Ubicación geográfica y acceso a Noheda
El yacimiento arqueológico de Noheda se sitúa a 500 m al noroeste de la localidad
del mismo nombre, pedanía del Villar de Domingo García, ubicado junto a la
carretera N-320, dista 18 km de la ciudad de Cuenca. Se accede al mismo
desviándose a la altura del pk 175,5 de la citada carretera en el paso que conunica
ésta con la aldea de Noheda.
Encuadre arqueológico y objetivo del estudio
Declarado Bien de Interés Cultural en 2012, principalmente por los mosaicos
descubiertos en él, no es solo la etapa tardoantigua la que cuenta con evidencias
antrópicas –si bien es la mejor documentada– ya que las investigaciones realizadas
en los últimos años han puesto de manifiesto que bajo la villa romana
bajoimperial, resulta probada la existencia de estructuras arqueológicas
adscribibles a etapas precedentes. Además los análisis territoriales efectuados en
su entorno inmediato, denotan una intensa actividad humana en estas tierras,
evidenciando poblamiento desde época protohistórica hasta la alta Edad Media
de manera ininterrumpida.
Hasta el momento son tres las áreas exhumadas de la villa, algunas estructuras
pertenecientes a la pars rustica (Sector III) del complejo rural, así como una parte
de la pars urbana, integrada por algunas dependencias del balneum (Sector II) y
algunas estancias del edificio residencial (Sector I).
Este último está compuesto por varias dependencias de holgadas dimensiones
entre las que destaca la denominada Sala Triabsidada, no sólo por sus imponentes
dimensiones -de 290,64 m2
, y sus extraordinarios pavimentos, sino también por
su compleja articulación arquitectónica y su cuidada decoración parietal
compuesta por un zócalo de placas de mármol y un alzado de pintura mural.
Es en esta estancia donde se halla un excepcional mosaico con unas dimensiones
conservadas de 231,62 m2
, realizado en su mayor parte con opus vermiculatum
de una variadísima gama cromática, utilizándose para determinados colores piezas
de pasta vítrea en multitud de tonos e incluso doradas.
La morfología ornamental de este pavimento se compone de una orla vegetal
que delimita a una amplia zona central dividida en seis paneles con escenas de
temática mitológica y alegórica, que presentan un carácter unitario, donde se
abigarran profusamente las figuras, aglutinándose en grupos escénicos con
personajes en los que destaca el cuidado estudio anatómico del cuerpo humano,
el dinamismo de las figuras en movimiento, la expresividad de los personajes y sus
grandes dimensiones, ya que algunos superan el tamaño natural.
Por múltiples razones, el mosaico de Noheda es excepcional y no se conoce en el
territorio de Hispania ningún otro pavimento figurativo con estas dimensiones.
Además, resulta complicado encontrar otros ejemplares musivarios en todo el
Imperio con características análogas a éste, es decir, que cuenten con su gran
profusión iconográfica y tan compleja y variada composición. A todo esto se
suma, el excelente estado de conservación, habiendo perdido sólo una pequeña
parte de su superficie, que en modo alguno afecta a la interpretación global de
las escenas.
Las posibles fuentes de abastecimiento de agua de la villa romana constituyen un
importante interrogante, que ha sido abordado por el Instituto Geológico y
Minero de España (IGME) y la Excma. Diputación de Cuenca en el marco del
Convenio específico de colaboración, 2012-2014, suscrito por ambos organismos
para el conocimiento hidrogeológico. En este se decidió complementar las
investigaciones arqueológicas del yacimiento con el estudio del medio físico en el
que se encuadra; así el estudio de la geología de los terrenos en los que queda
localizado el yacimiento y la interpretación hidrogeológica de los mismos,
pretenden determinar si es posible su abastecimiento con aguas subterráneas.
Geología
El área analizada, donde se ubica el yacimiento arqueológico, se sitúa en la parte
occidental de la Cordillera Ibérica, en la zona oriental de la Depresión Intermedia.
Partiendo de la cartografía y estudios asociados realizados por el IGME en la hoja
586 (Gascueña), del mapa geológico nacional a escala 1:50000, en cuyo extremo
sureste se sitúa, se han realizado diversos itinerarios de campo con el fin de
elaborar una cartografía geológica de detalle, base para evaluar sus posibilidades
como acuífero. Se han realizado perfiles tipo, cartografiado capas y unidades y
establecido puntos de control, reseñados en el mapa geológico, para determinar
las características de las formaciones y conjuntos litológicos. Estos son:
Mesozoico: Aflora en el tercio oriental de la hoja de Gascueña constituyendo la
Sierra de Bascuñana, alineación montañosa de dirección NNO-SSE. La Formación
(Fm.) Brechas dolomíticas de Cuenca [10] son del Cretácico superior (Coniaciense-
Campaniense) y están constituidas por una sucesión de brechas dolomíticas
recristalizadas a veces oquerosas, con intercalaciones de margas.
Terciario-Cretácico: En las cercanías de Noheda, al sureste y situadas
estratigráficamente por encima de [10], afloran de forma extensa los materiales
de la Fm. Margas, arcillas, yesos y dolomías de Villaba de la Sierra [11], de edad
Campaniense superior-Eoceno medio, que se constituyen en la base de margas
y arcillas verdes y rojizas seguido de niveles de yesos nodulosos y dolomíticos,
todo ello en sucesión de capas y bancos regulares, para terminar a techo de la
unidad con margas y arcillas versicolores con niveles calcáreo-dolomíticos.
Terciario. Paleógeno Inferior: La unidad Areniscas silíceas blancas y rosadas,
conglomerados y lutitas [12], se sitúa por encima de los materiales del Cretácico
de forma discordante. Su espesor es constante y homogéneo. La componen
capas y estratos de orden decimétrico en sucesión deposicional de relevo de
gravas en la base, arenas y areniscas en el centro y lutitas o arcillas a techo, con
presencia en la parte alta de algunos niveles calcáreos de aspecto travertínico de
hasta 0,5 m.
Las areniscas siliceas y conglomerados cuarcíticos [13], se presentan en cuerpos
con geometría de canales, de gran extensión lateral e intercalados en [12].
Terciario. Paleógeno-Neógeno: Sobre el Paleógeno inferior y en discordancia
angular y erosiva, se sitúa la unidad Conglomerados mixtos, arenas y arcillas [14].
Se constituye, desde su base, por unos 20 m de arcillas marrones con
intercalaciones arenosas de grano fino con algún nivel de areniscas canalizadas y
gravas. El resto, hasta completar varios cientos de metros de potencia, son
areniscas y conglomerados. Las areniscas presentan bases erosivas y
estratificaciones cruzadas.
Por encima, formando los resaltes al norte del yacimiento, se dispone un conjunto
de estratos de facies canalizadas que se constituyen de conglomerados
poligénicos con cantos de hasta 30 cm de diámetro, heterométricos, redondeados
y subangulosos y cuya composición dominante son calizas y dolomías. Su matriz
arenosa es escasa, al igual que el cemento, que en este caso es calcáreo. Los
techos de las secuencias incluyen nodulizaciones de carbonatos y algún
paleosuelo.
Cuaternario. Holoceno-Actual: Las unidades presentes son:
Terraza aluvial [27]: Su edad es holocena, sobresaliendo por encima del cauce ac-
tual del arroyo del Tejar. Se trata de un pequeño depósito de material de acarreo
abandonado lateralmente al encajarse el cauce del arroyo más profundamente. Está
constituido por arenas, arcillas y limos con pasadas de cantos poligénicos poco tra-
bajados, todo ello ligeramente consolidado, su potencia media no supera los 1,5 m.
Coluvión [27]: Se trata del depósito de materiales procedentes de la caída y
arrastre del material que se desprende de la unidad [14] y que rellena el ángulo
generado entre el relieve y el valle. Lo conforman mayoritariamente arenas
arcillosas con cantos y bolos redondeados procedentes de los conglomerados;
apenas se encuentra consolidado y su espesor medio no supera 1 m.
Glacis [27]: Son depósitos de arcillas y arenas con cantos, de poco desarrollo (de
espesor algo superior a 1 m), que se disponen en las superficies con suaves
pendientes; son los materiales que recubren la unidad [12] al este del yacimiento;
ganan entidad y cuerpo en zonas algo más deprimidas pero en general son
depósitos de escasa potencia.
Fondo de Valle [28]: Del proceso resultante de la erosión y transporte de la
escorrentía superficial se ha ido sedimentando en el cauce del arroyo del Tejar
una serie de depósitos de arenas, gravas y arcillas con materia orgánica que
tapizan el fondo del valle. Descansan discordantes sobre el resto de unidades que
hacen las veces de sustrato rocoso, [14], [12], [11] y [10]. Alcanza potencias de 3
m en la salida del valle.
21
20
19
D
C
B
A
7
6
8
1
2
3
4
5
9
23
24
33
30
26
16
32
30
17
11
1213
25
10
Bancos de conglomerados mixtos y paquetes de areniscas, Fm.
conglomerados mixtos, arenas y arcillas del Paleógeno-Neógeno [14].
Punto de control nº 8.
Detalle de los conglomerados que conforman la Fm. Conglomerados mix-
tos arenas y arcillas del Paleógeno-Neógeno [14]. Punto de control nº 7.
Vista desde el oeste de la villa romana, en primer término, el Arroyo del
Tejar y depósitos de fondo de valle. [28].
Afloramiento de la Fm. Brechas dolomíticas de Cuenca [10]. Punto de con-
trol nº 32.
Detalle de las excavaciones en las termas en el que se puede observar la
roca de la unidad [12], areniscas silíceas sobre las que se asienta la villa ro-
mana.
Areniscas silíceas blancas y lutitas del subsistema del Paleógeno inferior
[12]. Puede apreciarse el bajo buzamiento de los estratos. Punto de control
nº 17.
Fragmento removilizado de las brechas dolomíticas de Cuenca [10] locali-
zado junto al único afloramiento de la formación. Punto de control nº 32.
Aspecto de los depósitos de coluvión [27] por encima de la villa romana.
Punto de control nº 9.
Coluvión: arenas arcillosas con cantos
Glacis: arcillas y arenas con cantos
Terraza: arenas, arcillas y limos con cantos
Fondo de valle: arenas, gravas y arcillas
Conglomerados mixtos, arenas y arcillas
Cuaternario. Holoceno
LEYENDA SIMBOLOGÍA
Terciario. Paleógeno-Neógeno
Terciario. Paleógeno Inferior
Terciario - Cretácico
Mesozoico. Cretácico superior
28
14
Arenisca silíceas y conglomerados cuarcíticos
(facies canalizadas)
Villa romana
Noheda
Contacto normal o concordante
Contacto discordante
Contacto discordante entre formaciones
Dirección y cantidad de buzamiento
Punto de control
Punto de interés
Sondeo
Manantial
Zona húmeda
Perfil
Areniscas silíceas blancas y rosadas,
conglomerados y lutitas
13
12
Fm. Margas, arcillas, yesos y dolomías de
Villalba de la Sierra
11
Fm. Brechas dolomíticas de Cuenca10
27
MAPA GEOLÓGICO
© Instituto Geológico y Minero de España (IGME) copia gratuita personal free copy http://www.igme.es/Publicaciones/default.htm
http://igmepublicaciones.blogspot.com.es/
Geomorfología y tectónica
El yacimiento arqueológico se sitúa en una superficie de dirección E-O de muy
suave relieve N-S, con descenso desde los 988 m hasta los 975 m
aproximadamente. Al norte de dicha plataforma la orografía asciende
rápidamente hasta cotas de unos 1.065 m; por contra, al sur, la morfología plana
del valle apenas desciende hasta los 970 m.
Hasta alcanzar las formas actuales del entorno del yacimiento cabe resaltar su
historia geológica. Tras depositarse los materiales de las formaciones [10] y [11],
de carácter netamente marino y litoral, se produce un paso hacía medios
continentales, por la elevación tectónica de las primeras deformaciones alpinas,
comenzando a depositarse materiales en contacto paraconcordante. Son
materiales netamente continentales formados en ambientes fluviales y/o fluvio
lacustres del Paleógeno inferior [12] y [13]. Los distintos impulsos tectónicos
generan una nueva discordancia entre estos materiales continentales y los
siguientes del Oligoceno-Mioceno inferior [14]. A continuación el relieve formado
tiende a ir rellenándose, siendo posteriormente el encajamiento de la red fluvial
hasta la actualidad la que modela el paisaje.
Ha sido la deformación tectónica alpina, con plegamiento, fracturación y
levantamiento, la que ha expuesto a las distintas formaciones a la erosión,
produciéndose ésta de forma diferencial. Los arroyos reflejan con sus direcciones
de incisión, las líneas de fractura SE-NO y NE-SO que a su vez responden al
plegamiento y cabalgamiento del sustrato cretácico. El distinto comportamiento
respecto de la deformación, como la resistencia a la erosión de las litologías, han
generado el valle plano dándole dicho aspecto al haber sido desmantelada la
unidad [12], poco competente en relación a la “dureza” o resistencia a ser
desmontada de la unidad [14]. Hay formas de acumulación por gravedad, al pie
del relieve principal, que han dado lugar a una cortina de materiales de coluvión
en el contacto entre [14] y [12].
Acuíferos en el entorno del yacimiento
El área de estudio se localiza íntegramente en la cuenca del Júcar, muy cerca del
límite con la del Tajo, ubicada al N y NO de la misma, siendo los arroyos cercanos
al yacimiento tributarios al de Bascuñana.
En el análisis hidrogeológico de la zona, donde se ubica el yacimiento romano de
Noheda, se han identificado posibles acuíferos en el Terciario y Cuaternario
(acuíferos I y II) y en los materiales del Cretácico (acuífero III). Los primeros
presentan no obstante poco interés debido a: su geometría (extensión y potencia
de los materiales); disposición estructural (con poca capacidad de almacenar
agua); y sus parámetros hidrodinámicos.
El posible acuífero (I), de carácter netamente local, al norte de la Villa romana, y
que en parte la ha soterrado, se conforma del conjunto de los materiales
coluvionares, permeables, y los paquetes de conglomerados mixtos, arenas y
arcillas de la unidad [14]. Actuaría como un acuífero libre de carácter estacional,
sí bien en los trabajos de campo efectuados no se ha observado ningún indicio de
descarga actual. La recarga procedería de la infiltración de la precipitación en el
cercano relieve, el cual posee además una permeabilidad baja. Sería por tanto
muy restringido en relación a su posible uso. No obstante, las líneas de flujo del
agua atravesarían el coluvión de norte a sur en busca del punto bajo que supone
el arroyo del Tejar, con surgencia de agua y/o humedades en la superficie de
excavación de la villa.
El acuífero (II), del arroyo del Tejar, de carácter igualmente local, engloba todos los
materiales de fondo de valle y adyacentes de carácter detrítico, esto es, glacis y
terraza abandonada [27] y depósitos aluviales [28], que muestran alta
permeabilidad, pero escaso valor como acuífero; dada igualmente su potencia y
limitada extensión, ubicándose sobre los materiales [12], sin potencial como
acuífero. El glacis, de escasa potencia, solo proporcionaría una ligera escorrentía
superficial y subsuperficial hacia el arroyo del Tejar. Por su parte los depósitos [28],
con una potencia máxima de tres metros en su zona más baja, tienen una escasa
capacidad de almacenamiento quedando por tanto agotado el aporte de este
acuífero, de muy escaso interés, al inicio del periodo estival, periodo en el cual el
arroyo del Tejar que drena estos materiales está seco.
Por el contario, los materiales mesozoicos del Cretácico, en el área de estudio
tienen una permeabilidad alta por fisuración y karstificación y constituyen el
principal acuífero potencial, acuífero III, de tipo regional. Sus aportes tendrían
como zona de recarga la cercana Sierra de Bascuñana o sus estribaciones.
Funciona a través de las brechas dolomíticas cretácicas [10], con alta
permeabilidad. Las líneas de flujo del agua en este caso se dispondrían de NNE a
SSO, a favor de las directrices que conforman los pliegues y fallas estructurales.
El punto denominado “A”, en el mapa hidrogeológico, constituye la surgencia
actual del acuífero cretácico. Por su parte el manantial de Noheda, que ha actuado
como recurso hídrico permanente, así como el pozo y sondeo de 20 m de
profundidad, junto al mismo, captan principalmente también dicho acuífero,
descartándose los aportes de otros materiales por su disposición y escasa entidad
para proporcionar los caudales estables existentes.
En época romana el acuífero III sería la principal fuente de suministro de agua a
la villa y sus instalaciones. Se captaría probablemente en los puntos “B” y “C”,
indicados en el mapa hidrogeológico, alineándose con la capa aflorante o
subaflorante de brechas dolomíticas de la unidad [10], como surgencia natural,
si el nivel freático estaba a mayor cota que el actual, si bien existe cierta
incertidumbre al determinar las posibles variaciones en el régimen climático y
pluviométrico, que podrían modificar los niveles sugeridos de surgencia de los
manantiales, o mediante una excavación muy somera en dichas zonas.
Se ha señalado en el mapa hidrogeológico el punto “D” como lugar significativo.
En dicho punto se han localizado algunos fragmentos sueltos de roca dolomítica,
unidad [10]. De igual forma, a lo largo de la intersección del camino superior que
circunda el yacimiento por el norte (puntos nº 2, 10, 12 y 23 del mapa geológico),
se han situado otros bloques y rocas, de iguales características, que podrían
marcar una posible traza de canalizaciones. Estas, en época romana, permitirían
llevar agua captada en “C” como surgencia natural, o mediante una captación
muy somera excavada, hasta la villa y las termas del yacimiento. Igualmente desde
“B”, pasando por el punto nº 1 del mapa geológico, harían la misma función.
Aunque el recubrimiento de los campos es de poca potencia, el laboreo histórico
puede haber dejado (en el mejor de los casos) soterradas las traídas de agua, o
bien haberlas destruido al limpiar de restos los mismos.
En resumen, los datos analizados apuntan a que en la época de ocupación del
asentamiento, el agua se captaba del acuífero cretácico III en los puntos “B” y
“C”, como surgencia natural o mediante una excavación muy somera,
dependiendo de la cota del nivel freático en esa época, y desde allí eran conducida
por canalizaciones hasta el yacimiento, para su uso como soporte del
abastecimiento del edificio residencial y las termas.
Bibliografía
IGME, 2013. Estudio geológico e hidrogeológico del yacimiento arqueológico de Noheda
(Villar de Domingo García, Cuenca). Convenio específico de colaboración entre la
Excma. Diputación de Cuenca y el Instituto Geológico y Minero de España para el
conocimiento hidrogeológico, años 2012-2014.
IGME, 1998. Mapa Geológico de España, Escala 1: 50.000 Gascueña (586).
POSIBILIDADES DE
ABASTECIMIENTO CON AGUAS
SUBTERRANEAS DE LA VILLA
ROMANA DE NOHEDAY
CARACTERÍSTICAS
GEOLÓGICAS DE SU ENTORNO
POSIBILIDADES DE
ABASTECIMIENTO CON AGUAS
SUBTERRANEAS DE LA VILLA
ROMANA DE NOHEDAY
CARACTERÍSTICAS
GEOLÓGICAS DE SU ENTORNO
Esta guía se ha realizado dentro del Convenio
específico de colaboración entre la Excma. Diputación
de Cuenca y el Instituto Geológico y Minero de España
para el conocimiento hidrogeológico, años 2012-2014.
Equipo de trabajo:
Carlos Martínez Navarrete (IGME)
Miguel Mejias Moreno (IGME)
Pedro Pablo Goicoechea García
Miguel Ángel Valero Tévar. UNED. Centro Asociado de Cuenca
©
INSTITUTO GEOLÓGICO Y MINERO DE ESPAÑA
c/ Ríos Rosas, 23, 28003 Madrid
Tel.: +34 91 349 57 00.
Fax: +34 91 442 62 16
http://www.igme.es/
Depósito Legal: M-28854-2014
NIPO: 728-14-017-5
Vista desde las termas hacia el noreste, donde se localiza el punto "D",
visualizándose, línea discontinua, la "posible" traza de la conducción
de aguas.
Vista desde el (noreste) del punto "D" y localización de la villa ro-
mana. En el margen derecho, con línea discontinua, "posible" traza de
la conducción de aguas.
Situacion del punto "B" (zona vegetada) siendo posiblemente dicho
lugar el sitio de surgencia del agua en tiempos romanos.
Aspecto actual de la fuente de Noheda. En la caseta se localiza un son-
deo de 5 m y tras la misma otro de 20 m de profundidad.
(I)
(II)
(III)
100m
N
CN-320Cuenca-G
uadalajara
ArroyodelTejar
D
C
B
N
975
980
I’I’
II
A
MAPA HIDROGEOLÓGICO
LEYENDA
Acuífero
Sentido del flujo
Flujo subsuperficial
Flujo subterráneo
Fuente de Noheda
Manantial
Curvas de nivel
Puntos de interés
Villa romana
Perfil
SIMBOLOGÍA
Contacto discordante erosivo
Falla
Superficies de depósito cuaternarias
Surgencia (punto A)
1050
1020
990
960
Conglomerados poligénicos, arenas y arcillas
Coluvión
Areniscas silíceas, conglomerados y lutitas
Aluvial
Arroyo del Tejar Brechas dolomíticas de Cuenca
Areniscas silíceas y conglomerados
cuarcíticos
Margas, arcillas, yesos y dolomíasVilla Romana Noheda
0 100 200 300 400 500 600 700
Distancia en metros
Cotaenmetros
12
14
10
13
11
Ac I
Ac II
Ac III
I - I’
I I’
© Instituto Geológico y Minero de España (IGME) copia gratuita personal free copy http://www.igme.es/Publicaciones/default.htm
http://igmepublicaciones.blogspot.com.es/

Villa Romana de Noheda

  • 1.
    Ubicación geográfica yacceso a Noheda El yacimiento arqueológico de Noheda se sitúa a 500 m al noroeste de la localidad del mismo nombre, pedanía del Villar de Domingo García, ubicado junto a la carretera N-320, dista 18 km de la ciudad de Cuenca. Se accede al mismo desviándose a la altura del pk 175,5 de la citada carretera en el paso que conunica ésta con la aldea de Noheda. Encuadre arqueológico y objetivo del estudio Declarado Bien de Interés Cultural en 2012, principalmente por los mosaicos descubiertos en él, no es solo la etapa tardoantigua la que cuenta con evidencias antrópicas –si bien es la mejor documentada– ya que las investigaciones realizadas en los últimos años han puesto de manifiesto que bajo la villa romana bajoimperial, resulta probada la existencia de estructuras arqueológicas adscribibles a etapas precedentes. Además los análisis territoriales efectuados en su entorno inmediato, denotan una intensa actividad humana en estas tierras, evidenciando poblamiento desde época protohistórica hasta la alta Edad Media de manera ininterrumpida. Hasta el momento son tres las áreas exhumadas de la villa, algunas estructuras pertenecientes a la pars rustica (Sector III) del complejo rural, así como una parte de la pars urbana, integrada por algunas dependencias del balneum (Sector II) y algunas estancias del edificio residencial (Sector I). Este último está compuesto por varias dependencias de holgadas dimensiones entre las que destaca la denominada Sala Triabsidada, no sólo por sus imponentes dimensiones -de 290,64 m2 , y sus extraordinarios pavimentos, sino también por su compleja articulación arquitectónica y su cuidada decoración parietal compuesta por un zócalo de placas de mármol y un alzado de pintura mural. Es en esta estancia donde se halla un excepcional mosaico con unas dimensiones conservadas de 231,62 m2 , realizado en su mayor parte con opus vermiculatum de una variadísima gama cromática, utilizándose para determinados colores piezas de pasta vítrea en multitud de tonos e incluso doradas. La morfología ornamental de este pavimento se compone de una orla vegetal que delimita a una amplia zona central dividida en seis paneles con escenas de temática mitológica y alegórica, que presentan un carácter unitario, donde se abigarran profusamente las figuras, aglutinándose en grupos escénicos con personajes en los que destaca el cuidado estudio anatómico del cuerpo humano, el dinamismo de las figuras en movimiento, la expresividad de los personajes y sus grandes dimensiones, ya que algunos superan el tamaño natural. Por múltiples razones, el mosaico de Noheda es excepcional y no se conoce en el territorio de Hispania ningún otro pavimento figurativo con estas dimensiones. Además, resulta complicado encontrar otros ejemplares musivarios en todo el Imperio con características análogas a éste, es decir, que cuenten con su gran profusión iconográfica y tan compleja y variada composición. A todo esto se suma, el excelente estado de conservación, habiendo perdido sólo una pequeña parte de su superficie, que en modo alguno afecta a la interpretación global de las escenas. Las posibles fuentes de abastecimiento de agua de la villa romana constituyen un importante interrogante, que ha sido abordado por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y la Excma. Diputación de Cuenca en el marco del Convenio específico de colaboración, 2012-2014, suscrito por ambos organismos para el conocimiento hidrogeológico. En este se decidió complementar las investigaciones arqueológicas del yacimiento con el estudio del medio físico en el que se encuadra; así el estudio de la geología de los terrenos en los que queda localizado el yacimiento y la interpretación hidrogeológica de los mismos, pretenden determinar si es posible su abastecimiento con aguas subterráneas. Geología El área analizada, donde se ubica el yacimiento arqueológico, se sitúa en la parte occidental de la Cordillera Ibérica, en la zona oriental de la Depresión Intermedia. Partiendo de la cartografía y estudios asociados realizados por el IGME en la hoja 586 (Gascueña), del mapa geológico nacional a escala 1:50000, en cuyo extremo sureste se sitúa, se han realizado diversos itinerarios de campo con el fin de elaborar una cartografía geológica de detalle, base para evaluar sus posibilidades como acuífero. Se han realizado perfiles tipo, cartografiado capas y unidades y establecido puntos de control, reseñados en el mapa geológico, para determinar las características de las formaciones y conjuntos litológicos. Estos son: Mesozoico: Aflora en el tercio oriental de la hoja de Gascueña constituyendo la Sierra de Bascuñana, alineación montañosa de dirección NNO-SSE. La Formación (Fm.) Brechas dolomíticas de Cuenca [10] son del Cretácico superior (Coniaciense- Campaniense) y están constituidas por una sucesión de brechas dolomíticas recristalizadas a veces oquerosas, con intercalaciones de margas. Terciario-Cretácico: En las cercanías de Noheda, al sureste y situadas estratigráficamente por encima de [10], afloran de forma extensa los materiales de la Fm. Margas, arcillas, yesos y dolomías de Villaba de la Sierra [11], de edad Campaniense superior-Eoceno medio, que se constituyen en la base de margas y arcillas verdes y rojizas seguido de niveles de yesos nodulosos y dolomíticos, todo ello en sucesión de capas y bancos regulares, para terminar a techo de la unidad con margas y arcillas versicolores con niveles calcáreo-dolomíticos. Terciario. Paleógeno Inferior: La unidad Areniscas silíceas blancas y rosadas, conglomerados y lutitas [12], se sitúa por encima de los materiales del Cretácico de forma discordante. Su espesor es constante y homogéneo. La componen capas y estratos de orden decimétrico en sucesión deposicional de relevo de gravas en la base, arenas y areniscas en el centro y lutitas o arcillas a techo, con presencia en la parte alta de algunos niveles calcáreos de aspecto travertínico de hasta 0,5 m. Las areniscas siliceas y conglomerados cuarcíticos [13], se presentan en cuerpos con geometría de canales, de gran extensión lateral e intercalados en [12]. Terciario. Paleógeno-Neógeno: Sobre el Paleógeno inferior y en discordancia angular y erosiva, se sitúa la unidad Conglomerados mixtos, arenas y arcillas [14]. Se constituye, desde su base, por unos 20 m de arcillas marrones con intercalaciones arenosas de grano fino con algún nivel de areniscas canalizadas y gravas. El resto, hasta completar varios cientos de metros de potencia, son areniscas y conglomerados. Las areniscas presentan bases erosivas y estratificaciones cruzadas. Por encima, formando los resaltes al norte del yacimiento, se dispone un conjunto de estratos de facies canalizadas que se constituyen de conglomerados poligénicos con cantos de hasta 30 cm de diámetro, heterométricos, redondeados y subangulosos y cuya composición dominante son calizas y dolomías. Su matriz arenosa es escasa, al igual que el cemento, que en este caso es calcáreo. Los techos de las secuencias incluyen nodulizaciones de carbonatos y algún paleosuelo. Cuaternario. Holoceno-Actual: Las unidades presentes son: Terraza aluvial [27]: Su edad es holocena, sobresaliendo por encima del cauce ac- tual del arroyo del Tejar. Se trata de un pequeño depósito de material de acarreo abandonado lateralmente al encajarse el cauce del arroyo más profundamente. Está constituido por arenas, arcillas y limos con pasadas de cantos poligénicos poco tra- bajados, todo ello ligeramente consolidado, su potencia media no supera los 1,5 m. Coluvión [27]: Se trata del depósito de materiales procedentes de la caída y arrastre del material que se desprende de la unidad [14] y que rellena el ángulo generado entre el relieve y el valle. Lo conforman mayoritariamente arenas arcillosas con cantos y bolos redondeados procedentes de los conglomerados; apenas se encuentra consolidado y su espesor medio no supera 1 m. Glacis [27]: Son depósitos de arcillas y arenas con cantos, de poco desarrollo (de espesor algo superior a 1 m), que se disponen en las superficies con suaves pendientes; son los materiales que recubren la unidad [12] al este del yacimiento; ganan entidad y cuerpo en zonas algo más deprimidas pero en general son depósitos de escasa potencia. Fondo de Valle [28]: Del proceso resultante de la erosión y transporte de la escorrentía superficial se ha ido sedimentando en el cauce del arroyo del Tejar una serie de depósitos de arenas, gravas y arcillas con materia orgánica que tapizan el fondo del valle. Descansan discordantes sobre el resto de unidades que hacen las veces de sustrato rocoso, [14], [12], [11] y [10]. Alcanza potencias de 3 m en la salida del valle. 21 20 19 D C B A 7 6 8 1 2 3 4 5 9 23 24 33 30 26 16 32 30 17 11 1213 25 10 Bancos de conglomerados mixtos y paquetes de areniscas, Fm. conglomerados mixtos, arenas y arcillas del Paleógeno-Neógeno [14]. Punto de control nº 8. Detalle de los conglomerados que conforman la Fm. Conglomerados mix- tos arenas y arcillas del Paleógeno-Neógeno [14]. Punto de control nº 7. Vista desde el oeste de la villa romana, en primer término, el Arroyo del Tejar y depósitos de fondo de valle. [28]. Afloramiento de la Fm. Brechas dolomíticas de Cuenca [10]. Punto de con- trol nº 32. Detalle de las excavaciones en las termas en el que se puede observar la roca de la unidad [12], areniscas silíceas sobre las que se asienta la villa ro- mana. Areniscas silíceas blancas y lutitas del subsistema del Paleógeno inferior [12]. Puede apreciarse el bajo buzamiento de los estratos. Punto de control nº 17. Fragmento removilizado de las brechas dolomíticas de Cuenca [10] locali- zado junto al único afloramiento de la formación. Punto de control nº 32. Aspecto de los depósitos de coluvión [27] por encima de la villa romana. Punto de control nº 9. Coluvión: arenas arcillosas con cantos Glacis: arcillas y arenas con cantos Terraza: arenas, arcillas y limos con cantos Fondo de valle: arenas, gravas y arcillas Conglomerados mixtos, arenas y arcillas Cuaternario. Holoceno LEYENDA SIMBOLOGÍA Terciario. Paleógeno-Neógeno Terciario. Paleógeno Inferior Terciario - Cretácico Mesozoico. Cretácico superior 28 14 Arenisca silíceas y conglomerados cuarcíticos (facies canalizadas) Villa romana Noheda Contacto normal o concordante Contacto discordante Contacto discordante entre formaciones Dirección y cantidad de buzamiento Punto de control Punto de interés Sondeo Manantial Zona húmeda Perfil Areniscas silíceas blancas y rosadas, conglomerados y lutitas 13 12 Fm. Margas, arcillas, yesos y dolomías de Villalba de la Sierra 11 Fm. Brechas dolomíticas de Cuenca10 27 MAPA GEOLÓGICO © Instituto Geológico y Minero de España (IGME) copia gratuita personal free copy http://www.igme.es/Publicaciones/default.htm http://igmepublicaciones.blogspot.com.es/
  • 2.
    Geomorfología y tectónica Elyacimiento arqueológico se sitúa en una superficie de dirección E-O de muy suave relieve N-S, con descenso desde los 988 m hasta los 975 m aproximadamente. Al norte de dicha plataforma la orografía asciende rápidamente hasta cotas de unos 1.065 m; por contra, al sur, la morfología plana del valle apenas desciende hasta los 970 m. Hasta alcanzar las formas actuales del entorno del yacimiento cabe resaltar su historia geológica. Tras depositarse los materiales de las formaciones [10] y [11], de carácter netamente marino y litoral, se produce un paso hacía medios continentales, por la elevación tectónica de las primeras deformaciones alpinas, comenzando a depositarse materiales en contacto paraconcordante. Son materiales netamente continentales formados en ambientes fluviales y/o fluvio lacustres del Paleógeno inferior [12] y [13]. Los distintos impulsos tectónicos generan una nueva discordancia entre estos materiales continentales y los siguientes del Oligoceno-Mioceno inferior [14]. A continuación el relieve formado tiende a ir rellenándose, siendo posteriormente el encajamiento de la red fluvial hasta la actualidad la que modela el paisaje. Ha sido la deformación tectónica alpina, con plegamiento, fracturación y levantamiento, la que ha expuesto a las distintas formaciones a la erosión, produciéndose ésta de forma diferencial. Los arroyos reflejan con sus direcciones de incisión, las líneas de fractura SE-NO y NE-SO que a su vez responden al plegamiento y cabalgamiento del sustrato cretácico. El distinto comportamiento respecto de la deformación, como la resistencia a la erosión de las litologías, han generado el valle plano dándole dicho aspecto al haber sido desmantelada la unidad [12], poco competente en relación a la “dureza” o resistencia a ser desmontada de la unidad [14]. Hay formas de acumulación por gravedad, al pie del relieve principal, que han dado lugar a una cortina de materiales de coluvión en el contacto entre [14] y [12]. Acuíferos en el entorno del yacimiento El área de estudio se localiza íntegramente en la cuenca del Júcar, muy cerca del límite con la del Tajo, ubicada al N y NO de la misma, siendo los arroyos cercanos al yacimiento tributarios al de Bascuñana. En el análisis hidrogeológico de la zona, donde se ubica el yacimiento romano de Noheda, se han identificado posibles acuíferos en el Terciario y Cuaternario (acuíferos I y II) y en los materiales del Cretácico (acuífero III). Los primeros presentan no obstante poco interés debido a: su geometría (extensión y potencia de los materiales); disposición estructural (con poca capacidad de almacenar agua); y sus parámetros hidrodinámicos. El posible acuífero (I), de carácter netamente local, al norte de la Villa romana, y que en parte la ha soterrado, se conforma del conjunto de los materiales coluvionares, permeables, y los paquetes de conglomerados mixtos, arenas y arcillas de la unidad [14]. Actuaría como un acuífero libre de carácter estacional, sí bien en los trabajos de campo efectuados no se ha observado ningún indicio de descarga actual. La recarga procedería de la infiltración de la precipitación en el cercano relieve, el cual posee además una permeabilidad baja. Sería por tanto muy restringido en relación a su posible uso. No obstante, las líneas de flujo del agua atravesarían el coluvión de norte a sur en busca del punto bajo que supone el arroyo del Tejar, con surgencia de agua y/o humedades en la superficie de excavación de la villa. El acuífero (II), del arroyo del Tejar, de carácter igualmente local, engloba todos los materiales de fondo de valle y adyacentes de carácter detrítico, esto es, glacis y terraza abandonada [27] y depósitos aluviales [28], que muestran alta permeabilidad, pero escaso valor como acuífero; dada igualmente su potencia y limitada extensión, ubicándose sobre los materiales [12], sin potencial como acuífero. El glacis, de escasa potencia, solo proporcionaría una ligera escorrentía superficial y subsuperficial hacia el arroyo del Tejar. Por su parte los depósitos [28], con una potencia máxima de tres metros en su zona más baja, tienen una escasa capacidad de almacenamiento quedando por tanto agotado el aporte de este acuífero, de muy escaso interés, al inicio del periodo estival, periodo en el cual el arroyo del Tejar que drena estos materiales está seco. Por el contario, los materiales mesozoicos del Cretácico, en el área de estudio tienen una permeabilidad alta por fisuración y karstificación y constituyen el principal acuífero potencial, acuífero III, de tipo regional. Sus aportes tendrían como zona de recarga la cercana Sierra de Bascuñana o sus estribaciones. Funciona a través de las brechas dolomíticas cretácicas [10], con alta permeabilidad. Las líneas de flujo del agua en este caso se dispondrían de NNE a SSO, a favor de las directrices que conforman los pliegues y fallas estructurales. El punto denominado “A”, en el mapa hidrogeológico, constituye la surgencia actual del acuífero cretácico. Por su parte el manantial de Noheda, que ha actuado como recurso hídrico permanente, así como el pozo y sondeo de 20 m de profundidad, junto al mismo, captan principalmente también dicho acuífero, descartándose los aportes de otros materiales por su disposición y escasa entidad para proporcionar los caudales estables existentes. En época romana el acuífero III sería la principal fuente de suministro de agua a la villa y sus instalaciones. Se captaría probablemente en los puntos “B” y “C”, indicados en el mapa hidrogeológico, alineándose con la capa aflorante o subaflorante de brechas dolomíticas de la unidad [10], como surgencia natural, si el nivel freático estaba a mayor cota que el actual, si bien existe cierta incertidumbre al determinar las posibles variaciones en el régimen climático y pluviométrico, que podrían modificar los niveles sugeridos de surgencia de los manantiales, o mediante una excavación muy somera en dichas zonas. Se ha señalado en el mapa hidrogeológico el punto “D” como lugar significativo. En dicho punto se han localizado algunos fragmentos sueltos de roca dolomítica, unidad [10]. De igual forma, a lo largo de la intersección del camino superior que circunda el yacimiento por el norte (puntos nº 2, 10, 12 y 23 del mapa geológico), se han situado otros bloques y rocas, de iguales características, que podrían marcar una posible traza de canalizaciones. Estas, en época romana, permitirían llevar agua captada en “C” como surgencia natural, o mediante una captación muy somera excavada, hasta la villa y las termas del yacimiento. Igualmente desde “B”, pasando por el punto nº 1 del mapa geológico, harían la misma función. Aunque el recubrimiento de los campos es de poca potencia, el laboreo histórico puede haber dejado (en el mejor de los casos) soterradas las traídas de agua, o bien haberlas destruido al limpiar de restos los mismos. En resumen, los datos analizados apuntan a que en la época de ocupación del asentamiento, el agua se captaba del acuífero cretácico III en los puntos “B” y “C”, como surgencia natural o mediante una excavación muy somera, dependiendo de la cota del nivel freático en esa época, y desde allí eran conducida por canalizaciones hasta el yacimiento, para su uso como soporte del abastecimiento del edificio residencial y las termas. Bibliografía IGME, 2013. Estudio geológico e hidrogeológico del yacimiento arqueológico de Noheda (Villar de Domingo García, Cuenca). Convenio específico de colaboración entre la Excma. Diputación de Cuenca y el Instituto Geológico y Minero de España para el conocimiento hidrogeológico, años 2012-2014. IGME, 1998. Mapa Geológico de España, Escala 1: 50.000 Gascueña (586). POSIBILIDADES DE ABASTECIMIENTO CON AGUAS SUBTERRANEAS DE LA VILLA ROMANA DE NOHEDAY CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DE SU ENTORNO POSIBILIDADES DE ABASTECIMIENTO CON AGUAS SUBTERRANEAS DE LA VILLA ROMANA DE NOHEDAY CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DE SU ENTORNO Esta guía se ha realizado dentro del Convenio específico de colaboración entre la Excma. Diputación de Cuenca y el Instituto Geológico y Minero de España para el conocimiento hidrogeológico, años 2012-2014. Equipo de trabajo: Carlos Martínez Navarrete (IGME) Miguel Mejias Moreno (IGME) Pedro Pablo Goicoechea García Miguel Ángel Valero Tévar. UNED. Centro Asociado de Cuenca © INSTITUTO GEOLÓGICO Y MINERO DE ESPAÑA c/ Ríos Rosas, 23, 28003 Madrid Tel.: +34 91 349 57 00. Fax: +34 91 442 62 16 http://www.igme.es/ Depósito Legal: M-28854-2014 NIPO: 728-14-017-5 Vista desde las termas hacia el noreste, donde se localiza el punto "D", visualizándose, línea discontinua, la "posible" traza de la conducción de aguas. Vista desde el (noreste) del punto "D" y localización de la villa ro- mana. En el margen derecho, con línea discontinua, "posible" traza de la conducción de aguas. Situacion del punto "B" (zona vegetada) siendo posiblemente dicho lugar el sitio de surgencia del agua en tiempos romanos. Aspecto actual de la fuente de Noheda. En la caseta se localiza un son- deo de 5 m y tras la misma otro de 20 m de profundidad. (I) (II) (III) 100m N CN-320Cuenca-G uadalajara ArroyodelTejar D C B N 975 980 I’I’ II A MAPA HIDROGEOLÓGICO LEYENDA Acuífero Sentido del flujo Flujo subsuperficial Flujo subterráneo Fuente de Noheda Manantial Curvas de nivel Puntos de interés Villa romana Perfil SIMBOLOGÍA Contacto discordante erosivo Falla Superficies de depósito cuaternarias Surgencia (punto A) 1050 1020 990 960 Conglomerados poligénicos, arenas y arcillas Coluvión Areniscas silíceas, conglomerados y lutitas Aluvial Arroyo del Tejar Brechas dolomíticas de Cuenca Areniscas silíceas y conglomerados cuarcíticos Margas, arcillas, yesos y dolomíasVilla Romana Noheda 0 100 200 300 400 500 600 700 Distancia en metros Cotaenmetros 12 14 10 13 11 Ac I Ac II Ac III I - I’ I I’ © Instituto Geológico y Minero de España (IGME) copia gratuita personal free copy http://www.igme.es/Publicaciones/default.htm http://igmepublicaciones.blogspot.com.es/