Los valores espirituales son principios como la equidad, tolerancia, templanza, constancia, honradez y humildad que permiten a los individuos mantener una relación con deidades a través de la creencia y la práctica. Estos valores espirituales desarrollan al hombre a lo largo de su vida y pueden influir en sus valores morales. Se dividen en conceptos como el respeto, la bondad, el amor, la sinceridad y la fe.