Chóvar ha estado habitado desde la Edad de Bronce. Aunque su núcleo actual data de la época musulmana, cuando se construyó una torre defensiva. Tras la reconquista, perteneció a varias familias nobles hasta el siglo XVI. La expulsión de los moriscos en 1609 causó su declive, aunque se repobló en el siglo XIX gracias a la minería. Hoy su economía depende de la agricultura, la extracción de corcho y agua embotellada.