El documento resume los argumentos a favor de la ley que aumentaba los haberes jubilatorios al 82% del salario mínimo, vital y móvil, la cual fue vetada por la presidenta. Señala que el veto fue un acto de injusticia, ya que dejó a casi 5 millones de beneficiarios con una reducción del 37% en sus haberes. Además, explica que la ANSES tiene recursos suficientes para financiar el aumento y que este no pondría en riesgo la sustentabilidad del sistema. Por último, afirma que el debate no es prevision