Las vacunas se utilizan para reforzar el sistema inmunitario y prevenir enfermedades graves y potencialmente mortales. Funcionan exponiendo al cuerpo a una pequeña cantidad de virus o bacterias debilitados para que el sistema inmunitario aprenda a reconocer y atacar la infección. Existen cuatro tipos de vacunas y es importante vacunarse según el calendario recomendado para protegerse contra muchas enfermedades que solían ser comunes como el tétanos, la difteria y el sarampión.