El Espacio Económico Europeo (EEE) se creó en 1994 para ampliar el mercado único europeo a los países de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), estableciendo las cuatro libertades fundamentales: libre circulación de mercancías, servicios, capitales y personas entre los Estados miembros de la Unión Europea y los de la AELC. El EEE cubre actualmente a 31 países e integra un mercado de 380 millones de habitantes.