Una red inalámbrica conecta nodos sin cables mediante ondas electromagnéticas. Tiene ventajas de costo pero requiere mayor seguridad. Sus componentes incluyen antenas, puntos de acceso, puentes y routers inalámbricos y adaptadores. Las antenas pueden ser direccionales u omnidireccionales. Las topologías son ad-hoc, donde los nodos se comunican directamente, e infraestructura, donde un punto de acceso coordina la red.