El documento discute varios temas relacionados con la identidad, incluyendo las circunstancias sociales que afectan la formación de la identidad en los adolescentes, la capacidad de Judas Iscariote de asumir la culpa, y la postura de la Iglesia sobre la importancia de la identidad divina y el amor de Dios. La Iglesia propone que la persona encuentre la identidad de Cristo para tener una personalidad auténtica y felicidad duradera.