
¡Ay el Domingo de Ramos
Cuando a Triana Tú sales!
Haciendo de luz las sombras
Que se abren en la calle,
Y que buscando tus ojos
Por los caminos del aire,
Triana Eterna
103
Santiago Martín Moreno
Con una mirada tierna
En tu mirada quedarse.
Ya te llevan “pa” Sevilla,
Pero en volver, Tú no tardes,
Que estaremos mendigando
Que el tiempo pronto se pase…
¡Ay, mi Cristo de las Penas,
Que sufrimiento más grande!
ESTRELLA
Ayer tarde me embobé
Mirando “pa” San Jacinto,
Cómo la calle lucía
Por que Tú, maravillosa
Triana Eterna
104
Santiago Martín Moreno
Hacía Sevilla venías;
Entonces salí corriendo
Y en tú puerta me encajé.
Vengo a ofrecerte te dije,
El sueño de mi querer,
El sudor de mi trabajo,
La luz del atardecer,
La oración de las aceras
Y el brillo del Corazón
Que se ahoga en la Pasión
De saber la larga espera.
Vengo a ofrecerte, Señora:
La Brisa que luce el aire,
La voz del Guadalquivir
Cuando en silencio te habla
Junto al Sol de la mañana,
El aroma de las flores
Y un coro de ruiseñores
De Sevilla y de Triana.
Vengo a ofrecerte, te dije,
Los juncos de la ribera,
La fuerza de la Saeta
Y el reflejo de la cal
Donde se mira la vida,
Triana Eterna
105
Santiago Martín Moreno
Y un bálsamo, Hierbabuena,
“pa” que a Jesús de las Penas
Le cures Tú las heridas.
SOBERANO PODER
¡Ay Plaza de San Gonzalo¡
Que dolor el de aquella Rosa
Que siendo la más hermosa
No puede ir a su lado
Como lo hace el Clavel
Que endulza sus pies cansados,
Y lastimera, y preciosa
Sobre mi hombro se ha echado
Triana Eterna
106
Santiago Martín Moreno
Para decirme nerviosa:
Si no puedo ir a su lado,
Me dijo estando entreabierta.
Si no voy en los costados
Endulzando su Grandeza.
Si no aromo el desolado
Aire de tanta Entereza.
Si no alivio el atormentado
Trasminar de su Pureza.
Si no ayudo en el cansado
Caminar de su Pobreza,
Y si sobre mí, apoyados,
No van sus pies con firmeza…
¡Florecer¡ ¿Para que lo hago?
Si así muero de Tristeza.
Triana Eterna
107
Santiago Martín Moreno
SALUD
Cantar a la Virgen,
Hablar de Ella…
De cómo llena mi Alma,
Mis días, mi vida entera,
Con ese lazo de Amor
Que a su cintura me estrecha.
De cómo es su Soledad,
Esa Soledad eterna
Aun a pesar de los hijos
Cuyo cariño la llenan.
Triana Eterna
108
Santiago Martín Moreno
De cuantas veces le rezo
Como me enseñó mi Abuela
Cuando era muy pequeño;
Y de cuanto vengo a verla,
Que es mitad de ese tiempo
Que realmente quisiera.
Cantar a la Virgen,
Hablar de Ella…
De cómo sus ojos dicen
Que la ame, que la quiera,
Que nunca me sienta lejos
Porque siempre estará cerca
Por si la necesitara
Y encontrarla no pudiera.
De cómo mi corazón
Entre sus pliegues se enreda
Y se llena del calor
Que sólo la envuelve a Ella;
Un calor que me da vida,
Ese calor que sosiega
Y que me llena de Paz
En medio de tanta guerra.
Cantar a la Virgen,
Hablar de Ella…
De cómo sus mejillas son
Rosas de la primavera
Triana Eterna
109
Santiago Martín Moreno
Cuando estallan sus colores
En una tarde abrileña.
De cómo su dulce aroma
A toda Sevilla impregna,
Y hasta el rocío del alba
Cuando sus pétalos besa
Son lágrimas de Nacar,
Esas gotitas, esas perlas
Que rodando por su cara
Se hacen grandes, inmensas
Como todo ese Dolor
Que tras el Guipur encierra.
Cantar a la Virgen,
Hablar de Ella…
De cómo su Boca es
El trozo de la Colmena
Que guarda toda la Miel,
Ese dulce que revela
Que no existe otro Dulce
Como los labios de Ella.
De cómo cuando le miro
Esa Boquita entreabierta,
Se me antoja que me dice
Que no me olvide de Ella,
Que aunque Divina es Mortal
Pero, por encima, Reina,
Y yo le digo algo más…
Triana Eterna
110
Santiago Martín Moreno
¡Madre de Cristo en la Tierra¡
Cantar a la Virgen,
Hablar de Ella…
De cómo sus manos son
Como dos palomas tiernas;
Una sostiene el pañuelo
Entre sus dedos, la prenda,
Necesidad de sus ojos
Cuando sus ojos se quiebran.
Manos sin mácula alguna,
Nidal para la Inocencia,
Las dos socorro y ayuda,
Regazo para la enferma,
Cobijo para el dañado,
Descanso para las penas.
¡Eres Salud en la vida,
Como una Rosa fragante
Que cura nuestras heridas!
Triana Eterna
111
Santiago Martín Moreno
AZOTES
Y la cal por las esquinas
De pronto se quedó pálida
Porque sufrió los reflejos
De tu Figura Azotada.
Y al encontrarse contigo,
Y ante tu asombro, asombrada,
Pidió que todo perfume
Se uniera y la perfumara.
Y así quedó convertida
En una Flor Pura y Blanca
Entre el golpe del azote
Y la razón de tu Estampa.
Cuando cerca de Sant´Ana,
Que es nuestra Torre más alta,
Amarrado Tú, pasabas,
Se fue tiñendo de luto
El metal de sus campanas.
El Cielo se volvió Negro,
Triana Eterna
112
Santiago Martín Moreno
Reflejo de la ignorancia
Cuando tiras de ignominia
Su golpe en Ti descargaba,
Mientras Tú Imagen Serena
Seguía y seguía callada,
Llorando como esa cal
Que es tu reflejo en Triana.
Triana Eterna
113
Santiago Martín Moreno
VICTORIA
Jueves Santo de Triana;
Tornasol de cruel tormento,
Que caminando despacio
Bajo el Cárdeno Firmamento,
Siete cuchillos de Pena
Le vienen mordiendo el Pecho;
Siete puñales clavados
Que derramando luceros
Están bañando a Triana
Por allá por los Remedios,
Siete amapolas dormidas
En aquel Trigal inmenso…
¡No seas brusco, Costalero,
Mécela suave al viento¡
Que no se despierte, no,
Que esos filos tan abyectos
Se irán clavando y clavando
Con el vaivén de tu vuelo,
Y llenando el Jueves Santo
Con sus peores momentos.
TRES CAIDAS
Triana Eterna
114
Santiago Martín Moreno
Ya está pasando ése Dios
Con la Cruz hacia Sevilla;
Y un silencio que acuchilla
Dejándonos atormentado,
Comprimido el corazón,
Se va abriendo los costados
Porque cruzando callado
Ése Divino Señor,
Bajo laureles se agita,
Y esa Sangre que palpita
Escapando de sus venas,
Es el Cáliz de Azucena
Del que bebe la mañana,
Haciéndola Soberana
Llena de Amor y de Vida,
Nazareno de Triana,
Cristo de las Tres Caídas.
De las Tres Caídas, Cristo;
¡Cristo mío¡
Que hasta el calor de la noche
Se está apagando en el Río.
ESPERANZA
Esperanza Marinera.
Triana Eterna
115
Santiago Martín Moreno
Madre de Cristo y Hermana
De ese Dolor siempre vivo
En la Mujer Sevillana;
Por eso llora Sevilla
Junto al llanto de Triana;
Y llora el Cielo y la Tierra,
Y la noche también llora;
Y llora la Blanca Luna
Junto a las altas estrellas,
Y llora el Sol de la tarde,
Y la tarde también llora
Como lloran nazarenos
Bajo nazarenas ropas;
Y lloran las cristaleras
Como lloran los balcones,
Como lloran las aceras;
Y llora la cal del Nardo,
Y llora la Rosa fresca,
Y lloran esos gladiolos
Junto al llanto de la cera;
Y lloran claveles blancos,
Y los rojos también lloran;
Y llora la vida nueva,
Y la vida vieja llora
Contemplando en las paredes
A la fiel Enredadera,
Como lloran los geranios
En las altas azoteas
Viendo llorar los tejados
Lágrimas de rojas tejas;
Triana Eterna
116
Santiago Martín Moreno
Y llora San Juan Bautista
Por que ya no está a su vera
En el llanto de los ojos
De la mujer Trianera;
Y por llorar, lloran siempre
En aquella larga espera,
Hasta los ojos del Puente,
Que lloran, lloran y esperan
A la corriente del Río
Trayendo sus blancas perlas.
Por Sant´Ana, también llora
El tañir de aquellos bronces…
¡Ding, dong…¡
Campanas de Calle Larga,
Campanitas de Pureza
Que al Dolor de su Esperanza,
Le lloran, lloran, y rezan,
Como rezan los Costales
Bajo las Trabajaderas.
EXPIRACION
Triana Eterna
117
Santiago Martín Moreno
¡Ay que pena más desnuda
Viene cruzando la calle!
Viernes Santo de Triana,
Santo Viernes del Zurraque
Que con esa Expiración
Olores de muerte traes
Silueteando el Misterio
Que se dibuja en el aire.
Por esa calle del mundo
La pena viene adelante;
Trae la boca entreabierta,
Presta la vida a escaparse.
En el pretil del costado
Un venablo lacerante,
Con pensamientos ruines,
Inteligencias cobardes
Ya está aguardando en el Puente
Para en cuanto lo pasare
Buscar entre los perfiles
Aquel del dolor más grande.
El Arrabal de Triana
Sin luz no quiere quedarse,
Y mirando a las estrellas
Tan dulces, tan rutilantes,
Pide así por su Cachorro
Triana Eterna
118
Santiago Martín Moreno
Que se esta tierra es el Padre:
¡Señor Dios del Universo¡
Triana es “pa” quedarse,
Y si es que ha de morir…
¡Que se muera en otra parte¡
PATROCINIO
Cuántas lágrimas de Amor
Vienen regando la esquina;
Es el llanto que adivina
Que sólo del Corazón
Triana Eterna
119
Santiago Martín Moreno
Fluirá con su Esplendor
Esa agua mortecina,
Sudor y Sangre Divina
Del Hijo en su Expiración,
Patrocinio de Chapina.
¡Da Patrocinio a la Cava
Cuando pases por Castilla,
Señora, con tú miráda!
Para que no calle el verso,
Que nace de las palabras,
Ni se callen los tambores,
Ni las trompetas que hablan
De los cobardes traidores
Que en horizontes de Plata
Pusieron sus deshonores
Sobre ignominias de tabla.
Que no se calle ese Sol
Que sus esplendores mánda
Y que forma mil revuelos
Sobre paredes de nácar.
Que no se calle el lucero
Que sale por la mañana,
Ni tan siquiera ese Río,
Ni la Torre de Sant´Ana
Que si se calla la gente,
Que si el Universo calla
Todo se habrá consumado
Triana Eterna
120
Santiago Martín Moreno
Y Dios se muere en Triana,
Pero, no es como lo quieres…
¿Verdad Señorita Guapa?
Lástima que yo no tenga
Con estas torpes palabras
Posibilidad del cambio,
Y que la historia cambiara;
Para que Tú, Reina y Madre,
Florecilla delicada,
Estuviera siempre, siempre
Junto al Hijo de tu Entraña,
Aquél que parió la noche,
Dicen que en noche estrellada,
Cuando tu única Estrella
Fue aquel lucero de ascuas.
¡Ay, Virgen del Patrocinio¡
Rosa que de Amor tronchada
Fuiste regando amapolas
Sobre mis cuartillas blancas.
Triana Eterna
121
Santiago Martín Moreno
NAZARENO
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
Ibas cansado, deshecho,
La Cruz hundía tu pecho,
E imagino que el Dolor
Sobre tus hombros de Dios
Estaba tocando el techo
Del profundo desamor.
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
La Bondad de tu postura
Dejaba ver la Amargura
Triana Eterna
122
Santiago Martín Moreno
Con brillantez de fulgor,
Reflejos de ese sudor
Que rueda por tu figura
Y te ahoga el Corazón.
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
Con esa Cruz de Carey,
La clásica Cruz del Rey
Que en el romano pretorio,
Cetro de palo irrisorio
Te dieron para la ley
Propia de un reino ilusorio.
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
Sobre tu Frente Divina
Ruin manojo de espinas
Quebrantaba tu Cabeza,
Y Tú, con esa largueza
Bebiéndote en cada esquina
El Cáliz de la Tristeza.
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
Entre la Madera y Tú,
Triana Eterna
123
Santiago Martín Moreno
Paño Rojo en negritud
Por el sabor de la Sangre,
Necios colores del hambre
De una gente que sin luz
Creyeron dañar tu Estambre.
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
Cuántas caídas calladas
Tus rodillas laceradas
Sufrieron por el sendero,
Imagen que el mundo entero
En su cabeza grabada
Tienen de Ti, Mensajero.
Anoche te vi pasar
Nazareno de la O;
Cuánta tristeza y congoja
Del Amor que se deshoja
Invadió mi corazón,
Más una promesa, Señor:
Acercarme tanto a Ti,
Y que apoyes sobre mí
Tu ropa de negritud;
Y esa Corona de Luz
Que la convierte en Sudario
Cuando vayas con la Cruz
Triana Eterna
124
Santiago Martín Moreno
Camino de mi calvario.
O
Viernes Santo…
Atardecer de Triana,
Ya el Sol le besa su manto,
Sevilla besa su cara,
Y el Puente, entre las orillas
De un Guadalquivir de Nacar
Toma el aire de la tarde
Para ponerlo a sus plantas,
Y que descansen sus pies
En tan larga caminata
Por los caminos del mundo,
Por los caminos del alma,
Pero, cuando está en Castilla
La calle de más compaña,
Cubren su paso de un llanto
Más dulce que la manzana;
Como el que pone Callao
Cuando la tiene en su entraña,
Y la va piropeando
Triana Eterna
125
Santiago Martín Moreno
Hasta romper las gargantas.
Por San Jorge, que delirio,
Le cantan con tantas ganas
Que apagan el griterío
De una Altozano, gitana,
Bañado de escalofríos.
Pero, la Plaza es distinta
Cuando en medio de ella está,
Ya no la llaman Señora,
Ya la llaman: Majestad…
Virgen del O, Señora,
Nombre tan sonoro y breve,
Como aquél del corazón
Que llenándose de Amor
Hace tu paso más leve.
Virgen de la O, Señora,
Eres Tú, la Maravilla;
Aquella Rosa de Grana
Que Dios regaló a Sevilla,
¡Pero, que puso en Triana!
ACROSTICO
Triana Eterna
126
Santiago Martín Moreno
Pasando el Puente se iba
Azucena entre miradas,
Lentamente, destrozada,
¡Oh Dios¡ cómo la vida
Mordiéndole las heridas
Insistiendo le recordaba:
Triana, que desgraciada,
Aun siendo la preferida
Desde que fuera nacida
Encarnación, deshojada,
Toda tu gente soñaba
Retenerte de por vida,
Ilusión que sin medida
Ahogose en la madrugada
Negra de aquella partida
Al barrio de la Calzada.
Triana Eterna
127
Santiago Martín Moreno
COSTALES
Acróstico
Con arrogante dulzura,
Orgullo y Ley a la vez
Sólo se entiende el Costal;
Tan sólo de esa manera,
A la que la Voluntad
Lega siempre su bandera,
Estandarte que aquí fuera
Razón de todo ese Amor
Oblado sin condición
Sobre espartos de quimeras.
ARRIBA
Triana Eterna
128
Santiago Martín Moreno
Súbelo contigo al Cielo;
Con tus riñones, “valiente”,
Que tú y tú Costal, Costalero,
Sí sabeis lo que se siente
Cuando emcumbrais el Madero
Con mi Cachorro en el Puente
DEBAJO
Ve tranquilo, Costalero,
Que se oigan tus pisadas
Por este lado del Río;
Y aunque ciega tu mirada,
Tus pies irán “encendíos”
Llevando el mejor “sonío”
Por la Regia madrugada.
LLANTO
Cómo lloran costaleros
Triana Eterna
129
Santiago Martín Moreno
Bajo mieles de madera.
Cómo lloran surtidores
Por la frente Costalera.
Cómo lloran los faldones
Al compás de la ceguera.
Cómo lloran las saetas
Por veredas saeteras.
Cómo lloran luminarias
En el perfil de la cera.
Cómo llora el Azahar
En varal de primavera.
Cómo llora la sonrisa
De una cara rosariera.
Tanto pesar, tanto llanto,
Son las trompetas que suenan
Anunciando los quebrantos
Sobre el costal de tu pena;
Y en tu tierra, Nazarena,
Plegaria ciega y sudor,
Rosario, Madre de Dios,
Blanco color de Azucena
Triana Eterna
130
Santiago Martín Moreno
Y Reina del Corazón.
Fijadores, Costeros,
Corrientes y Pateros;
Cantadle al mundo que sois…
¡¡¡El Sudor del Nazareno¡¡¡
AGUANTE
Fueron días de Dolor,
De sufrimiento y de llanto,
De desconsuelo y de Pena,
De rachear de alpargatas,
De cargar trabajaderas,
De a ciegas subir el Puente,
De echar la rodilla a tierra,
De cargar con los riñones,
Triana Eterna
131
Santiago Martín Moreno
De llevar a Cristo a cuesta,
De el Izquierdo por delante,
De llamarse entre Pateras,
De marcarse los requiebros,
De mil sudores de cera,
De fajas muy bien fajadas,
De “chicotás” de bandera,
De costales encendidos,
De plegarias lastimeras,
De los silencios de Oro,
De la “levantá” señera,
De las Madres y los Hijos
De la salida que espera…
Que riñones con más arte
Parió Sevilla en mi tierra…
Cuando a mi tierra, Triana,
La Semana Santa llega,
Con el primer martillazo
Ya está arriba en las estrellas,
Y allí, a la voz del Padre
Que en oírse es la primera
Se levanta “toa” Triana
Y la gente Trianera…
¡Ole la gente sencilla
Que pariera mi Triana,
Triana Eterna
132
Santiago Martín Moreno
Son las mejores cuadrillas
Bailando por Seguiriyas
Cuando están en La Campana!
LA FERIA
La luz danzaba entre gasas
Al otro lado del Río
Triana Eterna
133
Santiago Martín Moreno
Fantasías sevillanas;
En un momento de Gracia
Recogió su Señorío
Instando bailar en Triana
Aunque lo hiciera descalza.
POR SEVILLANAS
I
La Feria vino a Triana,
Y hasta el mismo Giraldillo
Se plantó arriba en Sant´Ana
Gozando como un chiquillo.
Ahora dice que la Abuela
Le pidió que venga siempre
A cantarle a la Plazuela.
II
Triana Eterna
134
Santiago Martín Moreno
La Feria vino a Triana,
Y peinetas y mantillas
Se volvieron más gitanas
Que las mismas seguirillas.
¿Quién dijo que en esta orilla
Iba a saber diferente
La copa de manzanilla?
III
La Feria vino a Triana,
Y se trajo de la mano
Aquella hermosa mañana
Al Duende más Sevillano.
Y es que sabe que su gente
Lo espera en el Altozano
Al otro lado del Puente.
IV
La Feria vino a Triana,
Y la Gracia de Sevilla
Triana Eterna
135
Santiago Martín Moreno
Sigue siendo sevillana,
Pero con otra cosilla.
Estribillo
Por eso, cántame por Sevillanas
Al “lao” del Guadalquivir,
De Sevilla o de Triana,
De noche o por la mañana,
Pero cántamela a mí…
Triana Eterna
136
Santiago Martín Moreno
EL REAL
Sevilla y Triana,
Ese gran ejemplo
Dónde la armonía
Se ve cada día,
En cada mañana,
Y es que la alegría
Cuando cruza el Puente,
No pregunta nunca
De dónde es la gente.
Como tampoco demanda
Si viene o si va…
¡Piénsatelo un poco,
Así que más da!
A veces es Sevilla,
A veces es Triana
La que pasa el Río,
La que busca el agua,
Y hasta las enaguas
Que un día dormido
Te quita el sentido
Llegándote al alma;
Triana Eterna
137
Santiago Martín Moreno
Y es que es otra cosa
Esa fiesta airosa
Con nombre de Feria.
Feria de Sevilla,
La feria señera
Que en Mayo o Abril
Te hace sentir
La hermosa quimera
De otra primavera
Radiante y feliz.
No hace mucho tiempo
Que nuestra Giralda,
La sublime moza
Que el Sol conociera,
Regalaba airosa
Sobre la ciudad
Aquella silueta
Guapa y primorosa
Que dulce y preciosa
Bañó el Arenal,
Anillo Maestrante
Tan suyo y galante,
Rondeño y cabal,
Del que fuera sueño
Y más tarde dueño
Ése Arrabalero;
Y el Puente, y el Sol,
De pura estampa torera,
Triana Eterna
138
Santiago Martín Moreno
Ya cruzaba la ribera
Camino de su Triana
Sobre el hombro de su arte;
Y Sevilla, parte y parte,
Echó al vuelo sus campanas,
Mientras la Abuela Sant´Ana
En su alcoba secular
Rezaba por Sevillanas.
Y es que la Feria en Sevilla
Si no tiene una corrida;
Si no luce una mantilla;
Una mujer Sevillana
A la grupa de un caballo
Mimosamente enjaezado,
Y ese traje de volantes
De mil lunares preñado;
Si no armoniza el Albero
Con potros de Rejoneo.
Y por calles del Ferial
No se siente el taconeo
De la Jaca Jerezana…
¡Lo mismo me da a mí ya
Que quieran poner el Real
En Sevilla o en Triana!
Triana Eterna
139
Santiago Martín Moreno
TODO ES FERIA
I
Sevilla tiene que ser
El frenesí y la ternura.
Pasión y Feria de Abril;
Ya no hace falta decir:
Puerta de Amor y locura.
II
Sevilla, Oración de Fe
Cuando cruza el Arenal,
Y allí, un Rojo Oropel
Que se convierte en Clavel
Al ver a Cristo pasar.
III
Triana Eterna
140
Santiago Martín Moreno
Sevilla es un Palio Azul
Celeste, Tabaco y Oro,
Y un millar de bellas lunas
Que en lunares de aceitunas
Se lucen como tesoros.
IV
Sevilla no cambiará
Porque se venga a Triana
Esa Feria que transforma;
Lo entiende como otra forma
De sentirse Sevillana.
ESTRIBILLO
Y es que las dos son así:
Sueño, Flamenca y cristiana;
Lindes de un Guadalquivir
Al que le oímos decir:
¡Viva Sevilla y Triana¡
Triana Eterna
141
Santiago Martín Moreno
LA FIESTA
Lució de siempre Triana,
Alfanjes de Seda y Oro;
Filigranas que a los toros
Inspiraban poderío
Encumbrando escalofríos
Sevillanos por España;
Trianeros en sus entrañas
Además de bien “nacíos”
TORERIAS
Triana Eterna
142
Santiago Martín Moreno
La Fiesta siempre ha estado pellizcando el
corazón de Triana, hablándole en sus adentros, y eso es
porque conoce su historia, y sabe que Ella sabe templar y
mandar en cada uno de los momentos de su sizagueante
caminar entre el ayer y el hoy; aunque una cosa está muy
clara, salir por la Puerta del Príncipe y adornarse con el
transcurrir, a hombros de la honra, por el Puente de
Triana, de siempre a sido y será el acontecimiento
Maestrante de la Sevilla Torera.
Nunca tuvo Triana el “miedo” de que una
Gloria Taurina como la suya se acabara; y es que Ella
siempre estuvo al “quite” de parir de nuevo, para si no en
una tarde o en otra, allí tener presente el desnudo más
absoluto de su Torería; el único que puede contemplar el
Guadalquivir desde las cercanías de sus dos orillas…
Nunca dejó de marcar la pauta como
aquella, cuando entre los dos brazos del Río, meció el arte.
Primero, en aquella tan coqueta como atávica placita de
toros que con el nombre de “Villapezcuezo” se
encontraba en el Barrio León, en ese camino antiguo de
“Las Erillas”, y la novísima, magníficamente portable e
instalada siempre para la ocasión, en un anexo de aquel
lugar legendario como fuera el conocido “Charco de la
Triana Eterna
143
Santiago Martín Moreno
Pava” y en el que se encontraba la Venta del mismo
nombre.
MACHOS
Desde la suela delicada
Que va besando el Albero
Hasta el rizo Azabache
Que también da un beso al Cielo,
Está el hilo conductor
De la energía torera;
Esa sutil armonía
Que guarda la Torería
Triana Eterna
144
Santiago Martín Moreno
Entre zapato y montera.
¡Qué estampa más Trianera¡
Le va diciendo ese Puente
Cuando el calor de su gente
Lleva Triana a Sevilla,
Para que con su cuadrilla
Y un paseíllo de ensueño,
Se haga del arte dueño
Que es lo que Triana sueña
Cuando la luz Aljarafeña,
Abriéndose en Grana y Oro
Comienza a recibir a un toro,
“Astado” con Santo y Seña;
“Señá” de Señá Sant´Ana
Que en su casa de Esperanza
Reza por la Maestranza
Con su color de manzana,
Esa hora tan Gitana
Que nadie puede negar
Si en ella va a torear
Un Alfanje de Triana;
Un Torero, un Lidiador,
Que entre Triana y Sevilla
Cubre el Cielo con mantillas
Del color del Giraldillo,
Y después del “Paseillo”
Y un capote de tormento
Hacer volar por el viento
Ese par de banderillas,
Triana Eterna
145
Santiago Martín Moreno
Que adornadas o sencillas
Marcarán ese momento
En que música en el tiempo,
Y el “brindis” más Maestrante,
Dará entrada en ese instante
A la más bella “Faena”
Que Sevilla recordara,
Cuando los dos, cara a cara,
Midiendo el espacio a voces
Nacidas de la Pasión,
Van dejando el corazón
Entre aromas de Amaranta,
Franela y sangre cabal
Cuando el arte Natural
Fue citado por “derecho”
Para cerrar con el “pecho”
El don de la omnipresencia;
Qué Triana con más ciencia
Grabó España en esa piel,
Y aunque no lo quieran ver
Nunca podrán evitar
El tener que contemplar
Que piel de Toro ella es…
Se consumó la “reunión”
De la Faena Taurina,
Y ahora quedan esas esquinas
Que con nombres de las “suertes”
Harán redoblar a muerte
De tambores y clarines
Triana Eterna
146
Santiago Martín Moreno
Sus aires de Maestranza,
Y es que es mucha esta Triana
Cuando a Sevilla se asoma
Para llenar de palomas
Blancas a esa Sevillana.
Palomas que por Chicuelinas,
Verónicas y reboleras,
Abren la Puerta Torera
Del “coso” más encomiable
Que en España se pariera;
Para que a hombros de Plata
Cruce el Puente de Triana,
Mientras que la Mejorana,
El Limón y la Canela
Perfuman esa “zapata”
Cal y Gloria de Sevilla
Y su Guarda Arrabalera.
Solo me resta añadir:
Que esa es Triana y sus hombres,
Y pedir que no se asombren,
Que si a mal no se tomara
¡Trianero se llamara,
Que de todos ese es su Nombre!
Triana Eterna
147
Santiago Martín Moreno
ROCIO
Requiebros dorados
Ondean al viento
Con mi Simpecado;
Inicio de un tiempo
Orbal y entregado.
Triana Eterna
148
Santiago Martín Moreno
FE ROCIERA
Carreta de Plata
Lleva mi Pastora.
Rocío del Cielo,
Flor de Primavera.
Jazmín de la Aurora,
Blanca Mariposa.
Clavel Marismeño,
Bendita quimera.
¡Rocío¡
Paloma Eterna
Que entre el Oro del Trigal
Eres la Amapola Tierna
Del feliz peregrinar.
Un sueño dorado
Que mi corazón
Quedó acurrucado
Triana Eterna
149
Santiago Martín Moreno
Desde que a tu lado
Me siento mejor…
¡Rociera,
Esa ésa la Fe Trianera!
Un “bordón” de arena
Suena en el camino,
Como dulce Nana
Al Niño Divino.
Su Madre sonríe
Viendo a los romeros
Tocar las guitarras
Como sonajeros.
¡Rocío¡
Reina Inmaculada
Que en Almonte eres Rosal,
Y en el resto de los pueblos
Una Rosa sin igual;
Belleza Encantada
De Luz y Color,
Que en la madrugada,
Ternura callada,
Recibes mi Amor
¡Trianera,
Esa es la Fe Rociera!
Triana Eterna
150
Santiago Martín Moreno
CANTAR ROCIERO
I
Un rosario de colores
Forma nuestra caravana,
Es como un ramo de flores
Que partió desde Triana.
II
Guía despacio Boyero,
Que los bueyes y las ruedas
Hacen camino de Cielo
Dejando al aire la huella.
Triana Eterna
151
Santiago Martín Moreno
III
Es cumplir con el empeño
Sobre tierras Marismeñas,
Y elevar hasta los sueños
A la Mujer Almonteña.
IV
Rocío, plegaria y llanto,
Amanecer de candela
Que arde bajo su manto
Cuando saltan la cancela.
Triana Eterna
152
Santiago Martín Moreno
ESTRIBILLO
Rosario de madrugada
Al que se funden los pueblos
Y los caminos se abrazan,
Se rompen los corazones
Y se quiebran las gargantas.
PLEGARIA
Triana Eterna
153
Santiago Martín Moreno
Tiende tu manto, Señora;
Tiende tu manto, Rocío;
Tiende tu manto, Pastora,
Sobre un Coro que te llora
Porque sin Ti tiene frío.
Tú, que en la noche Santa
Eres vibrante candela,
Aviva con tu sonrisa
Las ascuas de nuestra entrega.
Por la senda, eres sendero
Que en el corazón acaba
De todo aquél que se acerca
A la puerta de tu Casa.
Con las tierras del Condado
Renuevas las alianzas
En ese trago de vino
Que refresca las gargantas.
Por Marismeñas arenas,
Aljarafes y riberas
Dile a tu Niño que vele
Triana Eterna
154
Santiago Martín Moreno
Por su gente Rociera.
Por eso Tú, Bella Aurora,
Serás siempre la Sultana
Que el corazón atesora
De este Coro que te adora,
Y que vive aquí en Triana.
Danos tu Fe y Confianza;
Muéstranos tu Devoción,
Y dinos como se alcanza
A llevar las esperanzas
De tu Nombre hecho Canción.
PARA EL CAMINAR
Hay Rocío de mañanas,
Triana Eterna
155
Santiago Martín Moreno
Como Rocío de tardes
Y también de madrugadas,
Que vuelven a ser Rocío
Con el despertar del Alba,
Cuando aun quedan rescoldos
En las candelas del Alma.
Un Rocío de mañanas,
Cuando hierven los pucheros
De la gente de Triana
Con el café que da vida,
Porque se hace en las ascuas
Que la dejan florecida,
Dispuesta para la tarde,
Donde el Rocío es el tronco
Que en la madrugada arde…
¡Boyero, anda despacio¡
Que aun nos queda camino
Hasta llegar a Palacio.
De nuevo llegó la tarde,
Y en ella desmesurada
El reflejo de ese broche,
Fulgor que aquella mañana
Preparaste por la noche
Y quemaste en madrugada.
Yo nunca hice el camino
Le dije a mi amigo Diego,
Triana Eterna
156
Santiago Martín Moreno
Más puedo ser Peregrino,
Sólo, como Juan, el ciego,
Que es capaz sin desatino
De caminar como el lego
Que hace grandes caminos.
Para andar hacia el Rocío
Yo no necesito arenas,
Ni caballo, ni “charré”,
Ni vestido, ni carreta
Donde algún desaprensivo
Se pone a dormir la siesta;
Como tampoco los pinos
Aunque tengan sombra fresca;
Ni esa botella de vino
Que hay que tener en cuenta
Por que si está en el olvido
No está completa la fiesta;
Ni un cante con los amigos,
Ni el calor de la candela,
Me basta con mi Rocío,
Ésa Virgen Marismeña
Que se asoma a mis sentidos
Cuando mis sentidos sueñan.
Rocío, eres Rocío
De mañanas abrileñas,
Cuando todo escalofríos
En Mayo Tú te despeñas
Triana Eterna
157
Santiago Martín Moreno
En mi adentro hecha “quejío”,
Y en esa hondura me enseñas
Lo profundo del Rocío.
Te estoy queriendo Rocío,
Desde aquí, sin conocerte,
Porque sin ser conocido
Ni nunca haberte vivido
Lo mío es también quererte,
Y a aquél que te ha conocido,
Porque contigo ha vivido
Y llega por ti a la muerte,
A ése Romero le digo:
¡Qué suerte tienes, que suerte!
LUCEROS
Hay una Yunta de bueyes
Paciendo en mi corazón;
Es una par de sentimientos
Triana Eterna
158
Santiago Martín Moreno
Que rumian mis pensamientos
Triturando una pasión,
Intuiciones que, desnudas,
Me dejan el alma muda
Cuando los siento a los dos
En el pradal de mi pecho,
Prado donde los helechos
No están para alimentar,
Y sí para ornamentar
Un sitial de mil cojines,
Y que una cantar de serafines
Los duerman cuando me duermo
Arrullándolos cual niños,
Y en mis sueños, el cariño
Que siento por estos bueyes,
Los vea como a esos reyes
Que carecen de ambiciones,
Que no buscan pleitesía,
Aunque sí me gustaría
Que tanta terneza junta
En el fondo de sus ojos,
Se conviertan en hinojos
Frescos como el pastizal,
Alegres como la mar,
Brillantes como los trigos,
Y en su fulgor, dos amigos
Que nunca dejen de estar…
Triana Eterna
159
Santiago Martín Moreno
CRUCES DE MAYO
Acróstico
Clarín que a fiesta llama
Redoblando melodías
Uberrimas de aquel tiempo,
Zarpazo a la Humanidad.
Triana Eterna
160
Santiago Martín Moreno
Días llegados, estos son,
En que corrales y plazas
Mezclan gozo y bienestar
Y así poder ver la Luz
Otro nuevo comenzar.
COMIENZO
Niños de la Santa Cruz;
Niños del tambor de lata
Que ya piensan que la Luz
Se lleva sobre alpargatas.
Sobre el Blanco de la cal
Y el aroma de los nardos,
El Verde de su Esperanza
Y el sin par de sus naranjos.
El Rojo de sus claveles
En el Rojo de su Fuego;
El Azul de su Templanza
Junto al Azul de su Cielo.
Color de esta tierra fue:
Triana Eterna
161
Santiago Martín Moreno
Amarillo de trigales
Junto al Rubio del Albero,
Naranja de atardecer
Y el Marrón del Alfarero,
Para cerrar en Violeta
Que siendo el color primero
Es el último en el orden
De los colores del Cielo.
ESPERA
En el patio del Corral
Está la niña cantando
Llena de felicidad;
Y al pie de la Cruz de Mayo
Trajinando sin parar,
Pero, con mirada inquieta
Clavada en aquel portal.
¡Ay mocita de Triana¡
Tú que trasminas aromas
De mentas y Hierbabuena,
Y hasta de Romero en Flor…
Triana Eterna
162
Santiago Martín Moreno
Dime:
¿Quién pudo de esa manera
Llenar tus ojos de amor
En aquella Primavera?
EL CORPUS CHICO
En este lado del Río
Labró Triana, en distancia,
Custodia para demostrar
Obediencia y devoción,
Razones del Corazón
Para poder enseñar
Una forma de su Amor
Según su forma de Amar.
Triana Eterna
163
Santiago Martín Moreno
Con ello el Arrabal quiso
Habilmente así mostrar
Identidad categórica,
Conciencia sutil e histórica
Oráculo de su Verdad.
NECESIDAD
De una de las muchas verdades que encierra la
necesidad de Triana a lo largo de su historia, nace la de la
Fiesta que el “Junio Eucarístico” da en llamar “EL
CORPUS”, festividad que gira alrededor de un momento
litúrgico, cual es el recuerdo de aquel compartir de Jesús,
el Pan con sus discípulos.
Labra, Triana, con el fin de recordar aquel día,
símbolo religioso que, conocido por la Custodia y cuyo
Ostensorio interior enmarca la Sagrada Forma, hará vibrar
muchos corazones ese Jueves del que se dice es parte de la
Trilogía popular de los tres jueves del año que relucen
más que el Sol…
Triana Eterna
164
Santiago Martín Moreno
Maravillosa obra de arte, conjunto donde
evangelistas, ángeles, el Cordero apocalíptico sobre el
Libro de los Siete Sellos, remata en su cúpula con la figura
de la Fe, y el grupo singularmente original de las Santas
titulares, concebidas como por la Gracia de Dios, en la que
todo es belleza Celestial, y ante cuyo desfile procesional,
un grupo de niños trianeros, especialmente, alegremente
bailaban, detalle este que, al contrario de lo que se
discurre en algún orden eclesial, quiero pensar que, ello
no es error y muchísimo menos herejía ya que a la persona
de Cristo Jesús y en su recuerdo, nada le agradaría más
que semejante atención de unos niños para con El.
Lástima, que como recomendara Juan Martín Pérez, esto
no se intentara recuperar, más, si tenemos en cuenta que
es muy posible que ello fuera el “origen” de los actuales
“SEISES” sevillanos.
Triana Eterna
165
Santiago Martín Moreno
CUSTODIA
¡También Cristo está en Triana¡
Y aunque no vivió su Muerte
Si rogó porque la “suerte”
Lo dejara una mañana
En este lado del Puente.
¡Quédate aquí¡ con nosotros,
Le pidió una primavera
En este lado del Río,
Aunque yo sé bien Cristo mío
Que no es la misma ribera,
La que aquí pisan mis hijos,
Que aquellas de tus quimeras,
Más, de que otra manera
Yo te podría decir
Que te quedaras aquí…
Entonces se oyó una voz
Triana Eterna
166
Santiago Martín Moreno
Tan Divina como Humana:
Quiero que tú, mi Triana,
Hables con un tal Mateo
Con apellido Ximénes,
Y pregúntale si tiene
Terminado ya el encargo
Que le pedí hace unos días,
Ostensorio de Alegría
Como aquel de la ciudad;
Tenlo por siempre consigo,
Porque también es contigo
Con quien me quiero quedar…
Y si al paso de los tiempos
Tú me llamas “Corpus Chico”,
Yo me sentiré feliz,
Pues todo lo chico es grande
Cuando se refiere a mí.
Triana Eterna
167
Santiago Martín Moreno
BENDICION
¡Señor¡ Ése es tu Cuerpo
Que fuera crucificado
Por tu Caridad Divina;
¡Santo Dios¡ humanizado,
Y al que le doy tan de lado
Con excusas tan mezquinas,
Cómo si Tú no supieras
Mi pensar y mis maneras
De comportarme contigo…
¡Cómo quiero ser tu amigo
A cambio de tus favores!
Qué lástima de estos amores
Tan preñados de intereses,
Que temo que sean heces
Que el “diablo” siembra en mí
Para que no ponga en ti
El Amor que te mereces.
Y yo, estúpido a veces,
No soy capaz de entender
Que aunque estés ahí guardado,
Triana Eterna
168
Santiago Martín Moreno
Siempre estarás a mi lado,
Y aunque bien o mal contigo
Siempre serás el Amigo
Sin condición entregado.
Perdón te pido, Señor,
Y aunque tu Justicia ciega
A los hombres se la entregas
Sin ponerle condición,
Trianero he de verte,
Y contigo hasta la muerte,
En tan secular rincón
Que es Catedral en Triana;
¡Gracias Abuela Sant´Ana
Por tu especial Bendición!
LA VELÁ
Triana Eterna
169
Santiago Martín Moreno
La calle del Betis vive
A la derecha del Río
Velando por sus pasiones,
Evidencias que describen
La Sal de su Señorío,
Amén de sus tradiciones.
EL PREGONAR
Ya está caliente la noche;
Ya las barquitas de Plata
De una flota de colores,
Triana Eterna
170
Santiago Martín Moreno
Se pasea entre las flores
De un millar de espumas blancas,
Y un Guadalquivir de ensueños
A los pies de la Zapata
Besa sus quillas doradas,
Cuando por la media noche
Por el aire se desatan
El vinillo entre las coplas
Y el rasguear de guitarras.
Soleares de Triana
Navegando entre sus aguas,
Batiendo al aire el quejío
De ese ¡ay¡ que no se acaba
Y que vuela sobre el Cielo
De la Velá de Sant´Ana,
Para quebrarse en su gente
Rompiéndoles las gargantas.
Ya está caliente la noche;
Ya hace rato que en el Río
Dejó de vibrar la “caña”
Cuando los pies encendidos
De ésa gente de Triana,
Entre el sudor del estío,
Y ese sebo que no engaña
Porque el gracioso del “Niño”
Lo junta con mucha Gracia,
Hicieron senda brillante
Del “Bordón” de la Cucaña.
Triana Eterna
171
Santiago Martín Moreno
Por la calle El Betis, van
Celebrando sus ganancias,
Y entre “Cuartillos” de vino
Que es una cosa muy rancia,
Van despertando a la noche
Horas antes empapadas;
Y así, entre unos camarones,
Higos Chumbos y avellanas
Van disfrutando dichosos
Por la victoria alcanzada;
Pero, está la paradoja
Del que subió por la “caña”,
No para buscar la Gloria,
Ni el orgullo, ni la fama,
Sino las dos mil pesetas
Que se llevó “pa” su casa,
Porque su casa no está
Ni “pa” fiesta ni charanga.
Ya está caliente la noche;
Tan lejos de la mañana
Que hasta los ojos al Puente
No quiere que se le caigan,
Que quiere ver disfrutar
A su gente de Triana
Cuando los cantes se asomen
Por esa Cava Gitana
Para venirse al lugar
Que El Altozano se llama,
Triana Eterna
172
Santiago Martín Moreno
O quedarse junto al Río,
O en la Plazuela Sant´Ana
Preñada de los aromas
De mentas y mejoranas.
La Canela se escapó
Por las abiertas ventanas
De las tabernas y tascas
Donde la Sal se derrama;
Y en llegando hasta la calle
Por ella se desparrama
Llenando de son el aire
Con el aire de su Gracia…
¡Ay¡ de mi gente ese Cante,
Que aunque huérfano de Fragua,
Sigue teniendo el pellizco
Cuando se hace en Triana.
Ya está caliente la noche;
Ya las barquillas de Plata
Están tomando ese rumbo
De la escalera de Tagua,
Y al pie de sus escalones
Y de través amarradas
Van a quedarse dormidas
Junto a sus remos de palmas,
Junto al silencio mecido
En la cuna de sus aguas
Triana Eterna
173
Santiago Martín Moreno
Con vaivén de Caracolas
Y una Soleá por Nana.
Ya está subiendo la gente
Arriba de la muralla;
Ya se terminó la fiesta
Que en el Río celebrara
Toda la Familia unida
Con sus amigos del alma;
Ya se acabó la Sandía,
Aquella tan colorada
Que dejó muda a la gente
Cuando el Padre la embarcaba…
Cómo le saltó la sangre
De dentro de sus entrañas
Cuando su vestido Verde
Se lo abrió con su navaja.
Ya está caliente la noche;
Y eso lo sabe hasta el Alba,
Porque el calor de su Cielo
A la noche le regala,
Cuando la noche se va
Y los luceros se apagan,
Pero, aun está la noche
Con sus deseos y ganas
De que todos la disfruten
Entre los olés y palmas
Que arrancan hermosos Tangos
Al compás de una Guitarra;
Triana Eterna
174
Santiago Martín Moreno
Y así, entre los silencios
Por un nudo en las gargantas,
Se preña el aire del Arte
Del lujo de la Sonanta.
Por esta orilla del Betis,
Entre revuelo de faldas
Ya el Martinete no está,
Como tampoco la Zambra,
Aquella que “El Caracol”
En la Venta de “La Pava”
Alrededor de las Doce
Alguna noche cantaba.
Del Barrio León al Río,
Mi tío allí se paraba
“Pa” “jincarse” un Aguardiente
Que era lo que le gustaba;
No le importaba la hora,
Ni el momento, ni la marca
Pero, que aquellos lugares,
Y eso sí lo pregonaba
Tuvieran siempre el aroma
Que respira la mañana.
Al “Arenero” del Cante,
Más de una vez lo nombraba,
Y esto me trae al recuerdo
A la “Perla de Triana”
En nombre de aquellos otros
Triana Eterna
175
Santiago Martín Moreno
Que de forma tan callada
Se fueron yendo uno a uno,
Las gargantas agotadas
Cuando llegando el silencio
Quedaron ya sin palabras.
Y esas voces que en la noche
Las llamaron de Triana,
Les pusieron muchos nombres
De payos y de gitanas…
Las llamaron: Seguirillas,
Martinete, Tientos, Caña,
Soleá y Fandanguillos,
Bulerías y Sevillanas…
Aunque a mí ya me da igual
El nombre con que las llamaran,
Y es que en el Barrio, la noche
De estrellas blancas preñada,
Es sentimiento del Arte,
Es la Pasión, y es el Alma,
Como si fueran dos gritos
Que las entrañas clavaran
Dejando una herida abierta,
Y que la Sal derramada
Conserve siempre a esta tierra
Que es la tierra de la Gracia.
Ya está caliente la noche;
Ya se ven las filigranas
Que dibujan los palillos
Triana Eterna
176
Santiago Martín Moreno
En los peroles de Plata,
Cuando allá, arriba en el Puente,
O en esa esquina encalada,
Bailando están los “pavías”
Y calentitos de masa,
Pero nunca llegarán
A compensar la nostálgia
De los hermosos buñuelos
Que conociera mi infancia.
Cómo no sentir tristeza
De esa época añorada,
Cuando a las tres de la tarde
Y sobre suelo de tablas
Sentíamos ese calor
Que nos llegaba hasta el Alma,
¿Cómo olvidarte, Rocío
De aquellas horas doradas
Y faltriquera repleta
De pipas recién tostadas?
Y me acuerdo de unos “Magos”
Con su triunfal Cabalgata,
Cómo dejaban las calles
De otra forma ilusionadas;
Lástima de majestades,
Que ya a los niños no engañan
Porque tienen hoy más Reyes
Que setecientas barajas.
Uniros todos en una,
Triana Eterna
177
Santiago Martín Moreno
Porque no hay noche más Santa
Que la ilusión de esa noche
Aunque no fuera estrellada.
Recuerdo de aquellos años
Cuando a la Verde Esperanza,
A una Aurora del Rocío
Sobre Carreta de Plata,
O a ésa Madre Arrabalera
Que es la Estrella de Triana,
Era el Magnolio gigante
El primero en saludarlas,
Recibiéndolas a la puerta
De San Jacinto, esmeraldas,
Brillando bajo los soles
Con el porte de una estatua.
¡Y que delirio de pasteles,
Los de Luis, en su canasta,
Y que sólo se comían
Si le ganabas a su carta!
Recuerdo aquella Velá
Contento como unas pascuas
Porque le llevé a mi Madre
Una delicada alhaja
Que al del montón de aserrín
De la clásica Barraca
Sólo tuve que pagarle
La Peseta que costaba.
Triana Eterna
178
Santiago Martín Moreno
Eran tiempos de tranvías,
De urbanos y de alpargatas,
De los “chochitos” de vieja
Y aceitunas machacadas;
De “arazú” del Terraplén,
Y moreras arrancadas
Por aquella carretera
Que hasta la Puebla llegaba;
De la pelota en la calle,
La que al “Guindilla” enfadaba
Cuando por mucho correr
A ninguno lo alcanzaba.
Hora de la media tarde,
Chocolate de la barra;
Tazón de café “migao”
Pero que rico que estaba;
Medio bollo con manteca,
Aquella tan colorada
Y con la que el Colesterol
Ni subía ni bajaba,
Sin que faltara el capricho
De familia acomodada
Que el bollito con Chorizo
También al niño le daba,
O la Torta Inés Rosales,
O el pastelito de Nata,
O el Cortadillo de Sidra
Que ese sí que tenía guasa,
Triana Eterna
179
Santiago Martín Moreno
Y se acabó hasta la broma
De aquella Miloja Blanca
Cuando con sana alegría
Te refregaban la cara.
Qué tiempos aquellos ¡Dios!
Y nada serio pasaba;
De Matalauva el cigarro,
La novia de Cuento de Hadas,
Y aunque se fuera de baile
En el “Pickú” que tocara,
A la hora de las diez
Todo el mundo estaba en casa.
Nadie sentía disgusto
Ni se encontraba enojada,
Eran cosas de otros tiempos…
Pero, que cosas más sanas.
Ya está caliente la noche,
Y mi mente en la añoranza
De mil momentos vividos
Bajo el manto de Sant´Ana,
Ésa Madre de silencios,
La Abuela que nunca falta
Y que va tras de mi Santo
En fechas tan señaladas.
Cuántos momentos vividos
En la cuna de Triana,
Porque con más de cincuenta
Triana Eterna
180
Santiago Martín Moreno
O a punto de criar malvas,
Para Triana seré
El niño de sus entrañas.
Y ahora aprovecharé
Antes que alguien se vaya,
Y pueda oír estos versos
En razón de una demanda,
Petición de unos amigos
Usando de mis palabras:
“Del Barrio León al Río,
De Cartuja a Los Remedios,
Quieren pedirte, Triana,
Que hagas un Cementerio
En el Charco de la Pava,
“Pa” cuando muera un Trianero
Lo entierren cerca la Cava,
Que llevarlos “pa” aquel sitio
Que la Macarena pasa,
Me dicen que no les hace
Ni “miajita” de gracia”.
Ya está caliente la noche;
Ya Sevilla está en Triana
Porque recibió el mensaje
De las sardinas asadas,
De los albures en Adobo,
Que sobre ondas de Nacar
Hacen que llegue el tufillo
Más allá de la Giralda,
Triana Eterna
181
Santiago Martín Moreno
El efluvio y la alegría
De unas horas relajadas,
Necesidad de la gente
En su tierra Sevillana;
Porque Triana no empieza
Donde Sevilla se acaba…
Sino que tuvo un pellizco
Justo al pie de la muralla
Cuando al aire de un suspiro
El aire la bautizaba,
Teniendo como Padrino
Un Guadalquivir de almas
Y por Madrina señera
“Na” menos que a la Giralda,
Aunque el Arrabal naciera
Antes que ellos llegaran.
La vistieron de Mantilla
Con los colores del Alba,
Y de aquel atardecer
Que se mirara en el agua,
El tiempo le dio un Lucero
Y se lo puso en la cara;
El Lucero se hizo Estrella
Y la Estrella una Esmeralda.
El camino de Santiago,
Señor de la madrugada
Bajó y le puso a esta tierra
Unos trozos de calzada,
Triana Eterna
182
Santiago Martín Moreno
Y aquí, al lado del Río,
Donde la Luna se baña
Tomaron cuerpo las calles
Al amparo de Sant´Ana.
Ya se formó el Arrabal
Con caminos y barradas,
Callejones y plazuelas
“Pa” que los niños jugaran,
Mientras los padres y madres
En los huertos comenzaban
El trabajo de la tierra
Que dará vida a las cavas
En armonía perfecta
De Artesanía y Labranza.
La tierra comienza a ver
En esas calles y plazas
El fruto de su trabajo,
Imagen de la Esperanza
Do se reflejan los besos
Que el Guadalquivir le manda
Para vestir sus paredes
Con espumas de Cal Blanca;
Y a la sombra de esas casas
De rojas tejas pintadas
Se modeló “to” el perfil
De la Gracia de Triana.
¡Sí señor! De esa Gracia
Triana Eterna
183
Santiago Martín Moreno
Para ser cantada,
Porque Triana es la joya
Que luce la piel de España,
La preciosa caracola
Cuando su Río la baña
Con paseos de barquillas,
Deslizares de piraguas,
O el nacer de la Cucaña,
Hecha Obelisco de Oro
Sobre el Cobre de su agua.
Fulgores tiene esta joya
Con el nombre de Triana;
Maravillosos destellos
Como extremos de su Alma
Donde se aprecia el Convento
Que de Los Remedios llaman
Los que fueron a las Indias
Buscando riqueza y fama.
En el otro está María,
María que nunca falta;
En este la de Las Cuevas,
Que de esta forma es nombrada
La Ermita que en La Cartuja
Cierra la Isla encantada,
Porque Triana es la Isla
En la Isla de Triana.
Y debió de ser aquí,
Entre los brazos del Río,
Triana Eterna
184
Santiago Martín Moreno
Donde Dios hizo la Luz,
Donde dibujara el Aire,
Donde pintara el color
Con que se viste la tarde
Cuando como novio ardiente
Se va por el Aljarafe;
Donde con todo primor
Trenzó bolillos de encajes
Para hacer esos geranios
Que adornan hoy nuestras calles,
Todo un símbolo de Amor
En el Rojo de su sangre.
Tenía que ser Triana,
Esa tierra en la que el Padre,
Pusiera aquel día su Gracia
Para hacerla siempre grande.
DOS ORILLAS
Acróstico
Triana Eterna
185
Santiago Martín Moreno
Discurre el Guadalquivir
Orillando sentimientos
Sevillanos y Trianeros.
O acaso no es Mensajero
Rizando con su bravura:
Ilusión, Duende, Ternura,
Latir de este Pueblo Sabio,
Locura cuando en los labios
Arden febríl las Tersuras,
Santo y Seña de mi Barrio.
DOS AMORES
Entre Salud y Soledad
Reparto mi Corazón,
Divido yo mi ansiedad…
¿Porqué me dices, hermano,
Que si soy tan de Triana
Triana Eterna
186
Santiago Martín Moreno
Me siento tan “Soleano”?
¿Acaso de par en par
No se aprecia la humildad
Del Paúl y el Franciscano,
Cuando los dos de la mano
Sólo sacrificio, entrega,
Van llevando por Sevilla?
¿Acaso el Guadalquivir
No corre entre dos orillas
Para ofrecernos, sincero,
Esos dos lados del Río
De tan Celestes quereres?
¿No puedo yo repartirlos
Entre dos bellas mujeres?
Dos mujeres que en el Cielo
Serán la misma Mujer;
¿Cómo no sobre esta tierra
También el mismo querer,
Aunque diferentes nombres?
¡Qué importa que se las nombre:
Soledad y Salud a la vez!
¿Acaso existe una Ciencia
Que preñada de inconsciencia
No sea capaz de entender
La mirada de Inocencia
Triana Eterna
187
Santiago Martín Moreno
De los ojitos de un niño?
Dos luceros de un cariño
Que si nadie puede ver,
Difícil será que entienda
Como yo con mi ignorancia
Siempre sembraré mis ansias
Entre Sevilla y Triana…
¡Triana por sus fragancias,
Sevilla por Soleana!
¡No me conformo con una,
Las necesito a las dos!
En Sevilla, a Soledad,
En Triana a mi “Enfermera”.
¿Acaso todas las calles
No tienen sus dos aceras
Para que pase la vida…?
¿Porqué no pasar con Ellas,
Ambas, las dos, concebidas
Para una Primavera?
¡No me resigno a una sola,
Las necesito a las dos!
Como aquella Golondrina
Cuando voló hasta la Cruz
Para quitarle a Jesús
El Dolor de las espinas.
¿Acaso no fueron dos
Triana Eterna
188
Santiago Martín Moreno
Las alitas que el en Cielo
Le pusieron a ese vuelo,
Y que la Tierra supiera
Qué entre ella y las alturas
Sólo existe la Ternura,
Amor para el mundo entero?
¿Acaso también, no son dos
Los remos de aquél Barquero
Que en un mar de sentimientos
Hizo nacer la semilla,
Y que creciera en Sevilla
Ésa Flor del Sufrimiento,
Rosa que a merced del viento
Se va deshojando sola
Cuando un perfil de amapolas
Se coló en su Pensamiento…
Triana Eterna
189
Santiago Martín Moreno
ACROSTICO
Silencio en Oro es tu Pena;
Oración, Nardo y Sudario;
Lección que ante su Calvario
Entregó tu Gracia Plena,
Deliciosa y Nazarena
Alma de Amor Solidario
De aquel Cáliz de Azucena.
Triana Eterna
190
Santiago Martín Moreno
SOLEDAD
Sola con tu soledad,
Como Rosa de fragancias
Entre todas las hermosas
Eres Reina Inmaculada.
En Ti, el llanto se hizo flor,
Y la flor que se hizo lágrima,
Fue lágrima en su dolor
Y en su dolor una llama,
Para encender desde aquí,
Desde el Barrio de Triana,
Cuanto de Fe y de Amor,
De sentimiento y de Gracia
Encierra tu pecho herido,
Ese pecho de alabanzas
La tarde del Viernes Santo
Cuando el Sol mima tu saya.
Y al verte así, Soledad,
Triana Eterna
191
Santiago Martín Moreno
Por el Dolor traspasada,
Mientras la brisa hecha canto
Que con Dulzura te halaga,
Va delante, silenciosa,
Una cruz que te acompaña,
Pero que no puede verte
Porque Tú vas rezagada.
Debajo del antifaz,
Como la cárcel del alma,
Como un tañir de luceros,
Como un rocío de aguas,
Un tremular de oración,
Un temblor hecho plegaria…
Qué nadie a su Soledad
Intente de compararla
Porque sólo la del Cielo
En hermosura la iguala,
Y porque fue el mismo Dios,
Aquél que la modelara.
De nuevo cantó la brisa
A los pies de la Giralda,
Mientras que arriba los sones
Hechos dulces de campanas,
Como la Miel de tus ojos
Haciendo llanto en tu cara.
Es una tarde de Abríl,
Triana Eterna
192
Santiago Martín Moreno
Sin alba, sin madrugada,
Como la ilusión de un sueño
Vestido de espumas blancas;
Como bandeja de Sol,
Brillos de Oro y de Plata,
Para llevar a la Flor
Más que nunca deshojada.
De nuevo un canto en el aire;
Es la brisa que no para…
Que te mira, que te sigue,
Que te besa, que te llama,
Que te dice que eres Rosa
Del Jardín de la Elegancia,
Y que pasas como Estrella
Fugaz de noche estrellada.
La Saeta se hizo llanto,
Y el llanto se hizo agua,
Porque en tu Pena se ahogan
Hasta las tiernas palabras
Que nacen del corazón
Viniéndose a la garganta;
Para decirte: Te quiero.
Rosa de Amor, delicada,
Jardinera de los cielos,
Y en Sevilla, Soberana.
Triana Eterna
193
Santiago Martín Moreno
Soledad del alma mía,
Lluvia de Amor que en el alma
Haces crecer la alegría
De esta tierra Sevillana,
Por eso, a Ti, Soledad,
Cuando te miro a la cara
Y veo en tus pupilas
Tu más hermosa mirada,
No sé que traigo por dentro
Cuando vuelvo “pa” Triana.
Triana Eterna
194
Santiago Martín Moreno
TRIANA
CANTA A LOS HOMBRES
Mi amigo…
Triana Eterna
195
Santiago Martín Moreno
Viernes de Oro en Triana,
Como símbolo de ausencia,
Como el silencio que clama
Lo ausente de su presencia
En la Plaza esta mañana,
Cuando vestida de Grana
La Naranja con su esencia
Me ve pasar y me llama…
Preguntas con insistencia
Por allí se desparraman:
¿Dónde está Armando Gutiérrez,
Que está pasando, que pasa
Que llevo ya un mes sin verle?
De mi corazón emana
Un llanto de insuficiencia…
¿Cómo decirle a esa dama,
Producto de la Inocencia,
Que Armando dejó Triana
Por culpa de la impotencia
Ante la torpe “Guadaña”?
Me falta el aire, la ciencia,
El valor y hasta las ganas,
Triana Eterna
196
Santiago Martín Moreno
Porque veo la vehemencia
Que en el aire se derrama
Con tan sutil insistencia…
¿Dónde está Armando Gutiérrez,
Dónde ése “Juan de Triana”
Que llevo ya un mes sin verle?
Un nudo como la Grama,
Hecho con su menudencia,
A esta condición humana
Le aprisionó la conciencia,
Y buscando en la mañana
Y entre todas sus cadencias
Dejé el “Mercao” de Triana
Y aquella hermosa vivencia.
…Juan
Acróstico
Al escaparte silente
Rapsoda del Arrabal
Triana Eterna
197
Santiago Martín Moreno
Muda quedose tu gente,
Anquilosado el pensar,
Negando que de repente
Desandaras el caminar
Olvidando tú presente.
Guadalquivir, dime amigo…
Un Poeta de gran fama,
Trianero y bien nacido,
Ilústrame esta mañana…
En ti ¿calló sin sentido
Recordando a su Triana?
Recuerdo que vino herido,
Estalló como la Grama,
Zaleó y quedó dormido.
MI VECINO…
Acróstico
Juventud preñada de
Universal Poesía;
Triana Eterna
198
Santiago Martín Moreno
Alba de un pensamiento
Nervioso e inquieto.
Siervo del verso
Ingrávido e intenso
En la cuna de Triana,
Rebelde y soñador,
Regio y humilde
Al decir de los vientos.
FUERZA…
Acróstico
Fortaleza es el sonido
En mil ondas sobre el río
Darro. Sacromonte gitano.
Embrujo, sentimiento, llanto
Roto, y corazón deshecho,
Inflamado por todo
Cuanto sentías, veías y
Oías en el fondo de tú gente.
Granada, Alambra de ensueños;
Albaicín, Generalife
Triana Eterna
199
Santiago Martín Moreno
Rajándose las venas en la tarde,
Cuando las soledades te hicieron
Ignorar la traición de los hombres,
A ti, imagen de pasión abierta.
Luna veo de “Pena Negra”,
Odiando el momento
Regado por tu sangre,
Cuando el luto por Nijar
Aborreciendo cabalga…
INTENSIDAD…
Acróstico
Andador de caminos
Nacidos para ser cantados.
Torturas y angustias
Ondeando como bandera
Noble y gloriosa, al amor
Intenso de la intensa
Obsesión por regalar culturas.
Mi corazón se rompe,
Triana Eterna
200
Santiago Martín Moreno
Ahora, cuando ando esos caminos;
Cuando siento tu vida,
Hacienda sin voz, sin aire,
Anhelo el sutil y maravilloso
Despertar que nos regrese del
Ocaso la ternura de tus versos.
SINTIENDO…
Acróstico
Río al Mediterráneo
Ancho de una Poesía
Fértil de sentimientos
Anclados en la arena y
Espumas de transparente
Luz, claridad sureña…
¡Ay! Marinero en tierra;
Lamento nostálgico de mares y
Barquillas de sal
En el fondo de tu alma.
Reloj del pensamiento, y
Triana Eterna
201
Santiago Martín Moreno
Taumaturgo del verso
Intenso como la brisa.
REVIVIR…
Acróstico
Vertiste al Guadalquivir
Inmenso de la Poesía
Conceptos sobre el verso
Exquisitos, maravillosos, y
Nutrientes para las almas
Tristes, abandonadas, y
Encerradas en si mismas.
Apasionada fiebre verbal;
Licencia de tu corazón, y
Épocas de melancolía
Infinita, largas como el
Xingu, hicieron posible tu
Amorosa entrega, tan
Natural como el tiempo de
Distanciamiento vivido,
Religiosidad; acentuado sentido y
Esperanza como nueva perspectiva.
Triana Eterna
202
Santiago Martín Moreno
PARA EL FINAL…
Dios te Salve TRIANA,
Llena eres de Gracia,
Y el Señor sea contigo
Por esquinas de cal Blanca.
Amén.
Acabé este libro
durante los días “señalaitos”
de Santiago
Triana Eterna
203
Santiago Martín Moreno
y Sant´Ana del año 1992.
Triana Eterna
204

Triana eterna

  • 1.
    TRIANA ETERNA (Poemario) A lagente que de verdad siente a Triana. Es Triana esa candela en la que yo me quemaré siempre con ella. Santiago Martín Moreno
  • 2.
    Santiago Martín Moreno INTRODUCCIÓN Queridoamigo lector, Cuando leas estas páginas Te pido de corazón, Desde el fondo de esta fragua Que veas este barrio hermoso, Este barrio de Triana, Desde fuera para adentro Hasta el fondo de su entraña, No con los ojos del cuerpo, Sí con los ojos del alma; Quiero que veas el barrio, Este Arrabal con sus cavas, Continúa renovación En esa lucha diaria Que se eleva hasta los bronces De la torre de Sant´Ana. Esta Triana de encantos, De lunas blancas de plata Dando color a la noche Con velos de madrugadas. Quiero que veas el Barrio Sin jaleos ni algazaras, Como canta en el silencio Cuando el silencio le canta Hecho ensueño de aquel sueño Triana Eterna 2
  • 3.
    Santiago Martín Moreno Felizen la noche larga Bajo su cielo estrellado Por estrellas embrujadas. Esta Triana de sal Morena como su Esperanza Junto al río primoroso Donde quiso anclar su ancla, Donde el arrullo del aire La perfuma de fragancias Con aromas de jazmines Dejándola enamorada De Aquél Cabal de la Cruz, Aquél que Cachorro llama Y al que le reza en silencio Sin que se oigan plegarias; Sin que se muevan los labios, Sin que medien las palabras. Quiero que veas el Barrio, Como la tierra arrullada Por el dulce sentimiento Que es el arte de la gracia Navegando por su Río Bajo el Puente de Triana, Y a bordo de una barquilla Atracando en la Zapata. No tendrá ese señorío Que tienen las torres altas, Triana Eterna 3
  • 4.
    Santiago Martín Moreno Aquellastorres gemelas De aquella Plaza de España, Ni un Parque de María Luisa, Ni tan siquiera un Alcázar, Ni árabe Torre del Oro, Ni tampoco una Giralda A cuyos pies maestrantes Tiene Real Maestranza. Nada de eso ella tiene Ni tan poco le hace falta, Porque el centro de este Barrio, De este Arrabal que es Triana Es el clamor de su gente, Clamor y gozo hechos casta Por mil momentos vividos En su historia legendaria. Perdona que te tutee Pero, es la confianza Que me mereces si lees Estas últimas palabras; Y es que Triana es así, Sin brillos, sin joyas falsas, Que la esencia de su clase Es un pellizco en el alma. Nota: Que siempre florece Triana Eterna 4
  • 5.
    Santiago Martín Moreno Cuandoel sol de la mañana, Ya camino de Sevilla Le va bañando la cara; Y esto no quiere decir Que en el Barrio de Triana Niegue alguna vez su gente El que sea sevillana. PROLOGO Triana en el corazón de Santiago Martín. Triana Eterna 5
  • 6.
    Santiago Martín Moreno Esearrabal universal de la orilla derecha del Río Grande, al que desde siglos ha mentado la historia por el bendito nombre de Triana, es sencillo y humilde caserío que se siente feliz de ser cantado, protagonista de versos y de coplas, piropos y decires. Sólo su nombre provoca en la pronunciación el gozo sonoro de lo inefable:TRI-A-NA, amor silabeante que se abre como los arcos de su Isabelino puente en las orillas de los labios. Desde que la memoria se pierde en el corazón del tiempo, Triana ya existía en el corazón del mundo; diosa mitológica, vega labrantía, aldeana rica de altos maizales, dorados trigos y pámpanos hermosos que habrían de someterse al claustro aljarafeño para, en el proceso de una alquimia tan hermosa como pura, ser mosto virgen en las calendas de Diciembre, en las que habita, como él, María Inmaculada. Sirvan estas líneas de presentación para hacer lo propio con el autor de estos poemas, también vírgenes y puros como el vino joven y enturbiado de un invierno de trajinantes lagares por nuestros pagos cercanos. Triana Eterna 6
  • 7.
    Santiago Martín Moreno Mentiríasi os digo que Santiago Martín Moreno es poeta. Sería tan sólo una verdad a medias. Es imposible encajarlo en un cuadro de definiciones. Pinta, esculpe, habla con bravura; va de aquí para allá con un haz de sueños en las manos; sus ojos temblorosos, de tanta luz hendida, brujulea rincones, retrata minutos, roba en sus retinas –azules como la mar- momentos ciertamente irrepetibles. Pocos bohemios le quedan a esta vida como Santiago. Donde una flor de la intrahistória de Triana muere, crecen los vergeles de su pasión. Donde una palabra se marchita, él resucita un legado. Donde algo acaba, Santiago se convierte en un dios casero de creaciones. Me parece que fue mi maestro Luis Rosales quien dijo, en cierta ocasión, que muchos artistas cantan sin sonidos, porque les pertenece, enteros los propios del Universo. Tal vez sea así. Los sonidos de la bóveda trianera siempre han acompañado a éste andarrío de las soleras más profundas del arrabal. Hombres, vírgenes y cristos, amaneceres y ponientes, nombres e identidades, luces y sombras, esperanzas y tristezas, proas de conquistas y popas del pasado han corrido por una pluma guiada por el corazón, es decir, por la conciencia. Triana Eterna 7
  • 8.
    Santiago Martín Moreno Santiagose encuera en sus poemas, como el Juan Belmonte niño que daba pases a la luna de Tablada. Santiago se hace Adán de ese paraíso definitivo y límite de la vieja Tartesia. Santiago, sin pudores, ofrece su Alma a todos; se tira desde el vacío de las barandas de su puente o se clava en el madero de aquél paisano agónico que siempre expira en el Patrocinio. Romero de rocíos por el florido Mayo –perdón a Alfonso Grosso por su titular de urgencias-; marinero nocturno de redes y cucharas por las orillas que mojaron su piel en la zapata y que acariciaron sábalos, albures, barbos, y carpas doradas. Hombre del tiempo (del amor) por los aires de sus perfiles, por las esquinas de sus calles, por los frontis de unas fachadas que destilan su sangre en primavera por las venas de gitanillas y geranios. Así es Santiago y así se expresa, así habla, así canta, así nos cuenta su historia cotidiana, protegida siempre bajo el velo mágico que cobija una razón de ser, un sentimiento único, una raíz telúrica. Advierto a los lectores que no es un libro para leer, sino para sentir. Que no es un libro novelado con su clásica exposición, nudo y desenlace. Estos tres argumentos se encierran en la almendra de la palabra mágica de TRIANA. Creo que Santiago Martín Moreno - que me ha ofrecido el honor inmenso de ser su peón de brega-, Triana Eterna 8
  • 9.
    Santiago Martín Moreno llevaen su franela, grosella y oro, la verdad intimista de un arrabal que, miren por donde, aun convoca a los amigos a escribir de su suerte. Emilio Jiménez Díaz En Abríl y en Córdoba. A MODO DE CARIÑO Me pide mi amigo de siempre, Santiago Martín Moreno, que le acompañe en esta empresa como si él no supiera andar solo. Insiste cuando quiero hacerle ver que mis palabras no añadirán un valor estimable a su trabajo de Poeta. Me pongo a su lado y es él quien me da sombras de versos. Es él quien viene conmigo cuando recuerdo cualquiera de sus poemas trianeros; los que duelen y los que elevan; los que enseñan y los que asombran. Eres tú, Santiago, compañero de tantas melancolías necesarias, quien nos das esta mano blanca y numerada a la que nos asimos cálidamente. Tú, tan generoso, no quieres andar solo por estas páginas, estos campos albos que fuiste sembrando de Amor. Te comportas como aquél que estrena una casa hermosa, pero que es incapaz de vivirla, de disfrutarla en la acariciante soledad de su satisfacción. Triana Eterna 9
  • 10.
    Santiago Martín Moreno ¿Quiénno se ofrece “a modo de cariño” cuando éste, como un duendecillo aprisionado, anda entre nosotros hasta perder la noción del límite…? Angel Vela En Triana. TESTIMONIO Nací en el Cuarenta y cuatro. Enero, fría mañana… Mis padres así lo vieron Asomados a la ventana Cuando hasta aquí se vinieron Desde su tierra Huelvana. Y entre los dos decidieron Ya camino de la cama, ¡Este será Trianero, A ver esa Gracia Serrana¡ Sus deseos se cumplieron Al amparo de Sant´Ana. De él, me queda el recuerdo; De ella, todas las ganas De seguir agradeciéndole Triana Eterna 10
  • 11.
    Santiago Martín Moreno Queme pariera en Triana. De Encinasola mi Madre, Y mi Padre de Aracena, Mi corazón de Triana, Qué sangre tienen mis venas. TRIANA Toda ella es tolerancia, Resignación y sacrificio, Incluso cuando de oficio Atacan su ser con ansia, Triana Eterna 11
  • 12.
    Santiago Martín Moreno Nuncaes la beligerancia Arma de su frontispicio. COMENZAR Triana… Voy a pedirle a los cielos Que le digan a los soles Que pongan en tus pestañas Un rimel con sus fulgores, Porque en los ojos hermosos Del Barrio de mis amores Se guarda todo el frescor De jóvenes y mayores Que hicieron posible un día Paisajes de resplandores. Todo comienza en Triana Con la luz de unos faroles Que en la aceras del Puente Triana Eterna 12
  • 13.
    Santiago Martín Moreno Sonmañana, tarde y noche, Guardianes de crecidas Y de ensueños, soñadores; Y es que en Triana se sueñan Mil cantos de trovadores Cuando se pasea el agua Con el beso de sus hombres. Y todavía dice alguno Que no es de los mejores, Cuando este Barrio, que es único Entre los barrios del orbe, Mira con altanería Hacia la ciudad más noble, Y le dice que no envidia Ni su gracia ni su porte Porque él Gracias a Dios Tiene Arte, Duende y Corte. Triana Eterna 13
  • 14.
    Santiago Martín Moreno DOLORY GOZO Triana, mirándose abierta, de par en par sobre el espejo de su Río abierto, marcando historia con los trastes de una guitarra cuyas fronteras son: el Duende, la Gracia, el Arte, el Embrujo… Y aun dicen por ahí que aquí no se trabajó nunca. Algún amigo lector estará pensando: ¡no ni “nᔡ, “Vamos que no hay que “trabajá” “ná” “pa” “sé” Duende, “tené” Arte y Embrujo y encima hacerlo todo con Gracia”. Triana, preñada de esa luz dorada que la penetra cada mañana depositando en su seno el maravilloso semen de la belleza, semilla de amor Blanco como fruto inapreciable, Azahar pequeño y hermoso, alimentado en las venas de sus naranjos en flor, repetitivos y fieles al compromiso que hace posible que desde sus entrañas pronuncien su nombre cada Primavera y en la que al confundirse con el incienso, hace nacer y renacer cada año un hermoso nidal de almas para una Semana de Pasión, para la que Triana es a su vez aroma de Amor, plenitud de densidad, idéntico y fugaz. Triana, abrazada por tantos y tantos romances; encantada junto a su Río cuyo canto se oye bajo Triana Eterna 14
  • 15.
    Santiago Martín Moreno loscimientos de patios y corrales como perenne saludo de aquel mismo sentimiento de dolor y gozo, Río bajo un puente ayer hecho agua de vida agónica, aunque siempre perdurable por los siglos de los siglos, pero con permiso siempre de alguien… Triana, crecida y recrecida, alzada y realzada sobre sí misma, haciendo simetría ascendente de las más quebradas ideas que nunca quisieron saber de su esbeltez. Porque su figura dañaba. Porque su encanto perturbaba. Porque su Arte eclipsaba. Porque su Embrujo arrasaba. Porque su Aroma embriagaba, y porque su Gracia marcaba una frontera en la que sólo decir su nombre, Triana, sólo su nombre bastaba. Triana, llena de cambios, pero siempre resurgidora de entre sus propias cenizas, producto de tantas y tantas incomprensiones, todas ellas, abono que el buen hacer de su gente convirtieron en material de reconstrucción perpetua, para que nunca desaparezca la hermosura de su Corazón Artesano, de su mente de Poeta y de su Alma soñadora, atrayendo, excitando e incitando desde su más profunda y accesible trascendencia. Triana, Corral donde cualquier superficie espejeada se transmuta en azulejo plano, vidriado, a la cuerda seca… Arcilla de Oro y Cielo Azul que se funden y se confunden en su timbre de ángel, con el rachear del esparto y el sudor bajo la madera, cuando por la calle Triana Eterna 15
  • 16.
    Santiago Martín Moreno Largasu contacto cubre de algodón y miel el asfalto de la madrugada. Triana, siempre viva, pero como siempre, también temerosa de que su sabia se le escabulla por entre los dedos torpes, por culpa de una siesta de Verano. A ella que con su calor, su sudor y sus lágrimas forjó el hierro de sus propias cancelas para que estuvieran siempre abiertas. De sus alcayatas, para que quien viniera a visitarla tuviera un lugar en donde colgar su abrigo, simbolizando con ello su ofrecimiento a que estuviera aquí el tiempo que quisiera. Que aró campos y sembró los más hermosos trigales, haciendo nacer en ellos el regalo de las más doradas de las espigas. Que de la tierra, entre sus manos, dio cuerpo a la finura, sublimó el hogar hecho maceta para la hermosura de unos claveles, y que los pintó con el Rojo de las bocas de los hornos de sus tejares, y con el Blanco de un Amor que siempre deseó darse, pero darse para siempre… Triana, no sabe de odios, ni de rencores, pero si sabe de engaños y desengaños porque los lleva como cristales en medio del Corazón, desde siempre, y aunque llora a los que la maltrataron o la olvidaron, como Madre Corralera que es, tiene en su delantal dos bolsillos tan llenos de bondad que aun hay hasta para los que quisieron y no pudieron… Triana Eterna 16
  • 17.
    Santiago Martín Moreno Triana,Arrabal añejo, y de extraordinarias exuberancias, de sorprendente luminosidad y hermosura únicas, por ser Ella porción intrínseca de la Sevilla eterna; de Gracia seductora, y encantos encantados sobre el bellísimo Río de su singular donaire. Triana, relieve de besos en los perfiles del Azul de su techo incomparable; realce Alfarero en el Crisol de su más antigua Artesanía; poema del sentimiento, y prosa de la lengua Universal que gira siempre alrededor de su belleza. Triana, multiplicidad de míticos destellos al amor de su cautivador Embrujo, que quiso enriquecer con lo natural de una Primavera única el embeleso de su suelo, cuando alfombrado de pétalos blancos, hizo que se convirtiera en la novia guapa de ese mundo que, una vez conocida, ya no dejará de amarla. Triana, por sus hombres, amante del más dorado de los alberos en conjunción poética con el Nardo de sus paredes, cuando son ungidos por el tierno sol de la mañana; de ternuras vaporosas en las transparencias veladas de su luna Abrileña; de idilios hechizados tras las celosías, como fieles armonías de arrullos entre la sombra de sus patios y el frescor de su entorno. Triana, copla rimada sin medida en el florecer de su eterno florecer, exacto cumplidor en el Triana Eterna 17
  • 18.
    Santiago Martín Moreno anualestallido de su virtuoso colorido donde poder encuadrar el Amor de su gente, el aroma de sus calles y de sus casas, la luminosidad de su ambiente, y lo sublime de su Río, manantial de musas entretejidas en las redes de sus artistas, sus escritores y sus poetas. Triana, nidal de culturas discutidas, pero siempre aceptadas; nombre de Barrio entre los nombres como el más Universal de los renombres; comienzos de un brillar en los que la realidad se supera día a día, por ser Ella la que impregna de armónicos destellos hechos música, los cantares que desde tiempo ancestral caminan entre los cielos de una pasarela de fulgores cuyo título maravilloso fue llamarlo Puente de Triana, paso obligado de la Gracia Sevillana, y ya me da igual si los andares son de aquí para allá, o de allí para acá. Triana, trovadora del aroma del Clavo en el Clavel, reventando los sentidos; guardabrisa de flores endulzando el pasear, y guardiana jardinera de geranios y jazmines que, sobre el brillo de una bandeja, embellécen recreándonos la vista, o refrescando el moño de sus mujeres en las calurosas tardes-noches de un Verano de auténtico privilegio… Triana Eterna 18
  • 19.
    Santiago Martín Moreno DECIR,CANTAR… Decir Triana y Sevilla, Cantar Sevilla y Triana, Es aquella maravilla Que tanto el hombre soñara. Es, el Clavel y la Rosa, Triana Eterna 19
  • 20.
    Santiago Martín Moreno LaClavellina y la Albahaca, Aquella bata de cola Bailando sobre sus enaguas. Y si Betis es la del agua, San Jacinto es una llama, Pagés del Corro la Fragua, Y Altozano una gitana; Alfarería, de alfares, Pureza, la Calle Larga, Castilla, toda lunares Cuando el Rocío cabalga. Mis calles están preñadas De sentimiento y de Arte, De sencillez y de fama, Vaya una por delante Que a grande ninguna gana Porque sin ser de Almirante, Ni tener gran relevancia, Fue la del primer navegante Que vio tierra Americana, Y por ello es importante Mi Rodrigo de Triana. Triana, ejecuta su obra con la Arquitectura de la Palabra. Con el ingenio de su Gubia da vida a la Triana Eterna 20
  • 21.
    Santiago Martín Moreno maderamuerta. Hace de carboncillo una línea Real y brota la Pintura más hermosa que pudiera emanar de sus lunas y sus bronces. Calienta el ambiente llegada la Primavéra con el sonido inconfundible de unas castañuelas, después de haberlo regado con el frío ancestral de la ausencia, y con el aroma adormecedor de un incienso a los pies de un Gólgota hecho Cachorro, punteado en Rojo Clavel, en ese último esfuerzo por encontrarse con el nuevo brote de su Tronco roto. Triana, sienta cátedra de su auténtica verdad, una verdad en cuyos matices no se aprecia la imposición, sus claro-oscuros sólo ofrecen, invitan a todos, a que se la visite, a que se la conozca, se llegue a ella, sin embargo, no es menos cierto, que muchos preguntaron a lo largo de su historia, ¿Pero, que tiene Triana, que hay en Triana para poder ver? Y yo inmediatamente respondo: ¡Para ver… nada¡ Triana es un sentimiento Que hay que sentir en el alma Cuando se pisan sus calles Y con su gente se habla. Cuando se aspira el aroma De la Bondad y la Gracia En los balcones del Betis Hechos jazmines de agua. Triana Eterna 21
  • 22.
    Santiago Martín Moreno Sentirla pisada eterna Por algunas de las cavas. Sentir aquella cancela Como al oído te habla Con un son de Martinete Que en el tímpano se clava. Hablar con el Corralero, Cada pálpito una hazaña De cómo luchó en la vida Por la vida de Triana. Y de cómo su mujer Corralera de la Cava, Un delantal de trabajo Y un churumbel a horcajada, Lleva de siempre una espina En medio el pecho clavada. Pero, mírala a los ojos… ¿Ves tú algo? ¡No ves nada¡ Ni nunca se podrá ver Más que una sonrisa ancha, Que su pena es para ella Y por eso es de Triana. Triana Eterna 22
  • 23.
    Santiago Martín Moreno Sinembargo, aquí no oirán Más que el silencio que es Oro Con respecto de la Plata, Que es la promesa vacía Con que llenaron sus arcas. Ni tampoco como muchos Intentaron saquearla; Ni decir que de esta tierra Mucha tierra se llevában “Pa” levantá una muralla, Y luego… desampararla. Por eso, a los que preguntan: ¿Qué se puede ver en Triana? Yo le contesto enseguida: ¡Aquí no sirven tus gafas Por mucho aumento que tengan Ni aunque estén bien graduadas¡ ¡¡Cógete tú el corazón, Y si es posible el alma¡¡ Así y en honor a esa verdad llena de matices, no podemos negar como Triana se pasa la vida temiendo a la muerte, porque sabe de cómo duele la sangre joven cuando hierve sobre el filo de un cuchillo blanco; de cuando la negrura se hace presente una mañana en el rostro del hijo que se quedó sin trabajo, o de cuando la amargura más profunda cercena con su torpe Triana Eterna 23
  • 24.
    Santiago Martín Moreno guadañala alegría de un Corral, sobre el negro caballo, aviso del desahucio, del abandono sin posibilidad alguna de, al menos, poderse quedar en la tierra que le vio nacer… “Corrales y corraleras, Cantadle al mundo que sois EnTriana una leyenda”. Y se nos fue el de la Ciega; El del Laurel, los Molinos, Aquel de la Penitencia, Y el Corral de Chamusquino… ¡Ay! Corral de Chamusquino, Que allá por Pagés del Corro Fue del Aromo vecino; El de Platero en Castilla, En Pelay Correa en Nuevo, Y en la Cava el de la Hormiga. Y “pa” no alargarme mucho… ¡Atarazanas, Judíos, Os llevamos en el alma Con “tos” los cinco “sentíos”! Fragmento del Pregón de la Velá Realizado por el autor. Así la vieron, así la vemos, y así la verán porque ella es ejemplo infinito de tesón tierno. Orgulloso Triana Eterna 24
  • 25.
    Santiago Martín Moreno flamearde su manera de ser, de cómo hay que caminar, aunque cada uno de sus días se vayan tiñendo de ensueños que hagan crecer barreras para que no se puedan ver las heridas de una historia que continúa desgajada del fértil tronco de la historia misma. Triana, vivirá eternamente confundida a la vez que reconciliada con el dolor y el gozo. Vivirá asustada y sonriente, y del revuelo de unas enaguas veremos como se desprende todo un abanico de los más puros colores para hermosear aun más las transparencias de un encaje de mantilla. Y así como el sol de su atardecer canta el silencio de la Plazuela, y arriba, por entre las nubes se oye el susurro de sus campanas en la alcoba secular de sus ensueños, Triana se torna aun más tierna, más esperanzada, y mirándose en el espejo de sus paredes deja reflejada en él una sinceridad que hará brotar el llanto fino del Cielo, hecho ahora un rocío de madrugadas eternas. ETERNIDAD Triana Eterna 25
  • 26.
    Santiago Martín Moreno Triana,dulce sueño que me iza A la altura máxima del Azahar, El Jazmín o la Enredadera. El nombre de este sueño, Me invoca a surgir de la noche Abrileña, y verme por su “Zapata” Buscándome incansable, Y encontrarme a mí mismo, Contento y feliz Junto al Duende de la ciudad Siempre recordada… Y es que desde este sueño hermoso, El bello nombre de Triana Es para la eternidad. Cuando en la noche La luna se escapa entre los árboles, Triana no huye, permanece Tranquila y serena A orillas de su Guadalquivir, Y a la sombra inmadura de su parque, Sintiéndose de aromas soñada. Entónces , su Alma se desborda, Y ríe, y se encarama A la azulejería dorada de Sant´Ana. Y cuando la veo allí, Triana Eterna 26
  • 27.
    Santiago Martín Moreno Estavieja tristeza que mi pecho Colma algunos momentos, Surca las a veces tranquilas Aguas béticas, Y me llena los ojos Del bello paisaje de la Vega Trianera. Y Triana, Siempre moneda Real; Una cara Semana Santa, La otra Feria, Aunque siempre fiel a su metal De alegrías fundidas En la Fragua del Corazón Trianero, Y alimentada con el eterno Fuego De su cante… No, no puede reprimir su aurora, Y la tarde Abrileña Se convierte en novia De medias lunas Y mora de sol morena, Para que el mundo sepa que Ella, Estará siempre ahí, Dispuesta a darse a todos aquellos Que quieran disfrutar Triana Eterna 27
  • 28.
    Santiago Martín Moreno Desus encantos… ACROSTICO Lugar de separación A civiles y gitanos. Cuéntanos hoy la historia, Rimando con la memoria Ubérrima de aquel Aria, Zaguán de la antigua Ermita. De nombre La Candelaria. En compás de San Jacinto, Triana Eterna 28
  • 29.
    Santiago Martín Moreno Símbolode Humilladero, Al fin de Santo Domingo Nació de nuevo a la vida. Jaculatoria prendida Al Amor de aquella gente, Cabal, sencilla y valiente, Inclita de un Arrabal Natural de un sentimiento, Tallo que brotó en el tiempo Orgullo de su Verdad. MADRE Un rincón en cada calle, Y en cada acera el amor Para vestir el detalle De colocar un balcón Hecho de fraguas reales Que al compás del corazón Prende al Barrio por el talle. Como los Cuatro Cantillos Que es la Cruz de los alfares, O la Plazuela Sant´Ana Con otra Cruz de Arrabales, Sin olvidar esa Cruz Triana Eterna 29
  • 30.
    Santiago Martín Moreno Quees la Cruz de los Cabales Y en la que expira el Cachorro Llenando de vida el aire. Y es que Triana es la Cruz Que se clava en el socaire, Para gritar a los vientos Aunque no la oiga nadie, Que son duros sus lamentos Como duras sus verdades. Pero Ella en sus adentros Y el mundo entero lo sabe, Lleva clavao el sufrimiento De los hijos y los padres, Que son los padecimientos Y sufrires de las madres. Y tú eres Madre, Triana, Que repartiste a raudales Amores, penas y risas, Pasión, Sentimiento y Arte. Triana Eterna 30
  • 31.
    Santiago Martín Moreno CANTARES ¡Teestoy cantando, Triana, Al tiempo que estoy pensando, Qué te cantaré mañana¡ Mi ensueño es quererte mucho, Amarte a ti más que a nada, Y entregarte el sentimiento Que puro anida en mi alma. Ponerlo a tus pies de Reina, Como un esclavo con ansias De ver siempre a su Señora Fresca como una Manzana. Dulce como aquella Miel Que las abejas trabajan Triana Eterna 31
  • 32.
    Santiago Martín Moreno Cuandode aromas las flores Para ti quedan preñadas. Verte hermosa entre mil soles, Entre mil espumas claras, Y espumas y resplandores Te hagan mil alas blancas; Que te lleven por los aires Y por los aires te traigan Una vez más del el Cielo Cuando el Cielo te reclama, Que se quejan las estrellas, Que están apesadumbradas Porque viniste a la Tierra Y te trajiste su Gracia. Quererte mucho es mi ensueño. Amarte siempre mi ansia, Y sentir en mis adentros Como tu sutil fragancia Alimenta mis suspiros Cuando estoy en tus entrañas. Triana Eterna 32
  • 33.
    Santiago Martín Moreno TODOEN ELLA Y ELLA EN TODO Sevilla sin Triana No se entiende, Porque son como ese amor Que en todas partes Se enciende, Sin embargo, aquí, En el Barrio de Triana Es diferente, Aquí se encendió una vez Y se quedó para siempre. Porque en Triana el amor Está en el aire, en el Río, En la esencia de su gente, En el ¡ay¡ de su quejío. Muy dentro de la Zapata, Dentro de aquella muralla, Triana Eterna 33
  • 34.
    Santiago Martín Moreno Dentrode unos ojos negros Y de su hermosa mirada. En la Fragua con su luz, En un canto de campanas, En la forja de la Cruz Que vive arriba en Sant´Ana; Y como dice el Poeta En esta tierra Gitana… ¡Si le quitamos su gente, Su Río y sus espadañas, Sería un barrio cualquiera En cualquier lugar de España¡ Es Amor y es fundamento De su Duende y de su Gracia, Amor que vagó una noche Por las calles de Triana Cantando un sueño de glorias Con unas voces quebradas. Triana Eterna 34
  • 35.
    Santiago Martín Moreno AIRE Trianafue hecha De Geranio y Hierbabuena, Del aroma del Clavel Y el sabor de la Canela, Con una Cava Gitana Y otra Cava tan morena Como el ascua de la forja Que forjara a sus poetas. Cuando estoy en San Jacinto Donde la brisa se aquieta, Me embobo mirando al Puente Porque allí se vuelve inquieta Con el vuelo de gaviotas Mostrándonos sus destrezas. Miradla como se aúpa Sobre el hombro de su pena, Para decirle a los vientos Con repiques de Flamenca Que está lleno su paisaje De carruseles de feria, Triana Eterna 35
  • 36.
    Santiago Martín Moreno Cuandola feria es la Gracia Y esta una Gracia risueña. Desde el aire, silueta De figura que embelesa; Desde el suelo, Miel, delirio Que se sube a la cabeza. También tiene una Torre Mirador de las estrellas Por donde juegan las nubes Al escondite con ella, Y hasta el brillo de sus bronces Hechos campanas de seda Lanzan fulgores de Oro Por tejados y azoteas. La Cruz que pregona arriba Cual cascabel de grandeza, Escúchala como dice Que abajo lo mismo reza. Triana, siempre Triana, Sin gaitas, sin panderetas, Triana Eterna 36
  • 37.
    Santiago Martín Moreno Quehasta el silencio del Río Despierta a las horas muertas Para hacerla siempre viva Y que vivamos con Ella. Eso sí, del arrullo de una copla De Amor tras una cancela Da testimonio una flor Que vive en una maceta. MIMOS Triana Eterna 37
  • 38.
    Santiago Martín Moreno Triana, Laluz te tiene por hija A la vez que por hermana, Del encanto eres la novia, De la noche la mañana; Del tiempo eres la historia Que de tu saber emana Y llenar así, de Gloria A la tierra Sevillana. Ceramista y Alfarera Del ingenio y de la Fragua, Pescaora, Cigarrera, De alegrías Cantaora Y hasta del toro, Torera, Por siempre Trabajadora, Y por vida Trianera. ¡Ay que mimarte Triana Quiera la gente o no quiera¡ ABA TRIANA ¡Ay, Barrio de Triana¡ De mis ojos maravilla; Eres tú cuando engalanas Triana Eterna 38
  • 39.
    Santiago Martín Moreno Elque embellece Sevilla Con repiques de Sant´Ana. Con tus ribereñas aguas Volando por el Aljarafe, Como bailan las enaguas De las gitanas de anafe A los gitanos de Fragua. El pensamiento derrama Unas lágrimas perladas, Que al vertirlas en Triana Y en su Collación callada Son la honra Sevillana. AUSENCIA Ayer tarde yo pasaba Por la esquina de tu calle, Estaba ladrando un perro, Al parecer no había nadie; La calle del abandono. Pensé de pronto en llamarle, Triana Eterna 39
  • 40.
    Santiago Martín Moreno Pero,miré alrededor Y sonriéndome el aire Me sugirió que mirara Por donde no mira nadie, Si es que nadie se enamora De ese algo o ése alguien Que bebiéndose las horas Hacen que nunca sea tarde. Ayer pasé por tu puerta, Tenías echada la llave, Estaba ladrando un perro Pero no lo oía nadie… Era la calle del viento, Aquella calle Tejares. FLORECER TRIANA Triana… Si consigo dejar una sonrisa Para que alguien sea feliz, Florecerá mi Agua Triana… Si consigo dejar un ejemplo Para que alguien sea feliz, Florecerá mi Agua. Triana Eterna 40
  • 41.
    Santiago Martín Moreno Triana… Siconsigo dejar un consejo Para que alguien sea feliz, Florecerá mi Agua. Triana… Si consigo dejarte un poco De ese tanto que tú me das, Florecerá mi Agua En tu Agua. LA NOVIA DE JUAN “REMATE” Desde la mata de Negro pelo Como noche de locura acuchillada Por el “quejío” de un cante, Hasta los talones nerviosos Por el repique de castañuelas Sacado de sus viejos zapatos, Era la novia de Juan “Remate” El orgullo de Triana. Triana Eterna 41
  • 42.
    Santiago Martín Moreno Sufrente, desafiante, Y sus cejas, dibujadas Con pinceles canasteros, Hacían vivo contraste Con ojos Negro Azabache, Como candelas vibrantes De capotes de toreros. Del Rojo del Clavel su boca; Su sonrisa de primavera y color; Cuello enjuto de potro que desboca El aroma suave de su flor. Su pecho… ¡ay, su pecho¡ Como dos toros miuras A las Cinco de la tarde, Asomando por los tercios De miles de lunares hechos. ¿Y su cintura…? ¡Dios mío, su cintura¡ Pero si aquello era un mimbre Mecido por el Guadalquivir Cuando en su fondo se siente El palpitar de su Barrio. Escultores, pintores y alfareros Que tan alto hubisteis de subir Para lograr las ideas que nacieron Triana Eterna 42
  • 43.
    Santiago Martín Moreno Ypoder esos encantos producir. ABANDONAR TRIANA Qué pena me da, Triana, Cuando tus hijos, Triana, Tienen que cruzar el Puente Para ya dormir mañana Sin el calor de su gente. Y aquí, sobre la Zapata, Cuando los veo cruzar El corazón se desata Y partiendo el lagrimal Al Río vierte su agua. Triana Eterna 43
  • 44.
    Santiago Martín Moreno Malditasea la suerte Que los obligó a dejarte, Que martirio no tenerte, Más que regalo el amarte. No consolarme diciendo Que sólo cruzan el Río; Ya sé que es sólo un momento Pero los quiero al “lao” mío; ¡Ay, calle de San Jacinto, ay, hermosas cavas mías…¡ ¡Camino Real y Larga¡ ¿Dónde irán sus alegrías? Sólo te pido Triana Que vuelvan aquí tus hijos, Que me los traigan mañana, Que mi Alma y su entresijo En la espera se desgranan. Triana Eterna 44
  • 45.
    Santiago Martín Moreno MUDASE QUEDO LA CAVA Mudos quedaron los yunques, Y enmudecieron los sones; Los tañidos se rompieron Y se quebraron los bronces. El color de la Aceituna Se confundió con la noche, Y aquel cuchillo de luna Que se quebró en el recorte Rasgó el requiebro en la Cava Para apagar nuestros soles. Silencio de Guadalquivir, Cíngulo de Plata y hombre, Donde la Fragua al herir Cuerdas de blusa y escote Dejaron mudo el sentir De guitarras y arreboles. Mudos quedaron los zapatos, Triana Eterna 45
  • 46.
    Santiago Martín Moreno Yenmudeció hasta el Corral, Cañaverales gitanos Que tenían que callar… ¿Qué le hicisteis a los vientos Juncos de mirada altiva? ¿Cómo se quebró el concierto, Quién os rompió allá en la orilla? Dejó de bailar la noche Sobre aquellas aguas limpias. Muda se quedó la Cava Muy cerca del Altozano, Por donde amarga mañana Se escapó de nuestras manos. Ya no se oyen campanas Ni en los yunques martillazos, Ya por allá, por la Cava Mudo quedó el zapateado, Y el Moreno de Azabache Que mimbraba su canasto, Ni la blusa de lunares Como recuerdo ha dejado. La tarde ya se ha dormido Alrededor de Sant´Ana, quiero Soñar que se ha ido Para regresar mañana. Triana Eterna 46
  • 47.
    Santiago Martín Moreno MIRANDO“PA” DENTRO Pero no quedó tan muda Como alguien deseara, Y así la gente del Barrio Echa al aire sus gargantas “Pa” demostrarse así misma Que aun le quedan agallas. Que no se nos muere el Barrio; Que este Barrio no se acaba Porque tiene tanta vida, Tanta fe, tanta Esperanza, Que sigue pidiendo a voces Lo que siempre le negaran, Que no le saquen su gente De dentro de sus entrañas; Que no quiere ver el llanto En la despedida amarga, Cuando llena de impotencia Cruza el Puente de Triana. Triana Eterna 47
  • 48.
    Santiago Martín Moreno VIVIRTRIANA Gaviota del Mediterráneo Que quiso anclarse en Triana, A convertirse en arganeo, Y más tarde, en la Bonanza, Cuando llegó la mañana Buscó la ardiente Esperanza Al través de la ventana. Abierta de par en par Se estrelló sobre la arena, Y cambió toda la sal Por una Azúcar Morena. SIEMPRE TRIANA Triana Eterna 48
  • 49.
    Santiago Martín Moreno Sonlos codos en la mesa Como los besos de Mayo Que se estrellan en Pureza. Y hablarnos de la Triana Que sus mayores dejaron En una fría mañana Por donde feliz volaron. Y hablaron cosas del Río Escudriñando mareas, Rincones nunca dormidos, Haciendo volar la pluma Sobre cuartillas de Nácar Donde refleja la luna Las vivencias por las cavas. Seguid hablando… De sus calles y sus plazas, De tejares, azoteas, Y blanqueadas ventanas. INMENSIDAD Triana Eterna 49
  • 50.
    Santiago Martín Moreno ¿Quémás te puedo decir Que no te haya dicho ya? Tú, y tu Guadalquivir Sois Grandeza y Humildad. Sois Humanidad y Belleza Sacada de un barrizal, Obra de Arte sin duda Como aquella Universal En que salió la Belleza De una costilla de Adán, Siendo Adán del mismo Barro Que fundara este Arrabal. TRIANA POR SOLEA Que hermosa eres Triana Cuando te veo en el moño De la Gracia Sevillana. Triana Eterna 50
  • 51.
    Santiago Martín Moreno LaCapillita en el Puente Me parece más Gitana, Cuando la cruza esa gente Gitanita de la Cava. El Puente entre dos orillas Le está cantando a los vientos: ¡Viva Triana y Sevilla¡ ¡Ay, Río Guadalquivir, Qué dilema esta mañana Tenerte que decidir Entre Sevilla y Triana. Que suenen “toas” las campanas, Que está pidiendo la Abuela Que se despierte Triana. Que suerte tiene Sevilla, Que no pasea Triana Ni tan sólo un Cristo Muerto Por las calles sevillanas. La Feria vino a Triana Y la gente de Sevilla La sigue por Sevillanas. Cuando veas a la Virgen El Lúnes por la mañana Triana Eterna 51
  • 52.
    Santiago Martín Moreno Dalerecuerdos, Romero, De quien se queda en Triana. Niña, corre a la ventana Que está pasando despacio El Corpus Chico de Sant´Ana. Sigue la fiesta en Triana, Con esa Cruz de Arrabal Que está montando mi gente En el patio del Corral. Mira si yo a ti te quiero, Que paso la noche en vela Pensando en tus trianeros. Para que cruzar el Puente Si lo que quiero es Triana, En Ella tengo mi ambiente, Mi Comercio y mi Gitana. ¡Qué Sevilla más Torera, Cuando tiene en la Maestranza A Triana por bandera¡ La calle del Betis tiene Con Santiago y con Sant´Ana, Aquella Velá que un día Parió, Graciosa, Triana. Triana Eterna 52
  • 53.
    Santiago Martín Moreno Entredos brazos del Río, Es un Poema la historia Del más bello Caserío. Qué me gusta a mí ese Carmen, Los Remedios y El Tardón, Terruñuelo, Voluntad, Dársena y Barrio León. Tanto te quiero, Triana, Que sólo vivo pensando Que te escribiré mañana. Tres entes tiene Triana Que se atribuyen a Dios, El Arte, los artesanos, El Poeta y su Pasión… TRIANERITA Para mi amada esposa Luisa En su aniversario de boda. Triana Eterna 53
  • 54.
    Santiago Martín Moreno Cuandoa tu cara, Niña, Le falten las primaveras, Y lentamente el Otoño Sobre tu piel aparezca. Cuando busquemos el Sol Del banco que nos espera, Donde pasar las mañanas De aquella nuestra Alameda. Cuando ya no sean tan largos Los pasos que antes dieras, Y camines despacito Sin bajarte de la acera. Cuando tú pelo Castaño Que celo a tu cara diera, Jugando sobre tu frente En Nieve se convirtiera. Cuando tú persona, siempre, De sonrisas placenteras, Se trunquen de un solo trazo En diferentes maneras. Cuando ya con pocas ganas Mis bromas tú recibieras, Imagino que las tuyas Con menos ganas las dieras. Triana Eterna 54
  • 55.
    Santiago Martín Moreno Cuandote falte esa Gracia Que antes siempre tuvieras, Con que pasaba hacia ti Al abrirme tú cancela. Cuando te inventes historias Para volver la primera, A recordar en el espejo Tus años de mujer nueva. Cuando en mirar te entretengas Aquellas fotos risueñas, Y recuerdes todo el tiempo Que los papeles encierran. Yo… seguiré aquí, a tu lado, Aventando tu candela Para que no pases frío, Ni pasen tus primaveras. Triana Eterna 55
  • 56.
  • 57.
    Santiago Martín Moreno ACRÓSTICO Ebriode aromas de Sol Lo veo Sevilla cruzar, Grande como su caudal, Urdimbre del mismo Dios. Andaluz llevando Amor Desde Jaén hasta el mar Atlántico. Sentimental, Luz de Embrujo, Pasión. Que convertido en cordón Unge mi hermoso Arrabal Ilustre, y a la ciudad; Vigilante y seductor, Intimo y renovador Triana Eterna 57
  • 58.
    Santiago Martín Moreno Regaloa la Humanidad. GUADALQUIVIR ¡Oh, Río mío¡ Caminar al lado del serpenteante Río Grande, hablando con él, escuchando el silencio de su transcurrir histórico, es una de las aventuras más hermosas que el ser humano pudiera imaginar. Todo un camino de bellezas y sublimes encuadres para el recreo del Espíritu y más tarde para la nostálgia de aquella travesía, ora tranquila, ora tumultuosa a que tenían acostumbradas a los lugareños, de entre otros, Guadajóz, los bandidos de la Sierra Morena. Bajar por el remonte del cordón de Plata en los momentos en que el Astro Rey va dando vida a la vida; contemplar el torbellino de sensaciones producidas por un sinfín de galopantes luchas que en las crestas de sus propios murmullos, nos muestran un cuadro semejante a “caballos salvajes” en esa coreografía de crines enloquecidas a su paso por la bella Cantillana. Continúo caminando junto a mi amigo el Río; bajando entre el verdor de sus vestidos y el rumor de su canto. Entre el color de su fuerza, confundido con el calor de su entraña, y en los mil gestos tornasolados Triana Eterna 58
  • 59.
    Santiago Martín Moreno cuandoen cada recodo, en cada curva insinuante y majestuosa, el brío de la coreografía hace nacer la luz que se abre entre las alturas. Remansos para la paz acunados por unos paisajes llenos de Sol; regazo silvestre donde se mecen los dorados destellos, y sensible protector para la artesanía de la cal sobre una alfombra de florecillas en el justo estallido del aroma y el color. Los pueblos a su paso son como un carrusell de hermosos conjuntos llenos de ensueños y armonías. Cuando el Río pasea por Villaverde, es serena su soledad, Como sugestivo es el espectáculo de su azulado, al tiempo que preñado de grises y almendras donde se miran los cielos pintados de otras aguas tempranas, y siempre contemplados bajo la sombra de viejos árboles, desde tiempo atrás guardianes de crecidas. El Río es colorido siempre vivo, pintoresco en su mágia y mágico en su fantasía. Abanico enriquecido de perspectivas cuyo varillaje encierra todo el encanto de lugares soñados y hechos realidad mimada en las huellas del tiempo y el espacio. ¡Adorado Río mío¡ aun tu realidad no ha entrado en Sevilla, y ya me es imposible describir la más hermosa de tus etapas; y es que toda la panorámica de la Triana Eterna 59
  • 60.
    Santiago Martín Moreno prosaqueda relegada a un segundo término cuando se trata de ti, ¡oh, Río mío¡ Es posible que la Poesía pueda dar una idea más cierta de los cantares del alma, cuando son excitados por el torrente de Amor, luz y color a través del ventanal abierto a su propia y régia naturaleza. Ya la ciudad de Sevilla, delegando en Triana, mi pequeña ciudad, te abre los brazos de su tierna acogida. Tú, Guadalquivir, reposo de estrellas errantes, camino para el peregrinar hacia un horizonte de Sol; confidente de legendarios amores, testigo de pasión en la más profunda de las pasiones, instigador de musas, suspiro del paisaje aljarafeño, descubridor de descubridores, conversador de noches con lunas envueltas en mantillas de Nacar, cantar de espumas de Oro en las fraguas de la vida, artesano del Bronce fundido en el Crisol de una garganta, Alfarero de barros celestiales, Pintor de mañanas, Escultor de atardeceres… Aquí, eres en ti amalgama de verdor como fueras cantado “Ay río de mi Sevilla que bien pareces lleno de velas blancas y ramas verdes”. Ya no puedo seguir, no puedo continuar, aquí atraco mi barca de sueños… Triana Eterna 60
  • 61.
    Santiago Martín Moreno REBROTES Guadalquivir… Quesi vienes, que si vas Dice el que no te conoce, Pero yo puedo afirmar Después de hablar con la noche Acerca de tu caudal, Que tu corriente es el brote De la luz sentimental, De aquellos poetas nobles Que hacen tu caminar Convirtiéndote en el broche De la Flor Universal. Te canto Guadalquivir Con esa inmensa alegría De poderte recibir Sin la tristeza del día Que rompió tu discurrir. SUSPIROS Triana Eterna 61
  • 62.
    Santiago Martín Moreno AlRío dijo la Luna: ¿Dónde están tus aguas claras, Verdes y blancas espumas En las que yo me mirara? Y el Río le contestó: ¡Están mis aguas manchadas Víctimas del desamor Con que el hombre me tratara¡ Te estoy pidiendo, Sevilla, Que te unas a Triana, Para pedir dos orillas Por donde corra la Gracia. Muy pronto… Entre Triana y Sevilla Verás como baila el agua De nuevo por Seguiriyas. ACROSTICO Ebrio de Sol y de Sal. Loco de Gracia y de Luz. Triana Eterna 62
  • 63.
    Santiago Martín Moreno Jalónde aquel Arrabal Al que la historia tendrá Recuerdos grandilocuentes, De cuando toda la gente Inclita del Descubrimiento, Navegó llevando al viento Contribución y sentido Inútil hoy, y herido; Lagrimando entre basuras, Lástima de esa locura Orexia de tanto olvido. TRIANA Y GUADALQUIVIR No se cansará la pluma De batir sobre Triana, Buscando la nueva Luna Que en el Río se mirara, Y le dijera a Sevilla, Plantada allí… cara a cara, Que son suyas las orillas Triana Eterna 63
  • 64.
    Santiago Martín Moreno DelGuadalquivir de Plata. Y es que Triana no empieza Donde Sevilla se acaba, Que es después, pasado el Puente Donde el Barrio comenzara, Y si alguien tiene dudas Que arriba el Puente se suba. Primero, mire a Sevilla, Y después muy lentamente Que se vuelva hacia Triana Y la mire dulcemente, Porque el Sol de la mañana Al Altozano se prende Cual cintura de Gitana Que la prendieran los duendes. PUENTE DE Triana Eterna 64
  • 65.
    Santiago Martín Moreno TRIANA SONETOACROSTICO Peineta cuando las aguas Ungen tu cuerpo florido, Enredando en el sentido Natural de tus enaguas Todo el calor de la Fragua, El color y lo encendido De todo un tiempo vivido Triana Eterna 65
  • 66.
    Santiago Martín Moreno Enel Amor de tu Agua. Tacón cuando con temblores Repicas por Sevillanas Incitando a los amores; Aquellos que en tu Triana Nacen por entre las flores Abiertas de tus mañanas. DELIRIOS Dios hizo la luz, Y también dio forma al aire, Y a ese feliz Firmamento En que la Estrella se abre; Y también hizo la Flor Que en la primavera nace Y que la llamó Azahar, En honor de aquellas madres Que hicieran este Arrabal Como Arrabal de arrabales. Triana Eterna 66
  • 67.
    Santiago Martín Moreno Ytambién hizo el Azul Celeste entre celestiales Tonos de brillos fruncidos Con perfiles de cabales. Y cuando hizo las aguas Para dar vida a raudales Notó que faltaba algo, Como un pequeño detalle… Y así fue como nació Sobre sus recios pilares Este Puente de Triana, Este delirio tan grande Que va para hacer mil años De aquel su primer Romance, Cuando aun siendo el de Barcas, Fue la Virgen de la O La última que lo cruzare. Ahora, Puente de Triana, Que gusto de disfrutarte Cuando el Domingo de Ramos La Valiente entre varales Te cruza para poner En Sevilla un Baluarte. El Lunes Santo, quimera, Entre aromas de azahares Acogerás en tus brazos Hechos de fraguas reales Triana Eterna 67
  • 68.
    Santiago Martín Moreno Ala Niña de mi Barrio, A Ésa Salud que es mi Madre, Cuando mi Madre me dice Que no deja de mirarme. Ecuador de la Semana, Día que amanece grande, Ya te cruza la Victoria Después de dejar sus calles, Trayendo para ofrecerte De suspiros, dos millares, Uno para cada banda Y así poder agasajarte. Ya llegó la Madrugada Hecha noche incomparable; Hecha aroma de jazmines, Y así poder recordarte Que se está abriendo la puerta Tras la que se guarda el Arte, Y que Morena de Luna, Gitana inconmensurable, Ya está pidiendo la lleven Entre saetas hechas cante Hacia la entrada del Puente, Puente Triana, dos partes… En la calle de Castilla El Viernes Santo ya es tarde, Triana Eterna 68
  • 69.
    Santiago Martín Moreno Atardecerde la Pena, Ese llanto incontrolable De una Virgen de la O, Con O de ojos hechos mares. Recovecos de Callao, No vayáis a apretujarse Que buscando el Puente va, Dejadla pasar, que pase, Que quiere dejar Triana Sin que se dé cuenta nadie, Para dejar “toa” su Pena Al otro “lao” de una calle. Hay doblete el Viernes Santo, Cuando allá, por el Zurraque, Aparece todo un Dios Como quieren sus mortales; Cachorro de Sal, a punto De Expirar entre los ¡ayes¡ Que se escapan en la tarde Haciéndola irrespirable, Llenándola de ese aroma A que trasmina la Sangre, Cuando la Sangre en Sudor No hay hombre que la iguale. El mundo entero es cantar, Y éste Cristo sus cantares, Que nadie tuvo en el Puente Triana Eterna 69
  • 70.
    Santiago Martín Moreno Máscantar por Soleares Que ése Gitano Cachorro, Aquél que parió una Madre En el Barrio de Triana Arrabal entre arrabales. Puente Triana, la historia, Que escribiera muchas tardes El Sol cuando se marchaba Camino del Aljarafe… Triana Eterna 70
  • 71.
    Santiago Martín Moreno ELPUENTE ¡Dime Puente de Triana, Tú, Carrusell Parisino:¡ ¿Qué pensaste esa mañana, Cuando el nacer de la Grama Se aupaba por los caminos Para ocultar los espinos Que no querían que un día, No muy lejano en el tiempo, Llenaras de sentimientos La Collación de este Barrio, Y que pronto fuera Osario Donde enterrar los recuerdos. Pero, que suerte Triana, Cuando tu Puente te hermana Por el Arte con Sevilla, Y he aquí, que maravilla, Que la Gracia Sevillana Ya nadie saber desgrana Triana Eterna 71
  • 72.
    Santiago Martín Moreno Acercade cual orilla Besando el Guadalquivir, Le haya oído decir Un Cante por Seguiriyas. Y es que… Puente entre los puentes, Si suerte tiene Triana, Más suerte tiene Sevilla; Porque nunca oí coplilla Que cantada por su gente Fuera dedicada a un Puente Que es de Triana y Sevilla. Triana Eterna 72
  • 73.
    Santiago Martín Moreno Losrayos del Sol le visten Amaneceres de ensueños. Collares de espumas blancas Alrededor de su cuello Pone un Guadalquivir Inspirador y Bohemio, y La baranda del Puente Latiendo junto a su cuerpo Igual que los besos Tiernos que le regala su gente Acercándose a su suelo. Derecha, lado del Río En donde Anibal González Levantó su Señorío. Caché de Giralda Mora, y Arabe Torre del Oro, son Reflejos que atesoran Mezquita Catedralicia, En donde está la Señora Nuestra del Carmen Bendita. Triana Eterna 73
  • 74.
    Santiago Martín Moreno ELCORRAL Acróstico Entre dos brazos de un río Languidece una hechura; Cara y Cruz de un Señorío, O acaso fue otro “sentío” Raíz de aquella figura Regia de entrega y ternura, A la que el número frío Le está haciendo sepultura. ¡AY CORRAL¡ ¡OH TRIANA¡ ¿Qué está pasando, Triana, Triana Eterna 74
  • 75.
    Santiago Martín Moreno Quese te va de las manos La Gracia de tus mañanas? ¿Qué están haciendo contigo? ¡Ay Corral¡ Dañada está tu Alma de años encontrados frente a siglos de deseos. Morada mágica, preñada de misterios, que te van convirtiendo sin que algunos se den cuenta en infausta figura de cuanto fuiste. ¿Dónde están tús Carmen? Aquellas de inmaculado delantal, de críos a horcajadas sobre la hermosa redondez de sus cinturas; las del Negro pelo, tan lleno de Azabache como la noche que vivieran tus hombres al calor amargo de sus desdichas; las del moño terso como su hambre, pero bellamente adornado con la exuberancia de una moña de jazmines. ¡Jazmines¡ gritaba yo en mi infantil necesidad de buscar aquella “Perra gorda” que se nos escurrió por entre los dedos cuando la máquina del progreso comenzó su infernal y recién descubierta tirada… ¡Jazmines¡ pregonaban mis jóvenes anhelos al cálido airecillo del Agosteño mes de mis tribulaciones, que, a veces convertidas en húmedo paño, servían para Triana Eterna 75
  • 76.
    Santiago Martín Moreno cubrirsobre bandeja de cansado sol, el tesoro Blanco y a medio abrir de las florecillas de mis ensueños. ¿Dónde aquellas tus noches bajo el titilar alegre de tu tipismo, las de las manos asidas a un búcaro “Rufino o Justino” del que tal vez se derramara todo un caudal de refrescantes sonrisas a la sombra de una embriagadora Soleá; Soleá, que, quien sabe si fue aquella que se cambió de vestido para desde entonces asistir al triste y esperado momento de un aviso deshumanizado en el atardecer de cualquiera de nuestros días, ante lo aprensivo de una inseguridad manifiesta. ¡Ay Corral, Triana¡ que sola se quedan tus aceras en esas horas en las que antaño tus gentes caminaban hacia los cines de Verano, y en cambio ahora lo hacen buscando el refugio de los nuevos y extraños hogares, y esperar en ellos un nostálgico y lento despertar de la Luna. ¿Dónde aquel pasear sublime? Aquel tan lleno de encanto embriagador de los nardos curiosos por entre las barandas de tus azoteas, como cautivos de una Zapata de ondinas, reflejos de la Cal y el viejo Cobre en el Vidriado espejo de tu Río, entonces ausencia de miedos y recelos. Triana Eterna 76
  • 77.
    Santiago Martín Moreno Aveces me pregunto, si todo fue debido al sopor o la algarabía de una tarde inmensa del inmenso Julio... ¡Oh Triana, mi Triana¡ Mi Amor por ti hace posible la hermosa visión; Te veo, como en épocas pasadas, henchida por la luz, el color y el gozo, la alegría de los albures saltando sobre el hechizo de tu sentimiento, el alborozo de tus gentes aliviadas por unos nuevos aires ante el sofoco propio de los rigores del estío, el regocijo de tus chiquillos viviendo la antigua travesura del Coche de Caballos, cuyo tintineo cascabelero estoy seguro se volverá a dejar sentir por el paso gracioso de en el sueño de una siesta, un hermoso corcel con las crines doradas, reflejos de fulgores sobre la azulejería secular de la Capillita del Carmen. Hay mucho más ¡oh Triana¡ porque llegará la noche, despertará la Luna y rutilantes las estrellas de nuevo le guiñarán a los lunares de fino junco; los cantes ecualizarán con sus cadencias el ambiente por allá por el Zurraque, trayendo su aire para fundirse y confundirse con sus hermanos de las cavas en el fogoso Crisol de una Fragua; corazón de tierra noble por cuyas venas, remozado manantial, correrá la Gracia para de nuevo desparramarse sobre las fértiles carnes de tu Naturaleza. Ahora ya está la Luna muy alta, muy arriba, ¡shisss, silencio…¡ Ahora el Corral duerme entre los Triana Eterna 77
  • 78.
    Santiago Martín Moreno brazosde su Río, sólo, como isla perdida en el tiempo, pero que una vez más será encontrada únicamente por su gente. ¡Shisss, silencio¡ que nadie lo despierte, al menos hasta mañana, hasta esa mañana a lomos de cuyo amanecer llegará el trinar de los gorriones que se mezclará con la temprana protesta de la Corralera de siempre, cuando los ve comenzando un bullicioso y anárquico jugueteo entre clavellinas y geranios. ¡Hojalá¡ ese amanecer llegue trayendo a empujones la mañana, nuestra mañana, y con ella una nueva manera de ser, una nueva forma de comportamiento, la nueva y esperada configuración que seguirá curtiendo el perfil auténtico de aquél que nació de él, que vivió en él, y además lo hizo por ella y para ella. LLORARA TRIANA No llorad más por Triana, Ni llorad por sus corrales, Que es Triana la que llora Cuando nos ve tantos males… Triana Eterna 78
  • 79.
    Santiago Martín Moreno Yllorosa se pregunta: ¿Dónde está aquella hermandad, Dónde el socorro, la ayuda, Dónde el placer de charlar Con las verdades desnudas? No, no llorad más por Triana, Llorad por vosotros mismos, Que tarde será mañana Dónde no habrá ni cariño. Que se nos fueron las fraguas, Es natural, ya no tenemos carbón; Ya no se enfría en el agua, Cambiamos al Electrón. Y nos desapareció el Herrero. No tuvimos sentimiento Cuando el mulo carretero Se cambió por el “Seisciento”. Paragüero, “Afilaó”, Hojalatero, Y hasta el Sillero murió… ¿Por qué? Porque llenos de comodidad Comenzamos a tirar cosas En vez de darlas a arreglar, Triana Eterna 79
  • 80.
    Santiago Martín Moreno Pero,a orillas del Guadalquivir Aun nos quedan los Tejares; Que joven va por allí A conocer y enterarse. Que aun se embolsa con los brazos. Que aun se corta allí la “Pella”. ¡Cómo llorar por Triana, Si la que nos llora es Ella¡ EL COMERCIO ACROSTICO En el corazón conviven Lonjas de toda ventura; Cada época pasada Triana Eterna 80
  • 81.
    Santiago Martín Moreno Opresente, y futura, Medirán con sutil gracia Esta tierra, como dura Razón y conocimiento, Castas de una estructura Intrínseca del Arrabal, Origen de su Cultura. EXPRESION Estuvo el Arrabal siempre Arrullado por el Río, Nanas que en el Caserío Fueron cambiando al compás De un exponente Comercio; Guadalquivir que en silencio Marcó toda una pauta Con los brazos de esta orilla, Para de forma sencilla Ofrecer al mundo entero Ese sabor mensajero De la gente de Triana; Máxima expresión que clama Triana Eterna 81
  • 82.
    Santiago Martín Moreno Surelación y principios En orden a sus Astilleros, Patrones y marineros, Y proveedores que encierran Al servicio de esta tierra Junto a la mano de obra, Oficios y profesiones, Inquietudes y rincones Del Corazón Trianero… Labradoras, hortelanos, Alfareros, artesanos, Y aquellos de la Ribera; Calafates, carpinteras Almas de una dedicación Integrada a esta orilla, Pero, no así a Sevilla Que afianzó una muralla De almenas y barbacana, Donde se mira Triana, Condenada Cenicienta A pesar de ser Despensa De tan torpes ciudadanos; Ella, Industria y Huerta, Sólo cruzará la puerta, Cuando siempre deseó Tener allí su Bandera, Y que no fuera quimera Su sentir Espiritual, Triana Eterna 82
  • 83.
    Santiago Martín Moreno Yque la “magna” ciudad, Como prenda de su armario Tuviera siempre al Barrio Sin tener que protestar; Pero, todo fueron “peros” Para que nunca el Trianero, Con ese Duende, Embrujo, Y esa Gracia sin igual, Pudiera algún día robar Parte de su protagonísmo Y un trozo de su belleza, Olvidando que es nobleza Lo que comerciará Triana, Desde siempre y para siempre Desde el fondo de su Alma. Triana Eterna 83
  • 84.
    Santiago Martín Moreno ELENSANCHE ACROSTICO Laureola de colores Orilla la fiel cintura Seráfica de Triana; Bella guirnalda de flores Arrullando los olores Razón de su exuberancia; Río que corre en fragancias Invitando a ser vividos, O acaso sólo sentidos Triana Eterna 84
  • 85.
    Santiago Martín Moreno Segúnsean nuestras ansias. FRAGANCIAS Al igual que Sevilla, Triana hubo y ha de vivir de forma continuada su expansión hacia nuevas ubicaciones, nuevos núcleos o distritos para que esa población suya, que, por vía intravenosa o muscular, hacen que su savia sea alimento eterno para ese cuerpo de variadas y mágicas flores, en cuyo conjunto se aprecia la necesidad de su gente y la calidad de sus lugares en el aroma de sus encantos. Y es así como cada uno de ellos se identifica plenamente con esa flor natural que en el transcurrir del tiempo, dejó patente el sello de ese lugar donde la sensibilidad de su gente le fue dando su cariño, su fuerza y su recuerdo. Así y entre otros, podemos apreciar como esa cintura de Triana está abrazada por los brotes más hermosos de su floración… Barrio de la Voluntad. ¿Quién te entiende sin geranios Bandera de Majestad En el frescor de tus patios? Triana Eterna 85
  • 86.
    Santiago Martín Moreno Oa ti, Barrio del Turruñuelo. ¿Quién no recuerda macetas Preñadas de clavellinas Acunadas en sus tiestos? Bárrio León, mi Barrio. ¿Quién vive Semana Santa Sin gozar de ese Azahar Pequeña Flor del Naranjo? ¿Y quién en noches de estío No se regaló jazmines En aquella Barriada Dársena Casi pegadita al Río? También besándole el Río Sevillano y Trianero El Clavel por Los Remedios Tan Clavo y tan pinturero. Que delicia de Amapola Cuando aires del Tardón Jugaban a mecerte en olas Entre trigales de Sol. Triana Eterna 86
  • 87.
    Santiago Martín Moreno Tambiéntengo en el recuerdo Aquella Dama de Noche, Lugar de Santa Cecilia; Una razón de vigilia Por la fuerza de su aroma, Y es que a Triana se asoma Al llegar la Primavera Todo un ramo de dulzuras Que estrechará la cintura De su Gracia Arrabalera. Triana Eterna 87
  • 88.
    Santiago Martín Moreno ELARTE ACROSTICO El Monte Pirolo. La Cava Gitana… Añejas esencias, Reaños de ciencias Templados al Aire En cantes y bailes. SEMBLANZAS I Triana Eterna 88
  • 89.
    Santiago Martín Moreno Noquiero dejar La tonta laguna, En la que los cantes, Bailes y guitarras Se queden sin lunas En noches de farra. II Aquellas morunas, Pellizcos del alma Que un Salmo de viejos Al brote de un alba, Dejaban clavados En una Sonanta. III Despertares tiernos Que a orillas del Río, Sevilla y Triana Reventó sentidos Triana Eterna 89
  • 90.
    Santiago Martín Moreno Conesos suspiros Que el alma desgrana. IV Mas el alma se empeña Sonando Triana, En querer ser dueña De aquellas mañanas Cuando las gitanas Los aires la sueñan. V Esos aires de Triana, Que con nombres y apellidos Por las noches se derraman Preñándola de quejidos, Triana Eterna 90
  • 91.
    Santiago Martín Moreno Dejandoal “pairo” el latido En las venas de su Gracia. VI Bulerías, Fandanguillos, Los Polos, La Seguirilla, Martinetes, Tientos, Caña, Y esa otra maravilla Que es bandera en Sevilla; La Soleá de Triana. Como se puede apreciar En Triana vive el Arte Desde hace muchos años, Y gracia a esos reaños “Que aquí Sevilla pariera”, Sólo de esa manera Se conoce el Cante, el Baile, El toque de una Guitarra, Sin olvidar el compás, Cuando en ese Cante Atrás Aparecen los Palmeros, Triana Eterna 91
  • 92.
    Santiago Martín Moreno Flamencosde mil luceros Dándole vida a la Fiesta, Incitando a las enaguas Que alrededor de una Fragua Roja como La Amaranta, Hará vibrar la garganta Con esa amarga dulzura, Causa de una circunstancia. “Viva por siempre Triana, Y el olor a Hierbabuena Que trasminan las ventanas De tus antiguas tabernas” ARTESANOS Ayer, hoy, mañana, Triana Eterna 92
  • 93.
    Santiago Martín Moreno Renovandosu genio Triana es inmortal, Eterna y cabal Sembradora de Letristas, Alfareros, Ceramistas, Navegantes, Escultores, Orfebres, y esos Pintores Sed de esta tierra de Artistas. TIERRA Y TRIANA O De Agosto fue Mediodía Cuando una vuelta me di Por entre aquellos Tejares Donde sólo me perdí; Me perdí, y me encontré A orillas del Guadalquivir Donde quisiera volver, No por degustar aromas De Rosas de Pitiminí, Triana Eterna 93
  • 94.
    Santiago Martín Moreno Sino para contemplar cantando, Que en cuclillas, ya es decir, Está el Pilero “Embolsando” El Barro que descubrí, Y que el Cortador “Cortando” Lo modela a su sentir, Para que Canteador “Canteando” Al Sol de Mayo o Abríl, La luz los vaya secando, Y en mi pecho alborozando Nueva vida descubrí, Y nuevos aires besando A orillas del Guadalquivir Unas manos “modelando”… ¡Con qué gusto me volví¡ I Cuando arrancas a la Madre Un trozo de sus entrañas… ¿Qué sientes tú, Pilero? Te observo Bajo el plomizo Solano Como embolsas el Barro, Como si de mecer Entre tus brazos a tu hijo trataras. Triana Eterna 94
  • 95.
    Santiago Martín Moreno MímaloPilero del alma, Y mientras tanto Cántale tu Nana, Para que una vez modelado Y cocido después de cortado Pueda ver él su mañana. II Tus manos llenas de Amor Bailan sobre dulce “Pella”, Alisando superficies Que modelara la Gracia De un Duende que se llama “Corte”. Y es que Cortar la “Barrada” No es otra cosa que amar A la tierra y a su Alma, Y darle forma a una vida Dispuesta para ser “Canteada”. III Triana Eterna 95
  • 96.
    Santiago Martín Moreno ¡Apilador…¡Dime amigo: ¿Cómo entre cuatro paredes Intentas dejar dormido A quien dormirse no quiere? Apilaste la Esperanza En una densa mañana, Y aquel aire de Bonanza La esparció por mi Triana. IV Cuando los grises del Cielo Se están tornando en Azul, Ladrillos de Terciopelo Están cubiertos de Tul Sobre el Oro de su suelo. Y aunque sea un sin vivir Esa imagen Ladrillera, Nunca morirá ese sentir En la margen Trianera. Triana Eterna 96
  • 97.
    Santiago Martín Moreno Trianaserá el latir Que recordar yo quisiera A orillas del Guadalquivir. V Cárdeno toro fogoso… Por sacarle los sudores A los tacos que remansas, Y das vida, que no muerte, A lo que cuece tu entraña. Es la llama de tu Amor La que da vida a la rama Que después hecha cenizas Dará vida a otro mañana. Triana Eterna 97
  • 98.
    Santiago Martín Moreno SEMANASANTA ACROSTICO Siete cuchillos de Pena En mitad del Corazón Muerden con rabia la Vida, Abriéndole las heridas Nacidas del desamor A las Madres de Triana; Silenciosas Sevillanas A las que Dios otorgó Nada más que esa Amargura, Tan honda, tan de locura, Alrededor de Sant´Ana. Triana Eterna 98
  • 99.
    Santiago Martín Moreno OTRAFORMA… Semana Santa en Triana, Eres Música que suena En los perfiles del hombre Despertando su conciencia. Eres Torre de Sant´Ana Que erguida llora su Pena Sobre el Cielo de Sevilla Por el Dolor que la cerca. Redoblar de cascabeles Arriba en las azoteas, Cuando abajo son tambores Y el fluir de las trompetas, Los que tremulan pabilos En el Horno de su cera. Balanceo de varales Con bambalinas de Seda, Que en la Puerta de Triana Se funden con las palmeras Cuando se mueven airosas Con la brisa ribereña. Triana Eterna 99
  • 100.
    Santiago Martín Moreno Fanalque de Plata fina Con la más fina candela, Va dando luz a la calle Y decoro a las estrellas Para que aun brille más La Virgen que está en su puerta. Semana Santa en Triana, Angostura de Canela Por donde pasa María, La Reina de la Belleza, Deslumbrando con su Amor Su Sacrificio y su Entrega. Antifaces de silencio Haciendo largas hileras. Arrastrares de alpargatas Sobre el raso de la piedra, Y besos de cirineos Bajo las trabajaderas, Haciendo dulces mecidas Con esa rima perfecta De las mejores estrofas Nacidas de los poetas, Rapsodas de Sueño y Luz, Trovadores de mi tierra… Triana Eterna 100
  • 101.
    Santiago Martín Moreno SemanaSanta en Triana, Que bien me suena ese nombre… ¡¡Tú nombre, que bien me suena¡¡ V O C E S Triana Eterna 101
  • 102.
    Santiago Martín Moreno Capatacesde Triana, Buscad la Plata dorada Que besando la madera, Levante la madrugada Y la suba a las estrellas Con repiques de Sant´Ana, Y allí junto al Girasol de Luz Que es el Sol de la mañana, Que llore Sevilla entera Azahar de primaveras Junto al llanto de Triana. LAS PENAS Triana Eterna 102
  • 103.
    Santiago Martín Moreno Pasede mí este Cáliz. Sumisa súplica al Padre. Cinco palabras de Oro A las cinco de la tarde. Cinco rosas que en el pecho De madrugada se abren, Y se convierten en cinco Rojos claveles de sangre. Temblores tiene este Barrio A las cinco de la tarde Cuando la Pena en silencio Le está diciendo que calle; Que enmudezcan las aceras, Que los balcones no hablen, Y que la música suene Con tintinar de alamares… ¡Ay el Domingo de Ramos Cuando a Triana Tú sales! Haciendo de luz las sombras Que se abren en la calle, Y que buscando tus ojos Por los caminos del aire, Triana Eterna 103
  • 104.
    Santiago Martín Moreno Conuna mirada tierna En tu mirada quedarse. Ya te llevan “pa” Sevilla, Pero en volver, Tú no tardes, Que estaremos mendigando Que el tiempo pronto se pase… ¡Ay, mi Cristo de las Penas, Que sufrimiento más grande! ESTRELLA Ayer tarde me embobé Mirando “pa” San Jacinto, Cómo la calle lucía Por que Tú, maravillosa Triana Eterna 104
  • 105.
    Santiago Martín Moreno HacíaSevilla venías; Entonces salí corriendo Y en tú puerta me encajé. Vengo a ofrecerte te dije, El sueño de mi querer, El sudor de mi trabajo, La luz del atardecer, La oración de las aceras Y el brillo del Corazón Que se ahoga en la Pasión De saber la larga espera. Vengo a ofrecerte, Señora: La Brisa que luce el aire, La voz del Guadalquivir Cuando en silencio te habla Junto al Sol de la mañana, El aroma de las flores Y un coro de ruiseñores De Sevilla y de Triana. Vengo a ofrecerte, te dije, Los juncos de la ribera, La fuerza de la Saeta Y el reflejo de la cal Donde se mira la vida, Triana Eterna 105
  • 106.
    Santiago Martín Moreno Yun bálsamo, Hierbabuena, “pa” que a Jesús de las Penas Le cures Tú las heridas. SOBERANO PODER ¡Ay Plaza de San Gonzalo¡ Que dolor el de aquella Rosa Que siendo la más hermosa No puede ir a su lado Como lo hace el Clavel Que endulza sus pies cansados, Y lastimera, y preciosa Sobre mi hombro se ha echado Triana Eterna 106
  • 107.
    Santiago Martín Moreno Paradecirme nerviosa: Si no puedo ir a su lado, Me dijo estando entreabierta. Si no voy en los costados Endulzando su Grandeza. Si no aromo el desolado Aire de tanta Entereza. Si no alivio el atormentado Trasminar de su Pureza. Si no ayudo en el cansado Caminar de su Pobreza, Y si sobre mí, apoyados, No van sus pies con firmeza… ¡Florecer¡ ¿Para que lo hago? Si así muero de Tristeza. Triana Eterna 107
  • 108.
    Santiago Martín Moreno SALUD Cantara la Virgen, Hablar de Ella… De cómo llena mi Alma, Mis días, mi vida entera, Con ese lazo de Amor Que a su cintura me estrecha. De cómo es su Soledad, Esa Soledad eterna Aun a pesar de los hijos Cuyo cariño la llenan. Triana Eterna 108
  • 109.
    Santiago Martín Moreno Decuantas veces le rezo Como me enseñó mi Abuela Cuando era muy pequeño; Y de cuanto vengo a verla, Que es mitad de ese tiempo Que realmente quisiera. Cantar a la Virgen, Hablar de Ella… De cómo sus ojos dicen Que la ame, que la quiera, Que nunca me sienta lejos Porque siempre estará cerca Por si la necesitara Y encontrarla no pudiera. De cómo mi corazón Entre sus pliegues se enreda Y se llena del calor Que sólo la envuelve a Ella; Un calor que me da vida, Ese calor que sosiega Y que me llena de Paz En medio de tanta guerra. Cantar a la Virgen, Hablar de Ella… De cómo sus mejillas son Rosas de la primavera Triana Eterna 109
  • 110.
    Santiago Martín Moreno Cuandoestallan sus colores En una tarde abrileña. De cómo su dulce aroma A toda Sevilla impregna, Y hasta el rocío del alba Cuando sus pétalos besa Son lágrimas de Nacar, Esas gotitas, esas perlas Que rodando por su cara Se hacen grandes, inmensas Como todo ese Dolor Que tras el Guipur encierra. Cantar a la Virgen, Hablar de Ella… De cómo su Boca es El trozo de la Colmena Que guarda toda la Miel, Ese dulce que revela Que no existe otro Dulce Como los labios de Ella. De cómo cuando le miro Esa Boquita entreabierta, Se me antoja que me dice Que no me olvide de Ella, Que aunque Divina es Mortal Pero, por encima, Reina, Y yo le digo algo más… Triana Eterna 110
  • 111.
    Santiago Martín Moreno ¡Madrede Cristo en la Tierra¡ Cantar a la Virgen, Hablar de Ella… De cómo sus manos son Como dos palomas tiernas; Una sostiene el pañuelo Entre sus dedos, la prenda, Necesidad de sus ojos Cuando sus ojos se quiebran. Manos sin mácula alguna, Nidal para la Inocencia, Las dos socorro y ayuda, Regazo para la enferma, Cobijo para el dañado, Descanso para las penas. ¡Eres Salud en la vida, Como una Rosa fragante Que cura nuestras heridas! Triana Eterna 111
  • 112.
    Santiago Martín Moreno AZOTES Yla cal por las esquinas De pronto se quedó pálida Porque sufrió los reflejos De tu Figura Azotada. Y al encontrarse contigo, Y ante tu asombro, asombrada, Pidió que todo perfume Se uniera y la perfumara. Y así quedó convertida En una Flor Pura y Blanca Entre el golpe del azote Y la razón de tu Estampa. Cuando cerca de Sant´Ana, Que es nuestra Torre más alta, Amarrado Tú, pasabas, Se fue tiñendo de luto El metal de sus campanas. El Cielo se volvió Negro, Triana Eterna 112
  • 113.
    Santiago Martín Moreno Reflejode la ignorancia Cuando tiras de ignominia Su golpe en Ti descargaba, Mientras Tú Imagen Serena Seguía y seguía callada, Llorando como esa cal Que es tu reflejo en Triana. Triana Eterna 113
  • 114.
    Santiago Martín Moreno VICTORIA JuevesSanto de Triana; Tornasol de cruel tormento, Que caminando despacio Bajo el Cárdeno Firmamento, Siete cuchillos de Pena Le vienen mordiendo el Pecho; Siete puñales clavados Que derramando luceros Están bañando a Triana Por allá por los Remedios, Siete amapolas dormidas En aquel Trigal inmenso… ¡No seas brusco, Costalero, Mécela suave al viento¡ Que no se despierte, no, Que esos filos tan abyectos Se irán clavando y clavando Con el vaivén de tu vuelo, Y llenando el Jueves Santo Con sus peores momentos. TRES CAIDAS Triana Eterna 114
  • 115.
    Santiago Martín Moreno Yaestá pasando ése Dios Con la Cruz hacia Sevilla; Y un silencio que acuchilla Dejándonos atormentado, Comprimido el corazón, Se va abriendo los costados Porque cruzando callado Ése Divino Señor, Bajo laureles se agita, Y esa Sangre que palpita Escapando de sus venas, Es el Cáliz de Azucena Del que bebe la mañana, Haciéndola Soberana Llena de Amor y de Vida, Nazareno de Triana, Cristo de las Tres Caídas. De las Tres Caídas, Cristo; ¡Cristo mío¡ Que hasta el calor de la noche Se está apagando en el Río. ESPERANZA Esperanza Marinera. Triana Eterna 115
  • 116.
    Santiago Martín Moreno Madrede Cristo y Hermana De ese Dolor siempre vivo En la Mujer Sevillana; Por eso llora Sevilla Junto al llanto de Triana; Y llora el Cielo y la Tierra, Y la noche también llora; Y llora la Blanca Luna Junto a las altas estrellas, Y llora el Sol de la tarde, Y la tarde también llora Como lloran nazarenos Bajo nazarenas ropas; Y lloran las cristaleras Como lloran los balcones, Como lloran las aceras; Y llora la cal del Nardo, Y llora la Rosa fresca, Y lloran esos gladiolos Junto al llanto de la cera; Y lloran claveles blancos, Y los rojos también lloran; Y llora la vida nueva, Y la vida vieja llora Contemplando en las paredes A la fiel Enredadera, Como lloran los geranios En las altas azoteas Viendo llorar los tejados Lágrimas de rojas tejas; Triana Eterna 116
  • 117.
    Santiago Martín Moreno Yllora San Juan Bautista Por que ya no está a su vera En el llanto de los ojos De la mujer Trianera; Y por llorar, lloran siempre En aquella larga espera, Hasta los ojos del Puente, Que lloran, lloran y esperan A la corriente del Río Trayendo sus blancas perlas. Por Sant´Ana, también llora El tañir de aquellos bronces… ¡Ding, dong…¡ Campanas de Calle Larga, Campanitas de Pureza Que al Dolor de su Esperanza, Le lloran, lloran, y rezan, Como rezan los Costales Bajo las Trabajaderas. EXPIRACION Triana Eterna 117
  • 118.
    Santiago Martín Moreno ¡Ayque pena más desnuda Viene cruzando la calle! Viernes Santo de Triana, Santo Viernes del Zurraque Que con esa Expiración Olores de muerte traes Silueteando el Misterio Que se dibuja en el aire. Por esa calle del mundo La pena viene adelante; Trae la boca entreabierta, Presta la vida a escaparse. En el pretil del costado Un venablo lacerante, Con pensamientos ruines, Inteligencias cobardes Ya está aguardando en el Puente Para en cuanto lo pasare Buscar entre los perfiles Aquel del dolor más grande. El Arrabal de Triana Sin luz no quiere quedarse, Y mirando a las estrellas Tan dulces, tan rutilantes, Pide así por su Cachorro Triana Eterna 118
  • 119.
    Santiago Martín Moreno Quese esta tierra es el Padre: ¡Señor Dios del Universo¡ Triana es “pa” quedarse, Y si es que ha de morir… ¡Que se muera en otra parte¡ PATROCINIO Cuántas lágrimas de Amor Vienen regando la esquina; Es el llanto que adivina Que sólo del Corazón Triana Eterna 119
  • 120.
    Santiago Martín Moreno Fluirácon su Esplendor Esa agua mortecina, Sudor y Sangre Divina Del Hijo en su Expiración, Patrocinio de Chapina. ¡Da Patrocinio a la Cava Cuando pases por Castilla, Señora, con tú miráda! Para que no calle el verso, Que nace de las palabras, Ni se callen los tambores, Ni las trompetas que hablan De los cobardes traidores Que en horizontes de Plata Pusieron sus deshonores Sobre ignominias de tabla. Que no se calle ese Sol Que sus esplendores mánda Y que forma mil revuelos Sobre paredes de nácar. Que no se calle el lucero Que sale por la mañana, Ni tan siquiera ese Río, Ni la Torre de Sant´Ana Que si se calla la gente, Que si el Universo calla Todo se habrá consumado Triana Eterna 120
  • 121.
    Santiago Martín Moreno YDios se muere en Triana, Pero, no es como lo quieres… ¿Verdad Señorita Guapa? Lástima que yo no tenga Con estas torpes palabras Posibilidad del cambio, Y que la historia cambiara; Para que Tú, Reina y Madre, Florecilla delicada, Estuviera siempre, siempre Junto al Hijo de tu Entraña, Aquél que parió la noche, Dicen que en noche estrellada, Cuando tu única Estrella Fue aquel lucero de ascuas. ¡Ay, Virgen del Patrocinio¡ Rosa que de Amor tronchada Fuiste regando amapolas Sobre mis cuartillas blancas. Triana Eterna 121
  • 122.
    Santiago Martín Moreno NAZARENO Anochete vi pasar Nazareno de la O; Ibas cansado, deshecho, La Cruz hundía tu pecho, E imagino que el Dolor Sobre tus hombros de Dios Estaba tocando el techo Del profundo desamor. Anoche te vi pasar Nazareno de la O; La Bondad de tu postura Dejaba ver la Amargura Triana Eterna 122
  • 123.
    Santiago Martín Moreno Conbrillantez de fulgor, Reflejos de ese sudor Que rueda por tu figura Y te ahoga el Corazón. Anoche te vi pasar Nazareno de la O; Con esa Cruz de Carey, La clásica Cruz del Rey Que en el romano pretorio, Cetro de palo irrisorio Te dieron para la ley Propia de un reino ilusorio. Anoche te vi pasar Nazareno de la O; Sobre tu Frente Divina Ruin manojo de espinas Quebrantaba tu Cabeza, Y Tú, con esa largueza Bebiéndote en cada esquina El Cáliz de la Tristeza. Anoche te vi pasar Nazareno de la O; Entre la Madera y Tú, Triana Eterna 123
  • 124.
    Santiago Martín Moreno PañoRojo en negritud Por el sabor de la Sangre, Necios colores del hambre De una gente que sin luz Creyeron dañar tu Estambre. Anoche te vi pasar Nazareno de la O; Cuántas caídas calladas Tus rodillas laceradas Sufrieron por el sendero, Imagen que el mundo entero En su cabeza grabada Tienen de Ti, Mensajero. Anoche te vi pasar Nazareno de la O; Cuánta tristeza y congoja Del Amor que se deshoja Invadió mi corazón, Más una promesa, Señor: Acercarme tanto a Ti, Y que apoyes sobre mí Tu ropa de negritud; Y esa Corona de Luz Que la convierte en Sudario Cuando vayas con la Cruz Triana Eterna 124
  • 125.
    Santiago Martín Moreno Caminode mi calvario. O Viernes Santo… Atardecer de Triana, Ya el Sol le besa su manto, Sevilla besa su cara, Y el Puente, entre las orillas De un Guadalquivir de Nacar Toma el aire de la tarde Para ponerlo a sus plantas, Y que descansen sus pies En tan larga caminata Por los caminos del mundo, Por los caminos del alma, Pero, cuando está en Castilla La calle de más compaña, Cubren su paso de un llanto Más dulce que la manzana; Como el que pone Callao Cuando la tiene en su entraña, Y la va piropeando Triana Eterna 125
  • 126.
    Santiago Martín Moreno Hastaromper las gargantas. Por San Jorge, que delirio, Le cantan con tantas ganas Que apagan el griterío De una Altozano, gitana, Bañado de escalofríos. Pero, la Plaza es distinta Cuando en medio de ella está, Ya no la llaman Señora, Ya la llaman: Majestad… Virgen del O, Señora, Nombre tan sonoro y breve, Como aquél del corazón Que llenándose de Amor Hace tu paso más leve. Virgen de la O, Señora, Eres Tú, la Maravilla; Aquella Rosa de Grana Que Dios regaló a Sevilla, ¡Pero, que puso en Triana! ACROSTICO Triana Eterna 126
  • 127.
    Santiago Martín Moreno Pasandoel Puente se iba Azucena entre miradas, Lentamente, destrozada, ¡Oh Dios¡ cómo la vida Mordiéndole las heridas Insistiendo le recordaba: Triana, que desgraciada, Aun siendo la preferida Desde que fuera nacida Encarnación, deshojada, Toda tu gente soñaba Retenerte de por vida, Ilusión que sin medida Ahogose en la madrugada Negra de aquella partida Al barrio de la Calzada. Triana Eterna 127
  • 128.
    Santiago Martín Moreno COSTALES Acróstico Conarrogante dulzura, Orgullo y Ley a la vez Sólo se entiende el Costal; Tan sólo de esa manera, A la que la Voluntad Lega siempre su bandera, Estandarte que aquí fuera Razón de todo ese Amor Oblado sin condición Sobre espartos de quimeras. ARRIBA Triana Eterna 128
  • 129.
    Santiago Martín Moreno Súbelocontigo al Cielo; Con tus riñones, “valiente”, Que tú y tú Costal, Costalero, Sí sabeis lo que se siente Cuando emcumbrais el Madero Con mi Cachorro en el Puente DEBAJO Ve tranquilo, Costalero, Que se oigan tus pisadas Por este lado del Río; Y aunque ciega tu mirada, Tus pies irán “encendíos” Llevando el mejor “sonío” Por la Regia madrugada. LLANTO Cómo lloran costaleros Triana Eterna 129
  • 130.
    Santiago Martín Moreno Bajomieles de madera. Cómo lloran surtidores Por la frente Costalera. Cómo lloran los faldones Al compás de la ceguera. Cómo lloran las saetas Por veredas saeteras. Cómo lloran luminarias En el perfil de la cera. Cómo llora el Azahar En varal de primavera. Cómo llora la sonrisa De una cara rosariera. Tanto pesar, tanto llanto, Son las trompetas que suenan Anunciando los quebrantos Sobre el costal de tu pena; Y en tu tierra, Nazarena, Plegaria ciega y sudor, Rosario, Madre de Dios, Blanco color de Azucena Triana Eterna 130
  • 131.
    Santiago Martín Moreno YReina del Corazón. Fijadores, Costeros, Corrientes y Pateros; Cantadle al mundo que sois… ¡¡¡El Sudor del Nazareno¡¡¡ AGUANTE Fueron días de Dolor, De sufrimiento y de llanto, De desconsuelo y de Pena, De rachear de alpargatas, De cargar trabajaderas, De a ciegas subir el Puente, De echar la rodilla a tierra, De cargar con los riñones, Triana Eterna 131
  • 132.
    Santiago Martín Moreno Dellevar a Cristo a cuesta, De el Izquierdo por delante, De llamarse entre Pateras, De marcarse los requiebros, De mil sudores de cera, De fajas muy bien fajadas, De “chicotás” de bandera, De costales encendidos, De plegarias lastimeras, De los silencios de Oro, De la “levantá” señera, De las Madres y los Hijos De la salida que espera… Que riñones con más arte Parió Sevilla en mi tierra… Cuando a mi tierra, Triana, La Semana Santa llega, Con el primer martillazo Ya está arriba en las estrellas, Y allí, a la voz del Padre Que en oírse es la primera Se levanta “toa” Triana Y la gente Trianera… ¡Ole la gente sencilla Que pariera mi Triana, Triana Eterna 132
  • 133.
    Santiago Martín Moreno Sonlas mejores cuadrillas Bailando por Seguiriyas Cuando están en La Campana! LA FERIA La luz danzaba entre gasas Al otro lado del Río Triana Eterna 133
  • 134.
    Santiago Martín Moreno Fantasíassevillanas; En un momento de Gracia Recogió su Señorío Instando bailar en Triana Aunque lo hiciera descalza. POR SEVILLANAS I La Feria vino a Triana, Y hasta el mismo Giraldillo Se plantó arriba en Sant´Ana Gozando como un chiquillo. Ahora dice que la Abuela Le pidió que venga siempre A cantarle a la Plazuela. II Triana Eterna 134
  • 135.
    Santiago Martín Moreno LaFeria vino a Triana, Y peinetas y mantillas Se volvieron más gitanas Que las mismas seguirillas. ¿Quién dijo que en esta orilla Iba a saber diferente La copa de manzanilla? III La Feria vino a Triana, Y se trajo de la mano Aquella hermosa mañana Al Duende más Sevillano. Y es que sabe que su gente Lo espera en el Altozano Al otro lado del Puente. IV La Feria vino a Triana, Y la Gracia de Sevilla Triana Eterna 135
  • 136.
    Santiago Martín Moreno Siguesiendo sevillana, Pero con otra cosilla. Estribillo Por eso, cántame por Sevillanas Al “lao” del Guadalquivir, De Sevilla o de Triana, De noche o por la mañana, Pero cántamela a mí… Triana Eterna 136
  • 137.
    Santiago Martín Moreno ELREAL Sevilla y Triana, Ese gran ejemplo Dónde la armonía Se ve cada día, En cada mañana, Y es que la alegría Cuando cruza el Puente, No pregunta nunca De dónde es la gente. Como tampoco demanda Si viene o si va… ¡Piénsatelo un poco, Así que más da! A veces es Sevilla, A veces es Triana La que pasa el Río, La que busca el agua, Y hasta las enaguas Que un día dormido Te quita el sentido Llegándote al alma; Triana Eterna 137
  • 138.
    Santiago Martín Moreno Yes que es otra cosa Esa fiesta airosa Con nombre de Feria. Feria de Sevilla, La feria señera Que en Mayo o Abril Te hace sentir La hermosa quimera De otra primavera Radiante y feliz. No hace mucho tiempo Que nuestra Giralda, La sublime moza Que el Sol conociera, Regalaba airosa Sobre la ciudad Aquella silueta Guapa y primorosa Que dulce y preciosa Bañó el Arenal, Anillo Maestrante Tan suyo y galante, Rondeño y cabal, Del que fuera sueño Y más tarde dueño Ése Arrabalero; Y el Puente, y el Sol, De pura estampa torera, Triana Eterna 138
  • 139.
    Santiago Martín Moreno Yacruzaba la ribera Camino de su Triana Sobre el hombro de su arte; Y Sevilla, parte y parte, Echó al vuelo sus campanas, Mientras la Abuela Sant´Ana En su alcoba secular Rezaba por Sevillanas. Y es que la Feria en Sevilla Si no tiene una corrida; Si no luce una mantilla; Una mujer Sevillana A la grupa de un caballo Mimosamente enjaezado, Y ese traje de volantes De mil lunares preñado; Si no armoniza el Albero Con potros de Rejoneo. Y por calles del Ferial No se siente el taconeo De la Jaca Jerezana… ¡Lo mismo me da a mí ya Que quieran poner el Real En Sevilla o en Triana! Triana Eterna 139
  • 140.
    Santiago Martín Moreno TODOES FERIA I Sevilla tiene que ser El frenesí y la ternura. Pasión y Feria de Abril; Ya no hace falta decir: Puerta de Amor y locura. II Sevilla, Oración de Fe Cuando cruza el Arenal, Y allí, un Rojo Oropel Que se convierte en Clavel Al ver a Cristo pasar. III Triana Eterna 140
  • 141.
    Santiago Martín Moreno Sevillaes un Palio Azul Celeste, Tabaco y Oro, Y un millar de bellas lunas Que en lunares de aceitunas Se lucen como tesoros. IV Sevilla no cambiará Porque se venga a Triana Esa Feria que transforma; Lo entiende como otra forma De sentirse Sevillana. ESTRIBILLO Y es que las dos son así: Sueño, Flamenca y cristiana; Lindes de un Guadalquivir Al que le oímos decir: ¡Viva Sevilla y Triana¡ Triana Eterna 141
  • 142.
    Santiago Martín Moreno LAFIESTA Lució de siempre Triana, Alfanjes de Seda y Oro; Filigranas que a los toros Inspiraban poderío Encumbrando escalofríos Sevillanos por España; Trianeros en sus entrañas Además de bien “nacíos” TORERIAS Triana Eterna 142
  • 143.
    Santiago Martín Moreno LaFiesta siempre ha estado pellizcando el corazón de Triana, hablándole en sus adentros, y eso es porque conoce su historia, y sabe que Ella sabe templar y mandar en cada uno de los momentos de su sizagueante caminar entre el ayer y el hoy; aunque una cosa está muy clara, salir por la Puerta del Príncipe y adornarse con el transcurrir, a hombros de la honra, por el Puente de Triana, de siempre a sido y será el acontecimiento Maestrante de la Sevilla Torera. Nunca tuvo Triana el “miedo” de que una Gloria Taurina como la suya se acabara; y es que Ella siempre estuvo al “quite” de parir de nuevo, para si no en una tarde o en otra, allí tener presente el desnudo más absoluto de su Torería; el único que puede contemplar el Guadalquivir desde las cercanías de sus dos orillas… Nunca dejó de marcar la pauta como aquella, cuando entre los dos brazos del Río, meció el arte. Primero, en aquella tan coqueta como atávica placita de toros que con el nombre de “Villapezcuezo” se encontraba en el Barrio León, en ese camino antiguo de “Las Erillas”, y la novísima, magníficamente portable e instalada siempre para la ocasión, en un anexo de aquel lugar legendario como fuera el conocido “Charco de la Triana Eterna 143
  • 144.
    Santiago Martín Moreno Pava”y en el que se encontraba la Venta del mismo nombre. MACHOS Desde la suela delicada Que va besando el Albero Hasta el rizo Azabache Que también da un beso al Cielo, Está el hilo conductor De la energía torera; Esa sutil armonía Que guarda la Torería Triana Eterna 144
  • 145.
    Santiago Martín Moreno Entrezapato y montera. ¡Qué estampa más Trianera¡ Le va diciendo ese Puente Cuando el calor de su gente Lleva Triana a Sevilla, Para que con su cuadrilla Y un paseíllo de ensueño, Se haga del arte dueño Que es lo que Triana sueña Cuando la luz Aljarafeña, Abriéndose en Grana y Oro Comienza a recibir a un toro, “Astado” con Santo y Seña; “Señá” de Señá Sant´Ana Que en su casa de Esperanza Reza por la Maestranza Con su color de manzana, Esa hora tan Gitana Que nadie puede negar Si en ella va a torear Un Alfanje de Triana; Un Torero, un Lidiador, Que entre Triana y Sevilla Cubre el Cielo con mantillas Del color del Giraldillo, Y después del “Paseillo” Y un capote de tormento Hacer volar por el viento Ese par de banderillas, Triana Eterna 145
  • 146.
    Santiago Martín Moreno Queadornadas o sencillas Marcarán ese momento En que música en el tiempo, Y el “brindis” más Maestrante, Dará entrada en ese instante A la más bella “Faena” Que Sevilla recordara, Cuando los dos, cara a cara, Midiendo el espacio a voces Nacidas de la Pasión, Van dejando el corazón Entre aromas de Amaranta, Franela y sangre cabal Cuando el arte Natural Fue citado por “derecho” Para cerrar con el “pecho” El don de la omnipresencia; Qué Triana con más ciencia Grabó España en esa piel, Y aunque no lo quieran ver Nunca podrán evitar El tener que contemplar Que piel de Toro ella es… Se consumó la “reunión” De la Faena Taurina, Y ahora quedan esas esquinas Que con nombres de las “suertes” Harán redoblar a muerte De tambores y clarines Triana Eterna 146
  • 147.
    Santiago Martín Moreno Susaires de Maestranza, Y es que es mucha esta Triana Cuando a Sevilla se asoma Para llenar de palomas Blancas a esa Sevillana. Palomas que por Chicuelinas, Verónicas y reboleras, Abren la Puerta Torera Del “coso” más encomiable Que en España se pariera; Para que a hombros de Plata Cruce el Puente de Triana, Mientras que la Mejorana, El Limón y la Canela Perfuman esa “zapata” Cal y Gloria de Sevilla Y su Guarda Arrabalera. Solo me resta añadir: Que esa es Triana y sus hombres, Y pedir que no se asombren, Que si a mal no se tomara ¡Trianero se llamara, Que de todos ese es su Nombre! Triana Eterna 147
  • 148.
    Santiago Martín Moreno ROCIO Requiebrosdorados Ondean al viento Con mi Simpecado; Inicio de un tiempo Orbal y entregado. Triana Eterna 148
  • 149.
    Santiago Martín Moreno FEROCIERA Carreta de Plata Lleva mi Pastora. Rocío del Cielo, Flor de Primavera. Jazmín de la Aurora, Blanca Mariposa. Clavel Marismeño, Bendita quimera. ¡Rocío¡ Paloma Eterna Que entre el Oro del Trigal Eres la Amapola Tierna Del feliz peregrinar. Un sueño dorado Que mi corazón Quedó acurrucado Triana Eterna 149
  • 150.
    Santiago Martín Moreno Desdeque a tu lado Me siento mejor… ¡Rociera, Esa ésa la Fe Trianera! Un “bordón” de arena Suena en el camino, Como dulce Nana Al Niño Divino. Su Madre sonríe Viendo a los romeros Tocar las guitarras Como sonajeros. ¡Rocío¡ Reina Inmaculada Que en Almonte eres Rosal, Y en el resto de los pueblos Una Rosa sin igual; Belleza Encantada De Luz y Color, Que en la madrugada, Ternura callada, Recibes mi Amor ¡Trianera, Esa es la Fe Rociera! Triana Eterna 150
  • 151.
    Santiago Martín Moreno CANTARROCIERO I Un rosario de colores Forma nuestra caravana, Es como un ramo de flores Que partió desde Triana. II Guía despacio Boyero, Que los bueyes y las ruedas Hacen camino de Cielo Dejando al aire la huella. Triana Eterna 151
  • 152.
    Santiago Martín Moreno III Escumplir con el empeño Sobre tierras Marismeñas, Y elevar hasta los sueños A la Mujer Almonteña. IV Rocío, plegaria y llanto, Amanecer de candela Que arde bajo su manto Cuando saltan la cancela. Triana Eterna 152
  • 153.
    Santiago Martín Moreno ESTRIBILLO Rosariode madrugada Al que se funden los pueblos Y los caminos se abrazan, Se rompen los corazones Y se quiebran las gargantas. PLEGARIA Triana Eterna 153
  • 154.
    Santiago Martín Moreno Tiendetu manto, Señora; Tiende tu manto, Rocío; Tiende tu manto, Pastora, Sobre un Coro que te llora Porque sin Ti tiene frío. Tú, que en la noche Santa Eres vibrante candela, Aviva con tu sonrisa Las ascuas de nuestra entrega. Por la senda, eres sendero Que en el corazón acaba De todo aquél que se acerca A la puerta de tu Casa. Con las tierras del Condado Renuevas las alianzas En ese trago de vino Que refresca las gargantas. Por Marismeñas arenas, Aljarafes y riberas Dile a tu Niño que vele Triana Eterna 154
  • 155.
    Santiago Martín Moreno Porsu gente Rociera. Por eso Tú, Bella Aurora, Serás siempre la Sultana Que el corazón atesora De este Coro que te adora, Y que vive aquí en Triana. Danos tu Fe y Confianza; Muéstranos tu Devoción, Y dinos como se alcanza A llevar las esperanzas De tu Nombre hecho Canción. PARA EL CAMINAR Hay Rocío de mañanas, Triana Eterna 155
  • 156.
    Santiago Martín Moreno ComoRocío de tardes Y también de madrugadas, Que vuelven a ser Rocío Con el despertar del Alba, Cuando aun quedan rescoldos En las candelas del Alma. Un Rocío de mañanas, Cuando hierven los pucheros De la gente de Triana Con el café que da vida, Porque se hace en las ascuas Que la dejan florecida, Dispuesta para la tarde, Donde el Rocío es el tronco Que en la madrugada arde… ¡Boyero, anda despacio¡ Que aun nos queda camino Hasta llegar a Palacio. De nuevo llegó la tarde, Y en ella desmesurada El reflejo de ese broche, Fulgor que aquella mañana Preparaste por la noche Y quemaste en madrugada. Yo nunca hice el camino Le dije a mi amigo Diego, Triana Eterna 156
  • 157.
    Santiago Martín Moreno Máspuedo ser Peregrino, Sólo, como Juan, el ciego, Que es capaz sin desatino De caminar como el lego Que hace grandes caminos. Para andar hacia el Rocío Yo no necesito arenas, Ni caballo, ni “charré”, Ni vestido, ni carreta Donde algún desaprensivo Se pone a dormir la siesta; Como tampoco los pinos Aunque tengan sombra fresca; Ni esa botella de vino Que hay que tener en cuenta Por que si está en el olvido No está completa la fiesta; Ni un cante con los amigos, Ni el calor de la candela, Me basta con mi Rocío, Ésa Virgen Marismeña Que se asoma a mis sentidos Cuando mis sentidos sueñan. Rocío, eres Rocío De mañanas abrileñas, Cuando todo escalofríos En Mayo Tú te despeñas Triana Eterna 157
  • 158.
    Santiago Martín Moreno Enmi adentro hecha “quejío”, Y en esa hondura me enseñas Lo profundo del Rocío. Te estoy queriendo Rocío, Desde aquí, sin conocerte, Porque sin ser conocido Ni nunca haberte vivido Lo mío es también quererte, Y a aquél que te ha conocido, Porque contigo ha vivido Y llega por ti a la muerte, A ése Romero le digo: ¡Qué suerte tienes, que suerte! LUCEROS Hay una Yunta de bueyes Paciendo en mi corazón; Es una par de sentimientos Triana Eterna 158
  • 159.
    Santiago Martín Moreno Querumian mis pensamientos Triturando una pasión, Intuiciones que, desnudas, Me dejan el alma muda Cuando los siento a los dos En el pradal de mi pecho, Prado donde los helechos No están para alimentar, Y sí para ornamentar Un sitial de mil cojines, Y que una cantar de serafines Los duerman cuando me duermo Arrullándolos cual niños, Y en mis sueños, el cariño Que siento por estos bueyes, Los vea como a esos reyes Que carecen de ambiciones, Que no buscan pleitesía, Aunque sí me gustaría Que tanta terneza junta En el fondo de sus ojos, Se conviertan en hinojos Frescos como el pastizal, Alegres como la mar, Brillantes como los trigos, Y en su fulgor, dos amigos Que nunca dejen de estar… Triana Eterna 159
  • 160.
    Santiago Martín Moreno CRUCESDE MAYO Acróstico Clarín que a fiesta llama Redoblando melodías Uberrimas de aquel tiempo, Zarpazo a la Humanidad. Triana Eterna 160
  • 161.
    Santiago Martín Moreno Díasllegados, estos son, En que corrales y plazas Mezclan gozo y bienestar Y así poder ver la Luz Otro nuevo comenzar. COMIENZO Niños de la Santa Cruz; Niños del tambor de lata Que ya piensan que la Luz Se lleva sobre alpargatas. Sobre el Blanco de la cal Y el aroma de los nardos, El Verde de su Esperanza Y el sin par de sus naranjos. El Rojo de sus claveles En el Rojo de su Fuego; El Azul de su Templanza Junto al Azul de su Cielo. Color de esta tierra fue: Triana Eterna 161
  • 162.
    Santiago Martín Moreno Amarillode trigales Junto al Rubio del Albero, Naranja de atardecer Y el Marrón del Alfarero, Para cerrar en Violeta Que siendo el color primero Es el último en el orden De los colores del Cielo. ESPERA En el patio del Corral Está la niña cantando Llena de felicidad; Y al pie de la Cruz de Mayo Trajinando sin parar, Pero, con mirada inquieta Clavada en aquel portal. ¡Ay mocita de Triana¡ Tú que trasminas aromas De mentas y Hierbabuena, Y hasta de Romero en Flor… Triana Eterna 162
  • 163.
    Santiago Martín Moreno Dime: ¿Quiénpudo de esa manera Llenar tus ojos de amor En aquella Primavera? EL CORPUS CHICO En este lado del Río Labró Triana, en distancia, Custodia para demostrar Obediencia y devoción, Razones del Corazón Para poder enseñar Una forma de su Amor Según su forma de Amar. Triana Eterna 163
  • 164.
    Santiago Martín Moreno Conello el Arrabal quiso Habilmente así mostrar Identidad categórica, Conciencia sutil e histórica Oráculo de su Verdad. NECESIDAD De una de las muchas verdades que encierra la necesidad de Triana a lo largo de su historia, nace la de la Fiesta que el “Junio Eucarístico” da en llamar “EL CORPUS”, festividad que gira alrededor de un momento litúrgico, cual es el recuerdo de aquel compartir de Jesús, el Pan con sus discípulos. Labra, Triana, con el fin de recordar aquel día, símbolo religioso que, conocido por la Custodia y cuyo Ostensorio interior enmarca la Sagrada Forma, hará vibrar muchos corazones ese Jueves del que se dice es parte de la Trilogía popular de los tres jueves del año que relucen más que el Sol… Triana Eterna 164
  • 165.
    Santiago Martín Moreno Maravillosaobra de arte, conjunto donde evangelistas, ángeles, el Cordero apocalíptico sobre el Libro de los Siete Sellos, remata en su cúpula con la figura de la Fe, y el grupo singularmente original de las Santas titulares, concebidas como por la Gracia de Dios, en la que todo es belleza Celestial, y ante cuyo desfile procesional, un grupo de niños trianeros, especialmente, alegremente bailaban, detalle este que, al contrario de lo que se discurre en algún orden eclesial, quiero pensar que, ello no es error y muchísimo menos herejía ya que a la persona de Cristo Jesús y en su recuerdo, nada le agradaría más que semejante atención de unos niños para con El. Lástima, que como recomendara Juan Martín Pérez, esto no se intentara recuperar, más, si tenemos en cuenta que es muy posible que ello fuera el “origen” de los actuales “SEISES” sevillanos. Triana Eterna 165
  • 166.
    Santiago Martín Moreno CUSTODIA ¡TambiénCristo está en Triana¡ Y aunque no vivió su Muerte Si rogó porque la “suerte” Lo dejara una mañana En este lado del Puente. ¡Quédate aquí¡ con nosotros, Le pidió una primavera En este lado del Río, Aunque yo sé bien Cristo mío Que no es la misma ribera, La que aquí pisan mis hijos, Que aquellas de tus quimeras, Más, de que otra manera Yo te podría decir Que te quedaras aquí… Entonces se oyó una voz Triana Eterna 166
  • 167.
    Santiago Martín Moreno TanDivina como Humana: Quiero que tú, mi Triana, Hables con un tal Mateo Con apellido Ximénes, Y pregúntale si tiene Terminado ya el encargo Que le pedí hace unos días, Ostensorio de Alegría Como aquel de la ciudad; Tenlo por siempre consigo, Porque también es contigo Con quien me quiero quedar… Y si al paso de los tiempos Tú me llamas “Corpus Chico”, Yo me sentiré feliz, Pues todo lo chico es grande Cuando se refiere a mí. Triana Eterna 167
  • 168.
    Santiago Martín Moreno BENDICION ¡Señor¡Ése es tu Cuerpo Que fuera crucificado Por tu Caridad Divina; ¡Santo Dios¡ humanizado, Y al que le doy tan de lado Con excusas tan mezquinas, Cómo si Tú no supieras Mi pensar y mis maneras De comportarme contigo… ¡Cómo quiero ser tu amigo A cambio de tus favores! Qué lástima de estos amores Tan preñados de intereses, Que temo que sean heces Que el “diablo” siembra en mí Para que no ponga en ti El Amor que te mereces. Y yo, estúpido a veces, No soy capaz de entender Que aunque estés ahí guardado, Triana Eterna 168
  • 169.
    Santiago Martín Moreno Siempreestarás a mi lado, Y aunque bien o mal contigo Siempre serás el Amigo Sin condición entregado. Perdón te pido, Señor, Y aunque tu Justicia ciega A los hombres se la entregas Sin ponerle condición, Trianero he de verte, Y contigo hasta la muerte, En tan secular rincón Que es Catedral en Triana; ¡Gracias Abuela Sant´Ana Por tu especial Bendición! LA VELÁ Triana Eterna 169
  • 170.
    Santiago Martín Moreno Lacalle del Betis vive A la derecha del Río Velando por sus pasiones, Evidencias que describen La Sal de su Señorío, Amén de sus tradiciones. EL PREGONAR Ya está caliente la noche; Ya las barquitas de Plata De una flota de colores, Triana Eterna 170
  • 171.
    Santiago Martín Moreno Sepasea entre las flores De un millar de espumas blancas, Y un Guadalquivir de ensueños A los pies de la Zapata Besa sus quillas doradas, Cuando por la media noche Por el aire se desatan El vinillo entre las coplas Y el rasguear de guitarras. Soleares de Triana Navegando entre sus aguas, Batiendo al aire el quejío De ese ¡ay¡ que no se acaba Y que vuela sobre el Cielo De la Velá de Sant´Ana, Para quebrarse en su gente Rompiéndoles las gargantas. Ya está caliente la noche; Ya hace rato que en el Río Dejó de vibrar la “caña” Cuando los pies encendidos De ésa gente de Triana, Entre el sudor del estío, Y ese sebo que no engaña Porque el gracioso del “Niño” Lo junta con mucha Gracia, Hicieron senda brillante Del “Bordón” de la Cucaña. Triana Eterna 171
  • 172.
    Santiago Martín Moreno Porla calle El Betis, van Celebrando sus ganancias, Y entre “Cuartillos” de vino Que es una cosa muy rancia, Van despertando a la noche Horas antes empapadas; Y así, entre unos camarones, Higos Chumbos y avellanas Van disfrutando dichosos Por la victoria alcanzada; Pero, está la paradoja Del que subió por la “caña”, No para buscar la Gloria, Ni el orgullo, ni la fama, Sino las dos mil pesetas Que se llevó “pa” su casa, Porque su casa no está Ni “pa” fiesta ni charanga. Ya está caliente la noche; Tan lejos de la mañana Que hasta los ojos al Puente No quiere que se le caigan, Que quiere ver disfrutar A su gente de Triana Cuando los cantes se asomen Por esa Cava Gitana Para venirse al lugar Que El Altozano se llama, Triana Eterna 172
  • 173.
    Santiago Martín Moreno Oquedarse junto al Río, O en la Plazuela Sant´Ana Preñada de los aromas De mentas y mejoranas. La Canela se escapó Por las abiertas ventanas De las tabernas y tascas Donde la Sal se derrama; Y en llegando hasta la calle Por ella se desparrama Llenando de son el aire Con el aire de su Gracia… ¡Ay¡ de mi gente ese Cante, Que aunque huérfano de Fragua, Sigue teniendo el pellizco Cuando se hace en Triana. Ya está caliente la noche; Ya las barquillas de Plata Están tomando ese rumbo De la escalera de Tagua, Y al pie de sus escalones Y de través amarradas Van a quedarse dormidas Junto a sus remos de palmas, Junto al silencio mecido En la cuna de sus aguas Triana Eterna 173
  • 174.
    Santiago Martín Moreno Convaivén de Caracolas Y una Soleá por Nana. Ya está subiendo la gente Arriba de la muralla; Ya se terminó la fiesta Que en el Río celebrara Toda la Familia unida Con sus amigos del alma; Ya se acabó la Sandía, Aquella tan colorada Que dejó muda a la gente Cuando el Padre la embarcaba… Cómo le saltó la sangre De dentro de sus entrañas Cuando su vestido Verde Se lo abrió con su navaja. Ya está caliente la noche; Y eso lo sabe hasta el Alba, Porque el calor de su Cielo A la noche le regala, Cuando la noche se va Y los luceros se apagan, Pero, aun está la noche Con sus deseos y ganas De que todos la disfruten Entre los olés y palmas Que arrancan hermosos Tangos Al compás de una Guitarra; Triana Eterna 174
  • 175.
    Santiago Martín Moreno Yasí, entre los silencios Por un nudo en las gargantas, Se preña el aire del Arte Del lujo de la Sonanta. Por esta orilla del Betis, Entre revuelo de faldas Ya el Martinete no está, Como tampoco la Zambra, Aquella que “El Caracol” En la Venta de “La Pava” Alrededor de las Doce Alguna noche cantaba. Del Barrio León al Río, Mi tío allí se paraba “Pa” “jincarse” un Aguardiente Que era lo que le gustaba; No le importaba la hora, Ni el momento, ni la marca Pero, que aquellos lugares, Y eso sí lo pregonaba Tuvieran siempre el aroma Que respira la mañana. Al “Arenero” del Cante, Más de una vez lo nombraba, Y esto me trae al recuerdo A la “Perla de Triana” En nombre de aquellos otros Triana Eterna 175
  • 176.
    Santiago Martín Moreno Quede forma tan callada Se fueron yendo uno a uno, Las gargantas agotadas Cuando llegando el silencio Quedaron ya sin palabras. Y esas voces que en la noche Las llamaron de Triana, Les pusieron muchos nombres De payos y de gitanas… Las llamaron: Seguirillas, Martinete, Tientos, Caña, Soleá y Fandanguillos, Bulerías y Sevillanas… Aunque a mí ya me da igual El nombre con que las llamaran, Y es que en el Barrio, la noche De estrellas blancas preñada, Es sentimiento del Arte, Es la Pasión, y es el Alma, Como si fueran dos gritos Que las entrañas clavaran Dejando una herida abierta, Y que la Sal derramada Conserve siempre a esta tierra Que es la tierra de la Gracia. Ya está caliente la noche; Ya se ven las filigranas Que dibujan los palillos Triana Eterna 176
  • 177.
    Santiago Martín Moreno Enlos peroles de Plata, Cuando allá, arriba en el Puente, O en esa esquina encalada, Bailando están los “pavías” Y calentitos de masa, Pero nunca llegarán A compensar la nostálgia De los hermosos buñuelos Que conociera mi infancia. Cómo no sentir tristeza De esa época añorada, Cuando a las tres de la tarde Y sobre suelo de tablas Sentíamos ese calor Que nos llegaba hasta el Alma, ¿Cómo olvidarte, Rocío De aquellas horas doradas Y faltriquera repleta De pipas recién tostadas? Y me acuerdo de unos “Magos” Con su triunfal Cabalgata, Cómo dejaban las calles De otra forma ilusionadas; Lástima de majestades, Que ya a los niños no engañan Porque tienen hoy más Reyes Que setecientas barajas. Uniros todos en una, Triana Eterna 177
  • 178.
    Santiago Martín Moreno Porqueno hay noche más Santa Que la ilusión de esa noche Aunque no fuera estrellada. Recuerdo de aquellos años Cuando a la Verde Esperanza, A una Aurora del Rocío Sobre Carreta de Plata, O a ésa Madre Arrabalera Que es la Estrella de Triana, Era el Magnolio gigante El primero en saludarlas, Recibiéndolas a la puerta De San Jacinto, esmeraldas, Brillando bajo los soles Con el porte de una estatua. ¡Y que delirio de pasteles, Los de Luis, en su canasta, Y que sólo se comían Si le ganabas a su carta! Recuerdo aquella Velá Contento como unas pascuas Porque le llevé a mi Madre Una delicada alhaja Que al del montón de aserrín De la clásica Barraca Sólo tuve que pagarle La Peseta que costaba. Triana Eterna 178
  • 179.
    Santiago Martín Moreno Erantiempos de tranvías, De urbanos y de alpargatas, De los “chochitos” de vieja Y aceitunas machacadas; De “arazú” del Terraplén, Y moreras arrancadas Por aquella carretera Que hasta la Puebla llegaba; De la pelota en la calle, La que al “Guindilla” enfadaba Cuando por mucho correr A ninguno lo alcanzaba. Hora de la media tarde, Chocolate de la barra; Tazón de café “migao” Pero que rico que estaba; Medio bollo con manteca, Aquella tan colorada Y con la que el Colesterol Ni subía ni bajaba, Sin que faltara el capricho De familia acomodada Que el bollito con Chorizo También al niño le daba, O la Torta Inés Rosales, O el pastelito de Nata, O el Cortadillo de Sidra Que ese sí que tenía guasa, Triana Eterna 179
  • 180.
    Santiago Martín Moreno Yse acabó hasta la broma De aquella Miloja Blanca Cuando con sana alegría Te refregaban la cara. Qué tiempos aquellos ¡Dios! Y nada serio pasaba; De Matalauva el cigarro, La novia de Cuento de Hadas, Y aunque se fuera de baile En el “Pickú” que tocara, A la hora de las diez Todo el mundo estaba en casa. Nadie sentía disgusto Ni se encontraba enojada, Eran cosas de otros tiempos… Pero, que cosas más sanas. Ya está caliente la noche, Y mi mente en la añoranza De mil momentos vividos Bajo el manto de Sant´Ana, Ésa Madre de silencios, La Abuela que nunca falta Y que va tras de mi Santo En fechas tan señaladas. Cuántos momentos vividos En la cuna de Triana, Porque con más de cincuenta Triana Eterna 180
  • 181.
    Santiago Martín Moreno Oa punto de criar malvas, Para Triana seré El niño de sus entrañas. Y ahora aprovecharé Antes que alguien se vaya, Y pueda oír estos versos En razón de una demanda, Petición de unos amigos Usando de mis palabras: “Del Barrio León al Río, De Cartuja a Los Remedios, Quieren pedirte, Triana, Que hagas un Cementerio En el Charco de la Pava, “Pa” cuando muera un Trianero Lo entierren cerca la Cava, Que llevarlos “pa” aquel sitio Que la Macarena pasa, Me dicen que no les hace Ni “miajita” de gracia”. Ya está caliente la noche; Ya Sevilla está en Triana Porque recibió el mensaje De las sardinas asadas, De los albures en Adobo, Que sobre ondas de Nacar Hacen que llegue el tufillo Más allá de la Giralda, Triana Eterna 181
  • 182.
    Santiago Martín Moreno Elefluvio y la alegría De unas horas relajadas, Necesidad de la gente En su tierra Sevillana; Porque Triana no empieza Donde Sevilla se acaba… Sino que tuvo un pellizco Justo al pie de la muralla Cuando al aire de un suspiro El aire la bautizaba, Teniendo como Padrino Un Guadalquivir de almas Y por Madrina señera “Na” menos que a la Giralda, Aunque el Arrabal naciera Antes que ellos llegaran. La vistieron de Mantilla Con los colores del Alba, Y de aquel atardecer Que se mirara en el agua, El tiempo le dio un Lucero Y se lo puso en la cara; El Lucero se hizo Estrella Y la Estrella una Esmeralda. El camino de Santiago, Señor de la madrugada Bajó y le puso a esta tierra Unos trozos de calzada, Triana Eterna 182
  • 183.
    Santiago Martín Moreno Yaquí, al lado del Río, Donde la Luna se baña Tomaron cuerpo las calles Al amparo de Sant´Ana. Ya se formó el Arrabal Con caminos y barradas, Callejones y plazuelas “Pa” que los niños jugaran, Mientras los padres y madres En los huertos comenzaban El trabajo de la tierra Que dará vida a las cavas En armonía perfecta De Artesanía y Labranza. La tierra comienza a ver En esas calles y plazas El fruto de su trabajo, Imagen de la Esperanza Do se reflejan los besos Que el Guadalquivir le manda Para vestir sus paredes Con espumas de Cal Blanca; Y a la sombra de esas casas De rojas tejas pintadas Se modeló “to” el perfil De la Gracia de Triana. ¡Sí señor! De esa Gracia Triana Eterna 183
  • 184.
    Santiago Martín Moreno Paraser cantada, Porque Triana es la joya Que luce la piel de España, La preciosa caracola Cuando su Río la baña Con paseos de barquillas, Deslizares de piraguas, O el nacer de la Cucaña, Hecha Obelisco de Oro Sobre el Cobre de su agua. Fulgores tiene esta joya Con el nombre de Triana; Maravillosos destellos Como extremos de su Alma Donde se aprecia el Convento Que de Los Remedios llaman Los que fueron a las Indias Buscando riqueza y fama. En el otro está María, María que nunca falta; En este la de Las Cuevas, Que de esta forma es nombrada La Ermita que en La Cartuja Cierra la Isla encantada, Porque Triana es la Isla En la Isla de Triana. Y debió de ser aquí, Entre los brazos del Río, Triana Eterna 184
  • 185.
    Santiago Martín Moreno DondeDios hizo la Luz, Donde dibujara el Aire, Donde pintara el color Con que se viste la tarde Cuando como novio ardiente Se va por el Aljarafe; Donde con todo primor Trenzó bolillos de encajes Para hacer esos geranios Que adornan hoy nuestras calles, Todo un símbolo de Amor En el Rojo de su sangre. Tenía que ser Triana, Esa tierra en la que el Padre, Pusiera aquel día su Gracia Para hacerla siempre grande. DOS ORILLAS Acróstico Triana Eterna 185
  • 186.
    Santiago Martín Moreno Discurreel Guadalquivir Orillando sentimientos Sevillanos y Trianeros. O acaso no es Mensajero Rizando con su bravura: Ilusión, Duende, Ternura, Latir de este Pueblo Sabio, Locura cuando en los labios Arden febríl las Tersuras, Santo y Seña de mi Barrio. DOS AMORES Entre Salud y Soledad Reparto mi Corazón, Divido yo mi ansiedad… ¿Porqué me dices, hermano, Que si soy tan de Triana Triana Eterna 186
  • 187.
    Santiago Martín Moreno Mesiento tan “Soleano”? ¿Acaso de par en par No se aprecia la humildad Del Paúl y el Franciscano, Cuando los dos de la mano Sólo sacrificio, entrega, Van llevando por Sevilla? ¿Acaso el Guadalquivir No corre entre dos orillas Para ofrecernos, sincero, Esos dos lados del Río De tan Celestes quereres? ¿No puedo yo repartirlos Entre dos bellas mujeres? Dos mujeres que en el Cielo Serán la misma Mujer; ¿Cómo no sobre esta tierra También el mismo querer, Aunque diferentes nombres? ¡Qué importa que se las nombre: Soledad y Salud a la vez! ¿Acaso existe una Ciencia Que preñada de inconsciencia No sea capaz de entender La mirada de Inocencia Triana Eterna 187
  • 188.
    Santiago Martín Moreno Delos ojitos de un niño? Dos luceros de un cariño Que si nadie puede ver, Difícil será que entienda Como yo con mi ignorancia Siempre sembraré mis ansias Entre Sevilla y Triana… ¡Triana por sus fragancias, Sevilla por Soleana! ¡No me conformo con una, Las necesito a las dos! En Sevilla, a Soledad, En Triana a mi “Enfermera”. ¿Acaso todas las calles No tienen sus dos aceras Para que pase la vida…? ¿Porqué no pasar con Ellas, Ambas, las dos, concebidas Para una Primavera? ¡No me resigno a una sola, Las necesito a las dos! Como aquella Golondrina Cuando voló hasta la Cruz Para quitarle a Jesús El Dolor de las espinas. ¿Acaso no fueron dos Triana Eterna 188
  • 189.
    Santiago Martín Moreno Lasalitas que el en Cielo Le pusieron a ese vuelo, Y que la Tierra supiera Qué entre ella y las alturas Sólo existe la Ternura, Amor para el mundo entero? ¿Acaso también, no son dos Los remos de aquél Barquero Que en un mar de sentimientos Hizo nacer la semilla, Y que creciera en Sevilla Ésa Flor del Sufrimiento, Rosa que a merced del viento Se va deshojando sola Cuando un perfil de amapolas Se coló en su Pensamiento… Triana Eterna 189
  • 190.
    Santiago Martín Moreno ACROSTICO Silencioen Oro es tu Pena; Oración, Nardo y Sudario; Lección que ante su Calvario Entregó tu Gracia Plena, Deliciosa y Nazarena Alma de Amor Solidario De aquel Cáliz de Azucena. Triana Eterna 190
  • 191.
    Santiago Martín Moreno SOLEDAD Solacon tu soledad, Como Rosa de fragancias Entre todas las hermosas Eres Reina Inmaculada. En Ti, el llanto se hizo flor, Y la flor que se hizo lágrima, Fue lágrima en su dolor Y en su dolor una llama, Para encender desde aquí, Desde el Barrio de Triana, Cuanto de Fe y de Amor, De sentimiento y de Gracia Encierra tu pecho herido, Ese pecho de alabanzas La tarde del Viernes Santo Cuando el Sol mima tu saya. Y al verte así, Soledad, Triana Eterna 191
  • 192.
    Santiago Martín Moreno Porel Dolor traspasada, Mientras la brisa hecha canto Que con Dulzura te halaga, Va delante, silenciosa, Una cruz que te acompaña, Pero que no puede verte Porque Tú vas rezagada. Debajo del antifaz, Como la cárcel del alma, Como un tañir de luceros, Como un rocío de aguas, Un tremular de oración, Un temblor hecho plegaria… Qué nadie a su Soledad Intente de compararla Porque sólo la del Cielo En hermosura la iguala, Y porque fue el mismo Dios, Aquél que la modelara. De nuevo cantó la brisa A los pies de la Giralda, Mientras que arriba los sones Hechos dulces de campanas, Como la Miel de tus ojos Haciendo llanto en tu cara. Es una tarde de Abríl, Triana Eterna 192
  • 193.
    Santiago Martín Moreno Sinalba, sin madrugada, Como la ilusión de un sueño Vestido de espumas blancas; Como bandeja de Sol, Brillos de Oro y de Plata, Para llevar a la Flor Más que nunca deshojada. De nuevo un canto en el aire; Es la brisa que no para… Que te mira, que te sigue, Que te besa, que te llama, Que te dice que eres Rosa Del Jardín de la Elegancia, Y que pasas como Estrella Fugaz de noche estrellada. La Saeta se hizo llanto, Y el llanto se hizo agua, Porque en tu Pena se ahogan Hasta las tiernas palabras Que nacen del corazón Viniéndose a la garganta; Para decirte: Te quiero. Rosa de Amor, delicada, Jardinera de los cielos, Y en Sevilla, Soberana. Triana Eterna 193
  • 194.
    Santiago Martín Moreno Soledaddel alma mía, Lluvia de Amor que en el alma Haces crecer la alegría De esta tierra Sevillana, Por eso, a Ti, Soledad, Cuando te miro a la cara Y veo en tus pupilas Tu más hermosa mirada, No sé que traigo por dentro Cuando vuelvo “pa” Triana. Triana Eterna 194
  • 195.
    Santiago Martín Moreno TRIANA CANTAA LOS HOMBRES Mi amigo… Triana Eterna 195
  • 196.
    Santiago Martín Moreno Viernesde Oro en Triana, Como símbolo de ausencia, Como el silencio que clama Lo ausente de su presencia En la Plaza esta mañana, Cuando vestida de Grana La Naranja con su esencia Me ve pasar y me llama… Preguntas con insistencia Por allí se desparraman: ¿Dónde está Armando Gutiérrez, Que está pasando, que pasa Que llevo ya un mes sin verle? De mi corazón emana Un llanto de insuficiencia… ¿Cómo decirle a esa dama, Producto de la Inocencia, Que Armando dejó Triana Por culpa de la impotencia Ante la torpe “Guadaña”? Me falta el aire, la ciencia, El valor y hasta las ganas, Triana Eterna 196
  • 197.
    Santiago Martín Moreno Porqueveo la vehemencia Que en el aire se derrama Con tan sutil insistencia… ¿Dónde está Armando Gutiérrez, Dónde ése “Juan de Triana” Que llevo ya un mes sin verle? Un nudo como la Grama, Hecho con su menudencia, A esta condición humana Le aprisionó la conciencia, Y buscando en la mañana Y entre todas sus cadencias Dejé el “Mercao” de Triana Y aquella hermosa vivencia. …Juan Acróstico Al escaparte silente Rapsoda del Arrabal Triana Eterna 197
  • 198.
    Santiago Martín Moreno Mudaquedose tu gente, Anquilosado el pensar, Negando que de repente Desandaras el caminar Olvidando tú presente. Guadalquivir, dime amigo… Un Poeta de gran fama, Trianero y bien nacido, Ilústrame esta mañana… En ti ¿calló sin sentido Recordando a su Triana? Recuerdo que vino herido, Estalló como la Grama, Zaleó y quedó dormido. MI VECINO… Acróstico Juventud preñada de Universal Poesía; Triana Eterna 198
  • 199.
    Santiago Martín Moreno Albade un pensamiento Nervioso e inquieto. Siervo del verso Ingrávido e intenso En la cuna de Triana, Rebelde y soñador, Regio y humilde Al decir de los vientos. FUERZA… Acróstico Fortaleza es el sonido En mil ondas sobre el río Darro. Sacromonte gitano. Embrujo, sentimiento, llanto Roto, y corazón deshecho, Inflamado por todo Cuanto sentías, veías y Oías en el fondo de tú gente. Granada, Alambra de ensueños; Albaicín, Generalife Triana Eterna 199
  • 200.
    Santiago Martín Moreno Rajándoselas venas en la tarde, Cuando las soledades te hicieron Ignorar la traición de los hombres, A ti, imagen de pasión abierta. Luna veo de “Pena Negra”, Odiando el momento Regado por tu sangre, Cuando el luto por Nijar Aborreciendo cabalga… INTENSIDAD… Acróstico Andador de caminos Nacidos para ser cantados. Torturas y angustias Ondeando como bandera Noble y gloriosa, al amor Intenso de la intensa Obsesión por regalar culturas. Mi corazón se rompe, Triana Eterna 200
  • 201.
    Santiago Martín Moreno Ahora,cuando ando esos caminos; Cuando siento tu vida, Hacienda sin voz, sin aire, Anhelo el sutil y maravilloso Despertar que nos regrese del Ocaso la ternura de tus versos. SINTIENDO… Acróstico Río al Mediterráneo Ancho de una Poesía Fértil de sentimientos Anclados en la arena y Espumas de transparente Luz, claridad sureña… ¡Ay! Marinero en tierra; Lamento nostálgico de mares y Barquillas de sal En el fondo de tu alma. Reloj del pensamiento, y Triana Eterna 201
  • 202.
    Santiago Martín Moreno Taumaturgodel verso Intenso como la brisa. REVIVIR… Acróstico Vertiste al Guadalquivir Inmenso de la Poesía Conceptos sobre el verso Exquisitos, maravillosos, y Nutrientes para las almas Tristes, abandonadas, y Encerradas en si mismas. Apasionada fiebre verbal; Licencia de tu corazón, y Épocas de melancolía Infinita, largas como el Xingu, hicieron posible tu Amorosa entrega, tan Natural como el tiempo de Distanciamiento vivido, Religiosidad; acentuado sentido y Esperanza como nueva perspectiva. Triana Eterna 202
  • 203.
    Santiago Martín Moreno PARAEL FINAL… Dios te Salve TRIANA, Llena eres de Gracia, Y el Señor sea contigo Por esquinas de cal Blanca. Amén. Acabé este libro durante los días “señalaitos” de Santiago Triana Eterna 203
  • 204.
    Santiago Martín Moreno ySant´Ana del año 1992. Triana Eterna 204