El documento resume que Dios conoce y actúa en la historia pasada, presente y futura de la humanidad. Aunque los humanos no pueden conocer el futuro con certeza, la Biblia revela que Dios lo conoce y que nuestra historia está enmarcada en el conflicto cósmico entre Cristo y Satanás. La cruz de Cristo garantiza que el propósito original de Dios para la humanidad se cumplirá a pesar del pecado.