Los valores religiosos son aquellos principios y conductas adoptadas según las enseñanzas de una religión. Se transmiten a través de los textos sagrados y de generación en generación, más que por la sociedad. Incluyen valores como el respeto, la honestidad y actuar sin dañar a otros. Aunque no es necesario ser devoto para seguir estos valores, ayudan a las personas a comportarse de manera compasiva, caritativa y bondadosa.